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Pocos sabíamos que el recién fallecido inventor del fusil más utilizado en el mundo, el Kalashnikov, lamentó el uso criminal que se le dio a su invención, pues en su caso, aunque fue un arma, el ex soldado soviético Mijail Kalashnikov, la creó tras la II Guerra Mundial, para que el ejército rojo pudiera usar un rifle de fácil manipulación para defender al país en caso de futuras guerras.  Sin embargo, su nombre quedó asociado, irremediablemente, a guerrillas, grupos terroristas, milicias de niños, piratas, e incluso, criminales en las calles, por el nivel de venta y distribución mundial del este arma.

El rifle Kalashnikov es el más usado por guerrillas que utilizan a niños

Al igual que el caso de Kalashnikov, la historia ha sido paradójica con otros epónimos (nombres de personas utilizados para designar lugares, épocas, conceptos e invenciones), como el caso del  Dr. Joseph Guillotine, un parlamentario opuesto a la pena de muerte que al menos pidió la utilización de un instrumento – inventado por otro – menos doloroso para miles de sentenciados. Dado que su moción fue aceptada, la  “Era del Terror” de la Revolución Francesa quedó asociada a la guillotina, a pesar de que el Dr., y luego sus familiares pidiesen que el gobierno cambiara el nombre de la guillotina.

Al Dr. Guillotne, “lo guillotinaron” con el nombre que le pusieron al instrumento para la pena de muerte que él propuso. Caricatura de Edward Sorel. Extraído del website: http://www.puticlubq.com/2012_08_01_archive.html

Otra paradoja es que llamemos a nuestro continente en honor de Américo Vespucio cuando navegantes europeos, desembarcaron antes, y que el término “indio” para los nativos americanos, sea porque Colon y otros creyeron haber llegado a la India.

Libro de Stefan Zweig sobre el problema de llamar América a un continente al que llegó antes Colón.

 

Si  bien el Marqués de Sade sí tiene ganada su reputación para el significado que se le da a su nombre (no solo por su obra literaria sino por su comportamiento violento), más dudoso es que por el patriota francés devoto de Napoleón Bonaparte, Nicolás Chauvin,  luego se definiera el chauvinismo como exceso de nacionalismo y sentido de superioridad a los demás.

Una de las novelas del Marqués de Sade

“Venus in furs”, obra que hizo famoso a Leopold von Macher- Masoch (1836- 1895), cuyo nombre originó la palabra y el concepto de lo que hoy llamamos “masoquismo”

Afortunadamente son más los epónimos que honran a quienes los inspiraron: Pasteur, Morse, Braille, Volta y otros inventores como Watts y Ampere, y el belga Adolphe Sax, creador del saxofón, entre otros.

Injustamente, casi no hay epónimos que provengan de nombre de mujeres, con excepción de personajes míticos como Atenea, Venus, Europa de Fenicia, etc; otros antiguos como la alquimista del siglo III, María de Alejandría (“el baño de María”),  y un par de reinas inglesas, Victoria, quien  designa a una época muy conservadora, “victoriana”,  y María I “La Sanguinaria”, quien por su orden de masacrar a puritanos, es recordada con humor, negro por medio del coctel de jugo de tomates como “Bloody Mary”.

Estos pocos ejemplos femeninos demuestran que el  rol de la mujer apenas comienza a reconocerse.

Mafalda reflexiona sobre la cultura machista en la historia.

 

ALGUNOS EPONIMOS INTERESANTES EXTRAÍDOS  DE LA PÁGINA WEB

http://www.curiosidadesdelavida.es/2012/05/los-eponimos-un-eponimo-un-nombre.html

La mandarina (en francés, clémentine) fue inventada en 1902 por el Padre Clemente, que cruzó una semilla de mandarino con una de naranja amarga?

Casos como éste son muy abundantes; veamos unos cuantos más:

– El sándwich posee una historia que establece sus orígenes en el siglo XVIII, a partir del aristócrata inglés John Montagu, IV conde de Sandwich (1718-1792), aunque no fue él su inventor. John era adicto al juego y les pedía a sus sirvientes que le metiesen la comida entre dos rebanadas de pan para no ensuciarse los dedos mientras jugaba.

– El boli Bic recibe el nombre de su inventor, el baron Bich. El Bic comenzó a hacerse popular por todo el mundo en torno a 1953.

– ¿A muchos os encantarán los canelones no? Pues uno de sus ingredientes esenciales es la béchamel, inventada   por Louis Béchamiel (1630-1703) estando alojado en el hotel de Louis XIV.

– Antiguamente, había muchas epidemias. La mayoría de éstas, estaban producidas por la cantidad de basura acumula en las calles. A lo largo del tiempo, se fueron inventando diferentes sistemas de almacenamiento de basuras. Pero uno de los más importantes fue la papelera (en francés, poubelle), inventada en 1884 por Eugène René Poubelle.

– Gracias al sistema de escritura «braile» los ciegos son capaces de leer con sus manos. Éste sistema lo inventó en 1828 el profesor Louis Braille, ciego desde los tres años.

– La navaja (en fránces, opinel) es un objeto que, bien utilizado, es muy práctico. Su inventor, Joseph Opinel la inventó en 1895.

– Las «comillas» (en fránces, guillemetes) son un signo tipográfico como el punto, los paréntesis, las comas…

Fueron inventadas por un impresor llamado Guillaumet en 1677.

Algunos epónimos interesantes:

Hooligan – Fanáticos violentos del futbol, criminales ← Patrick Hooligan, criminal irlandés que tenía una banda famosa en Londres en la década de 1890: hincha británico de comportamiento violento y agresivo, que comete actos vandálicos

Silueta f É de Silhouette, economista francés (1709–1767), Intendente General del Tesoro durante el reinado de Luis XV

Pantalón m ← ( Pantaleone, Pantalone,) Personaje de la Comedia italiana

Daltonismo m ← J. Dalton, físico inglés (1776–1844): galeno m ← Galenus (lat.) ← Galenós, Galeno (129–217), médico griego (gr.): médico, doctor (fr. 1581)

  • Bádminton m ←  Castillo del conde de Beaufort en Gloucestershire, Inglaterra, lugar donde se practicó por primera vez: deporte de raqueta liviana, parecido al tenis, que se juega con un volante.

 America o Filipinas por Felipe II o Dinamaca por rey Dan

Un epónimo es un nombre de una persona o un lugar que da nombre a otro pueblo o lugar, así como a un concepto u objeto de cualquier clase1 . Así, Rómulo es el epónimo de los romanos. En el uso se llama a vecesepónimo al nombre así formado.

 

 

SER Y NO SER

De los muchos eventos ocurridos durante el 2013, uno anecdótico parece simbolizar la esencia humana, en general, y cómo se moldea a nuestros tiempos, en particular: se trata del reciente episodio ocurrido durante el funeral en honor a Mandela en el cual, el interprete de gestos para sordos, Thamsanqa Dyantyi – un hombre con antecedentes criminales y de esquizofrenia – engañó a quienes no entendemos ese “idioma”, pero también a ellos, pues se hizo pasar por experto en la profesión sin serlo.

Son parte de la polémica el criterio de selección que permitió que un hombre con sus antecedentes llegara a ese escenario, el problema de seguridad en tan importante evento, y se pone al desnudo que la preocupación por los sordos, es más una formalidad que un tema serio. En palabras del filosofo y psicólogo esloveno Slavoj Žižek, en su artículo “El falso interprete de Mandela lo dijo todo”, (The Guardian, 16 de diciembre de 2013): “…en realidad no importa si hay personas sordas entre el público que necesitan la traducción; el traductor está ahí para hacer que nosotros, que no entendemos la lengua de signos, nos sintamos bien”.

Del film de Woody Allen, Bananas, una escena surrealistano tan alejada de la real del traductor de Mandela.

Imitación del imitador- Saturday Night Live

La falsa “traducción” de Dyantyi también simboliza que mucho por lo dicho por oradores de esa ceremonia (y muchas otras), nos quieren transmitir lo que en verdad no son, como el muy corrupto presidente de Sudafrica Jaco Zuma, hablando del legado de honradez de Mandela, o el Raúl Castro sobre su mensaje de “libertad” y “reconciliación”, como si fuesen dos valores supremos del régimen de Cuba. De nuevo el artículo de  Žižek nos da una clave: “…las gesticulaciones de Jantjie generaron un efecto tan siniestro una vez que quedó claro que no tenían sentido, ¿Y no era esta también la verdad sobre toda la ceremonia conmemorativa a Mandela? Todas las lágrimas de cocodrilo de los dignatarios eran un ejercicio de auto-felicitación, y Jangtjie los tradujo a lo que efectivamente eran: disparates. Lo que los líderes mundiales celebraban era el exitoso aplazamiento de la verdadera crisis que explotará cuando los sudafricanos negros pobres se conviertan efectivamente en un agente político colectivo. Ellos eran el Ausente a quien Jantjie señalaba, y su mensaje era: los dignatarios realmente no se preocupan por ustedes. A través de su traducción falsa, Jantjie representó de forma palpable la falsedad de toda la ceremonia”.

La duda de Hamlet, del ser o no ser, no está resuelta pero pretende estarlo, en nuestros tiempos de fácil manipulación informativa.

NI NOCHES NI DÍAS DE PAZ

En Corea del Norte no se celebra la Navidad como ninguna ceremonia religiosa (“opio de los pueblos” para el marxismo), con la excepción de los cultos y mitos creados para honrar a los líderes únicos y “perfectos” de regímenes totalitarios. Es por esto el dictador Kim Jong-un – el tercero de la dinastía Kim que domina el país desde la separación de las dos Coreas en 1948 – no tiene reparo en dar un respiro de paz decembrino a su pueblo y recientemente ordenó ejecutar a su tío y tutor político, Jan-Song y a otros miembros del partido por supuesta conspiración, así como el mes pasado se ordenó la muerte de unas 80 personas por tener biblias o ver TV de Corea del Sur. El totalitarismo fascista – de izquierda o de derecha – sigue vigente en el siglo 21.

 

Trilogía religiosa de Corea del Norte: en el nombre del gran padre, il-Sumg, del hijo, Jung-il y de quien sigue su espíritu cruel, Kim-un.

En Venezuela, en donde no su régimen no logra implementar el totalitarismo por falta de disciplina y de eficiencia, el Nicolás comunista (no el capitalista del Polo Norte), le declara la guerra a la clase media con medidas draconianas que afectan a las pequeñas y medianas empresas, sin importarle cómo el populismo, a mediano plazo, afectará a los más pobres.  Además, “el pequeño hermano” obliga a los medios a divulgar villancicos que lo alaban, mientras el crimen sigue desatado. ¿Noches de paz en una nación que se desangra mientras su presidente solo piensa en el culto a la personalidad?

(Le Luthiers se burla aquí con los políticos autocratas que usan discursos y música para la demagogia en su breve «Acto de Banania»

En Sudafrica se selecciona a una persona como  traductor de de lenguaje de señas para sordos para el funeral de Mandela, y durante la ceremonia se descubre que no sabe hacer el trabajo, además de tener trastornos de personalidad que pudieron poner en peligro  la vida de mandatarios invitados al evento.

En provincias de Argentina saqueadores demuestran que si no roban es porque hay policía que los pueden meter presos puesto si hay huelga del sheriff, la muchedumbre se lanza a las tiendas, y los nacionalistas catalanes muestran que si hay prosperidad en España, se acepta la autonomía pero en tiempos malos, mejor se plantea una separación, con  todo lo profundo de esta compleja historia.

Con un mundo así, un minuto de paz no estaría mal, ¿no?

“Capitán Phillips” es un buen film de suspenso,  con gran actuación (especialmente de Tom Hanks), en el cual sus realizadores se han permitidos ciertas licencias hollywoodenses  sobre el caso del abordaje del barco de carga Maersk Alabam, en 2009,  por parte de piratas somalíes, y el posterior secuestro de su capitán Richard Phillips.

Capitán Philliphs y Tom Hanks

La película apenas permite contextualizar el problema de la piratería en las aguas cercanas al Cuerno de África – la zona noreste de ese continente –  si bien hay ciertas referencias que hacen sus personajes principales, como el líder de los secuestradores, cuando le dice a Phillips que son pescadores y se dedican al secuestro de cargueros porque embarcaciones pesqueras de países desarrollados saquearon sus mares y ya no pudieron ejercer su actividad de subsistencia.

Son breves las escenas que presentan a los piratas como víctimas de las amenazas de milicias de los Señores de la Guerra en el estado más fallido (caótico, sin presencia de un estado funcional): Somalia.

Gracias al Tratado de Utrecht, de 1713, potencias europeas como España, Inglaterra, Francia  y Holanda acuerdan el derecho al libre comercio, definiendo a los piratas como “enemigos de la humanidad”, por lo cual, podían enfrentarlos en todo lugar, pues los océanos son declarados como espacio público y libre. Así, cada estado deja de proteger a los filibusteros y corsarios – piratas con patentes de corso concedidos por monarcas – y se les persiguió como a criminales.  Desde entonces el peligro de los piratas fue minimizado, aunque resurgió en los 90 con fuerza, en el Golfo de Adén, con la cruenta guerra civil de finales de los 90 del siglo pasado que convirtió  a Somalia en una tierra divida entre Señores de la Guerra manejando la piratería desde lujosas oficinas, pagando ínfimas cantidades de las abundantes fortunas, a gente que vive en la miseria.

Los cargueros del mundo, como el guiado por el capitán Phillips, son víctimas de secuestradores que a su vez están secuestrados por mafiosos somalíes que los obligan a dedicarse a la piratería. Una pregunta relevante es: ¿no encaja la definición de piratas en quienes penetraron las aguas de un país y las llenaron de basura tóxica y radioactiva?  La respuesta es obvia.

Desechos tóxicos, incluyendo atómicos, en las costas de Somalia. Del website: http://www.keydmedia.net/images/sized/article-images/Sunnta_Badda_keydmedia-620×330.jpg

 

 

EL CAPITÁN MANDELA

(Fragmentos actualizados de un artículo que en 2010 dediqué a Nelson Mandela, quien citó en numerosas ocasiones a esta frase del poema “Invictus”: “Soy el amo de mi destino. Soy el capitán de mi alma”).

Es poco lo que se puede decir o escribir sobre Nelson Mandela, que no sea una loa redundante de las que tantas merece y muchas se han divulgado sobre el hombre que con extrema sensibilidad y gran sabiduría – luego de 27 años de prisión por su lucha contra el apartheid (sistema de segregación racial), se convirtió en el primer presidente de una Sudáfrica democrática, pluralista y tolerante a todas las razas y etnias del país..

Para entender la grandeza de Mandela, y del hombre que decidió transformar a Sudáfrica de una nación paria y racista a una referencia mundial de tolerancia, Frederick De Klerk, el presidente blanco que “dio sentencia de muerte” al apartheid, es importante comprender la esencia de ese sistema que según el cronista Ryszard Kapuściński se ha practicado desde tiempos inmemoriales como una doctrina cuyos partidarios se convencen de que todos puede vivir como les venga en gana, siempre y cuando, aquellos que pertenecen a otra raza, religión o cultura diferente a la nuestra, vivan lejos y cercados: “El apartheid fue y sigue siendo una doctrina de odio, desprecio y repugnancia hacia el Otro, el extraño”, definió el reportero polaco.

 

Sudafricanos se congregan a despedirse de Mandela.

Las invocaciones a “guerras santas”, a pseudo-ciencias raciales, a las ideologías masificadoras que atentan contra los derechos individuales en el nombre de mitos y de estados todopoderosos, y tantas otras doctrinas que dividen a los seres humanos, son modalidades de apartheid,

Son pocas las historias de conquistas libertarias atribuibles, en especial, a un hombre, y Mandela (sin dejar de reconocer el rol de De Klerk que lo indultó y permitió elecciones justas para todos los sudafricanos), escribió una de ellas.

 Reportaje de CBS sobre negociaciones entre Mandela y de Klerk en 1994 en medio de crisis de violencia de opositores de una Sudáfrica unida. 

¿KISSING IRÁN?

Luego de unas semanas de negociación, delegaciones de Irán y de 6 países liderados por Estados Unidos negociaron en Ginebra un acuerdo que permitirá a la nación persa desarrollar energía nuclear bajo supervisión internacional, impidiendo que pueda elaborar armas atómicas. La mayoría de los gobiernos del Medio Oriente (Israel, Arabia Saudita, Jordania, Turquía y los pequeños países del Golfo Pérsico), han calificado como dócil y  errada a postura norteamericana  en lo que podría significar un cambio de política de ese país luego de años de sanciones económicas contra el régimen de Teherán.

Encuentro entre el canciller iraní Mohammad Javad Zarif y el secretario de estado de EEUU, John Kerry en Ginebra.

El giro de política de la dupla Obama-Kerry hacia Irán implica que, o bien Irán ya se ha confirmado que Irán  tiene armamentos nucleares o que ya es, prácticamente, es irreversible que los posean, y por lo tanto, más bien busquen un acomodo para poner paños calientes en conflictos inconvenientes para ambas naciones como el de Siria, agravado por el involucramiento del régimen iraní y su aliado Hezbolah, desde El Líbano; y el deterioro de la situación de Irak ahora que la sunita radical Al Qaeda lucha contra grupos chiítas apoyados por Irán.

Los analistas que especulan sobre este giro de relaciones EEUU-Irán, se basan también en la reacción de congresistas republicanos y demócratas que ya acusan a Obama de “capitulación” en el tema nuclear persa, mientras que otros, ya lo comparan a la acción visionaria de Nixon y Kissinger a partir de 1971 (cuando el secretario de estado visitó secretamente a China), preparando el terreno para plenas relaciones entre ambas naciones.

¿Es Kerry el Kissinger de Obama en esta historia? En todo caso, podríamos jugar con su nombre (Kissing: besando), para preguntarnos, metafóricamente, si Kerry y Obama han dado un beso de la muerte o de la paz a Irán.

Reciente encuentro entre Kissinger y Kerry.

 

La primera vez que el país que hoy conocemos como Filipinas fue explorado por europeos  ocurrió en 1520 con una expedición del portugués Fernando de Magallanes, al servicio de la corona española, quien denominó a las únicas dos islas en las que desembarcó como «Islas del Poniente» y «San Lázaro», pero fue un hispano, Ruy López de Villalobos, quien décadas después, en polémica con otros navegantes, las bautizó con el nombre “Islas Felipinas” en honor al sucesor del trono de España de ese entonces, el Príncipe de Asturias Felipe II.

Los viajes de Magallanes, incluyendo lo que hoy son las islas de Filipinas.

Con el tiempo, durante las guerras hispano-norteamericanas, para cuando Estados Unidos la coloniza, el país (del cual finalmente se independiza en 1946),  adquiere su actual nombre de Filipinas.

Filipinas es un país con una larga historia de azotes de la naturaleza y convulsiones políticas, es un archipiélago en el Pacífico, con más de 7000 islas, lo cual hace sumamente complicado gobernar y tener acceso a sus, aproximadamente 90 millones de habitantes, amén de ser sumamente heterogéneo en grupos étnicos, culturales y religiosos (incluso hay una región autónoma musulmana llamada Isla de Mindanao).

Gobernado por el cruel dictador Ferdinand Marcos desde 1965 hasta 1986 cuando tras un fraude el pueblo se levantó contra su tiranía, a partir de entonces ha vivido en una democracia estable inaugurada por Corazón Aquino y desde el 2010, su hijo, Benigno “Nonoy” Aquino, quien sucede a otra presidente, Gloria Macapagal-Arroyo.

Benigno, Corazón y Nonoy Aquino, tres generaciones de una dinastía política.

Es complejo para los líderes filipinos ayudar a las victimas e indigentes del tifón Hayián en un archipiélago tan grande y con problemas comunicación entre las islas. Es por eso que la ayuda internacional era imprescindible e inexcusable la tardanza para su llegada, pero también son muy acertadas la recientes palabras del secretario general de la ONU Ban Ki-moon al calificar este  tifón es una advertencia al mundo entero sobre los efectos del cambio climático, que la mayoría de las naciones industrializadas no terminan de aceptar como el problema global a mediano o largo alcance y que coloca una deja a la humanidad bajo una espada de Damocles.

Se entiende que muchos gobiernos en su lucha por mejorar las condiciones de vida de sus propios ciudadanos defiendan sus intereses nacionales (y partidarios) más que los del planeta y que algunos se aferren a científicos que aducen que la mayoría de los cambios que estamos presenciando en la naturaleza (deshielo de glaciares, calentamiento global, etc.), sean consecuencia de etapas cíclicas  que ocurren en el planeta, pero aun si fuera el caso (teoría muy cuestionada por la mayoría de la comunidad científica internacional), nunca está de más lo que el ser humano pueda contribuir para reducir la contaminación, el aumento de la capa de ozono en la atmósfera y tantos otros problemas que, sin dudas, son agravados por nosotros, los  tripulantes de La Tierra.

 

PODEROSO PUTIN

Putin desplazó a Barack Obama como la persona más poderosa del mundo según la revista Forbes, cuestión que tiene mucho sentido al plantear cómo se mide el “poder” cuándo se trata de comparar a mandatarios de sistemas democráticos con dictatoriales, y se incluye también a empresarios, líderes religiosos y hasta criminales.

“Forbes” plantea cuatro criterios  para su encuesta y éstos no lucen aplicables para personas con cargos tan disimiles. Las pautas son: el poder que ejerce una persona sobre otra (¿es lo mismo para un político o para el Papa que para un empresario o un traficante de drogas?); el dinero que maneja (¿cómo gerente público o para su propio bolsillo?), la cantidad de esferas en la que es poderosa (Obama lo es como líder de la mayor superpotencia bélica del planeta, pero no puede imponerse sobre grupo congresal que le pone trabas para pasar su reforma de salud y su plan de legalización de inmigrantes, a diferencia del número tres de la lista, el chino, Xi Jinping, quien lidera sin mayor contrapoder al país “capitalista -comunista”” – ¡que oxímoron!-  más poderoso del mundo), y finalmente, cómo los candidatos manejan activamente su poder.

Es en este último criterio la revista parece acertar al colocar a Vladimir Putin en el primer puesto ya que el autócrata ruso goza de ilimitado poder, sea tras bambalinas – cuando gobernó como primer ministro en un en enroque con Medvedev – o cuando retornó a la presidencia.  El ex director de la KGB soviética ha convertido a Rusia en un estado cada vez más represivo, en donde disidentes políticos como el ajedrecista Kasparov son intimidados o encarcelados; personas con información sobre masacres como las que Putin ordenó en Chechenia en 2000 son asesinados (casos Anna Politkóvskaya, ametrallada en 2005, el ex espía Aleksander Litvinenko envenenado con polonio en 2006, etc.), e incluso,  integrantes del irreverente grupo femenino punk-rockero, Pussy Riot, cumplen condenas de cárcel por denunciar su ventajismo electoral y censura a otros partidos políticos.

Putin representado como un Zar. De la web: http://www.fotolog.com/eloygarg/38289538/

“Forbes” acertó con Putin.

EN BUSQUEDA DE LA FELICIDAD

A propósito Nicolás Maduro y su creencia de que  la felicidad se puede decretar (en este caso con un “viceministerio para la felicidad” en Venezuela), vale la pena repasar la evolución del concepto de felicidad como principio y objetivo político.

Desde la antigüedad filósofos como Aristóteles propusieron que la felicidad  no solo es una aspiración personal, sino también, a la cual se podía aspirar colectivamente si todos los ciudadanos ejercían la virtud. Contrario a él, los seguidores de las escuelas del estoicismo y el cinismo, la comprendían como el logro de ser autosuficientes, por lo cual, la búsqueda de la felicidad  no debía estar en manos de quienes manejaban el poder, cuestión coincidente con las filosofías orientales, en las cuales también era una asunto de aspirar a la paz interna.

Por muchos siglos, el catolicismo propagó la idea de la felicidad luego de la muerte y no fue hasta el surgimiento de los movimientos protestantes, luego la Revolución Industrial, y el surgimiento del pensamiento humanista y liberal que esta percepción cambió.

En el siglo 17 el pensador inglés John Locke introduce el concepto de felicidad como objetivo que deben promover los gobernantes al facilitar a los individuos el derecho a la propiedad y de producir ganancias para su bienestar. Tiempo después Rousseau y Voltaire la analizan en términos más abstractos como un derecho a ser promovido por los gobernantes, pero es en la Declaración de los Derechos del Hombre – cuando se proclama la independencia de Estados Unidos, en 1776, –  cuando Thomas Jefferson incluye “la búsqueda de la felicidad”, junto a la libertad y la vida, como verdades “evidentes por sí mismas”, derechos inalienables de los hombres. Años después los revolucionarios franceses, en la Declaración de los Derechos del Ciudadano (1789), hacen énfasis en la igualdad, libertad y fraternidad, pero ese documento también establece el “derecho a la felicidad de todos”.

Por supuesto, estos principios, inicialmente no fueron aplicados para todos los seres humanos  hasta siglos después, porque como diría Orwell,  “algunos más iguales que otros” por mucho tiempo más.

En nuestros tiempos, la felicidad entendida como la satisfacción material, instantánea, de poder, prestigio y placer, es la que predomina en el mundo pero hay consenso en que se trata un equilibrio entre la satisfacción de las necesidades básicas del hombre junto a una mayor espiritualidad y acceso al conocimiento.

Un gobierno eficiente, que genere riqueza, garantice la libertad individual y busque la justicia social, puede promover la felicidad, pero ese no es el caso en donde un presidente cree poder decretarla.

Quino nos recuerda a través de Mafalda que no hay un solo modelo de felicidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

UN VIAJE, UN LIBRO

El libro que elegí para que me acompañará a mi reciente viaje a Venezuela fue el fascinante “Castellio contra Calvino: Conciencia contra Violencia” de Stefan Zweig, el escritor judío alemán que sufrió discriminación, persecución y optó por el exilio, antes de que el nazismo entrara en su etapa más sangrienta contra su pueblo. Ante estas experiencias Zweig escribió varias obras sobre el totalitarismo, la intolerancia y la sumisión de las masas ante figuras mesiánicas y autócratas.

 

Desconocía que Calvino fue un tirano cuando los líderes de Ginebra, prácticamente, le entregaron el poder de la ciudad para que “la purificara en base a su visión fanática del protestantismo”, y que logró transformar un “Estado de miles de ciudadanos hasta entonces libres, en una férrea maquinaria de obediencia capaz de exterminar cualquier iniciativa, de impedir cualquier libertad de pensamiento en beneficio de su doctrina exclusiva”.

Como ocurre con los autócratas más poderosos de la historia, la mayoría de los intelectuales de la época evitaron enfrentarlo como Erasmo de Róterdam, Rebeláis y Montaigne, quien a lo máximo, fueron ambiguos en sus sutiles referencias contra Calvino. Solo el teólogo Sebastián Castellio se atrevió a confrontarlo frontalmente.  La obra de Zweig es plena en reflexiones muy vigentes para las dictaduras (con o sin elecciones) de hoy, y se centra en los debates entre Calvino y Castellio por el caso del juicio y sentencia a la hoguera de Miguel Servet, un español que también cuestionó la doctrina religiosa del caudillo de Ginebra.

Herejes del calvinismo quemados en la hoguera.

Estando en Venezuela, me estremecieron frases como ésta: “El desencanto inequívoco (al régimen de Calvino), está en marcha: la resistencia se extiende cada vez con mayor fuerza y en círculos cada vez más amplios. Pero por suerte para Calvino, sólo se extiende, no se reúne, pues en eso consiste la ventaja temporal de una dictadura, lo que asegura su dominio cuando hace ya tiempo que numéricamente se encuentra en minoría: el que su voluntad militarizada aparece cerrando filas y organizada, mientras que la contraria procede de distintos frentes y obra por distintos motivos…”

Lo importante, para Zweig, es que en Ginebra y en toda Suiza, no prevaleció en el futuro la visión tiránica de Calvino, sino la pluralista de Castellio, y esa es la esperanza que tengo para “la pequeña Venecia”.

 

Stefan Zweig.