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Por casualidad o causalidad, leo el libro de ficción histórica de Javier Moro, ‘El imperio eres tú’, sobre la historia del emperador luso en el exilio, Pedro I, que independizo a Brasil de Portugal, y el nombre me evoca a Rusia en el caso de Ucrania y Cuba en Venezuela.

Ciertamente, Estados Unidos ha hecho varias invasiones durante el siglo 20, pero se retiró de todos los países conquistados (este año lo hará de Afganistán) y en todo caso, es una potencia hegemónica, porque domina con gobiernos aliados y en algunos casos, con permiso de éstos, tiene bases militares.

El caso de Rusia con Ucrania es largo y complejo. Ucrania fue una entidad dominada por un grupo étnico de eslavos orientales (Rus de Kiev) que al desintegrarse fue anexado por el principado de Moscú, en el siglo 10 DC, para convertirse, gradualmente, junto con Bielorrusia en el centro del imperio ruso en el siglo 16, con el zar Iván ‘El Terrible’.

Dado que la población occidental ucraniana fue dominada en la segunda mitad del siglo 19 por el imperio Austro-Húngaro, y la oriental, por el ruso, ese territorio está dividido en un bloque pro-europeo y uno pro-ruso.

El conflicto ucraniano se complica, porque si bien cayó un gobierno corrupto y autócrata, el gobierno de facto, inmediatamente, canceló una ley que permitía que el ruso, y otros idiomas minoritarios, fueran oficiales en las regiones multiculturales, y ahora solamente lo es la lengua ucraniana.

La península de Crimea está situada al sur de Ucrania, en la costa norte del Mar Negro, y por siglos fue centro de batallas de muchos imperios, incluyendo, el ruso y el turco que se enfrentaron en dos guerras del siglo 19.

En Crimea viven muchos descendientes de súbditos de varios imperios: griegos, tártaros y ucranianos, pero en 1917 con la Revolución Rusa, Ucrania y Crimea se unieron a la Unión Soviética y régimen comunista, eventualmente, solo se anexó la ciudad de Sebastopol para construir un importante puerto y una base militar que le otorgara salida y presencia en el Mar Negro para controlar la región del Cáucaso.

El Cáucaso es una región montañosa que abarca el sur de Rusia y tres países: Georgia, Armenia y Azerbajian, entre el Mar Negro y el Mar Caspio.

La reciente revuelta popular que derrocó al gobierno pro-ruso de Yanukovich despierta conflictos atávicos en la ex URSS, producto de los desplazamientos poblacionales hechos por Josef Stalin para rusificar a ese imperio (se expulsaba a decenas de miles de habitantes originales de las repúblicas soviéticas conquistadas o anexadas, y se enviaba a rusos para que, con el paso del tiempo, toda la población solo se educara  bajo el idioma y la cultura rusa).

Aunque el sucesor de Stalin, Nikita Krushov, le otorgó Crimea a Ucrania en 1954 (dejando de ser una republica autónoma), la cantidad de ruso parlamentes que viven allí los hace identificarse con el régimen de Moscú.

La política de desplazamiento de poblaciones ejecutadas por Stalin  es la raíz de todos los conflictos entre Rusia y sus vecinos, incluyendo a Ucrania, desde la desintegración de la URSS. (PARA COMPLEMENTAR ESTE CONTEXTO RECOMIENDO LEER MI ARTÍCULO: Rusia, Georgia, Stalin, Kosovo, Márai, Amis y Más, pero sobre todo Marx en:

http://www.analitica.com/va/internacionales/opinion/3421999.asph

En un país tan dividido como Ucrania, con un gobierno temporal moderado pero con grupos radicales nacionalistas y xenófobos que quieren el poder, y una Rusia imperialista liderada por un ex líder de la KGB, sin escrúpulos (véase la masacre de Chechenia), esa zona rica en gas, es literalmente, un barril explosivo.

EL BAILE DE SANCHO

No olvidar a Venezuela,  luego del artículo,                                      material sobre la lucha por la democracia allá. 

En el tomo II del “Don Quijote”, el caballero de la triste figura le ofrece a su fiel acompañante Sancho Panza, algo que seguramente lo hizo bailar: ser el gobernador de una pequeña ínsula, una pequeña entidad. Como le sucedió al mismo Quijote, la gente le siguió la corriente a Sancho para que éste sintiera que realmente detentaba el poder. Sin embargo, el ingenuo escudero sorprendió a todos haciendo de juez ecuánime y eficiente (Cap. 45, 51) y logró expulsar a todos los criminales (Cap. 49).

Cuando los habitantes simularon que el reino era atacado por enemigos, lo armaron con dos escudos  pesados para hacerlo caer y fue así pisoteado por su propio ejército (Cap. 53). Por esta experiencia, Sancho prefirió regresar con Don Quijote para así, evitar la responsabilidad de un líder y limitarse a las de un leal seguidor de su Señor.

En una entidad mucho más grande, de unos 5 millones de habitantes, el parlamento eligió a un gobernante de transición en un intento por controlar la escalada de violencia interétnica e interconfesional que padece. Se trata de la Republica Centroafricana (RC) que espera que su nueva presidente interina, la ex alcaldesa de su capital Bangui, Catherine Samba-Panza, pueda, como Sancho, expulsar a varios criminales (en este caso, mercenarios) de países vecinos como Chad, Sudán y Níger, colaboradores de la milicia islámica Seleka vinculada al renunciante ex presidente Michel Djotodia, contra un grupo armado de cristianos conocidos como los anti Balaka (“anti machete”, en referencia al arma de destrucción masiva en esa región africana).

Desde su independencia en 1960, la RC ha sufrido cinco golpes de estado y largos periodos de gobiernos dictatoriales. Djotodia, primer presidente musulmán de la RC, la gobernó desde marzo de 2013 tras derrocar a la dictadura de 10 años de François Bozizé. Desde entonces la mayoría cristiana del país (más del 50%) ha clamado por ayuda internacional ante las milicias Seleka (los musulmanes representan a un 15% de la población), indicando que Djotodia perdió el control de sus antiguos compañeros de batalla causando miles de muertes, y  el desplazamiento de más del 10% de la población de sus hogares y del país.

En ese contexto, la Sra. Samba-Panza debe marcar pasos rítmicos como los de la samba, para no ser pisoteada por los  guerreros de su ínsula, o como le pasó al otro Panza, comprenderá que las tareas quijotescas son para unos pocos delirantes, inusualmente, exitosos.

Catherine Sanba-Panza

SOBRE VENEZUELA, VER:

VIDEO CON FOTOS, EL QUE SE CANSA PIERDE..

OTRO EXCELENTE, QUE MEZCLA CANCIÒN CON SUCESOS

http://www.venezuelaaldia.com/2014/02/esto-es-lo-que-j-j-rendon-estuvo-anunciando-que-revelaria-video/

Qùe està pasando en Venezuela?

https://cloud-1394120059-cache.cdn-cachefront.net/video/este-video-lo-explica-todo-que-esta-pasando-en-venezuela/

Los colectivos son los grupos armados del gobierno.

http://www.rietedelgobierno.net/2014/03/06/descarado-video-en-el-que-maduro-admite-tranquilamente-que-llamo-a-colectivos-y-compania-para-apagar-candelita-que-se-prenda/

Verguenza!

http://www.maduradas.com/verguenza-mundial-gnb-en-tanquetas-usan-megafonos-y-armas-para-burlarse-de-manifestantes/

EXCELENTE ARTÌCULO DE

EDGAR CHERUBINI

Venezuela y el “efecto Lucifer”

Daniel Cohn-Bendit se declaró solidario con las protestas populares en Venezuela luego de hacer una crítica demoledora del régimen de Maduro a quien calificó de alguien capaz de traicionar a su patria y a sus compatriotas, cuando acertadamente afirmó que “es el hombre de Cuba, como Yanukovich en Ucrania era el hombre de Moscú”. (Europe 1, À l’ombre de l’Ukraine, le Venezuela, 24/02/2014). El otrora “Dany el rojo”, líder estudiantil de la Revolución de Mayo de 1968 y actualmente diputado en el Parlamento Europeo, también apunta sus baterías contra esos grupúsculos de la izquierda francesa que aún apoyan al chavismo: “Parece no molestarles que la prensa sea atacada, la libertad confiscada y que la corrupción campee. Frente a ese nuevo alzamiento popular de las últimas semanas hacen como si no existiera”. Esto no debe extrañarnos, pues lo mismo ocurrió luego de las revelaciones de Khrushchev en 1956 sobre los horrores del estalinismo, produciendo en muchos dirigentes e intelectuales de izquierda una negación psicótica de la realidad, avalando por igual el sojuzgamiento de los países del Pacto de Varsovia a la URSS, la invasión de Hungría (1956), el aplastamiento de la Primavera de Praga (1968) o la invasión de Afganistán (1980), por mencionar algunas reincidencias. Esa izquierda francesa a la que se refiere Cohn-Bendit está representada en el Front de Gauche, que engloba al Partido Comunista Francés y a una diversidad variopinta de organizaciones e individualidades. Los que se despojaron de esa distorsión cognitiva sobre Stalin corrieron presurosos a cantarle alabanzas a un nuevo tirano comunista, tal fue el caso de Sartre, quien en 1960 viajó a Cuba a rendirle pleitesía a Fidel Castro a los catorce meses de instaurada la revolución.

El mal de la inacción

Junto con los “guardianes del templo” comunista que representan un débil y marginal 11% del electorado francés, convive una liga de intelectuales desprovistos de toda ética política. Escudados en las banderas de la deconstrucción colonial, el tercermundismo y el antiimperialismo, sin mencionar su odio a Israel, colocan en la mesa del juego político una desatinada apuesta de todas sus fichas a una marea de fondo antidemocrática y antioccidental en Latinoamérica, orquestada por regímenes dictatoriales como el de Cuba y Venezuela, liados en una danza de la muerte con la nueva internacional comunista que es el Foro de Sao Paulo, grupos terroristas como Hezbolá y narcoguerrilleros como las FARC, que campean en esos tristes trópicos.

Son capaces de rasgarse las vestiduras, marchar y protestar contra la globalización, pero incapaces de mencionar una palabra sobre los crímenes cometidos por el régimen chavista, los presos de conciencia de la aberrante dictadura cubana, los campos de concentración de las FARC o el desastre ecológico y humanitario en la Amazonia brasileña durante el gobierno de Lula, entre otros desmanes.

Sin duda, el tercermundismo, que según Pascal Bruckner es la “militancia de la expiación”, hoy se ha convertido en una apuesta temeraria por el “se vale todo” del socialismo del siglo XXI.

En la compleja geopolítica del presente, algunos promotores del tercermundismo llegan a traicionar sus propios valores, mientras otros mantienen un silencio cómplice dentro del political correctnessde los sistemas democráticos donde viven, sin temor a ser perseguidos por expresar sus ideas en libertad.

Amancebados con los regímenes de Cuba y Venezuela, lo que ha privado es la transacción, el utilitarismo, el cinismo o la simple perversidad, pues nos negamos a creer que se trata de idealismo o miopía, pues la llamada “revolución bolivariana” está a mucha distancia de la práctica del socialismo democrático moderno del que tanto disfrutan, debaten y conversan cobijados puertas adentro en los bistrots o desde sus púlpitos en prestigiosas universidades.

Es una pulsión que florece y da sus frutos en el terreno del cinismo o de la psicología clínica, pues apoyan a regímenes que han borrado los límites entre partido, gobierno, Estado y nación, tomando por asalto las instituciones y demoliendo todo concepto de democracia, entre otros desgarramientos que ocurren en esas latitudes a las que viajan de vez en cuando en sus “tours revolucionarios”, eso sí, con boleto de regreso.

Seducidos por la fascinación hacia sus líderes carismáticos y sus mesiánicos desvaríos, avalan toda clase de crueldades. Como bien lo afirma Mark Lilla (La seducción de Siracusa): “Las doctrinas del comunismo, del marxismo en todas sus barrocas mutaciones, del nacionalismo, del tiers mondisme, en ocasiones animadas por el odio contra el poder despótico, fueron todas capaces de generar feroces dictadores, pero también de cegar a los intelectuales ante sus crímenes”.

Si bien el régimen chavista se muestra hoy en su naturaleza totalitaria sin ningún pudor, no menos funesto es el silencio cómplice ante su despotismo. Como bien apunta el psiquiatra Philip Zimbardo (The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil, Random House, 2007): “El mal de la inacción o del silencio es una nueva forma del mal, que apoya a aquellos que perpetran el mal”.

 

 

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Canciòn de Ilan Cester en este link: http://confirmado.com.ve/oye-el-mensaje-que-le-envio-ilan-chester-a-maduro/

(apretar la flecha bajo la foto)

Entrevista a habitante del barrio pobre màs grande de Latinoamerica, Petare, en Caracas, en

PLOMO EN EL ALA

Sergio Dahbar, El Naciona, 1 de marzo, 2014.

En el terreno de la polarización, demonizados unos y otros, ganan los violentos y la vida cotidiana se nos escapa de las manos. Hay grises que dejamos de ver para mirar la realidad como los pobladores de Pingelap y Pohnpei, dos diminutas islas de Micronesia (Oceanía, en el océano Pacífico), donde una proporción muy elevada de sus pobladores es completamente ciega al color. Ven la vida en blanco y negro.

Los extremistas se roban los grises: los que nos quieren convencer de que la única salida es la sangre derramada (mientras sea de otros); los que desean que creamos que darle la mano a un presidente o reunirse con un empresario es ser un traidor; los que buscan salidas definitivas a la vuelta de la esquina; los que no pueden reconocer que la oposición ha cometido errores pero también ha evolucionado.

Hemos vivido 17 días que no olvidaremos fácilmente, con toques de queda no oficializados y 15 venezolanos muertos. Hay cerca de 700 detenidos: algunos han sido procesados, otros torturados…

Hay una impunidad desembozada: criminaliza y utiliza el poder para agredir a jóvenes estudiantes que protestan. Y se hace la loca con los motorizados que disparan a mansalva, que asaltan automercados y centros comerciales, imponen el terror y controlan las protestas populares.

Los hechos sucedidos en estos 17 días, anatematizados por el gobierno como un golpe de Estado, cuestionan sus políticas económicas, su desastre administrativo y su secuestro de los poderes de la nación. Sin embargo, las protestas no han sido fácilmente procesadas por el estamento político tradicional.

Mucha gente ha reclamado ausencia de Política con mayúscula, impaciencia juvenil, falta de liderazgo… Otros detectaron en las protestas un camino errático que le daba aire al gobierno al polarizar la sociedad como en los tiempos de Chávez. Todos estos cuestionamientos se vinieron abajo ante un país con focos de protesta que crecían en barrios populares de la capital y en el interior, y que no terminan de apagarse.

La violencia extrema (guardias bolivarianos disparando a la cara de gente indefensa), la violación de derechos humanos (una mujer a la que le destrozan la cara con un casco y termina imputada de cinco cargos), la brutalidad (estudiantes violados o rociados en gasolina) horadó una de las joyas de la corona chavista: la imagen internacional de gobierno democrático y responsable.

Hasta el 12-F el chavismo era oscuridad para la casa y luz para la calle. Las muertes y los excesos policiales y de los colectivos armados hirieron lo que el comandante se empeñó en cuidar de manera religiosa. No en vano los periódicos más prestigiosos del planeta han comenzado a enviar tropas de periodistas para cubrir el incendio inesperado que desataron unos estudiantes.

Una primera consecuencia de estos hechos debería ser libertad para los presos políticos (Simonovis, López…), amnistía para los estudiantes detenidos e investigación de la violación de los derechos humanos. Hay muertos y heridos que merecen justicia. La otra derivación que se desprende de la reunión el miércoles pasado en Miraflores es la reorientación de la política económica y de seguridad ciudadana de este gobierno.

Fueron apropiadas algunas intervenciones del sector privado, pero dejaron en el ambiente la sensación de que era más quítame la guarimba y hacemos el teatro del diálogo. Habrá que ver si el gobierno ha comprendido el país que tiene enfrente, que quiere menos represión y más desarme. Un día después de la reunión, continuar con la persecución a Carlos Vecchio es una provocación.

Nadie puede ignorar que la fuerza demoledora de la ciudadanía se encuentra en la calle, organizada como puede, en marchas y concentraciones, con un teléfono celular como única herramienta, exigiendo más democracia y tolerancia. Que quiere decir menor inflación, menos escasez y menos muertes en manos de criminales.

Esta ciudadanía cuenta con un arma letal: las redes sociales, donde ocurren excesos y también fluye quizás la única libertad de expresión que queda. El que tenga dudas que mire Youtube. A la gente común habría que recordarle el consejo de Joseph Pulitzer: “El crimen solo prospera en el secreto. Expongan los hechos, descríbanlos, atáquenlos, ridiculícenlos, y tarde o temprano la opinión pública los barrerá del mapa”. ¿Alguna duda?

 

El hombre fallido

Carlos Raùl Hernandez

 El Nacional, 2 de marzo, 2014.

Uno de los más pertinentes pensadores del momento, Ian Buruma hace un análisis existencial de la figura del gamberro político, válida para el miembro de un colectivo bolivariano, camisa negra italiano, camisa parda alemán,paramilitar o guerrillero colombiano: un sujeto incapaz de construir una vida decente y que por eso odia a quienes lo logran. Los regímenes fascistas o comunistas rescatan fracasados de su letrina moral, los hacen distribuidores de violencia y con eso dan una razón a sus existencias. Son así aporreadores, torturadores, saqueadores, asesinos, violadores, dispuestos a cualquier crimen «revolucionario», reptantes porque su condición moral lo es, y su oficio la máxima expresión de la ruindad, abusar de gente indefensa. Ejemplo es D’Elia, piqueteroy extorsionista argentino que pidió fusilar a Leopoldo López. En Venezuela, según aclara un ministro, el gobierno empobrece a la gente para envilecerla. Ahí la cantera. 

Son el rostro del fascismo. Kenzaburo Oe lo describe como un masturbador obsesivo, atormentado por los flashes eróticos de la calle, jóvenes en faldas cortas y aromas de los que se considera privado por siempre, rechazado por su oscuro objeto de deseo. La belleza, el confort, la aparente felicidad, transitan por las calles en la sociedad abierta, pero cada quien debe construir la suya con sacrificios, trabajo, estudio, imposibles para el hombre fallido. En su cabeza los «otros» son los culpables de su fracaso y hay que castigarlos. En los comandos de «acción directa» se refugian esos perturbados feroces que odian la dignidad humana, solo tienen la violencia, el rasgo más animal de los hombres, el que lo pone más cerca de las bestias. Asesinar una mujer bella, un profesional, comerciante, universitario, trabajador, es su venganza. Lo único que los hace «importantes» es matar y causar terror en defensa de causas nauseabundas.

El diseñador de la violencia 

Las sociedad ofrece cosas que solo obtendremos muy limitadamente. Por eso toda revolución es el levantamiento del fracaso contra la decencia, y el marxismo la ideología de la envidia. Mussolini creó los «camisas negras» en 1919 -Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional se llama a partir de 1923- que organizan las excrecencias humanas del naufragio italiano, paramilitares que hicieron infernal la vida común. La incapacidad para conquistar temprano la unidad nacional, y superar la ruina de la economía crearon un lumpen de resentidos animados por el rencor contra su mala ventura y la buena de otros: abogados, médicos, oficinistas, obreros, profesores, comerciantes, delincuentes comunes, todos desempleados, arruinados. En las tribunas el discurso psicopático de Mussolini enloquecía las hordas, e instigaba a despanzurrar, aplastar, patear, matar, a los adversarios. 

Doscientos mil criminales de los «colectivos» emprendieron la Marcha sobre Roma, colocaron al monstruo en el gobierno, e inspiraron el sexualmente retorcido Hitler para formar los camisas pardas o S.A, sus propios «colectivos». El partido compró a baratos remanentes de las camisas de kaki de los contingentes alemanes en África, y con ellos los uniformó estilo militar. Y Hugo Boss, joven costurero que iniciaba su carrera profesional entre los nazis, le dio su mágico glamour. También se encargará de vestir las SS y las Wehrmacht. Los colectivos no podían faltar en la pesadilla de la Revolución Cultural china. Mao creó la Guardia Roja con cientos de miles de jóvenes convertidos en perseguidores de maestros, profesores, artistas, escritores, comerciantes, incluso sus padres. 

Los derechos gusanos

El objetivo fue recuperar el poder y liquidar a Liu Sao Chi, Lin Piao y Deng Xiaoping que lo habían defenestrado. Esta oleada bárbara asesinó más de un millón de personas y destruyó casi cinco mil de los cerca de siete mil templos antiguos que se conservaban. América Latina ha tenidos muchos «colectivos» en cada una de sus miserables revoluciones, los intentos de caudillos para convertir los países en gigantescas cárceles. En Panamá de Noriega se llamaban Batallones de la Dignidad y Codepadis que sádicamente se dedicaban a ensangrentar las ropas claras que usaba la oposición panameña en las movilizaciones contra Noriega a finales de los ochenta. Olor a resaca de caña barata, adrenalina, sudor rancio, halitosis de las tropas de asalto, y sangre de los manifestantes en las calzadas. Corrieron como conejos a la entrada de los gringos en 1989 y una matona notable de las filas, Balbina Herrera, llegó a ser candidata -y derrotada- en recientes elecciones presidenciales. 

Daniel Ortega tenía sus turbas divinas, aguardentosas, mercenarias y astrosas, también para aterrar adversarios políticos, menos a Violeta Chamorro que le desbarató el comunismo en las narices. El régimen cubano utiliza sus grupos de respuesta rápida para «actos de repudio» en los que rodean por horas o días las casas de los héroes indefensos que piden vigencia de los derechos humanos, a los que gritan «desechos humanos» y «mueran los derechos gusanos». Fidel Castro fue uno de los protagonistas de esa etapa de la historia cubana, entre los 40 y 50, cuando las calles de La Habana eran propiedad de pandillas de gángsters, los «gatillo alegre» (Emilio Tro, Manolo Castro, Rolando Masferrer, Fidel Castro, Alfredo Yabur, Eduardo Corona) hasta que en 1959 él acabó con las demás y quedó sólo la suya. 

SERGIO DAHBAR

La orgía destructiva

 El Nacional

22 DE FEBRERO 2014 – 00:01

Nadie puede discutir que esta semana los venezolanos atravesaron una línea –invisible o no– que por catorce años el gobierno del presidente Hugo Chávez no se atrevió a cruzar. No por bueno ni por santo. Era astuto. Diosdado Cabello ha confesado que el presidente frenaba muchas locuras suyas. Vaya uno a saber cuál es la verdad.

Estratega de la destrucción de un país carcomido por muchos males históricos, el Eterno sabía cómo arrasar personas, instituciones, empresas, pero también conocía el momento en que debía retroceder. Así gobernó hasta su muerte.

Articulador de muchas fuerzas perversas, Chávez fue el creador de una causa sagrada (el chavismo), energía capaz de anestesiar la sensibilidad de muchos seres humanos ante el sufrimiento de los otros.

Lo vimos en estas noches cuando GNB y colectivos ilegales motorizados disparaban –amparados por el caos– contra individuos que corrían por diferentes zonas de la ciudad. Dos cayeron asesinados. Y el país chavista siguió adelante, como si nada.

La idea de una causa superior, capaz de minimizar las preocupaciones por la muerte de otro ser humano, no es mía, sino del filósofo esloveno Slavo Zizek. Lo recuerdo ahora porque la experiencia de los Balcanes merece ser atendida por Venezuela en estos días que corren. Hay allá lecciones que aquí interesan sobremanera.

Uno de los nombres claves para entender el conflicto de los Balcanes es el de Radovan Karadzic, responsable de la limpieza étnica atroz que arrasó la antigua Yugoslavia. Psiquiatra de profesión, militar sanguinario y político audaz, también era poeta. Escribió las líneas que siguen.

“Convertíos a mi nueva fe, muchedumbre./ Os ofrezco lo que nadie ha ofrecido antes./ Os ofrezco inclemencia y vino./ El que no tenga pan se alimentará con la luz de mi sol./ Pueblo, nada está prohibido en mi fe./ Se ama y se bebe./ Y se mira al Sol todo lo que uno quiera./ Y este dios no os prohíbe nada./ Oh, obedeced mi llamada, hermanos, pueblo, muchedumbre”.

Como bien anota Slavo Zizek, estudioso de la obra de Jacques Lacan y del cine contemporáneo, en las líneas de este poema se percibe “el llamamiento obsceno y brutal a suspender todas las prohibiciones y disfrutar de una orgía permanente destructiva”. Así ocurrió allá. Y aquí ocurre ahora.

Quizás unas de las iluminaciones más notables sobre esta turbulenta época venga de un periodista, Aleksandar Tijanic, director de Radio Televisión Serbia, personaje que fue amado y odiado hasta 2013, cuando murió de un ataque al corazón. Él reflexionó sobre la curiosa simbiosis que se dio entre Milosevic y su pueblo.

“Milosevic resultó apropiado para los serbios. Durante su gobierno, los serbios abolieron las horas de trabajo. Nadie hacía nada. Permitió que florecieran el mercado negro y el contrabando. Se podía aparecer en la televisión estatal e insultar a Blair, Clinton o cualquier otro de los ‘dignatarios mundiales’.

“Además, Milosevic nos otorgó el derecho de llevar armas. Nos dio derecho de resolver todos nuestros problemas con armas. Nos dio también el derecho de conducir coches robados. Milosevic convirtió la vida diaria de los serbios en una gran fiesta y nos permitió sentirnos como estudiantes de bachillerato en un viaje de fin de curso; es decir, que nada, pero verdaderamente nada de lo que hacíamos se castigaba”.

Estos dos párrafos se han quedado grabados en mi cabeza desde la primera vez que los leí. No podía creer que hubiera realidades que se parecieran tanto, siendo tan opuestas y lejanas.

Slavo Zizek reconoce que Milosevic manipuló las pasiones nacionalistas de su pueblo, pero se apoyó en el trabajo que habían hecho los poetas de los años setenta y ochenta, quienes inocularon el nacionalismo agresivo que desembocó en la letal limpieza étnica. Y en la muerte masiva.

Al oír en estos días las cadenas del presidente Nicolás Maduro, donde ubica la palabra paz entre epítetos violentos y adjetivos desintegradores, como derecha, burguesía, delincuentes, fascistas, especuladores, no puedo dejar de recordar los maratónicos Aló, Presidente donde Chávez se entregaba al festín del resentimiento sin nadie que lo contuviera.

Y vuelvo a preguntarme, sin tener una respuesta que alivie, si estos catorce años no van a desembocar en una mala noticia internacional de esas que una vez que empiezan ya no pueden parar. Ojalá me equivoque.

 

 

 

“Caballo le dan sabana porque está viejo y cansao
pero no se dan ni cuenta que un corazón amarrao
cuando le sueltan las riendas
es caballo desbocao…”

La rabia, como el amor, puede desencadenar pasiones extremas, y si no hay quién los guié con cierta ecuanimidad puede convertirse en violencia extrema.

En Venezuela, algunos líderes de la oposición decidieron unirse a las protestas estudiantiles – algunos, probablemente haciendo cálculos políticos a futuro – pero fueron ellos quienes impidieron y no forjaron, como el gobierno de Maduro los acusa, que grupos exaltados de jóvenes pudieses recurrir a una confrontación directa con los grupo paramilitares del régimen (eufemísticamente denominados “colectivos”), y contra la guardia nacional.

Uno de los «colectivos» creados, armados y amparados por el gobierno: «La PIedrita». La imagologìa muestra la mezcla de religiosidad-ideologìa y violencia.

Que Henrique Capriles decidiera que tomar la calle, ahora no es estratégicamente lo mejor, y que Leopoldo López y María Corina Machado piensen lo contrario, no implica una división de la oposición, pues todos están claros que el régimen Chávez-Maduro-Hermanos Castro, ha sido un desastre, no solo para la economía y la libertad de Venezuela sino en la destrucción de la paz social creada durante los 40 años previos a los diferentes gobiernos del país.

El fascismo, para cualquiera que desee ahondar en el término, tal como es descrito por sus estudiosos más serios, desde Hannah Arendt hasta Umberto Eco, tiene como algunas de sus características el culto a la personalidad, la toma de todas las instituciones de un estado, la creación de grupos paramilitares para sembrar miedo a la población, la glorificación mítica de una época o un personaje del pasado y la deslegitimación política, de todo tipo de disidencia y oposición (en algunos casos, luego se pasa a la criminalización y en otros, a algo peor, la destrucción física del rival). Estas características son afines al régimen de Maduro y no al comportamiento y mucho menos al discurso de la mayor parte de la oposición venezolana, incluyendo a Capriles, López y Machado, a quienes se les ha acusado, orwellianamente, de ser lo que los líderes del régimen son.

Niños adoctrinados y armados por el colectivo La Piedrita.

Mientras muchos venezolanos reaccionan ante el satélite de La Habana que los gobierna, falleció, justamente, uno de los hombres más queridos por todos los venezolanos: Simón Díaz, el compositor  canta-autor, entre muchas canciones, de “Caballo Viejo” (http://www.youtube.com/watch?v=6-5Vtcdcz1U), y él dijo adiós, cuando decenas de miles de venezolanos se dicen a sí mismos, por su futuro: “quererse no tiene horario, ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan…”

Como se inspiro para Caballo Viejo

 http://www.youtube.com/watch?v=6-5Vtcdcz1U

 

Simòn Dìaz con Placido Domingo cantando «Caballo Viejo». Ver al llamado «Tìo Simòn» en los videos (links) de abajo:

http://www.youtube.com/watch?v=6-5Vtcdcz1U#aid=P8O5noXWd1A

http://www.youtube.com/watch?v=nuJgvehyCsY     – Simòn Dìaz canta y cuenta en especial del canal cerrado por el règimen: Radico Caracas Televisiòn.

El 12-2-14 el editor de Perú21 dedicó su columna “La doctrina Betancourt” a la crisis venezolana a raíz de las protestas contra el gobierno de Maduro, heredero de un desastre económico y social creado por  los desvaríos de Chávez durante más de una década. J. J. Garrido urge a recordar al fundador de la democracia venezolano, Don Rómulo Betancourt.  (Ver: http://peru21.pe/impresa/doctrina-betancourt-2169897).

Venezuela gozó de 40 años de estabilidad política y paz social hasta que se fue deteriorando por el desgaste y corrupción de sus partidos políticos conduciendo a que las mayorías apoyaran en 1999 a un aventurero golpista indultado de la cárcel.  La democracia nació en 1959 con la presidencia de Rómulo Betancourt, quien planteó, mientras detentaba el poder, que en la Constitución aprobada por el congreso en 1961 solo se permitiera la reelección de un mandatario luego de dos períodos presidenciales de 5 años cada uno.

Betancourt entendió que había que acabar con la tradición caudillista de su país y por eso, más nunca se lanzó a la presidencia, pero más importante aun es su legado de fomentar la democracia en Latinoamérica, rompiendo relaciones con los regímenes de Rafael Leónidas Trujillo, en Republica Dominicana, de Anastasio Somoza (padre), en Nicaragua, y de Fidel Casto en Cuba,  reconociendo de forma simbólica a la República Española en el exilio durante el franquismo y haciendo una solicitud formal de que la OEA excluyera a “regímenes que no respeten los derechos humanos, que conculquen las libertades de sus ciudadanos y los tiranice con respaldo de las políticas totalitarias”.

Disucrso de Betancourt en la OEA vs. dictaduras y guerrillas.

Mensaje de Betancourt a la nación luego del intento de magnicidio del 24 de junio de 1969. 

En mi artículo  “El asilo”, del 1-5-09, escribo que “la  obsesión por la libertad de Betancourt no resultó nada práctica en un continente plagado por gobiernos autócratas y militares, y sin embargo, Venezuela se convirtió en el abanderado de la lucha democrática latinoamericana y fue refugio para decenas de asilados políticos españoles, cubanos, y más tarde, para miles de inmigrantes que escaparon de las dictaduras del cono sur y de Bolivia y Perú.

Durante la primera presidencia del corrupto, pero gran demócrata, Carlos Andrés Pérez (CAP), Venezuela intercedió por Orlando Letelier, ex canciller de Allende, quien se residenció en Caracas en 1974 por varios meses, y su gobierno fue determinante para la liberación y exilio del secretario general del Partido Comunista chileno, Luis Corvalán, en 1976”.

Diego Arria, quien medió por la liberación de Letelier en Chile, en entrevista con Jaime Bayly.

Hoy, cuando la democracia venezolana está en el asilo, al borde de la agonía, su régimen es convalidado por los actuales gobiernos latinoamericanos que succionan, aprovechando un delirio, la negra sustancia de las venas abiertas de esa tierra”.

Invito a leer el artículo de Alicia Freilich sobre Rómulo Betancourt en:

http://www.ideasdebabel.com/home/?p=32556

¿Y EL REY?, ¿Y ELLOS?

Tailandia se mantiene sumida en una lucha de meses entre partidarios del gobierno y de la oposición a pesar de las recientes elecciones boicoteadas por aquellos que se oponen a que el partido del magnate en el exilio, Taksin Shinawatra, intente perpetuarse en el poder.

Taksin, quien se convirtió en primer ministro en 2001, logró ilusionar a los tailandeses de provincias y de las clases más bajas, poniendo fin a más de 50 años de gobiernos dominados por las élites militares y económicas. El entonces joven policía que logró ascender meteóricamente a millonario empresario de una corporación telefónica se vendió como un ejemplo a seguir para la mayoría de los casi 70 millones de habitantes del país y gobernó como un déspota  hasta 2006, cuando acusado de corrupción, fue derrocado en un golpe apoyado por el rey.

Como suele suceder en estas historias, los “revolucionarios” pronto se vuelven élite, se corrompen, gobiernan autoritariamente, y se genera una lucha de intereses entre grupos tradicionales de poder vs. neo-ricos, ambos con influencia en el ejército y en otras instituciones del estado.

Con Taksin en Dubái,  sus partidarios retomaron el poder con la elección de su hermana como primer ministra en 2011, pero en la polarizada Tailandia sus oponentes han intentado forjar una especie de “Primavera de Bangkok” que tiene paralizado al país hace meses. A pesar del adelanto de las elecciones la oposición más radical boicoteó los comicios por su exigencia de una reforma total del sistema político.

Yingluck Shinawatra vota en unas elecciones boicoteadas por gran parte de la oposición.

Tailandia, la antigua Siam, es lugar de una larga historia y tradición, dada a conocer ligeramente por Hollywood en el film “El Rey y yo” con Yul Brynner.

Siendo la única entidad del lejano oriente que mantuvo su independencia de potencias colonizadoras europeas que invadieron la región desde el siglo 16, pareciera que el  karma de Tailandia fuese el de padecer de una conflictiva democracia (el budismo Theravāda es practicado por un 95% de la población), o de regímenes militares (18 golpes de estado desde el fin de la monarquía absoluta en 1932).

Y mientras, la figura de consenso de la monarquía parlamentaria, el Rey Bhumibol de 86 años, (63 en el trono), está muy enfermo, y los problemas de sucesión no permiten vislumbrar que la solución de la crisis tailandesa provenga de la familia real.

Rey Bhumibol Adulyade en una breve salutación a los tailandeses por el año nuevo 2014.

OBI, BAN, KIM, OBI

¡No es un error fonético del personaje Obi-Wan Kenobi de “La Guerra de las Galaxias”! Se trata, simplemente, de un titulo para referirnos a tres personas que acapararon titulares esta semana.

Mientras Obama (“Obi”) dio su discurso anual del estado de la unión, el hombre que debe simbolizar lo mejor de la humanidad: paz, democracia, justicia social e igualdad ante la ley, Ban Ki Moon,  Secretario General de la ONU, bendijo con su presencia al régimen más represivo de América Latina, Cuba  (y el único de la región que tiene una colonia en el siglo 21, Venezuela), y según la prensa sur coreana, el dictador  de Corea del norte, Kim Jong-un ordenó a liquidar a todos los familiares (esposa, hermanos, hijos, nietos) de su tío y ex asesor a quien por supuesta “traición a la patria”, se le eliminó el pasado año.

Kim Jong-un y su tío quien cayó en desgracia.

Obama concentró su discurso al Congreso en aspectos domésticos, sobre todo, la promesa de intentar que el 2014 sea el año de la tan esperada reforma de inmigración que legitimaría el estatus de los más de 11 millones de personas, la mayoría hispanos.

Ban Ki Moon participó en la cumbre del CELAC en La Habana, quizá para mostrar que no descuida los asuntos latinoamericanos, pero fue surrealista escucharlo decir, precisamente en Cuba – lugar en donde no existe la libertad de prensa, de expresión, de organizar partidos políticos que no sea el comunista-fidelista, y cuando más se debilita la separación de poderes en el continente (Venezuela, Nicaragua, Argentina, etc.), que la región debe “continuar (?) el fortalecimiento de Derechos Humanos”.

Caricatura del genial Pedro León Zapata a propo del mundo al revés de nuestros tiempos.

Kim Jr., el heredero de la dinastía que ha gobernado Corea del Norte desde su fundación en 1948, demuestra que la represión y la las purgas siguen siendo la estampa de su implacable régimen.

Volviendo a “Obi”, lo bueno de su discurso fue reafirmar que agotará la vía diplomática para evitar a una Irán con armas atómicas, lo malo; que no se refirió a qué hacer para minimizar la violencia en Siria, Irak y otros lugares que se desangran en el mundo, y lo feo, dejar al Congreso la tarea que él podría hacer con sus poderes presidenciales: cerrar la prisión de Guantánamo.

 

En 2004, el actual presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich se lanzó a la presidencia contra el candidato pro-occidental  Viktor, Yushenko, quien tras  las elecciones acusó de fraude electoral al partido en el poder. Entonces ocurrió una de las rebeliones pacíficas más memorables en la historia de las ex repúblicas soviéticas, “La Revolución Naranja”, la cual condujo a nuevos comicios ganados por la oposición.

Una de las muchas manifestaciones de la «Revolución Naranja» de 2004

El gobierno de Yushenko se caracterizó por frecuentes roces con Moscú por su intento de incorporar a Ucrania en la Unión Europea (UE). En 2006, el presidente ruso, Vladimir Putin acusó al gobierno de Ucrania de robar gas de los conductos que transportan ese recurso energético a ese país y a Europa, triplicándole su precio. Yushenko acuso a Moscú de mentir y chantajear a su gobierno.  Putin ordenó bajar la presión del gas y e la UE enviaron delegados a Rusia para resolver el problema y comprendieron que la solución pasaba por “enfriar” los progresos de Ucrania para incorporarse a su bloque.

Comprendiendo su dependencia comercial y energética ante Rusia, los ucranianos votaron en las siguientes elecciones de 2009 por aquel odiado Yanukovich. Intentando conciliar a un país polarizado con la realidad de ser un país que Putin mantendrá, a las buenas o a las malas, en su área de influencia, pero a la vez, buscando ampliar oportunidades comerciales, Yanukovich creó expectativas de que firmaría un acuerdo de asociación con la UE, para luego en diciembre decir que no lo firmaría. Es entonces, cuando las mayorías, comprendieron que Putin le dijo nyet (no) a su presidente y ellos han vuelto a tomar las calles diciéndole también “nyet “y exigiendo su renuncia a un líder que no se atreve a a tomar decisiones soberanas.

PARA MÁS CONTEXTOS VER MIS ARTÍCULOS:

https://arielsegal.wordpress.com/2012/06/16/%D0%BE%D1%82%D1%80%D0%B0%D0%B2%D0%BB%D0%B5%D0%BD%D0%B8%D0%B5-en-rus-intoxicacion/

http://www.analitica.com/va/internacionales/opinion/3647338.asp

http://www.larepublica.pe/columnistas/cosas-veredes/yulia-timoshenko-vitores-y-victores-07-06-2012

Yanukovich  y Putin

LA CONEXIÓN DE ARIEL

Basado en fragmentos de un artículo que escribí en 2006:

Sharon se mantuvo conectado a un respirador por 8 años hasta su reciente fallecimiento. ¿Cómo se explica su popularidad a pesar de haber desertado del partido Likud que lo llevó al poder en 2001 y ante la aversión que le tenía un importante sector pacifista que históricamente lo confrontó?

Al primer grupo Sharon se los ganó al aplicar una política de “tolerancia cero” al terrorismo y aislar a Yasser Arafat como interlocutor valido para negociar un proceso de paz con el pueblo palestino. A sus oponentes tradicionales, que desde hace mucho entienden la necesidad imperiosa del desalojo israelí de la mayor parte de los territorios palestinos conquistados durante la Guerra de los 6 Días en 1967, los convenció cuando desmanteló los asentamientos de Gaza, que junto a varios de Cisjordania, él mismo incentivó a construir en funciones de ministro de agricultura y vivienda en la década de los 90.

Al convertirse en primer ministro, a diferencia de su pasado controversial como ministro de defensa en los 80 y luego miembro de la oposición, Sharon consolidó un estilo de autoridad similar al de la vieja guardia den la generación de jefes de Estado que vivió las guerras fundacionales y de supervivencia de Israel y a diferencia de sus antecesores inmediatos en el cargo –  Benjamín Netanyahu (que regresó al poder) y Ehud Barak, – se deslindó de la política mediática, desdeñó encuestas, protocolos y cumbres, dedicándose a gobernar con convicción y un sentido de misión. Como Yizhak Rabin se guió por lo que pensó que debía hacer y no por mantenerse en el poder.

Sharon como ministro de los gobiernos de Menahem Begin en la década de los 80.

Ariel se conectó con su pueblo por medio de la desconexión de sus antiguos aliados, de su pasada ideología nacionalista y de sus prejuicios y así, de parte de la tierra que difícilmente imaginó algún día devolver.

En 2006, también escribí otro artículo sobre Sharon, posterior a este y lo comparto aquí:

Ariel Sharon: Un Anticipado  Epílogo de Una Polémica Biografía

Ariel Segal

Hace años escribí un artículo en el cual admitía, Ariel Sharon, que fui uno de tus detractores del pasado pero tu cambio originó el mío y de muchos otros que ahora reconocemos el puesto que has ganado en la historia de Israel como uno de sus Estadistas. Entonces expresé que pasara lo que pasara, tu riesgo al abandonar el Likud, partido que contribuiste a fundar, era la prueba indudable de que llegaste al cenit de la madurez política. Aun si perdías la última batalla electoral de tu vida ya habías cumplido con lo retos más difíciles que te propusiste: desafiarte a ti mismo, a tus prejuicios y a lo que eran tus convicciones del pasado.

Un derrame cerebral detuvo tu camino para avanzar, junto con disidentes de tu partido y de otros, como Shimon Peres, por el camino que iniciaste tras la retirada unilateral israelí de Gaza. Es difícil que el nuevo partido político que creaste pueda completar la histórica tarea de desalojar la mayor parte de los territorios palestinos sin tu imponente presencia.

Retirada unilateral israelí de Gaza en 2005.

Ganasté las elecciones en 2000, Ariel, prometiendo paz sin concesiones territoriales y no cumpliste para rencor de tus detractores – los colonos y ultra nacionalistas israelíes y aquellos acostumbrados a culparte, o en tu nombre a tu país, de todos los males del Medio Oriente.

Por eso, unos y otros, tus aliados de ayer y tus detractores de siempre – acorazados en supuestas ideologías progresistas selectivas a la hora de criticar o callar la violación de Derechos Humanos según los países y regímenes de su simpatía – fueron incapaces de concederte un atributo, no importa todos los riesgos políticos que, viejo y más sabio, te jugaste por un gesto hacia la paz.

Unos 7 mil colonos israelíes de Gaza debieron ser retirados a la fuerza por el ejército.

Fuiste sumamente belicoso y tu política de represalias a los incesantes ataques de terroristas palestinos contra civiles israelíes consolidó la imagen de guerrero inflexible que marcaba tu biografía. En enero de 2002, cuando Israel interceptó el barco Karin A con 50 mil toneladas de armamento traídos de Irán y demostró la impronta de Arafat en juegos de guerra terminaste de convencer a la gran mayoría de los israelíes, si bien no al mundo, que el líder de la Autoridad Palestina no era un interlocutor válido y decidiste aislarlo en su cuartel general en Ramala a la espera de un nuevo liderazgo palestino.

Al no lograr tu objetivo, decidiste adoptar el plan de retirada unilateral de la Franja de Gaza del ex primer ministro Ehud Barak, renunciando a tu ideología nacionalista. Para sorpresa de todos, tú, gestor de asentamientos en los territorios palestinos ocupados por Israel desde 1967, anunciaste su demolición en Gaza.

Y llegó la hora de las decisiones. Muchos dijeron que no lo harías, que conseguirías las excusas para no cumplir y comenzaste a arriesgar:

– Despediste a los ministros que votaron contra la retirada de Gaza.

– Llevaste la votación al Parlamento aunque la mayoría de tu partido se opuso al plan e invitaste al Partido Laborista, con Shimon Peres, a unirse al gobierno.

– Enviaste al ejército y a la policía a sacar a los colonos que se negaron a marcharse voluntariamente, más de 4 mil, y pusiste fin a la presencia militar y civil israelí en Gaza.

– Comenzaste a negociar con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, sobre el futuro de Cisjordania, prometiendo hacer concesiones si los palestinos desarman a sus milicias armadas y grupos terroristas.

Pero la elección del sindicalista Amir Peretz como líder del Partido Laborista obligó a adelantar las elecciones y como sabías que la mayoría del Likud no apoyaba estas políticas, decidiste no competir con tu rival Netanyahu, opuesto a desmantelar asentamientos, creando un nuevo partido de centro.

Eres un personaje complejo, Ariel, aunque tu obeso físico, tu tosquedad y sobre todo, tu biografía repleta de desafortunadas expresiones y peores decisiones como general y ministro, hagan que erróneamente muchos piensen que eres simplón.

Sharon en su otra faceta. Propietario y trabajador agropecuario en su finca en el sur de Israel.

De Ariel a Ariel, confieso que siempre sentí aversión por ti y como la mayoría de los israelíes que siempre reconocieron el derecho de los palestinos a tener un estado en Cisjordania y Gaza – por razones histórica y éticas – pensamos que si un día, en nuestras peores pesadillas, llegabas a ser Primer Ministro, habría que recoger maletas y pedir al último que apague la luz del país.

Ahora es más claro entender que algunas personas pueden redimir algo de sus pasados cuando hacen espectaculares giros ideológicos – como el fundador del IRA Michael Collins, o Nelson Mandela, o el mismo Begin de tu partido que devolvió todo el desierto de Sinai a Egipto o Rabin, quien según el escritor Amos Oz, cambió gradualmente mediante un sutil proceso emocional e intelectual que, en pocas palabras, podría denominarse “si yo fuera palestino”. Probablemente tu no experimentaste un proceso tan profundo como ese y en tu caso se trata más de pragmatismo, pero el resultado es el mismo, como Amos Oz le dijo a Vargas Llosa en su serie de artículos escritos para El País de España: “Quién hubiera imaginado nunca que la lucha por la paz con los palestinos pasaría en algún momento por Ariel Sharon”.

Son muchos los que por años te satanizaron en la prensa, y que en los últimos tiempos, cuando arriesgabas  tu puesto de poder por uno en la historia, dejaron de hablar o escribir sobre ti, quizás esperando tu caída política para luego recordar selectivamente lo más oscuro de tu pasado. No ocurre a todos, Ariel, que las canas y las circunstancias les permitan dejar de lado sus prejuicios y odios. Muchos seguirán estigmatizándote toda la vida y algunos, a través tuyo, a todo tu país porque no faltan aquellos para quienes la existencia de Israel es una especie de “pecado original”. Son los mismos que gritan justificadamente cuando un reverendo norteamericano propone un magnicidio y callan cuando el presidente de Irán exige “borrar a Israel del mapa” incitando a un genocidio.

Tu ausencia en la arena política, Ariel, adelanta el admirable epílogo de tu polémica biografía.

El asesinato, por parte de ladrones, a un a ex miss Venezuela y actriz de un canal latino de Estados Unidos, de su esposo y las heridas infligidas a la hija de la pareja, ha llamado la atención mundial sobre el gravísimo problema del crimen que padece el país de origen de la fallecida, que generalmente aparece en el “radar mediático” por su larga crisis económica, política y últimamente, por los desatinados comentarios de su presidente.

Mónica Spear y su marido pasaron a engrosar la lista de unas 200 mil víctimas mortales en Venezuela desde que Hugo Chávez llegó al poder en el año 2000. De hecho, el crimen se ha cuadriplicado con respecto a la Venezuela D.C (después de Chávez) a pesar de que en 13 años de régimen chavista nunca, desde la caída del dictador tradicional Pérez Jiménez, en 1958, ha estado tan militarizado, pleno de ex miembros del ejército en cargos públicos, incluyendo ministerios, y con un control total del aparato de seguridad del estado en manos del ejecutivo y agentes del servicio secreto cubano.

Caricatura reciente de Pedro León Zapata.

El problema del agravamiento de crímenes violentos es parte de la globalización (la dificultad de los estados para luchar contra mafias, traficantes y organizaciones criminales transnacionales en la economía capitalista de hoy), pero justamente en un país como la Venezuela de hoy, en donde la concentración de poder es casi total y el control de la economía, es asfixiante, no se justifican los niveles de muertes violentas como las que ocurren en Venezuela. Entonces, ¿cuál es la explicación para un incremento tan exponencial del crimen, además de la creación de milicias civiles armadas por el régimen y su discurso violento? El editorial del diario El Nacional del 8-1-14 titulado “Padres del Crimen”, lo resume muy bien. A continuación un fragmento:

“El chavismo que hoy nos gobierna comienza en la morgue y culmina en la morgue. El chavismo como ideología y como praxis es padre y criatura de la muerte”…” Detengámonos brevemente en los sucesos de la intentona golpista de un desconocido de nombre Hugo Rafael Chávez. ¿Qué sucedió entonces? Una militarada turbó la paz de la república mediante el uso de armas de fuego que sembraron la muerte en la población y acabaron con el sosiego de una sociedad desprevenida que no merecía el desenlace de una fiera turbación. ¿Qué pasó después de ese primer derramamiento de sangre? No pasó nada, desgraciadamente.

Los asesinos fueron premiados, primero con la indiferencia de los jueces, con el perdón de sus crímenes, y más tarde con el ascenso al poder. La indiferencia y la impunidad fueron el principio de una historia que hoy llega a extremos de irresponsabilidad y complicidad en e incremento de la violencia….”

…“el chavismo comienza en la morgue y culmina en la morgue, el chavismo es padre y criatura de la muerte, la sangre derramada el 4 de febrero hoy es un torrente que arrastra todo a su paso y ahoga la vida de los venezolanos”.

 

3 ene 2014.- La pianista Gabriela Montero presentó este domingo una improvisación sobre la violencia en Venezuela.- ¿Hasta Cuando?