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EL PROFETA SHIMON

Uno de los legados de la historia judía es el de los profetas a quienes, erróneamente, muchos asocian con adivinadores del futuro, pero en realidad su función en la antigüedad era la de predicar contra las injusticias e incumplimientos de la ley confrontando a reyes, sacerdotes, poderosos y a veces, a gente humilde, para que retornaran al camino de la moralidad. De resto, sus advertencias sobre el futuro eran sabios análisis políticos de lo que ocurriría si la sociedad no superaba sus vicios y sus dirigentes sus prioridades (servir al pueblo y no al ego)

«El efecto Natán». Pintura de Chagall sobre el profeta Natán reprochando al Rey David por enviar al esposo de Betasabe a morir al frente de batalla para desposarla.

Shimon Peres, dos veces ex primer ministro israelí, ex presidente y servidor público que trabajo desde la creación del Estado de Israel, en 1948, en varios cargos vinculados a la defensa, las finanzas y la diplomacia, fue el último estadista de la generación de los fundadores del país. Fue él quien como canciller convenció al Primer Ministro Izhak Rabin a arriesgarse a entablar los Acuerdos de Oslo para firmar la paz con la la Organización para la Liberación de Palestina, en 1993 y luego extender sus alcances en 1995, y también fue el gestor de la paz entre Israel y Jordania en 1994.

Firma de Oslo I en los jardínes de la Casa Blanca.

Firma de Oslo I en los jardínes de la Casa Blanca.

La combinación del estratega Rabin y el soñador Peres cambió la percepción entre palestinos e israelíes de reconocerse mutuamente con derechos a un estado para cada pueblo más allá de que los extremistas de lado y lado no han permitido que “Oslo” se concrete en una realidad.

Peres con el presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.

Peres con el presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.

Peres, el profeta, advirtió a los israelíes, desde la década de 1980s, que su país no podía ni debía extender su presencia militar en Cisjordania, conquistada a Jordania, y Gaza, tomada a Egipto, en la Guerra de los Seis Días (1967), porque no era saludable para la democracia israelí y no era moral con respecto a los árabes que viven en ese territorio. En ese entonces propuso la creación de un Confederación Jordana-Palestina y luego, ante la negativa del partido Likud de aceptar esa propuesta, propuso la creación de la Autonomía Palestina que se firmó en Oslo, que de funcionar, conduciría a un estado soberano para los palestinos.

Dos grandes de la paz: Peres y Mandela.

Dos grandes de la paz: Peres y Mandela.

Algunos detractores de Peres prefieren detenerse en su época de éxitos como asesor de defensa del primer Primer Ministro de Israel David Ben Gurion, cuando fue encargado de estructurar al ejército israelí; negoció clandestinamente el proyecto nuclear israelí con Francia o años después, entre 1974 al 77, cuando fue Ministro de Defensa en el primer gobierno de Rabin.

David Ben Gurion, el hombre que hizo del entonces Shimon Peres uno de sus discípulos favoritos.

David Ben Gurion, el hombre que hizo del entonces Shimon Peres uno de sus discípulos favoritos.

Sin embargo, al igual que Rabin y Sharon, se les debe juzgar por el vuelco y los riesgos que asumieron por la paz a pesar de conocer la guerra y el terrorismo cuando Israel no era militarmente fuerte como en las últimas dos décadas.

Ariel Sharon e Izhak Rabin, dos ex militares que al convertirse en Primer Ministro se comportaron como estadistas. Sharon sacó al ejército israelí y a 16 mil colones de la Franja de Gaza.

Ariel Sharon e Izhak Rabin, dos ex militares que al convertirse en Primer Ministro se comportaron como estadistas. Sharon sacó al ejército israelí y a 16 mil colones de la Franja de Gaza.

Análisis, autocrítica y predicción, basadas en la realidad y la moral, es lo que caracterizaba al estadista Shimon Peres, quien decía y hacía lo que consideraba correcto y no lo popular, pues él tenía muy claro lo que expresó: “La historia judía está desprovista de todo deseo de dominar a otro pueblo. Pienso que lo que ocurre ahora es una desviación de esto. Todos los pueblos que nos dominaron quedaron borrados del escenario de la historia. Somos los únicos que nunca conquistamos a nadie y por eso prevalecimos”.

Advertencia de profeta.

LOS NOVENTA DE PERES:

ESCRITOR AMOS OZ EN FUNERAL DE PERES:

ARTÍCULO IN MEMORIAN DEL ESCRITOR DAVID GROSSMAN:

In memoriam Simón Peres
Peres creía firmemente que orientarse al futuro generaba una energía que permitía superar los obstáculos del pasado y del presente
David Grossman- 30-10-16

Hace 18 años, la televisión israelí produjo un documental sobre las distintas etapas de su vida, y Simón Peres me propuso que lo acompañase a Vishneva, su pueblo natal en Bielorrusia. Entramos en una casa rústica de madera, no demasiado grande. En el espacioso patio cacareaban las gallinas. Aunque le habían advertido que no bebiese del pozo (“Chernóbil ha envenenado nuestras tierras”, explicaban los lugareños), Peres bajó con sus propias manos el cubo enganchado a una cadena, lo volvió a sacar, llenó un vaso de metal y bebió entusiasmado el agua de su infancia. Cuando me contó que, a los ocho años, había destrozado la radio de su padre porque este la encendía el sabbat, le pregunté si su padre le había pegado alguna vez. “A mí nunca me ha pegado nadie”, fue su respuesta. Algo en su tono de voz despertó mi curiosidad. “¿Nadie?”, insistí yo. “¿Nunca? ¿Ni una pelea en el colegio o jugando?”. “Nadie. Jamás. No me han pegado y yo nunca he pegado”. Peres no conoce lo que casi todo el mundo ha experimentado alguna vez en carne propia, en especial los jóvenes, pensé entonces. ¿Podría ser esto una clave –una de las muchas– de su manera de ser, de su forma de relacionarse con el mundo? ¿Por eso acabó siendo un excluido, una persona permanentemente rodeada de un cierto aislamiento?
Y no es que Simón Peres no se mezclase en los asuntos del mundo. Estaba metido hasta las cejas y participaba activamente y con iniciativa en innumerables temas. Se involucraba con desenfreno en las intrigas de la política interior, estaba ávido de acción, ansioso por cambiar el mundo, y, a pesar de todo, siempre parecía en cierto modo aislado. Tenía perspectiva –histórica, fiel a unos principios, abstracta–, y dominaba el análisis de los procesos trascendentales. En eso era brillante. Sin embargo, para las cosas pequeñas que componen la realidad, le faltaba talento y también paciencia.
“El fin de una era”, decían ayer algunas necrologías. Lo decían incluso las de los políticos de derechas que le complicaron la vida y se burlaron de su “visión pacifista”. Pero, en realidad, la era de Simón Peres y de su visión ya había llegado a su fin a mediados de la década de 1990, cuando Isaac Rabin fue asesinado. De hecho, había terminado incluso antes, cuando se malograron los Acuerdos de Oslo que Peres, siendo ministro de Asuntos Exteriores, había hilvanado de cualquier manera a espaldas del entonces primer ministro Isaac Rabin.
El fracaso de los acuerdos y la oleada de violencia que estalló acto seguido provocaron en la mayoría de mis compatriotas la sensación de que Israel había cometido un error fatal al dejarse arrastrar para que confiara en Arafat y los palestinos. Para la mayor parte de la opinión pública israelí, Peres no tenía menos responsabilidad que Rabin en el curso de los acontecimientos. “Criminales de Oslo”, les gritaban los manifestantes de derechas, y afirmaban que sobre la conciencia de ambos pesaba el millar de israelíes muertos en la espiral terrorista que siguió al naufragio de las resoluciones. (Como si, en el caso de que los Acuerdos de Oslo no se hubiesen firmado, los palestinos se hubiesen sometido con docilidad y sin resistencia a la ocupación israelí hasta el fin de los tiempos).
Posiblemente, en aquellos años, el odio por Peres nació del hecho de que, con su elocuencia, con su talento poco común para infundir esperanza, para abrir una ventana al futuro, lograse transmitir a los israelíes desconfiados y marcados por la guerra, aunque solo fuese de forma pasajera y en contra de su instinto, fe en que también para ellos había la variante existencial de otra vida en paz. Mientras nos dejábamos arrastrar por el visionario Simón Peres hacia la idea de un “nuevo Oriente Próximo” concebida por él mismo, los israelíes sentíamos que habíamos burlado nuestro destino marcado por la guerra y las catástrofes; un destino grabado a fuego a lo largo de nuestra trágica historia. Y cuando los Acuerdos de Oslo fracasaron y se frustró la esperanza que, aunque fuese por un instante, nos habíamos permitido, no se pudo perdonar a Peres.
Mientras nos dejábamos arrastrar por el visionario Simón Peres hacia la idea de un “nuevo Oriente Próximo” concebida por él mismo, los israelíes sentíamos que habíamos burlado nuestro destino marcado por la guerra y las catástrofes
Simón Peres era un hombre orientado enteramente al futuro. Mientras el Estado se hundía cada vez más en un relato genealógico de índole religiosa, él pertenecía a aquellos que se entregaban a lo universal, a la ciencia, a la racionalidad, a la democracia y al conocimiento libre; a quienes se catapultaban como un ancla hacia una utopía lejana, aún invisible y, a continuación, se afanaban con todas sus fuerzas en alcanzarla. Peres creía firmemente que orientarse al futuro generaba una energía que permitía superar los obstáculos del pasado y del presente, ahuyentando así la resignación y la apatía que padece actualmente la sociedad israelí.
He aquí un ejemplo del pensamiento y el modo de proceder peresiano: “Fui a ver a Putin”, me contaba cuando ya estaba cerca de los 90, “y le dije lo siguiente: dentro de un año acaba el control de Egipto sobre el Nilo; expira el acuerdo histórico con Gran Bretaña y Francia. Etiopía ya está reclamando el agua y puede haber peligro de guerra. Vayamos los dos a ver a Mursi (el entonces presidente egipcio) y hagámosle una propuesta: nosotros, los israelíes, podríamos proporcionar a los egipcios un Nilo tres veces mayor. Tenemos los medios técnicos para duplicar el caudal de agua de su país. A mí”, proseguía Peres, “Morsi no me escucharía, pero seguro que a usted sí, señor Putin. No utilizaremos la política. La política está caduca. Lo haremos por medio de las grandes empresas, ya que son ellas las que gobiernan el mundo hoy en día”.
Así pensó y actuó Peres toda su vida. Consideraba que el (opresivo, trivial) presente no era más que un impedimento efímero por el cual no había que dejarse detener de ninguna manera. Para él, la resignación no era una opción. La política pasiva de Netanyahu y su rechazo a reemprender las negociaciones israelí-palestinas lo enfurecían, contradecían su código genético, que lo impulsaba sin cesar hacia iniciativas impetuosamente creativas. En nuestras conversaciones ocasionales yo percibía con nitidez lo que Peres ocultaba en público tras su inagotable optimismo: la profunda preocupación que le producían el nacionalismo, el fanatismo y el marasmo político de Israel. Sabía –y no se resignó a ello ni siquiera en sus últimos momentos– que en su país estaba germinando una realidad catastrófica para ambos pueblos, y que él, el propio Simón Peres, pertenecía al bando derrotado por la historia.
Era un hombre contradictorio. El joven que soñaba con ser “pastor de ovejas y poeta de las estrellas” se convirtió en líder de un país entregado la mayor parte del tiempo a la guerra y el derramamiento de sangre. Durante años se negó a reconocer que la creación de un Estado palestino fuese la solución al conflicto, y apoyó los inicios de la política de asentamientos en los territorios ocupados. Más tarde se convirtió en un estadista que simbolizó como ningún otro la disposición al compromiso y el esfuerzo por lograr una paz histórica con los palestinos. En la batalla contra sus adversarios políticos se manifestó como un manipulador sin restricciones, lo cual, no obstante, delataba en él–y nadie podía sustraerse a ese influjo– auténtica grandeza. Era un amante de la cultura y un defensor convencido de los derechos humanos, pero sobre su conciencia pesaba la muerte de más de un centenar de refugiados que en 1995 perdieron la vida en Líbano cuando Israel bombardeó la población de Kafar Kanna.
En los próximos días intentaremos seguir ahondando en el fondo de su personalidad. Tal vez justamente aquello que hacía de Simón Peres una persona tan compleja y fascinante fue lo mismo que motivó que los israelíes dejasen de elegirlo para ocupar altos cargos. Fue derrotado una y otra vez en las elecciones y se quedó con la etiqueta del eterno perdedor. Durante años libró incansablemente una desagradable batalla contra Isaac Rabin, preferido por el pueblo y (solo en apariencia) más franco y fácil de descifrar. Tal vez a su compleja personalidad se deba no solo que Peres perdiese las elecciones, sino también que se viese privado de algo que a otros políticos menos capaces sí les ha cabido en suerte: el afecto de la multitud.
Desde el mismo comienzo de su carrera política, Peres fue sin duda un hombre importante, pero no por ello querido. No era, sencillamente, uno más, alguien que pudiese apelar directamente al corazón de los israelíes, o, mejor dicho, a sus vísceras. Por eso los años como presidente le hicieron tanto bien, ya que, estando en el cargo –así lo sentía él–, fluyó por primera vez hacia su persona el afecto de la mayoría de la población israelí; en él le abrieron por fin su corazón también aquellos que hasta entonces habían visto en él al excéntrico visionario y, en más de una ocasión, incluso al traidor.
Así es como yo lo recordaré: una tarde lo llamé por teléfono al despacho presidencial para convencerlo de una idea que pensaba que le podía interesar. “¿Y por qué por teléfono?”, me preguntó. “¿Está libre esta noche? Pues entonces, pásese a cenar”.
El palacio presidencial estaba medio a oscuras, y, entre sus jóvenes guardaespaldas, Peres parecía viejo y solo. Cuando entré en su despacho, se irguió, la vida iluminó su mirada, y se entregó inmediatamente a un monólogo sobre los Gobiernos actuales de todo el mundo, demasiado débiles como para resolver ni uno solo de los problemas vitales en materia de economía y seguridad. Luego habló de un proyecto científico, el Centro Peres para la Paz, que trabajaba en los últimos avances médicos: “Pronto tomaremos los medicamentos a través de la fruta. En ella habrá de todo, desde remedios para el dolor de cabeza hasta píldoras contra el envejecimiento”. Luego pasó a la nanotecnología, uno de sus temas favoritos, y me pintó el escenario de la guerra del futuro, sobre el cual volarían “avispas” electrónicas dirigidas por control remoto. Asimismo se refirió “a los mayores enemigos de la democracia en el mundo árabe: los maridos que niegan a sus esposas la igualdad de derechos”, y de los cinco libros que estaba leyendo al mismo tiempo, uno de ellos Cincuenta sombras de Grey (“La lectura me ha aburrido. Nada de creatividad, nada de auténtico erotismo”).
La cena fue sencilla, como en los días del kibutz: tortilla de setas, ensalada de verduras picadas con queso, unos cuencos de requesón, pan de comino y un vaso de vino tinto. Peres habló y se rió. Recordó el histórico encuentro entre Ben Gurión y De Gaulle, en el que él estuvo presente. Yo lo observaba. Desde que lo conocí personalmente, sentía por él profundo respeto y admiración. Precisamente sus contradicciones lo convertían para mí en un ser humano conmovedor y fascinante. Esta persona ha visto pasar casi un siglo y, a su manera, le ha dejado su impronta, pensaba. Solo algunos han tenido el privilegio de vivir una vida tan plena y apasionante. Se lo dije. Hizo un gesto quitándole importancia y, riendo, respondió: “¡Pues no he hecho más que empezar!” Durante un instante lo vi feliz, tanto como si creyese en sus propias palabras.

“¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?».
Esta es la pregunta del plebiscito del 2 de octubre para los colombianos expresen si se decantan o no con el tratado entre el gobierno y las FARC para un cese de hostilidades y la inserción de la guerrilla a la política activa de ese país.

La pregunta del plebiscito no requiere del SÍ de la mayoría de los colombianos pues basta con que más gente vote a favor que en contra del acuerdo de un “universo” de solo el 13% de votantes inscritos en el registro electoral, cuestión validada por la Corte Constitucional (CC).

Esto ha sido cuestionado por los partidarios del NO puesto solo se requiere el voto de 4,5 de un total de casi 35 millones de colombianos. Según expertos en asuntos electorales cuando el umbral de un plebiscito sobre un asunto de estado es bajo las mayorías se inclinan por la abstención para no asumir la responsabilidad de una delicada decisión de compleja compresión y ejecución.

Alvaro Uribe, principal promotor del NO.

Alvaro Uribe, principal promotor del NO.

La CC también ratificó que el carácter vinculante del plebiscito SOLO atañe al presidente, lo cual implica que de no ser refrendado, el congreso o un futuro presidente podrían incorporar aspectos del acuerdo como leyes sin rango constitucional.

Santos ha buscado una fórmula que facilite la victoria del SÍ tratando de evitar la experiencia del acuerdo entre el gobierno y la guerrilla de Guatemala que en 1999 propuso varias preguntas complicadas a refrendar y el NO se impuso con la participación de solo el 18% de los votantes del padrón electoral.

Dos visiones y egos frente al proceso de paz. De la web de la revista Semana: http://www.semana.com/nacion/articulo/plebiscito-por-la-paz-votos-politica/452325-3

Dos visiones y egos frente al proceso de paz. De la web de la revista Semana: http://www.semana.com/nacion/articulo/plebiscito-por-la-paz-votos-politica/452325-3

Tambièn, una sola pregunta genérica favorece al gobierno con el agregado de que un acuerdo ya consagrado con la participación de importantes mandatarios invitados del exterior, el martes en Cartagena, casi se asegura la crónica de un SÍ anunciado. (¿Es apropiado firmar antes de refrendar? ¿Es lo lógico o o es manipulación? Este asunto ha sido muy debatido por los actores políticos y mediáticos de Colombia)

Después de todo se trata de la Colombia de Gabo.

DEBATE ENTRE SENADORES CLAUDIA LÓPEZ Y ÁLVARO URIBE

ISLANDIA: TRES REVOLUCIONES

Durante la Eurocopa Francia 2016 fuimos testigos de una revolución islandesa realizada por hombres con espíritu combativo como el de sus antecesores los vikingos, y hay que reconocer que junto a Gales, (entidad de Gran Bretaña junto a Irlanda del Norte, Inglaterra y Escocia), la selección de Islandia, país con solo 320.000 ciudadanos, hizo una revolución futbolística.

Sin embargo, Islandia tuvo dos revoluciones políticas y económicas modernas que levantaron los cimientos de emerger, exitosamente, de la crisis financiera de 2008.

La primera fue la “revolución de las cacerolas” cuando apenas colapsaron los tres bancos más importantes de Islandia, miles de personas se abalanzaron a sus locales protestando para que les devolvieran su dinero. Esto condujo a días de vigilia exigiendo la renuncia y enjuiciamiento de los banqueros y del gobierno, con lo cual los ciudadanos lograron la convocatoria a un referéndum, en 2009, para votar si el país debía pagar a sus acreedores, Reino Unido y Holanda, la totalidad de la deuda en las condiciones que éstos exigían.

Luego de un contundente NO y se formó un gobierno de transición liderado por una mujer, Johanna Siguroardottir (la primer primera ministra del mundo abiertamente homosexual y la segunda en un puesto del ejecutivo desde que Vigdís Finnbogadóttir fue electa por el parlamento en la función simbólica de la presidencia del país en 1980).

Jóhanna Sigurðardóttir

En 1974 una revolución liderada por el movimiento feminista “Calcetines Rojos” paralizó a Islandia con una huelga cuya mayor exigencia fue la igualdad de género.

VER:
http://www.bbc.com/news/magazine-34602822

La gran huelga de mujeres de 1974.

A partir de ese momento las mujeres no solo tendrían un rol más activo en la política, las corporaciones y en todos los empleos, sino también, se sembró la semilla para una tercera revolución que logró en 2008 que un país con 80% de las acciones colapsadas en menos de una semana y casi la mitad de sus empresas quebradas en 2015 pagara toda su deuda al Fondo Monetarios Internacional, y redujera el desempleo de más de 15 a menos del 5%, recuperando la senda de la prosperidad.

Es cierto que Islandia pudo devaluar su moneda al no estar en la Eurozona y se negó a pagar la deuda que sus banqueros provocaron, pero otra vez las mujeres, que ya habían ganado más poder en todos los campos laborales porque gradualmente fueron ganando más derecho hasta adoptar un sistema que estipula que a nivel estatal y privado cada género no puede tener una representación menor al 40% ni superior al 60% por lo cual casi hay un equilibrio entre la presencia de hombres y mujeres en todos los cargos incluyendo en el parlamento, poder ejecutivo y directivos de corporaciones.

Cuando la primera primer ministro Johanna Jingudardottir fue reelecta tras el breve gobierno de transición en 2009 designó a casi el mismo número de mujeres que hombres como ministros de su gabinete y dado que el único de los 4 grandes bancos que no quebró era dirigido por mujeres, su gobierno encargó a dos damas, Elín Sigfúsdóttir y Birna Einarsdóttir, rescatar a dos de ellos: el Landsbanki y el Glitnir, respectivamente. Los bancos fueron nacionalizados para evitar su colapso total y en tres años recuperaron su capital perdido. El gobierno no dudo en enviar a los banqueros responsables de la crisis a procesos ser investigados y el sistema judicial respondió encarcelando a varios, multando a otros tantos y despidiendo a todos los altos responsables de la bancarrota.

Muchas corporaciones, observando el éxito de la mujeres en poderosos puestos estatales y privados, las ascendieron para nombrarlas presidentes ejecutivas de éstas, como lo corroboró la directora de una de las mayores compañías aseguradoras islandesas al periodista británico John Carlin en su artículo de en El País, Aurora Boreal: “(en) los consejos de administración de las empresas, en los que se ve cada vez a más mujeres, se hace hincapié en la responsabilidad, no en correr riesgos ni en intentar hacer mucho dinero muy rápido”. Ver http://internacional.elpais.com/internacional/2012/03/09/actualidad/1331323885_752952.html

La tercera revolución islandesa en la de la sensibilidad y el sentido común de la mayoría de las mujeres.

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Según Fran Soler en el blog Myguiadeviajes.com las 25 curiosidades sobre Islandia que quizás no sabías son:

Islandia, además de ser una isla llena de belleza natural, es más que curiosa y tiene una cultura y un modo de vida muy peculiar que la hacen única en el mundo.
1. Islandia presume de ser la primera democracia del mundo, ya que su parlamento fue implantado hace más de 1000 años.
2. Géiser es de las pocas palabras islandesas exportadas al mundo. Y hay más de 600 geiseres repartidos por todo el país.

3. Hay una alfabetización del 99,9 % de la población y esto da lugar a que Islandia sea el país que compra más libros per cápita del mundo. La lectura en este país está tan enraizada que forma parte de sus vidas. ¡Qué envidia!
4. Es uno de los pocos lugares del planeta donde no hay hormigas. El por qué no me lo preguntéis que no lo sé.
5. En Islandia hay el doble de ovejas que de personas. O sea, más de 600.000.
6. Es uno de los países más volcánicos del planeta tierra, con más de 200 volcanes, muchos de ellos activos.
7. No tiene ejército, ni armada, ni fuerzas aéreas.
8. Es uno de los países con mayor longevidad del planeta. 81 años las mujeres y 76 los hombres. Supongo que respirar aire puro y la vida tranquila del islandés ayuda a vivir más.

9. Resulta curioso que es uno de los países con más madres solteras del mundo. La tasa de embarazos fuera del matrimonio es del 66%. La mentalidad tan abierta de los islandeses y las muchas ayudas del gobierno ayudan a que este país tenga una tasa de natalidad altísima y que sea algo natural ver a chicas jóvenes solteras con hijos.
10. Los islandeses son felices. En una encuesta reciente, los islandeses han resultado ser uno de los países europeos donde más felices están con su calidad de vida. Y no me extraña nada ya que su cultura y el civismo del país, unido a una naturaleza deslumbrante, dan para ser muy feliz.
11. Es uno de los pocos países que tiene un banco de información genética de todos sus habitantes.
12. Hasta 1989 la cerveza estuvo prohibida en Islandia (menos mal que arreglaron este asunto…).
13. Es uno de los países con el agua más pura del mundo, por lo que no necesita ser tratada. De hecho los islandeses están más que orgullosos de la calidad de su agua.

14. Los hogares en las ciudades no tienen calentadores. El agua caliente proviene de los geiseres y las aguas termales naturales, de ahí su fuerte olor a sulfuro.
15. Islandia está considerado como uno de los países más seguros del mundo.
16. La guía telefónica de Islandia está ordenada por nombres, no por apellidos. Aquí no usan nombres familiares y el apellido indica el nombre del padre del sujeto. Así, el apellido de los hombres termina en -son, que significa hijo de (si mi padre se llamara Ricardo yo sería Francisco Ricardosson) y el de las mujeres acaba en -dóttir, hija de (mi hermana se llamaría Adriana Ricardodottir). Son así de originales.
17. El porcentaje de tierra cultivable es del 0,07% y un 11% de su territorio está cubierto de glaciares. Otra curiosidad de su tierra: no hay apenas árboles y los que hay han sido plantados por el hombre.

18. Reikiavik es la capital del mundo que está más al norte y más del 60% de la población del país vive en la capital.
19. En una encuesta de hace unos años el 54% de los islandeses no negaba la existencia de los elfos y el 8% afirmaba su existencia. En los jardines de muchos hogares se pueden ver pequeñas casitas construidas para ellos y muchas obras de infraestructura esquivan piedras para evitar dañarlas, ya que dicen suelen ser el hogar de los elfos.

20. El runtur es la fiesta nocturna por excelencia de la capital. Durante los fines de semana, cientos de personas salen a disfrutar de la noche y convierten a Reikiavik en una de las ciudades más marchosas de Europa. Y damos fe de que la fiesta aquí es de aúpa.
21. Geológicamente hablando, es uno de los países más jóvenes del mundo. Tan sólo tiene 25 millones de años.
22. En verano hay 24 horas de luz y en invierno entre 3-4 horas.
23. La compañía aérea Icelandair ha sido votada como una de las mejores aerolíneas del mundo.
24. Todos los islandeses hablan perfectamente inglés. No hay doblajes en las películas ni en los dibujos animados y la enseñanza del danés y el inglés es obligatoria a partir de los 11 años.
25. La música es otro de los aspectos culturales más notables y arraigados en Islandia, conservando las tradiciones de la música folklórica, unido al pop y a la música electrónica. Es original y distinta, como los propios islandeses. Algunos grupos han logrado que el mundo conozca su estilo como Bjork o Sigur Ros. Y si os pica la curiosidad aquí tenéis algunos grupos de música islandesa menos conocidos pero igualmente buenos: Of Monsters and Men, Olafur Arnalds, Gus Gus, Múm, Amiina, Rökkurró o Parachutes. Y mi lista en Spotify con canciones para viajar a Islandia.

NO SE PIERDA ESTE VIDEO CON IMAGENES DE ISLANDIA Y MUSICA DE ESE PAÍS:

Y REIYAVIK

EL CASTRO-CHAVISMO Y EL MIEDO

El coro del himno nacional de Venezuela pregona: “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando, la virtud y honor” y como bien interpreta el politólogo y humorista Laureano Márquez, esta frase representan lo que significó la toma de Caracas del 1 de septiembre (1S): “Hoy es el día de actualizar esta estrofa: la gente de virtud y honor que conforma mayoritariamente el alma nacional, sale a la calle a exigir el respeto a la ley. ¿A qué ley? Nada más y nada menos que a la más importante de todas: la Constitución Nacional en la que dice que el pueblo tiene el derecho a un referéndum revocatorio (RR) si no está satisfecho con el gobierno que tiene”.

Vista de la marcha del 1-S. Abajo, versión del himno de Venezuela en la voz de Ilan Chester.

Vista de la marcha del 1-S.
Abajo, versión del himno de Venezuela en la voz de Ilan Chester.

Al día siguiente Maduro visito la barriada Villa Rosa y fue recibido por el tronar de cacerolas de manifestantes exigiendo el RR. Entonces, golpeó a una ama de casa y tuvo que escapar – con sus escoltas sacando armas,- porque la multitud casi lo lincha “a lo Fuenteovejuna”.

RECOMIENDO LEER ESTE ARTÍCULO:
http://es.panampost.com/orlando-avendano/2016/09/04/villa-rosa-cuando-el-tirano-huyo/

Los hechos del 1 y 2 S incrementaron el miedo de los esbirros del régimen Castro-Chavista y cuando los psicópatas se radicalizan, al constatar, al constatar que son minoría,, se tornan más peligrosos. Por eso, días previos y posteriores a estas dos fechas el gobierno detuvo a Yon Goicoechea,- ex líder estudiantil que volvió a su país luego de estudiar en Estados Unidos – y a otros opositores que aumentan la cantidad de presos políticos torturados en diminutas prisiones.

Las acusaciones de “terrorismo” y “golpismo” contra estudiantes y políticos, inventadas por el ministro del Interior y “Justicia”, Néstor Reverol, – acusado de narcotráfico por una fiscalía independiente de Nueva York-, y por Diosdado Cabello, señalado como el líder del grupo narco militar conocido como el Cartel de los Soles, demuestran la crueldad e inmoralidad del régimen cada vez más temeroso y agresivo.

Y mientras, ¿qué pasa con la voz y voto de los gobiernos de la región en la OEA?

UNA BODA Y MUCHOS FUNERALES

Hace dos semanas un adolescente se inmoló durante la ceremonia de bodas de una pareja kurda en el peor de los atentados de los últimos tiempos ocurridos en Turquía. Todo apunta a que el Estado Islámico (EI) es el responsable del ataque, pero los kurdos – pueblo milenario sin estado propio,- no solo sufren por el islamismo radical sino también, por los gobiernos que los discriminan en los cuatro países en donde viven la mayoría de ellos: Irán, Iraq, Siria y Turquía.

Después de que los ganadores de la I Guerra Mundial, británicos y franceses, se repartieran los territorios del imperio turco otomano del Medio Oriente, los habitantes de la región conocida como Kurdistán, fueron separados por las fronteras arbitrarias creadas por esta potencia y las ocupadas a Francia por el general Atatürk, fundador de la república turca en 1923.

Desde entonces, los kurdos, provenientes de tribus de Asia Central, se asentaron en el Medio Oriente entre el siglo 10 y 6AC., antes que los persas- iraníes, árabes y turcos. A pesar de tantos siglos de presencia en Kurdistán, solo durante breves períodos de la historia y en determinados lugares de esa región, los kurdos gozaron de cierta independencia y solo después de la invasión estadounidense a Iraq, obtuvieron autonomía en el norte de Iraq en donde el Estado Islámico (EI) se apoderó de buena parte de ese territorio, causando masacres y un desplazamiento masivo de su población convertida en refugiados.

Hoy milicias iraquíes y sirias son las principales fuerzas que combaten contra el EI con la ayuda de los bombardeos de los países de la OTAN.

Zonas en donde había presencia del EI para el 2015. Hoy el ejército sirio ayudado por la aviación rusa, y las milicias kurdas, asistidas por la OTAN, han reducido la presencia del EI en varias ciudades y pueblos presentados por este mapa.

En el sudeste de Turquía, en donde vive un 40% de los 35 a 45 millones de kurdos del mundo, no se les permite preservar su idioma, cultura y estudiar su historia, en un intento de asimilarlos a un nacionalismo turco excluyente Eso provocó el surgimiento en 1984, del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), causante de atentados contra el ejército y la policía.

Hoy, el gobierno de Erdogán, intenta luchar en paralelo contra el PKK de Turquía, contra las milicias kurdas sirias, y contra el EI, lo cual impide un “matrimonio” con quienes deberían ser sus aliados contra islamistas radicales enemigos de turcos y de los kurdos, que al parecer, están destinados al funeral de muchos de sus compatriotas y de sus aspiraciones nacionales.

RECOMIENDO LEER EL ARTÍCULO TURQUÍA Y SUS KURDOS OTRA VEZ EN GUERRA POR BURAK BEKDIL EN EL BLOG ELMEDIO EN:

http://elmed.io/turquia-y-sus-kurdos-otra-vez-en-guerra/

La imagen de un niño sirio de la ciudad de Alepo, Omran, en estado de shock y la cara llena de polvo, sentado en el impecable asiento de una ambulancia, fue difundida hace una semana en la mayoría de los medios impresos y en muchas redes sociales como símbolo de los niños que nacieron en una guerra que persiste desde hace más de 5 años.

De inmediato, la tragedia siria recobró la importancia mediática que va decayendo porque vivimos tiempos de abrumadora información, exceso de estímulos visuales y búsqueda de evasión. Gracias a esa fotografía se escribieron y comentaron centenares de análisis sobre las millones de personas que sufren en Iraq y Siria desde que se iniciaron sus guerras civiles que, con la emergencia del Estado Islámico, se transformaron en conflictos transnacionales.

Sin Omran, no se hablaría en estos días de la cantidad de millones de niños que nacieron y sobreviven en conflictos bélicos en el mundo, al igual que sin la imagen de Aylan, el niño sirio ahogado que fue fotografiado en las orillas de la costa suroeste de Turquía hace casi un año, los gobiernos europeos no se hubiesen visto obligados a afrontar con seriedad el drama de los refugiados del Medio Oriente y África que se desarrollaba con bajo perfil comunicacional desde 2013.

Es el poder de algunas imágenes, que a veces, por una cuestión de azar para fotógrafos que han tomado miles de otras trágicas de guerras, hambrunas, atentados o cualquier calamidad de la Naturaleza (incluyendo la naturaleza humana), sin proponerselos, consiguen una simple que causa el efecto de sobrecogimiento que tantos otras no logran.

El fotógrafo Kevin Carter gano un premio Pulitzer en 1994 por esta escalofriante imagen tomada en Sudán, aunque tres meses después él se suicidó.

Así pasó con la famosa niña desnuda quemada por Napalm en un bombardeo en Vietnam en 1972…

o el joven desafiando a un tanque durante la rebelión estudiantil de Tiananmen, China, en 1989…

y ni hablar de quienes algunos consideran como al padre de la fotografía periodística, Robert Capa

Abatimiento de un miliciano republicano durante la Guerra Civil española.

y tantas otras como las que pueden observar en este website (CLICKEAR):

http://listas.20minutos.es/lista/las-fotografias-mas-famosas-de-la-historia-383281/

¿Por qué estas fotos nos estremecen? ¿Será porque nos revelan nuestra impotencia?

LECCIONES CHAVISTAS…

A propo de mi artículo LECCIONES OLÍMPICAS un familiar me envió este link sobre la narración de este comentarista deportivo de la TV estatal que creó Chávez sobre la expropiada radio caracas TV, que muestra, tal como ocurre con la mayoría de chavistas, el «gran dominio de la historia» que la mayoría de ellos tienen. Con razón han dicho tantas barbaridades históricas de todo tipo, incluyendo sobre Bolívar e historia latinoamericana:

Michael Phelps es, sin duda, uno de los mejores deportistas de la historia. Desde su aparición en Atenas 2004, el ‘Tiburón de Baltimore’ ha roto esquemas en la natación y alteró al deporte olímpico. Esta noche buscará su presea dorada número 20 y pese a que su leyenda trasciende en el tiempo, no creerás lo que dijo un periodista venezolano en un video que se viralizó en estos días, pero que pertenece a Beijing 2008.

Y es que durante una transmisión de la televisión venezolana en Beijing 2008, el comentarista cometió terrible blooper al ubicar a Phelps en la Múnich de 1972, en una Alemania que aún tenía a Adolf Hitler al mando.

Las palabras del reportero de Televisora Venezolana Social (TVes) fueron: «Se puede firmar una historia: jamás en unos Juegos Olímpicos, ningún mortal, ningún ser viviente, ha podido colgarse la cifra de ocho medallas doradas. Únicamente lo logró Michael Phelps en los Olímpicos de Munich, en el año 1972, allá en la Alemania de Hitler, donde ni siquiera él mismo quiso darle las medallas”.

Cabe destacar que dicho periodista seguramente quiso hacer referencia al estadounidense Mark Spitz, que en Múnich logró el récord de siete medallas de oro, y no ocho. Además, para esa época, Adolf Hitler ya llevaba 27 años muerto. En cuanto al atleta al que Hitler se rehusó a premiar, ese fue Jesse Owens, y en los Juegos de Berlín 1936, 36 años antes de Múnich y 49 años antes de que Phelps naciera en Maryland.

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OTRAS «MEDALLAS DE ORO» DE TVES

Y PARA DEJAR UN BUEN SABOR SIN ERRORES, DISFRUTEN:

LECCIONES OLÍMPICAS

En la antigua Grecia occidental, junto al monte Olimpo, se realizaban, en honor de la divinidad Zeus, olimpiadas desde el siglo 7 A.C hasta el 4 DC, aun después de la conquista romana a los griegos, hasta que el emperador Teodosio, con su imperio ya convertido al cristianismo, las prohibió por considerarlas celebraciones paganas.

Según varios historiadores los griegos celebraron Olimpiadas cada 4 años, durante casi 12 siglos, con la participación total de los mini-estados de su civilización, con dos excepciones: en 420 AC cuando se prohibió la asistencia de Esparta por violar la tregua sagrada que se estipulaba para que atletas y asistentes no sufrieran los embates de guerras, y en 364 AC cuando se realizaron en Arcadia, y no en Elide,- la zona en donde se encuentra el monte Olimpo- porque su gobierno, aliado de los poderosos espartanos, lo impuso así, ocasionando batallas sangrientas. Esto provocó que posteriormente los griegos invalidaran las premiaciones de los atletas que protagonizaron ese evento.

La historia de las Olimpiadas antiguas es compleja y fascinante pero valgan estos ejemplos para demostrar lo difícil que era para los griegos antiguos interrumpir, suspender o abstenerse de las Olimpiadas, a diferencia de lo ocurrido durante la modernas que, desde la primera en Atenas en 1896 hasta la actual en Río de Janeiro, se interrumpieron en 1916, 1940 y 1944 por las dos grandes guerras europeas del siglo XX.

Además se dio el boicot de países occidentales de Moscú 1980 como protesta a la invasión soviética a Afganistán con la posterior represalia de países comunistas que hicieron lo propio en la de Los Ángeles 1984.

También, ocasionalmente, el Comité Olímpico Internacional (COI) suspende a países del evento creando la figura de atletas “independientes” o “individuales” como en los casos de Barcelona 1992 para deportistas de la ex Yugoslavia en guerra; de Sídney 2000 para deportistas que escaparon de la guerra civil de Timor Oriental, y en las actuales de Río de Janeiro 2016 han participado “independientes” de Kuwait, país sancionado por interferencia de su gobierno sobre la COI, y “refugiados” forzados a escapar de sus países para sobrevivir.

Conclusión, un cliché: hay mucho que aprender de las civilizaciones antiguas.

HISTORIAS PARA NO OLVIDAR DE DIFERENTES OLIMPIADAS:

Esta semana Putin asistió a dos cumbres presidenciales. Una con los presidentes de Irán y Azerbaiyán y al día siguiente con el de Turquía.

Putin gobierna desde 1999 con un “enroque”, entre 2008 a 2012, con su primer ministro (PM) Medvédev, en el cual Putin adquirió poderes especiales como PM liderando tras bambalinas a Rusia para luego retornar a la presidencia implementando un cambio constitucional que le permite gobernar 6 años más y lanzarse a futuras reelecciones.

Putin en los tiempos de Medvédev como presidente.

En la cumbre de Bakú, Azerbaiyán, el ruso conversó con el presidente iraní, Rouhani, representante del régimen teocrático instalado en ese país en 1980 por el Ayatolá Khomeini y controlado por su sucesor desde 1989, Alí Jameini, su autoridad incuestionable. Gobiernos van y vienen, pero el régimen fundamentalista islámico permanece bajo la autoridad del Ayatola supremo Jameini junto a los clérigos del Consejo de los Guardianes de la Revolución.

El Ayatola Jameini a la izquierda y el presidente Rouhani a la derecha.

El presidente anfitrión, Ilham Aliyev, tomó el poder de Azerbaiyán tras la muerte de su padre, Heydar Aliyev, quien gobernó desde 1991 hasta 2003, y cual príncipe heredero, se perpetúa en el poder desde entonces, con elecciones fraudulentas.

Aliyev, Rouhani y Putin.

Al día siguiente de esta cumbre, Putin se reunió con Erdogán, PM de Turquía (2003-2014) y ahora presidente, quien durante años desmantela las instituciones de su país para hacerse, como Putin, Jameini, Aleyev y tantos otros autócratas electos, un déspota.

Putin y Erdogán.

Tras el fracaso del golpe en su contra Erdogán se consolida purgando a todos sus adversarios de puestos de poder en un golpe desde el estado.

La prensa reportó algo de lo que conversaron pero no hubo el cálculo de los casi 90 años de poder que suman estos cuatro fanfarrones que, tristemente, no son personaje de un comic.


CUALQUIER SEMEJANZA CON LOS PRESIDENTES DE ESTOS PAÍSES ES PURA COINCIDENCIA