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CUENTO DE NO ACABAR

En 2016 un escándalo de corrupción político culminó con un impeachment a la presidenta de un país. También fue noticia la historia de una ex primera dama que permitió a una amiga íntima hacer cosas en su nombre.

Lo anterior no se trata de Dilma Rousseff ni aborda el caso que algunos denominan como el co-gobierno de Ollanta Humala-Nadine Heredia en Perú, sino es la reciente historia de la ex presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, quien fue suspendida de su cargo por el parlamento, hasta que esta decisión sea ratificada o rechazada por el Tribunal Constitucional de ese país.

La presidente surcoreana durante una visita a Perú en 2015 saludando a Ollanta Humala y Nadine Heredia.

La presidente surcoreana durante una visita a Perú en 2015 saludando a Ollanta Humala y Nadine Heredia.

La Sra. Park fue también primera dama cuando su madre falleció y su padre, un dictador, le pidió que asumiera ese rol entre 1974 y 1979.

La destituida ex presidente cuando fue primera dama de su padre, el militar Park Chung-hee.

La destituida ex presidente cuando fue primera dama de su padre, el militar Park Chung-hee.

La hija del autócrata, años después, obtuvo un escaño en el congreso para luego lanzarse como candidata presidencial por el partido Frente Amplio (¡insistimos, no es Perú, sino Corea del Sur!). Entonces, la Sra. Park, tras las elecciones de 2013, se convirtió en la primera mujer presidenta de su país.

Park cayó luego de una gran presión popular que le exigió al congreso tomar en serio la acusación de tráfico de influencias pues la se descubrió que le permitió a una amiga cercana usurpar algunas de sus funciones y enriquecerse aprovechando la cercanía a los círculos del poder.

Una de las decenas de manifestaciones en las cuales miles de surcoreanos exigieron la renuncia de Park.

Una de las decenas de manifestaciones en las cuales miles de surcoreanos exigieron la renuncia de Park.

Así, su amiga, apodada por la prensa, la “Rasputín” surcoreana, está detenida a la espera de juicio mientras se investigan a otros posibles favorecidos por la ex presidenta.

Choi Soon-sil, la amiga de la ex presidenta.

Choi Soon-sil, la amiga de la ex presidenta.

Con algunos tintes de telenovela la corrupción se extiende (en Corea del Sur y muchos, ¡demasiados países!), y colorín colorado estas historias no han acabado.

Dos mujeres, ¿un camino o un destino?

Dos mujeres, ¿un camino o un destino?

EL “REFEREN-NO” ITALIANO

Cómo si no fueran suficientes los referéndums (vinculantes o simbólicos) realizados este año: Holanda y su NO a la incorporación de Ucrania a la Comunidad Europea; Gran Bretaña con el Brexit; Hungría en contra de recibir refugiados y Colombia con el plan de paz Santos-FARC, el domingo pasado la mayoría de los italianos manifestaron en las urnas que no quieren cambiar el sistema político, tal como lo planteó su primer ministro Matteo Renzi, cuestión que, como prometió, en caso de perder, renunció acrecentando la inestabilidad política y económica del país.

De «Mafalda» del genial Quino.

Renzi propuso reformar varios artículos de la constitución italiana que no ha tenido cambios desde 1947, para, entre otras cosas, modificar el sistema bicameral reduciendo el número de miembros del senado y acabando su poder de veto lo cual hubiese permitido, solo, a la cámara de diputados debatir y decidir las leyes.

La complejidad del sistema político ha causado que Italia haya tenido en 70 años, desde el fin de la II Guerra Mundial, 63 gobiernos porque casi ninguno pudo culminar su mandato por crisis que obligaron a adelantar las elecciones. De haberse aprobado el referéndum los gobiernos hubiesen podido centralizar más poder.

En el artículo “La Grandeza de Italia”; escrito en la última década del siglo 20, el filósofo hispano-venezolano Juan Nuño expresó: “…En la sabia y milenaria Italia, la de los emperadores y condottieri (mercenarios). La de los Papas y los mecenas, el gobierno hace que gobierna: emite leyes que nadie cumple; establece impuestos que nadie paga y le presta más atención al campeonato de futbol que al loco de Gadafi: santa sabiduría italiana. Han colocado al gobierno en su lugar: a la altura de la Cicciolina (actriz pornográfica que fue electa al parlamento en 1987)…”.

Los italianos han ratificado lo que Nuño expresa, pero esta vez, en la Europa del 2017, colocar al gobierno a la altura de la Cicciolina puede generar que un partido populista de extrema derecha o izquierda los obligue a tomar más en serio las consecuencias de la política.

La Cicciolina

La Cicciolina

Fidel Castro se unió al único factor totalitario – que sin privilegios – compartió con el resto de los cubanos: el inevitable encuentro con la muerte.

Es la hora de que los “Castroenterólogos” admiradores de Fidel nos aclaren cómo alguien que estuvo en el poder casi 50 años pudo ser un “demócrata” y cómo un comandante de una pequeña isla caribeña que envió asesores militares y tropas a Angola, Etiopía, Yemen del Sur y que apoyó a grupos guerrilleros en Latinoamérica puede ser considerado una figura emblemática del anti-imperialismo.

Fidel Castro fue un revolucionario y luego un dictador que – ideologías aparte – entra en la categoría de tiranos como Pinochet, Trujillo, Batista y tantos otros que ordenaron matar, torturar y encarcelar por venganza o disidencia política.

Galería de algunos dictadores: Mussolini, Hitler, Franco, Mao Tse Tung, Videla, Castro, Stalina y Pinochet.

Galería de algunos dictadores: Mussolini, Hitler, Franco, Mao Tse Tung, Videla, Castro, Stalina y Pinochet.

El legado de Castro es polémico. No es poco haber sobrevivido el paso de once presidentes estadounidenses que mantuvieron un embargo económico que fortaleció su poder totalitario y su aura mítica. Fidel otorgó un sentimiento de dignidad a los cubanos a costa de la libertad de pensamiento y expresión; creó un sistema de salud universal mejor que el de muchos países latinoamericanos que decayó tras la caída de la Unión Soviética (URSS), por falta de dinero, y acabó con el analfabetismo en Cuba aunque la educación las lecturas de su pueblo se limitaran a la información y propaganda divulgada en función de cultivar el comunismo y el culto a la personalidad de su líder.

Cuba no dependió del capitalismo de los bancos y corporaciones pero sí de US $ 2 millardos anuales entregados por la URSS desde 1960 hasta 1990 y de China hasta que Hugo Chávez, hipotecando a Venezuela, le otorgó 100 mil barriles diarios de petróleo y millones de dólares. Así, Fidel murió en palacio y puede recibir los honores de Estado que otros dictadores no tuvieron.

El doble rasero de varios medios y personas a quienes se les dificulta entender que la dictadura es «ambidiestra».

Por ahora. Raúl y sus camaradas se encargan de encumbrar a Fidel como hicieron los soviéticos con Lenin y Stalin. El mito durará hasta que un día llegue la libertad a Cuba y se ventilen los demonios del ídolo que los súbditos de su régimen aun santifican.


EL POETA REINALDO ARENAS (1940-1990), LLEVADO A UN CAMPO DE TRABAJO POR SU CONDICIÓN HOMOSEXUAL, EN UNA BREVE ENTREVISTA, RELATA ALGO SOBRE LA VIDA BAJO EL TOTALITARISMO CASTRISTA.

FRAGMENTO DE CARTA DE DESPEDIDA DE REINALDO ARENAS ANTES DE SUICIDARSE EN NEW YORK EL 7 DE DICIEMBRE DE 1990:

Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país.

Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla los exhorto a que sigan luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza.

Cuba será libre. Yo ya lo soy.

Firmado,
Reinaldo Arenas

RELATO DEL REVOLUCIONARIO HUBER MATOS (1918-2014) DESDE SU EXILIO EN MIAMI. DISIDENTE QUE TRAS SUFRIR CÁRCEL Y TORTURAS POR ÓRDENES DE FIDEL CASTRO LOGRO SALIR DE CUBA.

TRUDEAU Y LA OTRA T

Se llama Justin Trudeau llama Justin Trudeau y a un año de asumir el poder en Canadá es uno de sus gobernantes más populares a pesar de que los índices de productividad de su país han bajado con respecto a los de los años de su predecesor Stephen Harper y de que ha anunciado que no cumplirá con algunas promesas de campaña como crear una política energética ejemplar ante el calentamiento global o implementar la declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Entonces, si es tan temprano para juzgar a su gobierno, ¿por qué Trudeau es tan querido?

La primera sorpresa la dio cuando conformó un gabinete que representa la diversidad de su país en el cual 15 de los 30 ministros son mujeres y entre todos están representadas las 10 provincias de Canadá. La diversidad de los ministros incluye, por ejemplo, a una refugiada de Afganistán; otra de procedencia indígena (“naciones originarias”); un hijo de inmigrantes de la religión sij de la India, un millonario, un periodista y otros tantos que simbolizan a esa nación heterogénea, bilingüe y multicultural.

Trudeau ha impulsado, vertiginosamente, una agenda progresista con la legalización de la marihuana, la protección de los derechos de gais, lesbianas y trasgéneros; la aprobación de la muerte asistida a enfermos terminales y ha sido aplaudido por la política humanitaria de recepción de miles de refugiados sirios, aunque su gobierno se retractó de implementar la declaración de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indígenas.

Algunos se preguntan si será que el caso de la gran popularidad del joven y energético hijo de uno de los políticos que transformó a Canadá en la sociedad tolerantes y multicultural de hoy, Pierre Trudeau se impone el estilo a la sustancia, y si la economía canadiense no mejora en unos meses seguirá Monsieur Justin manteniendo la larga luna de miel de la que ahora goza.

La transición de Obama a Trump (la otra T) demuestra que ningún país es inmune a los discursos de miedo e intolerancia.

Quien esto escribe no padece algo remotamente parecido a la angustia de millones de habitantes de la ciudad de Alepo masacrada sin piedad por aviones del dictador sirio al- Assad y de Putin, y ni siquiera sufre, directamente, la situación de desabastecimiento, violencia y represión en Venezuela o las dificultades que padecen los argentinos al sincerar su economía con Macri, etc.

El mío es un stress post traumático, por ahora atenuado por el tiempo de espera hasta enero debido a la realidad de que Donald Trump futuro será, en enero, el próximo presidente de Estados Unidos.

No agregaré una explicación a las decenas de miles que tantos analistas, “expertos” o no, sobre temas electorales o estadounidenses nos han dado para explicar el resultado de las elecciones de EEUU, pero sí unas reflexiones a partir de las tantas sorpresas que nos está dejando el año 2016 como el Brexit, el fin del bipartidismo español y austriaco, el referéndum de Colombia y ahora “esto”.

-Lo único que podemos predecir en nuestros tiempos es que no hay nada que se pueda predecir.

-Los desafíos que confrontan los gobiernos en el siglo 21 son de magnitudes y naturalezas que no se pueden confrontar con los sistemas políticos actuales, por lo cual, algún sustituto a lo que eran los partidos y los medios de comunicación tradicionales se están gestando ante nosotros aunque no logremos identificarlo claramente.

-El mundo de los Millenials (nacidos desde finales de 1980s), – quienes dan por descontando al terrorismo a nivel mundial, a la crisis económica y a las tecnologías que provocaran artrosis prematura en sus dedos – ha desfasado los viejos paradigmas de interpretación de la realidad.

-Los analistas servimos más para rellenar espacios escritos, radiales, televisivos o virtuales que para dar respuestas inteligentes a los sucesos actuales.

-Los personajes pintorescos y peligrosos del siglo 20 (Hitler, Mussolini, Mao, Duvalier, etc.) han mutado a en versiones más sofisticadas y/o caricaturescas en el siglo 21 (Chávez, Rafael Correa, Putin, Mugabe en Zimbabue, Duterte en Filipinas, Berlusconi, Trump, etc.).

-Todo lo anterior puedes ser verdad o falso

LA PROFECIA DE ZAKARIA

En su libro El Futuro de la liberad (2003), el politólogo Fareed Zakaria cita a George Stephanopoulos, uno de los estrategas políticos de Bill Clinton durante sus dos campañas electorales: “Si Al Gore (ex vicepresidente de Clinton) quiere postularse para la candidatura, deberá recaudar el dinero necesario, obtener buena publicidad y subir en las encuestas, lo cual le granjeará, a su vez, una mayor cantidad de dinero y mejores titulares de prensa. Lo que opinen los veteranos del partido es irrelevante porque ya no existe el partido. Los que se consideran a sí mismos ´veteranos´ no son más que viejos políticos que buscan algo que hacer”.

Finalmente Al Gore fue el candidato del partido demócrata que compitió en las elecciones del año 2000 contra el republicano George W. Bush, y perdió tras un reñido y largo reconteo de votos en el estado de Florida.

La disputa por Florida entre Bush y Gore.

La disputa por Florida entre Bush y Gore.

A partir de esta reflexión Zakaria afirma: “…en este nuevo sistema más ´democrático ´hemos conocido a muchas más dinastías políticas, funcionarios celebres y políticos multimillonarios que anteriormente”, y luego presagia: “A medida que el partido político sigue decayendo ser rico y/o famoso se convertirá en el camino habitual para aspirar a un cargo político de importancia”.

Donald Trump e Hilary Clinton son perfectos ejemplos de esta distorsión de la política en la cual, dinastías (los Bush o Clinton, como antes los Kennedy), o gente millonaria y famosa, se convirtieron en los principales candidatos de una Estados Unidos en la cual, desde hace tiempo, colapsa el sistema bipartdista como en muchas naciones occidentales (España, Grecia, Austria, etc.).

Trump es la encarnación de la profecía de Zakaria: un hombre conocido por la mayoría de los estadounidenses -no necesariamente admirado,- de mucho dinero, continuador de una dinastía empresarial y además, con excelente manejo de los medios de comunicación como productor y conductor de un reality show.

La elección de Trump es una señal más de que la política, tal como la conocimos desde la post- II Guerra Mundial, se desploma y los paradigmas para futuros jefes de gobierno cambian a varios megabytes por segundo. Y ahora el miedo…

NI UNO MORE…

En la antesala de las más críticas elecciones de Estados Unidos (EEUU), lo que ocurre en países como Venezuela y Siria ejemplifican por qué es tan importante lo que ocurra en la potencia norteamericana.

En Venezuela no solo se juega si habrá democracia, sino también, si se agravará la peor crisis humanitaria de su historia (hambre, carencia de productos básicos, violencia, etc.) Un gobierno con métodos fascistas se niega a medirse electoralmente con la oposición como lo establece la constitución a través de un referéndum revocatorio.

La tabla de salvación que otorgó la mediación del Papa entrampa a la variopinta oposición ante un régimen que ya ha demostrado en hechos y discurso que siguen la vía de Lenin: se dialoga con “enemigos de la revolución” solo para ganar tiempo hasta poder destruirlos. Los dirigentes de oposición deben balancear el clamor de las mayorías que exigen mantener activa la calle y acciones de desobediencia civil, con una negociación que genere, rápido, salidas reales a la crisis.

En la ciudad de Alepo, la segunda más poblada de Siria, aviones del régimen de al Assad y de Rusia bombardean sin tregua a grupos resistentes contra la dictadura (la mayoría laicos y no del Estado Islámico), provocando una de las peores masacres de civiles desde la II Guerra Mundial aunque EEUU, la Unión Europea y la ONU han exigido a Putin evitar estas matanzas indiscriminadas.

El neo-zar ruso se hace oídos sordos y cuenta con la “gracia” de la calle occidental que estaría organizando protestas si un bombardeo mucho menor fuese ejecutado por los “imperialistas” EEUU, Israel o Gran Bretaña.

Con los Putin, al- Assad, Maduro, otros gobernantes crueles y grupos como ISIS, Al Qaeda, etc., la victoria de un desequilibrado y desenfrenado personaje como Trump en la gran potencia mundial sería un factor más de gran peligro.

USANZAS DE USA

El columnista del diario El País, John Carlin, “Una farsa basada en una mentira”, acierta en un reciente artículo cuando explica que la contienda electoral más mediática del mundo, la de Estados Unidos (USA), se trata de una competencia para uno de los cargos en el cual, quien gane las elecciones tendrá poco poder comparado al que tienen la mayoría de los jefes de gobierno de las democracias del mundo (en sistemas presidenciales o parlamentarios).

USA es una superpotencia a nivel militar, económico y cultural y seguirá siendo un referente en todo el planeta por largo tiempo. Por supuesto, su presidente tiene un gran peso en asuntos internacionales, sea por acción u omisión; pero en lo que se refiere a las promesas de campaña en asuntos de educación, inversión social y generación de grandes planes a nivel nacional, el ejecutivo de ese país tiene una injerencia muy limitada porque cada uno de los 50 estados disfruta de gran autonomía, por lo cual, las decisiones de sus gobernadores y congresos estatales son mucho más determinante de lo que se decide desde Washington, en el Congreso o en La Casa Blanca.

El aluvión de promesas que suelen hacer los candidatos (en estas elecciones particularmente Trump, por su desconocimiento de política), en su mayoría no pueden ser cumplidas o bien, porque no se pueden imponer a nivel nacional, o bien, porque sin mayoría en el Senado y en la cámara baja del Congreso no se pueden aprobar, o bien porque la Corte Suprema de Justicia Estas limitaciones causan un efecto devastador en los votantes que se sienten defraudados por sus candidatos.

En conclusión, la usanza de la política que hay en USA es la de una sobreestimación del poder del presidente y una baja participación de la población en las elecciones presidenciales por la frustración que causa entre los votantes el desconocimiento del poder limitado del poder ejecutivo en asuntos domésticos.

Si a eso sumamos la feroz división entre demócratas y republicanos para acordar leyes que provengan de la otra bancada en el congreso, en estas elecciones la abstención le conviene a Trump para ganar, e Hillary Clinton debe promover la movilización masiva de sus simpatizantes.

De darse el terrorífico escenario de un megalomano llegando a la presidencia de USA el control de los otros organismos del estado respecto al poder ejecutivo salvaría a la potencia del norte de sus delirios de un esperpento “Chavista-Berlusconiano-Putinesco”.

Excelente caricatura en la cual el autor muestra la devaluación del GOP (Partido Republicano), de Lincoln, su fundador, a Nixon y Trump.

Excelente caricatura en la cual el autor muestra la devaluación del GOP (Partido Republicano), de Lincoln, su fundador, a Nixon y Trump.


EL FASCISMO Y EL POPULISMO PUEDEN SER DE IZQUIERDA Y DE DERECHA.

INMORTALES E INMORALES

Uno de los riesgos de familiarizarse con noticias es el de toparse con una como ésta: “Un diputado muerto presidirá por unos meses la Asamblea Nacional de Nicaragua”.

Ante la curiosidad de semejante dislate, nos enteramos que el Frente Sandinista (FS), mayoría en el parlamento de la autocracia electoral de Daniel Ortega, quien controla de todos los poderes del estado desde el 2007, decidió que hasta el 10 de enero de 2017 el fallecido titular del legislativo, Rene Nuñez Téllez, siga en funciones.

¿Deberíamos sorprendernos que eso ocurra en una cultura necrófila de izquierda trasnochada como la de los más radicales y oportunistas miembros del FS, cuando tienen una obsesión con la inmortalidad?

Después de todo, ellos conmemoraran, anualmente el aniversario del “tránsito a la inmortalidad” de su idealizado héroe Augusto César Sandino, y gradualmente van agregando a su galería de “inmortales” a otros de sus miembros como al primer presidente de la Asamblea Nacional post-revolucionaria Carlos Núñez Téllez, al ex ministro del Interior Tomás Borge en 2012, y a referentes como Hugo Chávez a quien la primera dama y candidata a la vicepresidencia para seguir cogobernando con Ortega, Rosa Murillo, reconoció como “uno de los muertos que no mueren”.

¿Es la inmortalidad una obsesión impuesta en Nicaragua por la “compañera Murillo”, conocida por su religión sincrética que combina al catolicismo con prácticas esotéricas (incluyendo la brujería) y velas al “Santo” Sandino o es parte del comunismo antiguo que ha endiosado al “padrecito” Stalin, al “comandante pacifista” (¡que oxímoron!) Che Guevara, a la dinastía “divina” norcoreana, etc?

Que nos ayuden a entender escritores surrealista o el autor de “La Inmortalidad” Milan Kundera.

Si así fueran los fundamentalistas religiosos e ideológicos el mundo estaría mejor.

Si así fueran los fundamentalistas religiosos e ideológicos el mundo estaría mejor.

A PROPO DEL TEMA, UN ARTÍCULO QUE PUBLIQUÉ HACE UNOS AÑOS SOBRE EL TEMA DE LA INMORTALIDAD:

https://arielsegal.wordpress.com/2011/05/06/frivolidad-anacronica-y-perversidad-cronica/

NOBELES PARA LA OCASIÓN

Desde que el sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita y propietario de una empresa de hierro y acero que fomentó la fabricación de armamentos, se arrepintió por el uso bélico que se le dio a sus productos y patentes, el inventor instruyó en su herencia que el dinero de su fortuna se utilizara para premiar a personas e instituciones que colaboraran con el progreso de las ciencias y de la paz. De ahí, que a comienzos del siglo 20 se crearon dos Comités Nobel: el de Suecia, para ciencias y literatura, y el de Noruega – país que había sido enemigo de la patria de Nobel),- para el galardón de la Paz.

El Nobel de la paz se ha entregado desde 1901 bajo diferentes criterios.

-Premiar esfuerzos a quienes dedican sus vidas a causas humanitarias: a Jean Henri Durrant, fundador de La Cruz Roja Internacional en 1901(fotografía junto a otros Nobeles más adelante); al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados en 1954; a la Organización Internacional del Trabajo en 1969; a la ONG Amnistía Internacional en 1977, a la Madre Teresa de Calcuta en 1975; a la guatemalteca Rigoberta Manchú por su lucha por los derechos de minorías indígenas en 1992, al sobreviviente del Holocausto Elie Wiesel en 1986; a la adolescente paquistaní Malala Yousafzai por su empeño por la educación infantil vs el fanatismo religioso en 2014, etc.

En 2011 la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, la también liberiana Leymah Gbowee y la yemení Tawakkul Karman ganaron el Nobel de la Paz por contribuir, cada una a su manera, a mejorar las condiciones de mujeres en sus respectivos paises.

-Premiar a mediadores de conflictos ajenos a sus países: al presidente de EEUU Woodrow Wilson, fundador de la Sociedad de las Naciones, en 1919; a Carlos Saavedra Lamas, canciller argentino, quien medió en un conflicto entre Paraguay y Bolivia, en 1936; a Oscar Arias, presidente de Costa Rica que lideró el acuerdo de paz firmado por las partes del conflicto civil de Guatemala, en 1987, etc.

-Premiar a luchadores por los Derechos Humanos, en especial, a aquellos cuyas vidas o libertad han estado en peligro en lo que podríamos llamar “un Nobel para proteger”: a presos políticos como Carl von Ossietzky, periodista crítico de los Nazis, en 1935; a Alfred John Lutili, presidente del partido Congreso Nacional de Sudáfrica por su lucha contra el Apartheid en 1951; a Martin Luther King en 1964; al científico ruso Andrei Sakharov en 1975; al sindicalista polaco Lech Walesa en 1983; a ex presa política quien luchó por la democracia en Myanmar y hoy es parlamentaria, , Aung San Suu Kyi Myamar, en 1979; al disidente chino aun preso, Lu Xiaobo, en 2010; etc.

[caption width="470" align="alignnone"] Algunos Nobeles: la nor-irlandesa Betty Williams, a la derecha, lo recibió junto a su compatriota Mairead Corrigan «sus luchas pacíficas en el proceso de de reconciliación en su país mediante la fundación del «Movimiento para la Paz de Irlanda del Norte».

-Premiar a protagonistas de acuerdos de paz en cargos políticos: al presidente egipcio Sadat y al Primer Ministro israelí Begin por la paz entre ambos países en 1978; al gran líder Nelson Mandela y al presidente de Sudáfrica Frederik de Klerk por el acuerdo para poner fin al sistema de Apartheid, en 1993; al dirigente palestino Arafat y al Primer Ministro de Israel, Rabin, junto a su canciller Peres, por los Acuerdos de Oslo en un intento de fomentar un proceso de paz, en 1993.

A Ramos Horta, líder de la resistencia de Timor Oriental y al obispo Ximenes Belo, por el acuerdo para que ese país se independizase totalmente de Indonesia, en 1996; a John Hume, político laborista de Irlanda del Norte quien junto al conservador David Trimble, primer ministro de ese país pusieron fin al largo conflicto entre protestantes y católicos en ese país, en 1998; y ahora a Juan Manuel Santos por el acuerdo con las FARC en Colombia.

Hay también una categoría que yo llamaría los Nobel de la Paz del “por si acaso”, como el polémico que le otorgaron a Henry Kissinger junto al Le Duc Thou, – líder político de Vietnam del Norte -por un acuerdo que buscaba la reunificación de esa nación dividida, y que se entregó en 1973 aunque aún no había tregua ni paz (razón por la cual el vietnamita rechazó recibir el galardón).

Entra en esta categoría también el que recibió Obama apenas comenzó su primera gestión, en el 2009 cuando aún no había hecho ninguna política que lo justificara y quizá lo forzó a mucho de lo que hasta hoy ha sido su política exterior.

Quizá, el Nobel a J.M. Santos, se encuentra entre las categorías del protagonista de un conflicto que lucha por la paz y el del “por si acaso” para presionarlo a que haga más caso al peso de la comunidad internacional que al de la voz de la mayoría de los colombianos expresado en el plebiscito que él mismo forjó en condiciones muy privilegiadas para ganarlo.

Si se da ese caso, Santos hará un grave error.