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OBAMA SIN MANÍAS

Hay quienes opinan, según fijaciones ideológicas añejas, que el reciente resultado de las elecciones del congreso y el senado de Estados Unidos, no solo es malo porque ganaron los republicanos y candidatos de su ala extremista – el llamado “Tea Party” – sino también, que el sistema de ese país es intrínsecamente diabólico, porque Obama está inmovilizado por grandes corporaciones e intereses.
Concuerdo con que la ganancia de cuotas de poder por parte los republicanos representa un retroceso en la esperanza de cambios estructurales urgentes para los EEUU, y por lo tanto, conveniente para el resto del mundo, y también comparto la preocupación del excesivo poder de corporaciones y elites en la democracia estadounidense, y sin embargo, es la nación de Obama la que ha demostrado históricamente que sin revoluciones abruptas, pero con reformas graduales y progresivas, se puede lograr sin violencia extrema bienestar y estabilidad social para las mayorías. Quizá, la nostalgia de quienes idealizan e idolatran las revoluciones (con y sin comillas) – sin discernir de su aspecto teórico, incuestionablemente maravilloso, de lo ocurrido en la práctica, siempre violento y autoritario – los hace anhelar que la superpotencia norteamericana pase por un proceso como el de la Francia de Robespierre, con su terror de guillotinas; la Rusia de Lenin y Stalin, con sus millones de víctimas de hambrunas provocadas, campos de concentración y purgas; o la Cuba de Fidel que comenzó con ejecuciones sumarias y hoy despide a un millón de empleados públicos inventando de la nada un sector privado que los conducirá a un consumismo limitado: con-su-mismo destino de miseria.
Sería excelente que Obama pudiese tener más poder, y poner en su lugar a los fundamentalistas cristianos y a los capitalistas sin corazón, pero si no le proponemos que haga una revolución, qué modelo de gobierno le aconsejan los admiradores del “socialismo” (¡con comillas acentuadas!) de nuestro continente: ¿El de la Argentina en donde la presidenta Kirchner no se habla con su vicepresidente Julio Cobos, o con miembros de su propio partido, como Duhalde? ¿El de Chávez, que ordena a sus parlamentarios a darle una ley para gobernar por más de un año por decreto, para neutralizar a los diputados entrantes de la recién electa asamblea? ¿El de Evo Morales, quien cada vez que discrepa con la oposición los acusa de conspiración? ¿El de Correa, con su “mátenme si les da la gana”, transformando chispas en un incendio, en lugar de convocar al dialogo durante un motín de policías?
Dificulto que Obama pueda hacer importantes cambios con el actual liderazgo republicano, pero qué alivio es escuchar a un presidente que acepta perder cuotas de poder, asumiendo su responsabilidad, llamando a los victoriosos a trabajar junto a los perdedores, y reconociendo algo sensato que casi no escuchamos en nuestras democracias y seudo-democracias latinoamericanas: “No pienso que la gente tenga ideologías fijas. Creo que las mayorías siguen con sus asuntos, con sus vidas y solo quieren estar seguros de que nosotros estamos trabajando para ayudarlos en que progresen”
Ese sentido común, es lo que hace grande a Obama, y lo que hace que los estadounidenses decidan salir o no, a votar en masa, o cambiar de opinión, sin temor a que un gobierno irrespete o tergiverse un resultado electoral (con la excepción de la regla: la elección Bush-Gore del año 2000).


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Entrevista radial en «Actualidad 1020» de Miami:Análisis de Ariel Segal respecto al discurso del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa

Cuando Mario Vargas Llosa reciba el Premio Nobel a la Academia de Estocolmo, desde algún lugar imaginario asomarán por el recuerdo de sus lectores, sus personajes – los inventados y los recreados por su imaginación – como Roger Casement, el protagonista de su reciente novela El Sueño del Celta.

Casement, es quizá el personaje cumbre de esa complejidad humana que no deja reposar a MVLL en su búsqueda de hurgar la naturaleza humana. Aventurero y a la vez refinado diplomático irlandés, Casement trabajó para la Corona Británica denunciando los terribles crímenes que a comienzos del siglo 20 perpetraban en El Congo los funcionarios de la compañía del rey belga, Leopoldo II; y luego, reportó las perversidades ejecutadas por los caucheros que trabajaron al servicio de la Peruvian Company de Julio Arana en la región amazónica del Putumayo.

En esta última obra, quizá como en ninguna otra, MVLL explora las entrañas del mal, esa dimensión  de deshumanización que produce, a quienes perpetran violaciones y abusos contra otras personas, un desapego total ante la responsabilidad de sus actos: “Nosotros somos los ejecutores de una política en la que no hemos intervenido para nada” – dice con absoluta tranquilidad el capitán Junieux, un funcionario de la empresa de Leopoldo II en el Congo: “Nunca nadie nos pidió nuestra opinión. Si lo hubieran hecho, tal vez las cosas andarían mejor”.

Lo mismo dijeron, años después, miles los soldados turcos que ejecutaron el genocidio armenio durante la I Guerra Mundial; y luego los Nazis en los Juicios de Núremberg, y más tarde los encargados del Gulag soviético; de los campos de la muerte en Camboya y China; los asesinos de Ruanda y la ex Yugoslavia en los años 90; y los que están al servicio del régimen islamista de Sudán en nuestros tiempos.  Lo mismo dicen hoy los criminales de la actual guerra civil en el Congo, como paradoja de un círculo vicioso del genocidio moderno que comenzó en ese lugar.

Sobre Arana, el Casement de MVLL ve en sus ojos, aquellas “miradas de hombres que han perdido (si alguna vez la tuvieron) la facultad de discriminar entre el bien y el mal, la bondad y la maldad, lo humano y lo inhumano”.

El Sueño del Celta contiene las peores pesadillas de la codicia humana, que se dan en todas partes y todos los tiempos, incluyendo hoy, cuando otro Nobel, el de la Paz, Lou Xiabo, no podrá, en la otra esquina – Oslo-  hablar en el nombre de todos los chinos victimas del totalitarismo del país más capitalista de la tierra, al cual solo le queda del comunismo, lo peor de su tiranía de más de medio siglo.

DISCURSO DE VARGAS LLOSA EN ESTOCOLMO- 7 DE DICIEMBRE, 2010-12-08

Parte 1:

Parte 2:

Parte 3:

Parte 4:

Parte 5:

Transcripción del discurso en:

http://nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2010/vargas_llosa-lecture_sp.pdf

Contador de historias:

http://www.youtube.com/watch?v=3XQ7Zs4UGN0

Entrevista a MVLL

http://www.youtube.com/watch?v=z3G34Ea5c-c&feature=related

Entrevista a MVLL en Venezuela

http://www.youtube.com/watch?v=J0f-KYe55og&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=Nd5y1gSxMTk&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=nUD2Y6ZqZN4&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=AOGc_EroUw0&feature=related

In Hebrew:

At Hebrew University about Reality and Fiction

http://www.youtube.com/watch?v=JmGR8b380ow&feature=related

RÍO Y LA ALTA COMISARIA

La ciudad de Río de Janeiro ha sido sacudida por enfrentamientos violentos entre fuerzas de seguridad del Estado de Brasil, que incluyeron soldados y tanques de guerra de las Fuerzas Armadas (FFAA), y policías de la misma ciudad, contra pandillas de criminales y narcotraficantes que se han apoderado de favelas de la ciudad.
Río es una ciudad fascinante, la del Carnaval y la de las playas siempre repletas; la del enorme Cristo de los brazos abiertos y las playas de Copacabana e Ipanema, pero también, es una de las más peligrosas del mundo, con altísimos índices de criminalidad y pobreza. Ante el problema endémico del crecimiento de los barrios pobres o favelas, es difícil solucionar el problema de las bandas organizadas del crimen que han logrado construir fortalezas armadas haciendo casi imposible que hasta el mejor programa de políticas sociales ponga fin, incluso a largo plazo, a la violencia crónica que maman desde la cuna millones de cariocas.
La utilización de la las FFAA para encarar el problema de los narcotraficantes y pandillas en favelas emblemáticas de Río como Vila Cruzeiro y Morro de Alemao, conduce a una lógica polémica sobre “el remedio vs la enfermedad” en una democracia que, en teoría, debería utilizar solo a la policía para el control de la violencia ciudadana. Seguramente, si la decisión del gobierno de Lula – ya de salida – hubiese sido tomada por los gobiernos de Colombia o Perú, entre otros, ya habría generado una severa reacción de los que se autoproclaman “defensores de los pobres” de América Latina. Incluso, hasta una reunión especial de UNASUR.
Si bien es cierto que en días recientes hubo una ola de ataques a estaciones policiales y quema de automóviles en la ciudad, es difícil no cuestionar si la reacción del gobierno de Brasil tiene o no relación con crear un ambiente más seguro para el Mundial de Futbol 2014 y las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016. No es coincidencia que la alta comisaria de la ONU sobre DDH, Navi Pillay, alertó en noviembre de 2009, su temor al riesgo de “una limpieza social: «Puede haber una tentación de parte del gobierno, como fue la tentación de otros gobiernos que organizaron copas del mundo y olimpiadas, de limpiar las calles, y eso quiere decir apresurarse a tratar la seguridad pública sin preocupación por los derechos humanos”.
No toda la herencia política y social que le dejaría Lula a Dilma Rousseff podía ser tan venturosa.

ENROQUE FORZADO

Columnista invitado: Ariel Segal.

Es por gente como tú que cree en el mercado”, me dice resignada Chachi. Yo le intento explicar que yo creo en la libertad, no en el mercado. Ella dice: “¡Es lo mismo!, la libertad económica”.

– “Yo creo en la libertad de expresión, de opinión y, en economía, una mezcla balanceada de libertad y ciertos controles” –le digo–. ”Pero, ¿qué sé yo?, yo solo soy profesor y analista”.

Chachi sugiere no continuar con la discusión porque se ha dado en diferentes versiones, ocasionalmente, cuando paso a deambular por los estantes de la librería El Virrey –que en poco tiempo se mudará de la calle Dasso–, que el mercado marcha bien para el sector inmobiliario pero no para las librerías, y si alguna vez los dueños del local fueron sensibles a la cultura, ahora no transigen a un alquiler sensato para una catedral de libros y de conversaciones, en la cual aún los libreros son más importantes que las computadoras.

¿Cuál es el drama de que un negocio cierre en un lugar para mudarse a otro?, se preguntarán legítimamente quienes no son asiduos vecinos de la librería El Virrey de Dasso. Objetivamente, no lo hay, pero los símbolos son subjetivos, y la librería fundada por la pareja Sanseviero en 1973, y ampliada por sus hijos con anexos que incluyen la librería anticuaria Sur –con anaqueles repletos de obras antiguas, grabados, mapas y manuscritos–, es una institución que, por definición, debería ser preservada en el lugar en el que fue instituida.

Si la casa de Arequipa donde nació el ahora premio Nobel Mario Vargas Llosa ha sido decretada patrimonio cultural de la nación, ¿por qué no hacer lo mismo con la librería de Lima que más se esmera en parecerse a lo que fueron las antiguas librerías? Y si la mayoría de sus usuarios son de la próspera San Isidro, ¿por qué alguna empresa no colabora en ayudar a que El Virrey se quede en donde fue concebida?

No creo que el problema sea el mercado, y si hubiera comunismo, El Virrey no podría ofrecer la variedad ni calidad de autores y textos que solo la libertad ofrece. Por eso me inclino a pensar que el problema se trata de algo tan universal como la codicia, que trasciende a ideologías y utopías, y a la indiferencia de quienes se lamentan, pero al fin y al cabo, este asunto es quijotesco (El Quijote es sinónimo de literatura, ¿no?).

Cambiar a El Virrey de lugar para poner en su lugar otra construcción –especie de torre comercial– sería en una partida de ajedrez, un enroque desafortunado y forzado para una calle repleta de negocios en los que no abundan lugares en donde se pueda “viajar” por mundos imaginarios que solo la lectura proporciona.

Myanmar & Google Wars

La ultima entrevista concedida para actualidad 1020 de Miami.

Myanmar & Google Wars

A continuación el ultimo análisis sobre lo ocurrido en el senado norteamericano, en una grabación del programa “Actualidad 1020″ conducido por Eli Bravo a traves de Radio Actualidad 1020 AM de Miami

Entre el 20 -12- 2001 y el 2-01-2002, durante “el corralito” (la crisis ocurrida tras decretos de congelar el dinero en efectivo de cuentas corrientes y de ahorros), los argentinos fueron testigos de la salida de Fernando de la Rúa del palacio presidencial en un helicóptero, y del brevísimo mandato de tres presidentes de transición, hasta que el peronista Eduardo Duhalde logró estabilizar la situación política y económica. Entonces, nadie imaginó que Argentina volvería a reconciliarse con un miembro de la clase política tradicional, hasta que Néstor Kirchner, el gobernador de una provincia de La Patagonia, fue electo en 2003.

Kirchner, hombre polémico y autocrático, no solo mejoró la situación económica de Argentina (al comienzo con buena parte del equipo de Duhalde y su ministro de economía Roberto Lavagna), sino también, aplicó una serie de medidas sociales que lograron consolidarlo como un referente del peronismo, dividido en muchas corrientes. Si el crecimiento económico argentino de los últimos años, y su estabilidad política, están basados en cimientos sólidos, o son producto de medidas populistas que, tarde o temprano, conducirán a una crisis similar o peor a la de 2001, es motivo de fieros debates y el tiempo lo dirá, pero no hay dudas de que Néstor Kirchner logró crear una nueva dinastía junto a su viuda Cristina, que de alguna manera parece ser un fenómeno peculiar del peronismo y de Argentina.

Si bien han existido dinastías políticas en varios países del mundo: los Kennedy, los Gandhi en la India, y los Buttho en Pakistán, e incluso los Bush, – y quizá la más parecida al caso de los Kirchner, los Clinton en Estados Unidos, – generalmente uno de los miembros de la pareja o de la familia adopta un bajo perfil mientras el otro está en el poder, pero no ha sido así en el caso de Juan Domingo Perón, cuando Evita se convirtió, prácticamente, en una cogobernante, hasta el punto que luego de su muerte, en 1952, el congreso la nombró “Jefa Espiritual de la Nación”, e incluso la mucho menos popular Isabel, heredó la presidencia luego de la muerte de su marido, en 1974, en su condición de vicepresidenta del país.

La muerte de Evita precipitó la crisis que condujo, tres años más tarde, al golpe de estado contra Perón, y su propio fallecimiento en 1974, no le permitió a su viuda – hasta ese momento vicepresidenta –  manejar la crisis que culminó también en la conformación de una de las peores dictaduras latinoamericanas.  ¿Puede Cristina, ahora, perpetuarse en  la presidencia sin el hombre que detrás de las bambalinas manejaba los hilos del poder?

Esa es la pregunta que todos se hacen, y que las diferentes corrientes del Peronismo contemplan en la lucha por el poder del partido y de Argentina.

Para profundizar sobre el tema, recomiendo leer los siguientes links:
«Kirchner Furioso» (Enero, 2006), por Marcos Aguinis en
http://www.letraslibres.com/index.php?art=10950

y video: Debate entre Marcos Aguinis y Jorge Coscia, Secretario de Cultura del gobierno de Cristina Kirchner
en Agosto de 2009

Dos articulos del fallecido escritor Tomas Eloy Martínez :

Los Kirchner y el Pasado que Vuelvo (Diciembre, 2008) http://www.oem.com.mx/elmexicano/notas/n976866.htm

y El Cesarismo Democrático (Junio, 2008)
http://www.ar.terra.com/terramagazine/interna/0,,EI13931-OI3850666,00.html

La Vida a Cara o Ceca por Beatriz Sarlio (28-09-10)
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1319325

Asimismo presento una entrevista sobre el tema que se llevo a cabo en la Radio «Actualidad 1027» de Miami

KIRCHNER

EL TWIST DE OLIVER

El cineasta Oliver Stone dedica al presidente venezolano Hugo Chávez un film, lo estrena en Venecia, y lo presenta como un pacifista y demócrata, y logra un audaz vuelco (twist) de la esencia de su protagonista, quien usualmente se define como un soldado y se jacta de haber sido golpista. Entonces, Oliver, el del “twist”, sueña con un mundo que tenga una docena de mandatarios como el “comandantísimo”, y comete la imprudencia de decirlo el mismo día cuando el presidente del país anfitrión del festival de cine, Berlusconni, declara que “todos los italianos quieren ser como yo”. Y así, en un solo día, Italia reivindica su forma de bota con dos mandatarios ególatras y mediáticos  convencidos de ser apóstoles de la felicidad humana.

Chávez se cree el “twist” del compañero Oliver, aunque piensa que ya hay una docena de buenos mandamases como él en la tierra y no es casual que interrumpe su gira para visitarlos, con su presencia en Venecia, ciudad cuyo nombre le recuerda el de  la “pequeña Venecia”, osea Venezuela, a la cual se digna a visitar ocasionalmente.

Mientras Chávez  observa la película que le financió Stone, seguramente se regocija que el director lo eligiera a él, y no a sus amigos del alma que ha ido a visitar, como por ejemplo Khadaffi -a quien fue a felicitar por cumplir 40 años en el poder- y a otros ya encaminados a superar el record de Fidel Castro con 50 años mandando, como Lukashenko de Bielorrusia, Bouteflika de Argelia, Mugabe de Zimbabwe, Bashar al Assad, dictador de Siria, y del presidente de Turkmenistán, Berdymuyamdov, sucesor a dedo del fallecido y estrafalario Niyazov.

“¡Qué raro que Oliver no eligiera a mi amigo Putin, o al gran revolucionario y demócrata Ahmadineyad a quien abracé ayer en Irán!”, se pregunta Chávez, pues ellos también tienen petrodólares para seducir al gran director, tan diferente de aquel otro, Chaplin, el que ironizó la locura del poder en su film “El Gran Dictador”. Y continúa pensando, sentado en su butaca junto a Oliver – protegido de la fama y la cordura por la oscuridad de la sala de cine – si en el fondo no hubiese sido bueno que su amigo gringo hiciera un documental del  turcomano Niyazov, quien obligó a los infantes de su país a memorizar un texto de moral y civismo. “¿Será de él de quién se inspiro para la ley de educación que promueve en Venezuela?- se pregunta, puesto coincide con Niyazov que aun cuando no es de su agrado que el país este repleto de su imagen en lugares públicos, ¡que se va a hacer!, si “es lo que la gente quiere”-se repite.

En la penumbra de la sala de cine Chávez se maravilla con la santificación que le hace Oliver como hombre de paz, sin percatarse que cuando  acabe la función, quizá tenga que responder a periodistas oligarcas, si convocará una cumbre contra el armamentismo en Sudamérica – como la que organizó contra Uribe –  puesto que a Lula, no se le ocurrió otro día para firmar la compra más millonaria de las últimas décadas, entre un país de la región con una potencia extranjera como Francia. “No puedo dejar mal parado a Oliver” – se dice a sí mismo en uno de los pocos momentos que no habla para los demás – y si su amigo cineasta, lo percibe como un pacifista, no debería defraudarlo.

¡Menos mal que no está en la pequeña y empobrecida Venecia!,  porque allí le estarían reclamando sus seguidores una cruzada a lo Mel (Gibson y su “Pasión) o a lo Mel (Zelaya jurando sangre en Honduras), para detener la alianza entre Brasil y el imperio napoleónico instalado en Colombia, su frontera sur  (“South of the Border”, ¿queda mejor en inglés como la película de Oliver, no?). ¡Pero atacar al hermano Lula!, ¡No, ni de vaina! Y para no pensar más en el asunto intenta concentrarse en el film de un director siempre interesado por el dinero fácil, como “buen izquierdista” norteamericano, y por personalidades obsesionadas con el poder como los ficticios personajes de sus películas sobre Nixon, W.Bush y Fidel Castro (por quien seguramente siente una enorme Fidelidad con F mayúscula).

¡Lástima por el boom armamentista latinoamericano! El único hombre que debería ser clonado por docenas en el mundo, capaz de detener la alianza militar imperialista de Lula, de ayudar a derrotar al narcotráfico y a la guerrilla en Perú y  Colombia, de mediar con absoluta neutralidad para una salida al mar para Bolivia, y de ayudar a Obama a convencer al congreso norteamericano de hacer una reforma de salud pública masiva, puesto que tiene experiencia en masificar la pobreza y las divisiones en su país, no tiene alternativa (aunque sea el líder del alba, la “alternativa bolivariana”), ni mucho menos tiempo para dedicarse a estos asuntos.

Al mismo tiempo que nace una estrella para Hollywood, también renace el género del teatro del absurdo matizado con el realismo mágico latinoamericano.

La reacción belicosa de China contra Noruega a la distinción del Comité Nobel de ese país al disidente Liu Xiabo, y la guerra de palabras de los gobiernos de Cuba, Venezuela y Bolivia contra ese mismo jurado y contra la Academia Sueca, por el Nobel de Literatura a Vargas Llosa, demuestran cómo las ideologías, aun en el siglo 21, pueden ser tan doctrinarias como las religiones.

Las declaraciones de Evo Morales criticando el Nobel a MVLL y afirmando que jamás se otorgará el de la Paz “a movimientos sociales o personalidades anticapitalistas y anti-imperialistas” revelan analfabetismo literario y una discapacidad de condenar a todo régimen represivo. ¿Resulta, entonces, que la indigenista Rigoberta Menchú o Pérez Esquivel, – quien desafió a la dictadura argentina, – son producto de nuestra imaginación? ¿Y Harold Pinter, Saramago, “Gabo”, entre otros, son “oligarcas neoliberales”?

Si hubiese un Premio Nobel para el Humor el grupo argentino Les Luthiers debería recibirlo. En una escena de su sketch “La Comisión-Himnovaciones” (véase en http://www.youtube.com/watch?v=kD0gAAju1bU), se plantea la situación de dos políticos que – encargados de cambiar el Himno Nacional de su país en función a los intereses de su gobierno –  sugieren reemplazar al extinto imperio español como enemigo por uno que “el pueblo pueda odiar”, y “si algo sale mal, a quien echarle la culpa”. Entonces, sugieren al compositor contratado para la misión, que el nuevo enemigo de la patria sea Noruega, pues, “total, en Oslo nunca se van a enterar”. Al buscar una hipótesis de conflicto, los políticos y el músico concluyen que “si pudimos inventar un enemigo mire si no vamos a poder inventar un conflicto”

El mini-imperio cubano y sus “cachorros”, están trabajando arduamente para que la parodia de Les Luthiers se convierta en realidad

Muchos “opinologos” no se expresan sobre el prisionero de conciencia apresado en China, como no lo hicieron por Lech Walesa cuando el ex sindicalista fue privado de su libertad en la Polonia comunista, aunque sí por Mandela preso en la Sudafrica del Apartheid o por Aung San Suu Kyi, en años de prisión domiciliaria por sentencia de la Junta Militar derechista de Myanmar. ¿Síndrome de autoritarismo selectivo?

Afortunadamente, en diciembre, MVLL podrá hablar por Liu Xiabo y todos los presos políticos desde la “catedral” del Nobel, Estocolmo, haciendo claro que la libertad es un valor supremo, universal y ambidiestro.

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LO QUE VARGUITAS NO INTUYÓ

Por Ariel Segal

Viernes post-Nobel a Vargas Llosa:

Espero mi turno de entrar a cabina en Radio Programas del Perú (RPP), para el análisis internacional de la semana, ya a sabiendas que el Nobel de la Paz le fue otorgado al disidente chino Liu Xiabo, encarcelado por segunda vez en 2010 – con un total de 11 años tras las rejas – por el simple hecho de liderar un movimiento opositor al l régimen que hoy solo tiene de “comunista”, la nomenclatura, el sistema de partido único y métodos totalitarios.

Me precede en el micrófono un dirigente de un partido de izquierda radical peruana, y asegura que atrás quedaron los años de violencia y fanatismo. Escuchándolo, le otorgo el beneficio de la duda, hasta que emite dos expresiones que me vuelven escéptico sobre su supuesta rehabilitación como demócrata. La primera es su calificación de fascistas a los oponentes, y no puedo evitar una reflexión sobre un tema apasionante: la incapacidad de izquierdistas y derechistas a ultranza, de comprender que la tiranía es ambidiestra y que no es la ideología, sino, el uso y abuso del poder represivo, lo que la define como tiranía. Algo que es un ABC del sentido común y el gran aporte de la filósofa Hannah Arendt cuando en su trilogía “Los Orígenes del Totalitarismo” (1951), demostró que el experimento social del nazismo y del comunismo soviético “son hermanos gemelos”, pues ambos son fascistas al plantear al colectivismo y al Estado, por encima del individuo y su derecho a la libertad, amén de las brutales masacres perpetradas por ambos regímenes.

Mientras haya personas etiquetando a sus adversarios de “´fascistas”, “caviares”, “nazis” o “estalinistas” sin autoanalizar sus elogios a la tiranía y su desprecio a la libertad individual – pensé – las extremas derecha e izquierda seguirán siendo “hermanas gemelas” de la intolerancia.

Volviendo a la cabina de radio, el autoproclamado “demócrata” no pudo contestar tajantemente, si felicitaba o no al Comité Noruego por otorgar el Nobel de la Paz al disidente de un régimen liderado por un Partido Comunista. Entonces, sentí no fortuito, que Vargas Llosa hubiera recibido un día antes el de Literatura, puesto que un disidente de la totalitaria China, y un escribidor que desafió la incapacidad al cambio – en su transformación de un ferviente comunista a un empecinado defensor de los sistemas de libertades – no es coincidencia. Después de todo, la esencia de la obra de MVLL – defensa a la libertad individual y condena a los fanatismos ideológicos, religiosos, étnicos, militares, políticos y hasta sentimentales – tiene de símbolo a personas como el prisionero de conciencia Liu Xiabo.

Algunos pueden ver a MVLL sólo como un irredento “neo-liberal”, pero eso queda para quienes necesitan etiquetas al argumentar sus opiniones

El pensamiento y las acciones de este gran humanista son demasiado profundos para esa clase de adjetivos simplistas y herméticos.

En una estación de radio peruana en la Lima en donde “Varguitas” escribió radio-novelas, y luego participó en el programa “Mi Novela Favorita”, tuve la sensación de que en el 2010, coincidieron en esencia, los Premios Nobel de Literatura y de la Paz.

Minerosde Chile  y Premios Nobel

http://www.youtube.com/watch?v=3XQ7Zs4UGN0&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=AOGc_EroUw0&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=nUD2Y6ZqZN4&feature=related


  “Desafortunadamente, el equilibrio de la naturaleza estipula que la superabundancia de sueños se paga con el aumento de las pesadillas”

Peter Ustinov

 

En el siglo 19, el geógrafo August Heinrich Petermann, aseguró que se podía navegar hacia Polo Norte puesto que su mar estaba libre de hielos. Su teoría del “Mar Polar Abierto” produjo que varias expediciones intentaran encontrar una ruta marítima entre Europa y el Pacífico, pero todas fracasaron, y solo en el siglo 21 se han descubierto aéreas libres de hielo, por lo que algunos científicos calculan que es cuestión de años comprobar la teoría de Petermann.

En realidad, y siendo exactos, ningún científico se expresa así: “es cuestión de años comprobar la teoría de Petermann”, puesto que esta conjetura resultó ser falsa, y por ende, afirmar lo anterior pertenece más al género de la ficción que el del periodismo. Sin embargo, Petermann terminará teniendo razón, aunque su teoría siga siendo falsa, puesto que si el Océano Ártico se torna totalmente navegable, no será porque geológicamente posea esa característica, sino, porque el proceso de descongelamiento de sus grandes masas de hielo, producto del calentamiento global, lo transformará en una ruta de marítima.

Erase una vez que la teoría del “Mar Polar Ártico” sirvió de inspiración para ficciones como la de Julio Verne en Las aventuras del capitán Hatteras, de 1866, y en cambio, nuestra generación podría ser testigo de muy reales y realistas foros, como el realizado en Moscú a fines de septiembre, entre representantes de países que disputan su soberanía en esa parte del mundo, ante la evidencia de enormes reservas de petróleo y gas en un Polo Norte accesible para embarcaciones.

De ser un inhóspito lugar que invitaba a fantasías, el Ártico es ahora el campo de batalla de Canadá, Estados Unidos, Rusia, Noruega y Dinamarca, que hasta hace poco, se contentaban con que tener derechos sobre sus recursos hasta 370 km de sus costas, pero desde el verano de 2007, cuando un grupo de científicos rusos exploraron en dos mini submarinos los misterios del Océano Ártico y, plantaron una capsula de titanio con la bandera de su país a 4.200 metros de profundidad, comenzó una disputa por la soberanía del Polo Norte.

El Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, reaccionó con premura anunciando la ubicación de un puerto ártico de aguas profundas y el envío de 600 efectivos marinos para operaciones militares en la zona. Entonces, EEUU recordó a su vecino del norte, su disputa sobre el Pasaje Noroeste, que une al Atlántico con el Pacífico y Dinamarca, que administra Groenlandia, manifestó su desacuerdo con el proyecto de ambos países americanos de establecer plataformas de explotación de minerales en aguas costeras del Ártico. Luego los daneses apelaron a los suecos, para no hacerse los suecos ante el brindis “on the rocks” que se apresuraron a hacer las potencias, y aunque no fueron invitados al reciente foro de Moscú para negociar el reparto del Ártico, Finlandia, Suecia e Islandia también reclaman su tajada.

En agosto de este año, un glaciar denominado Petermann, en homenaje al geógrafo alemán, se desprendió de Groenlandia, convirtiéndose en el bloque de hielo más grande en separarse de ese territorio desde 1962. Esta parece la segunda advertencia de Petermann, sobre un Polo Norte abierto al resto del mundo, pero que en este caso comienza a colapsar como le ocurrió al cartógrafo quien se suicidó en 1878. ¿Será su falsa teoría convertida en realidad, y la quiebra del iceberg que lleva su nombre, una premonición sobre un mundo, que por el calentamiento global, se vuelve más accesible y apetecible (gracias a nuevas reservas de hidrocarburos), pero justamente por eso, su humanidad no esté mucho tiempo presente (ante el descongelamiento de sus masas de hielo) para disfrutar de esos beneficios?

En 2010, la relativa ausencia de hielo alrededor de Alaska hizo que decenas de miles de morsas del Pacífico se acercaran al continente.