Feeds:
Entradas
Comentarios

ALUD EN EL NOMBRE DE ALÁ

El tema es muy complejo y ningún artículo, por más largo que sea, puede analizarlo con la mínima profundidad necesaria que no conlleve a conclusiones superficiales o maniqueas. Sin embargo, lo que sí está claro es que la reacción violenta de miles de islamistas desde el pasado aniversario del 11-S ha sido provocada por clérigos radicales que esperaban esa conmemoración para crear un ambiente incendiario en el nuevo escenario de gobiernos electos democráticamente en varios países árabes.

Recientes ataques de islamistas a embajadas estadounidenses

Dentro de los diversos grupos fundamentalistas islámicos sunitas, hay uno conocido como el salafismo que propone, no solo restaurar un imperio musulmán, sino que éste sea dominado por árabes (no turcos, persas, ni de otros grupos étnicos), y que todos sus súbditos adopten su interpretación rigurosa del Corán de acuerdo a como se vivía en los tiempos de Mahoma. Conocidos como salafistas en Egipto y los países árabes del norte de África (el Magreb); Wahabitas en la Península Arábiga y países del Golfo Pérsico; Talibanes en las tribus de los pashtunes de Afganistán y Pakistán, y Al Qaeda – aquellos que pertenecen a esa transnacional terrorista con sucursales en casi todo el mundo, – todos ellos buscan cualquier excusa para exaltar el fervor religioso de los musulmanes para, a través de enemigos reales o inventados, reclutar a la mayor cantidad de seguidores a sus filas.

El Wahabismo es una corriente del Islam suni se fundada, en el siglo 18 en Arabia por Muhammad ibn Abd-al-Wahhab, y pregona lo que se denominaba «Salaf as-Salih», que significa «la forma correcta de actuar en función a las enseñanzas de píos predecesores. (Salafismo).
El término se considera ofensivo por los originales salafistas y por eso se distinguen unos de otros aunque sus doctrinas son similares.

Esta vez, un jeque salafista egipcio, Khalid Abdullah, conductor de un programa de TV, vio cortometraje ofensivo a la figura de Mahoma que fue estrenado el 1 de junio de este año y decidió presentarlo tres meses después, el reciente 8 de septiembre, para que coincidiera con la conmemoración de “la hazaña” de Al Qaeda el 11-S” y así, probablemente, poner en aprietos al gobierno liderado por la Hermandad Musulmana (para los salafistas, demasiado moderados a pesar ser también fundamentalistas), y convocar a otros islamistas a atacar embajadas de Estados Unidos en todo el mundo. De la web salafista a las emisoras de TV árabes, otra vez sale a relucir la tecnología del siglo 21 con una visión de la Edad Media.

El resto es la historia compleja: ¿qué hacer para combatir a esa minoría de millones de islamistas que en el nombre de Ala y Mahoma buscan cualquier excusa para provocar un alud y acabar con sueños de “primavera”?

IRSE DE IRÁN

El gobierno de Canadá decidió esta semana clausurar su embajada en Irán porque, según su canciller, la actitud de su régimen de no colaborar en las inspecciones de sus plantas nucleares; sus violaciones a los Derechos Humanos; su reciente envío de topas a defender al régimen de Siria; y sus constantes amenazas de “borrar del mapa a Israel”, aunado a un explícito antisemitismo en la declaración de tergiversación y negando a El Holocausto.

Esta decisión, que incluye la expulsión de diplomáticos iraníes de territorio canadiense, se da luego de que el país norteamericano ha retirado a 8 empleados de su embajada en Teherán. Algunos analistas afirman que la medida tiene una razón de fondo preventiva por el precedente de la arremetida de unos 100 manifestantes que atacaron la embajada británica en noviembre de 2011, o incluso, por el temor de que pronto ocurra un ataque de Israel a ese país. ¿Son lógicas estas especulaciones?

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, fue un gran aliado de George W. Bush y desde que llegó al poder, en 2006, ha mostrado su apoyo a Israel, y sin embargo, no por eso descuidó el equilibrio geopolítico de Canadá en mantener buenas relaciones con naciones que mantienen tensas relaciones con occidente como Rusia, China o la misma Irán. Al igual que las 27 naciones de la Unión Europea, Canadá apoya la iniciativa de Obama para detener el intento iraní de construir armas atómicas (ya ni los países árabes ni musulmanes se creen la historia de los “fines pacíficos” de semejante proyecto que incluye dos reactores – Natanz y Quom – a unos 90 metros bajo suelo, y cuando el presidente Ahmadineyad ordenó este año construir cuatro plantas más para enriquecimiento de uranio).

Probablemente el gobierno canadiense presiente que la crisis económica, unida al malestar de buena parte de la población hacia los ayatolás que reprimieron al Movimiento Verde que en 2009 tomó las calles del país para protestar contra la manipulación de los comicios presidenciales que permitió la reelección a Ahmadinejad, pueda hacer estallar una crisis que conduzca al régimen de Teherán distraerla con ataques a sedes diplomáticas de naciones que aplican sanciones contra el país. Esta luce como una hipótesis lógica para la decisión abrupta de Canadá de retirar a todo su cuerpo diplomático de Irán, y luego de los asaltos de esta semana, por parte de islamista radicales, a las embajadas estadounidenses de Egipto y Libia (en la cual asesinaron a su embajador); la decisión del gobierno de Harper se vuelve aun más premonitoria.

Stephen Harper, presidente de Canadá

¿Será este el primer precedente para que otros países imiten a Canadá? En todo caso, es coherente que un gobierno que acusa a otro de ser una amenaza regional o mundial y ya lo somete a sanciones económicas, también lo ratifique con medidas políticas.

Las promesas de los candidatos de la campaña presidencial de Estados Unidos dan la ilusión de que el presidente tiene mucho más poder del que realmente se le concede. De todos los sistemas presidencialistas del mundo, quizá el de la potencia de Norteamérica es el que más limita al gobierno, puesto que el país tiene un sistema descentralizado en el cual cada uno de los estados tienen gran autonomía para que sus parlamentos y gobernadores apliquen sus propias políticas, y a nivel central, las decisiones del poder ejecutivo dependen del visto bueno de las dos cámaras del congreso nacional , de la Corte Suprema de Justicia y en lo económico, de la Junta de la Reserva Federal (Banco Central).

Si el gobierno de George W. Bush pudo entablar las guerras de Afganistán e Irak y políticas de seguridad con gran amplitud, es porque el trauma del 11-S de 2001 hizo sentir presión a la mayoría de congresistas y senadores que le otorgaron “carta blanca” para ir a la guerra, con o sin apoyo de la ONU, en base al criterio de su gabinete y él suyo propio (es decir, casi sin criterio). Un presidente estadounidense debe negociar sus decisiones con instituciones y contrapesos del estado creados por los fundadores de EEUU para evitar que la república se pudiese convertir en una tiranía, y por ende, muchas de las promesas electorales de los candidatos no reflejan lo que harán en caso de ganar. La realidad y los intereses geopolíticos se imponen sobre supuestas decisiones ética como atestiguamos en el caso de la parálisis del gobierno de Obama en el caso de Siria, con el tirano Hafez al Assad; las jugadas de “avestruz” que hace cuando China o regímenes aliados como Arabia Saudí o Bahrein reprimen, encarcelan o torturan a quienes se manifiestan en su contra.

Ante la realidad de un mundo de muchas potencias, cambios de prioridad por intereses estratégicos, y acontecimientos inesperados y globales como la “Primavera Árabe” o la crisis económica mundial, es imposible que Obama o Romney puedan mantener cualquiera de sus promesas aunque sí son claras sus tendencias: el actual presidente prefiere el multilateralismo, como demuestra el caso de la OTAN con Libia o intento de que la OEA manejase e golpe de 2008 contra el ex presidente hondureño Zelaya (la extrema derecha de su país lo critica de mermar la capacidad disuasiva que antes tenía EEUU y la extrema izquierda mundial de continuar con la misma política de Bush. ¡Los extremos se tocan aun contradiciéndose!), mientras que Romney, desde la oposición, se puede dar el lujo de prometer que de ganar, atacaría a Irán; conformaría una alianza para derrocar a al Assad; tomaría políticas severas si Hugo Chávez se perpetúa en el poder; etc.

Obama con Ban Ki-moon, secretario general de la ONU

Las elecciones, en cualquier país, son como tiendas en las que se venden promesas al mejor postor, y EEUU no es la excepción.

LA HUELLA DE ARMSTRONG

La huella que dejó el recién fallecido astronauta Neil Armstrong, no es solo la famosa de su calzado espacial (y especial), en el suelo lunar, sino también, la que simboliza una época en la cual, el ser humano aun se asombraba de “los pequeños pasos y grandes saltos para la humanidad” (famosa frase que la NASA preparó y Armstrong pronunció al bajar del Apolo 11).

Hasta 1969, cuando Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins alunizaron, el astro más cercano a la Tierra era un mundo desconocido que inspiraba a escritores y científicos – ni hablar a los seductores que la ofrecían a sus cortejadas – que ya a partir del siglo 19 confiaban en que la humanidad lograría enviar un cohete hacia ésta.

Están las obras de Julio Verne, “De la tierra a la luna” de Julio Verne, publicada en su totalidad en 1872 o la película de Georges Méliès de 1902, “Viaje a la luna” (de quien podemos aprender mucho en el film “Hugo”, de Martin Scorsese), entre otras ficciones que vislumbraron esa huella.

Parte del film de Melies

En todo caso, la luna fue desde tiempos antiguos el referente emblemático del universo, como hoy lo es para nuestra generación el planeta Marte, en donde la sonda Curiosity explora, con detalle, su superficie.

Desde mitad del siglo 20 el espacio sideral y la luna se convirtieron en asuntos muy terrenales por la competencia entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética en conquistar, no solo a nuestro mundo: los norteamericanos que habían quedado rezagados en colocar en órbita al primer astronauta – el ruso Yuri Gagarin – se pusieron la meta de ser los primeros en llegar a la luna.

Quienes éramos niños el día que el hombre llegó a la luna recordamos con mayor o menor nitidez, cómo los adultos se concentraban frente a los grandes aparatos de TV con emoción, comprendiendo que observaban una hazaña de la humanidad, algo que contarían a sus nietos, pero que hoy, sus descendientes -tan acostumbrados a los grandes avances tecnológicos y a la instantaneidad – no pueden comprender el privilegio que tuvo esa generación de presenciar ese hecho histórico. ¡Y es que hemos perdido la capacidad de asombro, y con ella, nos hemos convertido, irremediablemente, indiferentes a las terribles tragedias y a las grandes maravillas a las cuales estamos expuestos!

La huella de Armstrong se encuentra en el llamado “Mar de la Tranquilidad”, y si bien eso debió haber inspirado la visión de nuestro planeta a ese astronauta y a sus compañeros, no debemos apreciarlo como sinónimo de parálisis ante lo asombroso, sino, como el rincón desde el cual, contra la tentación de la indiferencia, podemos cultivar la curiosidad y la atención ante lo misterioso y el dolor de los demás.

A propósito de la decisión del régimen cubano de permitir la emisión de canciones de Celia Cruz y decenas de cantantes prohibidos, por el régimen durante décadas, me permito reproducir mi artículo, “En el nombre del padre, el hijo y la cruz…” de julio de 2003:

¨Yo quiero cuando me muera / que me pongan mi sombrero / por si acaso en el camino / me coge algún aguacero¨. (Compay Segundo en sus inicios con el duo Los Compadres).

Cuando la muerte visitó a Compay Segundo en días recientes, el aguacero de reconocimientos que lo empapó no podría ser contenido ni por el más amplio sombrero. Compay nunca se inmiscuyó en la política de su país, pero la proyección de la película ¨Buena Vista Social Club¨, reveló al mundo, no sólo las miserables condiciones de vida de una generación de artistas que fundaron la música tradicional cubana, sino también, hasta cuanto este género había sido relegado por la Nueva Trova (Silvio, Pablo y otros talentosos apóstoles de la revolución, obligando a esta generación a tocar en lúgubres clubes y albergues, ganándose la vida en otros quehaceres. El Padre del son no necesitó hablar, como sí lo hace incesantemente el soberbio “hijo” de la revolución, Fidel (un Caín que se encargó de sacar del paso a cualquier Abel que le pudiese disputar su protagonismo), para mostrar una parte de la realidad cubana.

“Tongo le dio a Borondongo / Borondongo le dio a Bernabé / Bernabé le pegó a Muchilanga…¨.

Celia Cruz, la reina de la Salsa, pocas veces habló sobre Castro, pero su rotundo mensaje político lo dio temprano en 1959, cuando la Cruz junto a los músicos de la Sonora Matancera, uno a uno, “pegaron la idea” – como Tongo a Bernabé y éste a los demás – de no volver a la isla tras una gira en Méjico. Poco después, ya como ciudadana norteamericana, la guarachera manifestó que no retornaría a su patria hasta la caída del régimen. La muerte no le permitió su reencuentro con Cuba y aunque está prohibido transmitir su voz por la televisión o radio estatal cubana, hace tres años su canción ¨El Carnaval¨ fue difundida en la isla por cantantes visitantes, logrando mantenerse con el mayor índice de popularidad por largo tiempo. La Cruz finalmente ¨le dio¨ a al castrismo porque aunque suena a cliché, es así: la música no tiene fronteras.

Compay simboliza el son de la Banda Matamoros, Celia Cruz la alegría de la Sonora Matancera y Fidel las postrimerías de un régimen Matametas, como la meta de Compay de una vida digna como artista o la de Celia, de un regreso a su patria con los honores que le correspondían. Parece ser que a la larga, las revoluciones por minuto de los discos de Compay y Celia, aunque sean en CD y Láser, aguantaran los embates del tiempo más que la revolución por casi medio siglo de Fidel.

Es obvio que si un periodista evidencia los “pecados” de Estados Unidos, como Julian Assange con sus Wikileaks y otro se mete con un gobierno que se autoproclama “anti-imperialista” como el de Ecuador, como hizo el director del diario El Universo, Carlos Pérez Barriga – condenado a pagar $40 millones por supuestas injurias contra Rafael Correa. – para muchos patrioteros latinoamericanos (no patriotas, que es otra cosa), el primero es un héroe y el segundo un “mercenario vendido a los intereses foráneos”. En todo caso hay tres escenarios: que Assange y Pérez sean capitalistas con una gran necesidad de notoriedad; que ambos sean quijotescos defensores de la libertad de expresión, o que uno sea lo primero y otro lo segundo (no respectivamente).

El común denominador de esta ecuación en la cual entraron en polémica el derecho de asilo y la libertad de prensa, fue Rafael Correa, un hombre cuyo record de tolerancia a los medios de comunicación en su país, no es precisamente el de un demócrata. En todo caso, los gobiernos de Ecuador y Venezuela promovieran un problema entre tres (Londres, Quito y Estocolmo) en un asunto continental para satisfacer el ego de sus caudillos y al de Argentina le viene muy bien acoplarse en un caso continental contra el Reino Unido al que les reclama Las Malvinas. Los demás, solo siguen la corriente.

En esta historia de supuestos defensores de la libertad de expresión de Assange que restringen a los periodistas de sus países, la periodista Marianella Salazar le recuerda a sus lectores, en su artículo “Aquelarre farisaico” en el diario El Nacional (22-08-12), otro ejemplo de cómo son las cosas dentro de la casa. Algunos fragmentos:
|
“Si hay un gobierno que ha violentado los mínimos conceptos del derecho de asilo es el de Hugo Chávez, como hizo en el caso del ex dirigente juvenil de la Universidad de los Andes Nixon Moreno, que se asiló en la Nunciatura Apostólica, donde permaneció dos años, y a quien le negaron el salvoconducto para salir del país. Moreno tuvo que fugarse de la Nunciatura porque su vida corría peligro.

La embajada fue atacada por los brazos paramilitares que apoyan al Gobierno, por lo menos, alrededor de diez veces, y los jardines de la sede diplomática estaban permanentemente envueltos por el humo de las bombas lacrimógenas. La Nunciatura fue víctima de ataques terroristas de esos «colectivos», que son parte del llamado «proceso», que fueron entrenados para crear miedo. Esos atentados fueron una violación de la Convención de Viena”.

“…Julián Assange también es acusado de supuestos delitos sexuales en Suecia, con la diferencia de que en ese país sí existe independencia de los poderes públicos, lo cual es una garantía para sus derechos, y que el primer ministro sueco no ha salido a despotricar, como un loco furioso, contra el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, porque concedió el asilo, como hizo el presidente Chávez contra su santidad el Papa y el Vaticano, a los que amenazó con revisar la Ley de Concordato Eclesiástico, que regula las relaciones Venezuela-Iglesia Católica”…

EL ARTICULO COMPLETO DE SALAZAR SE PUEDE VER EN:
http://www.lapatilla.com/site/2012/08/22/marianella-salazar-aquelarre-farisaico/

UN HÉROE OLÍMPICO

Una de las anécdotas más famosas de cualquier Olimpiada realizada desde 1896 cuando se inició la era moderna de estas competencias es la del atleta Jesse Owens, el atleta estadounidense de raza negra, quien obtuvo 4 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, cuando el régimen Nazi pretendió demostrar, no solo su majestuosidad en la organización de los juegos, sino también, y en especial, la supuesta “superioridad racial de los arios” sobre otros pueblos, especialmente judíos, mestizos y negros.

A Hitler le salió el tiro por la culata cuando Owens derrotó en tres competencias de carreras a los atletas alemanes, pero aun conservaba la esperanza que el campeón europeo de salto largo, Carl “Lutz” Long, derrotaría al estadounidense.

Famosa fotgrafía de Lutz Long y Jesse Owens luego de la competencia de salto largo

La versión más difundida lo largo de la historia cuenta que durante la competencia de salto de longitud Hitler permaneció en el estadio esperando ver duelo Long vs. Owens, que todos esperaban. Luego de que los jueces anularon los dos primeros saltos de Owens (uno de ellos, injustamente como claramente se observa en las cintas fílmicas de la época), ocurrió algo imprevisto: Long se acercó a Owens poco antes de su último intento y le aconsejó que se elevase varias centímetros atrás, y luego (y esta es la parte de la historia que algunos consideran exagerada), dejó caer una camiseta al lado del lugar en donde su contrincante debía saltar. Fue así como el atleta estadounidense, tomando como referencia la prenda del germano pasó a la siguiente fase en la que ya, con jueces diferentes, ganó y estableció un nuevo record mundial. Long se atrevió a felicitar a Owens alzándole el brazo y lo acompaño a los vestuarios para impedir cualquier acto hostil en su contra.

VER:

http://www.youtube.com/watch?v=RNObbhElBTY&feature=related

y

http://www.youtube.com/watch?v=JfrCd7Cqlaw

En la II Guerra Mundial, Carl Long fue reclutado por el ejército de su país, y en una carta enviada a Owens le confesó: “tengo miedo, no solo de morir, sino de morir por una causa injusta” y le pidió “a mi único amigo fura de Alemania” que, si algo le ocurría, algún día visitara a su esposa e hijo. Poco tiempo después, el héroe “olímpico” (por virtuoso), falleció a consecuencia de heridas en una batalla en la cual, se debate hasta hoy en día, si por órdenes de Hitler se le abandonó a su suerte. Owens cumplió con la petición de su amigo y visitó a su familia a quienes le expresó: “Se podrían fundir todas las copas y medallas que he ganado, pero no valdrían tanto como la amistad de 24 quilates que tuve con Lutz Long en ese momento».

Algunas personas que conocieron a Owens ponen en duda la total veracidad de esta historia, pero aun si hay exageraciones, la amistad entre ambos no solo queda comprobada en su correspondencia epistolar, sino, en los encuentros esporádicos entre sus nietos, como ocurrió en 2009 cuando se hizo una exhibición sobre Jesse Owens en Berlín.

http://www.atletismoenmexico.com/2009/08/21/las-familias-de-owens-y-long-se-reuniran-en-la-exhibicion-sobre-owens-en-berlin/

Perú celebró sus fiestas patrias con solemnidad a pesar de que su presidente, Ollanta Humala, ha estado expuesto durante años a una ideología delirante, el etnocacerismo, que mezcla mitos del imperio inca, propuestas racistas sobre la superioridad de los cobrizos y una apología al militar y ex presidente Andrés Avelino Cáceres, quien se destacó en la resistencia de la sierra central contra el ejército de Chile durante la guerra del Pacífico (1879-1883). Esa misma semana, a propósito del aniversario del natalicio de Simón Bolívar, Hugo Chávez insistió en su delirio con El Libertador mostrando una imagen en tres dimensiones que, supuestamente, demuestra que el prominente miembro de la oligarquía caraqueña “fue mestizo y de nariz profusa”. Cierto o no, el presidente venezolano continúa con una larga tradición de manipular la memoria histórica del héroe de la independencia sudamericana, junto a San Martín, que lo condujo a exhumar sus restos del Panteón Nacional con el pretexto de confirmar sus sospechas de que Bolívar fue envenenado por sus opositores de la Gran Colombia (¿suena familiar para alguien que ha dicho decenas de veces que intentan asesinarlo sin haber dado una sola prueba?).

Exhumación de los restos de Bolívar en julio de 2010

Conmemorar las glorias de las figuras resaltantes de la independencia de un país es algo común y loable para el rescate de su historia, pero en América Latina se usa y abusa de personajes públicos del pasado de acuerdo a los proyectos ideológicos y personalistas de muchos de sus aspirantes a caudillos. El caso de Bolívar es obvio con casi todos los presidente venezolanos previos a la era democrática (1958-1998), y desde un presidente de finales del siglo 19, Guzmán Blanco, no hubo ningún otro que llevara al paroxismo su deseo de presentarse como el continuador de la obra, o incuso, reencarnación de El Libertador. Pero el problema no es exclusivo de Venezuela. Están los ejemplos del violentísimo Che Guevara como una insignia casi mundial de protestas por la paz o por agendas sociales cuando existen tantos genuinos revolucionarios como Gandhi, Martin Luther King, Mandela, etc.), o la exaltación a Fidel, único dictador recibido en alfombra roja en todo el mundo.

En este continente exportador de mitos bienvenidos por algunos políticos del mundo, Cristina Kirchner también aprovechó para desempolvar, de nuevo, el de Eva Perón (retratada magníficamente en el imaginario de su nación por el escritor Tomás Eloy Martínez en “Santa Evita”, en 1995), y presentó una edición especial de un billete de 100 pesos con el rostro de fallecida primera dama. Kirchner anunció que pediría cambiar, paulatinamente, a este billete, despojándolo de la imagen del ex presidente Julio Argentino Roca, y aseguró que un empleado de la Casa de la Moneda escondió un billete así detrás de un mueble y años más tarde fue encontrado durante tareas de remodelación de este edificio.

Más serio, pues no es demagógica ni anacrónica, es el debate que se da en los medios de Estados Unidos por la segunda enmienda de su Constitución, (un documento percibido por sus ciudadanos como cuasi religioso), que otorga el derecho individual de portar armas. La reciente tragedia de Aurora, Colorado, vuelve a poner en el tapete cuan lógico es hoy, en un país con frecuentes masacres similares a la perpetrada en una sala de cine, que cada estado del país tenga derecho sus regulaciones para la compra de armas Los partidarios de la segunda enmienda (más allá de aquellos políticos que responden a los intereses del poderoso lobby de la Asociación Nacional del Rifle), insisten en que este derecho, redactado por los fundadores de la patria, Madison y Hamilton, es “sagrado” pues los ciudadanos y los estados tienen derecho a formar milicias si alguna vez un gobierno central se convierte en una tiranía, mientras que los críticos a esta interpretación de la enmienda, con toda razón, argumentan que eso no está planteado hoy, pero aún si se ocurriera, no justifica la venta de armas semiautomáticas y otras sofisticadas que deben estar solo en manos de los servicios de seguridad del estado.

El pasado, en forma de mito o de cuestionar su aplicabilidad a nuestros tiempos, nos alcanza, y en Latinoamérica, con los fantasmas del caudillismo.

Caricatura del genial Pedro León Zapata en El Nacional (7-2-2007) del website http://venezuelareal.zoomblog.com/archivo/2007/02/06/

Artículo del humorista Laureano Márquez en la edición de Tal Cual del 27 Julio, 2012

http://www.noticierodigital.com/2012/07/el-bolivar-este-y-el-bolivar-aquel/

Editorial- Humor en serioLaureano Márquez
Tal Cual/ ND

El Bolívar éste y el Bolívar aquél

Qué cosa tan divertida esta campaña electoral en la que el debate no es sobre el futuro del país, sino sobre el pasado que vendrá. Avanzamos en retroceso, nuestro mañana son recuerdos. Nuestro objetivo inmediato la independencia. He aquí una lista de los temas más relevantes de nuestro debate político: ¬Cómo era realmente el rostro de Bolívar (poco importa si seguimos su ideario o no, sino el tamaño de las patillas).
opinan los foristas

¬Establecer si el Libertador fue asesinado (todavía no están claros los asesinatos del 11 de abril, pero sí sabemos que Santander andaba en una vaina).
¬Indagar si el Padre de la Patria era afrodescendiente (en consecuencia, yo soy más Bolívar que tú).
¬Bolívar no nació el 24, él celebraba era el 25 y pudo haber nacido en Capaya (¿Se seguirán alumbrando en Capaya como en tiempos de Bolivar?) ¬Diferenciar claramente que Capriles es de los Bolívar malos, que nos enteramos que también los había (de hecho la maldad puede también ser retroactiva y la de Capriles contamina a sus antepasados).
¬Determinar hasta dónde llegó la participación de Capriles Radonski en el derrocamiento de Cipriano Castro, porque sus antepasados estaban involucrados… cuidado con esa línea de los Bolívar, bebían aguardiente y les gustaba el juego, como al 87,6% de nosotros.
En fin, visto el camino que toma la cosa, sugerimos que se incluyan otros temas de angustiante importancia: ¬¿Era de origen alemán el Afrodescendiente Primero, mal llamado por la burguesía apátrida y racista “Negro Primero”? ¬¿Es verdad que Boves era agente de la CIA y que no murió en Urica, sino que se fue a Miami y compro un apartamento en Miami Beach? ¬¿Es cierto, como se rumora, que Páez en su viaje a Nueva York llevaba un alijo de drogas en su equipaje? ¬Miranda y el vello púbico, un punto no suficientemente discutido de nuestra historiografía.
¬¿El pleito de Carujo con Vargas fue porque el médico se negó a prescribirle Viagra?
¿Evo Morales es tataratataratataratatara… nieto de Sucre, ex presidente de Bolivia? ¬¿La canción de “María Antonia” que canta Gualberto Ibarreto está dedicada a la hermana de Bolívar? ¬¿La batalla de Carabobo fue realmente en Carabobo o del lado de acá del túnel de La Cabrera? ¬¿Es cierto que Stalin era hijo natural de Gómez con una malabarista de un circo ruso que fue a Colombia y el bagre la malogró? ¬¿Diógenes Escalante perdió la razón porque vislumbró mirando al Ávila lo que se le avecinaba al país? En fin son muchos los temas para la discusión de la Venezuela que queremos. Pero, en el fondo de todo esto, está la evidencia de que el gobierno y su conductor perdieron, desde hace rato, el control del debate.

Es que de cierto tiempo a esta parte, todo le sale mal. Está como la oposición hace algunos años, cuando todo se volvía en su contra. Los tiempos cambian y la historia es también embriaguez y lotería, como Fernando Bolívar. Qué vaina: venirse a corroborar que Capriles es descendiente del Libertador, justo cuando se exhibe su fotografía, una confluencia de revelaciones que no deja de ser reveladora, aunque venga del lado fascista de los Bolívar. La verdad que de cierto tiempo a esta parte, Esteban no hace sino responder y mal, como las misses que se enredan en la ronda de preguntas. Perdió el control de la agenda, del lenguaje, los sobrenombres ya no calan.

Bueno, la suerte cambia y a veces se vira la cosa, como dirían los cubanos. De todas maneras, afecto, como dicen las malas lenguas que es el susodicho, a las curaciones mágicas, nada le cuesta probar con la que hizo célebre al papá del presidente Julián Castro, una pócima que según decía la Caracas de entonces, daba buena suerte a todo el que se la untara. Quién quita que en el archivo de Miraflores esté la fórmula, el nombre era: “la tacamajaca `e `ño Leandro”, un buen tema, por cierto, para el debate sobre el futuro de la salud de los venezolanos.

DÍAS DE CORTE

Barack Obama es un presidente polémico puesto que la ultraderecha lo acusa de engrandecer al gobierno federal (en el caso de Estados Unidos, éste es el gobierno central), y de debilitar su política exterior, mientras que la extrema izquierda le reprocha no sacar a las tropas norteamericanas de Afganistán – de hecho, las retiró de Iraq para enviar otras a ese país enfilando la batalla contra Al Qaeda e incluso, tal como prometió en 2008, envió comandos a territorio de la vecina Pakistán en donde acabaron con la vida de Bin Laden y, más recientemente, del número tres de esa organización terrorista, el libio Abu Yahibia al Libi – y por lo tanto, señalan al presidente como un “Bush maquillado por un discurso conciliador”.

Lo cierto es que presidente de EEUU se ha esforzado en cumplir con la mayoría de las promesas de su campaña anterior, pero como hay un Obama para cada quien, muchos están insatisfechos con sus acciones u omisiones, con corta memoria del país que heredó al borde de una catástrofe financiera y con una política exterior que en crisis como la de Libia, las sanciones económicas a Irán, amenazas de Corea del Norte, etc. ha demostrad trabajar con una doctrina multilateral muy distante a la de su antecesor.

En casa, los asuntos que más ocupan y preocupan a sus eventuales votantes para la reelección, Obama descubrió que el sistema político está demasiado empantanado para las grandes reformas que desde la oposición planteaba, y si bien no pudo llevar a cabo una gran reforma para regularizar a millones de inmigrantes ilegales y la aprobación de la reforma de salud que le otorgó el congreso y que ya firmó, peligra de ganar los republicanos, el presidente obtuvo recientemente dos triunfos simbólicos para ambas agendas. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) favoreció suavizar la ley SB1070 decretada por el congreso y el gobernador de Arizona que exponía a inmigrantes indocumentados a ser expulsados, y si bien, aun la policía puede chequear su estatus migratorio si son detenidos, prohibió que se les pueda arrestar con cargos criminales por carecer de documentos. Este fallo a la demanda que interpuso Obama contra el gobierno autónomo de Arizona vale para todos los estados con leyes similares.

El segundo caso es la decisión de la CSJ, por el estrecho margen de 5 magistrados contra 4, de dictaminar que la demanda hecha por republicanos contra la reforma del sistema sanitario no procede pues es perfectamente constitucional. Para la mayoría de los jueces, se puede exigir a todos los ciudadanos de EEUU a contratar un seguro medico y esto implica que la cobertura para unos 32 millones de personas que no pueden pagarlo, puede ser provista por el gobierno federal. En este caso, el dinero de quienes pagan por los que no tienen, se puede considerar un impuesto y la CSJ considera que es un asunto político y no jurídico. Para algunos, esta reforma podría ser la mayor lograda en el país desde la creación del sistema actual de salud pública, en 1965, cuando se fundaron los programas Medicaid (para los más pobres) y Medicare (para los mayores de 65 años).

Manifestaciones en contra y a favor de la reforma de salud de Obama

Días buenos para Obama en una batalla electoral entre dos filosofías muy diferentes sobre el rol del gobierno en un sistema que siendo presidencialista, es a su vez, profundamente descentralizado.

RECOMIENDO LEER DE MI VECINO-HERMANO-AMIGO DANIEL GRUMBERG, SU NARRACIÓN MÁS RECIENTE EN SU BLOG: [De Santiago a Estambul (and in between)] Buena vida sin verguenza; una semana de excursion a 5.000 metros de altura al pie del Apu Ausangate‏http://
wN;

En: grumberto.blogspot.com/

Y por supuesto, no perderse sus relatos anteriores.