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Mientras en América Latina nos distraemos con la historia que protagonizaron el actor estadounidense Sean Penn y la actriz mexicana Kate del Castillo, protagonista de la telenovela sobre una mujer narcotraficante, “La Reina del Sur”, en el caso de sus encuentros previos a la captura del “Chapo” Guzmán, esta semana fue plena en eventos de gran importancia en el mundo entero, desde los atentados terroristas islamistas en Yakarta, Indonesia, y Estambul, Turquía; hasta la consolidación de un gobierno separatista en Cataluña, España; las trágicas imágenes de la hambruna provocada por el asedio del ejército del dictador sirio Bashar al-Assad y sus aliados guerrilleros chiítas del grupo islamista Hezbollah en la ciudad de Madaya; el último mensaje anual al congreso de Barack Obama antes de dejar la presidencia de Estados Unidos, etc.

La globalización, ese concepto tan utilizado en nuestros tiempos, para definir a nuestro mundo interconectado, no es algo nuevo puesto que en todas las etapas de la historia siempre hubo encuentro entre culturas en territorios de civilizaciones vecinas. Los griegos y los persas (actuales iraníes), tuvieron dos guerras que les obligo a conocer sus diferencias en el siglo 5 A.C en las llamadas “Guerras Médicas”. (No porque sus protagonistas fueran galenos, sino porque el imperio persa de esa época estaba dominado por la civilización Meda).

Un siglo después Alejandro Magno y sus ejércitos helenos llegaron a Persia e incluso a territorios cercanos a La India, e integraron aspectos de la cultura griega y la persa. Tiempo después romanos expandieron su imperio por Europa, Medio Oriente y norte de África y también impusieron mucho de su cultura, pero también fueron asimilando la de otras civilizaciones además de propulsar el comercio internacional con geografías distantes a ellos, como ocurrió con la denominada “Ruta de la Seda” que conecto a Occidente con el Asia y el lejano Oriente, incluyendo a la civilización china.

La globalización siempre ha existido, pero la de nuestros tiempos se caracteriza, sobre todo, en los avances comunicacionales, informáticos y de la instantaneidad, por lo cual, la información a la que tenemos acceso es abrumadora, por lo cual, se hace cada vez más difícil profundizar en lo mucho que ahora sabemos que pasa en el mundo. Nos informamos más pero conocemos menos, a medida que las tecnologías de la comunicación se hacen más rápidas y sofisticadas, y es en ese contexto que los analistas internacionales se vuelven más imprescindibles para dar contextos geográficos, históricos, socioeconómicos, etc., pero su función se complica: ¿Qué tema elegir de los muchos que ocurren en el mundo?, ¿cómo priorizar cuál noticias es de mayor para las grandes audiencias?, ¿quién nos da derecho para decidir que evento es más importante que otro?.

¿Qué analizar o no?, es la pregunta Shakesperiana de nuestros tiempos, y en una semana como esta comparto esa duda para no tomar una decisión sobre el tema que debería escribir, sino plantear la inquietud de la globalización actual, definitivamente positiva, pero como todo en la vida, con un precio a pagar que plantea cualquier cambio: tendemos a ser personas más informados y conectadas con los demás, pero a la vez, con menos conocimientos y relaciones más superficiales que cuando el ser humano estaba obligado a conversar cara a cara con su semejante.

Si la Mafalda de Quino reflexionaba así en los años 70s del siglo 20, ¿cómo será hoy?

La tensión entre Arabia Saudita e Irán no es algo nuevo. Los dinastía saudí que tomó el poder de Arabia en 1932 implementa, desde entonces, un régimen fundamentalista y represor de la rama mayoritaria del Islam, la sunita (más de 80% de las personas que profesan el Islam), tiene tensiones con Irán desde que la revolución islámica liderada por fundamentalistas chiítas (la segunda rama más extendida entre los musulmanes, uno 15% de ellos, aproximadamente) derrocó a la dictadura del emperador laico del país persa, el Shah, en 1979.

El conflicto sunita-chiíta surgió luego del fallecimiento de Mahoma en el siglo 7 por la pugna entre dos bandos que proclamaban el derecho de suceder al fundador del Islam como líder (califa) del primer imperio establecido por el profeta y caudillo. Los sunitas vencieron y desde entonces, los fanáticos de ambas ramas del Islam se fueron distanciando a lo largo de los siglos, no solo por sus luchas territoriales, sino también, por interpretaciones distintas del Corán.

Desde que el Ayatola Khomeini anunció en 1979 que la revolución islámica chiíta comenzaba en Irán pero llegaría a La Meca, Medina (ambos en Arabia) y otras ciudades sagradas para el Islam, apoyando a guerrillas y grupos terroristas chiítas como Hezbollah en El Líbano, los Houthi en Yemen, la Fuerzas Quds (miembros de la Guardia Revolucionaria iraní) en diversas partes del mundo, Arabia Saudita y regímenes sunitas apiadados hicieron lo mismo financiando a grupos como los Talibanes en Asia Central, Al Qaeda, Hamas, e incluso a al Estado Islámico, todos grupos islamistas que luego se “revelaron contra sus patrocinadores” por sus buenas relaciones con occidente.

Con los conflictos de Iraq, Siria, Libia y Yemen, todos vinculados al conflicto sunita-chiita, y el potencial de que éstos de extiendan a El Líbano, Bahréin, Jordania, etc., es imprescindible que los saudíes e iraníes logren un mínimos consenso para pacificar su región, pero la ejecución del disidente chiíta, el Imán Nimr al Nimr pone en peligro este objetivo.

Caricatura de Kevin Kallaugher «Kal» extraída la Web Shoebat.com: Awareness and Action. En el link http://shoebat.com/2016/01/05/90437/

¿Fue a ejecución del Imán una torpe decisión por la inexperiencia del nuevo rey saudita, o busca repotenciar el conflicto sunita-chiíta para impedir que Irán se reincorpore en alianzas internacionales?

Hasta el momento nadie sabe la respuesta.

EL MENSAJE DE OLIVER

«Nunca conoces realmente a una persona hasta que te has calzado sus zapatos y has caminado con ellos» era la forma de pensar de Oliver Sacks, el neurólogo y escritor fallecido en 2015. El médico londinense ejerció su profesión en Estados Unidos y dedicó su vida a entender los secretos de la mente, y en lenguaje sencillo, los compartió en varios libros. Por ejemplo en “Los ojos de la mente” (2010) compartió su propia enfermedad, agnosia visual (incapacidad para reconocer rostros), y sin embargo aprendió a leer en profundidad el lenguaje del cerebro y del alma.

Su obra “Despertares”, fue llevada al cine y el genial Robin Williams fue elegido para protagonizar a Sacks cuando descubrió, en 1969, una medicación que logró despertar a pacientes catatónicos

Robin Williams junto a Oliver Sacks.

Lamentablemente el efecto de la droga fue temporal y Sacks sufrió viendo a sus pacientes-amigos regresar a su mundo de inconsciencia total.

En febrero de 2015 Sacks dejó su último testamento público en las páginas de The New York Times con un artículo de despedida a sabiendas de que, pronto, lo consumiría un cáncer terminal, como ocurrió en agosto. Un fragmento revela su gran amor por la vida y la humanidad: “No hay tiempo para lo no esencial. Debo concentrarme en mí, mi trabajo y mis amigos. Dejaré de mirar NewsHour (noticias) todas las noches. Dejaré de prestar atención a la política o las discusiones sobre el calentamiento global. No es indiferencia pero sí desprendimiento; todavía me preocupo profundamente por el Oriente Medio, sobre el calentamiento global, sobre el crecimiento de la desigualdad, pero esos ya no son mis asuntos; que pertenecen al futuro”
En este mensaje Sacks nos advirtió no ser catatónicos ante el sufrimiento de los demás.

¡DETENGAN EL GOLPE JUDICIAL DE VENEZUELA!

España celebra la Navidad en compás de espera del nuevo año político pues, por primera vez desde el retorno a la democracia en 1977 (luego de 41 años tras la Guerra Civil, la dictadura franquista y la transición), los resultados electorales no le otorgan mayoría absoluta parlamentaria a las dos grandes fuerzas políticas: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) del ex candidato Pedro Sánchez y el Partido Popular (PP) liderado por el jefe de gobierno Mariano Rajoy.

Los españoles tendrán que esperar varios días, como suele suceder en otras democracias parlamentarias como la italiana, la griega, etc., para que sus políticos aprendan a ejercitar la cultura de la negociación para formar coaliciones de gobierno y de repartición de cargos ministeriales, tras el gran caudal electoral que obtuvieron dos partidos políticos nuevos y reformistas: Podemos, liderado por Pablo Iglesias, y Ciudadanos, por Albert Rivera . Esta nueva realidad, de ser manejada con comprensión y madurez por parte de los líderes de los cuatro grandes actores políticos que buscaran formar alianzas, podría ser un estupendo regalo de fiestas para la sociedad española.

El ejemplo contrario lo da el gobierno chavista de Venezuela que luego de la derrota electoral del parlamento comenzó con berrinches, amenazas y acciones inconstitucionales demostrando que el trío Raúl Castro- Maduro- Cabello son un poder esperpéntico neo totalitario.

La Unidad Democrática no le hace mucho caso a lo que interpreta como pataletas de ahogados porque confía que en enero contrarrestarán los abusos del chavismo en la nueva asamblea y que contarán con apoyo internacional. (¿Recordarás ahora, Dilma, que fuiste prisionera de la dictadura brasileña? ¿Tomarás en cuenta, Bachelet, que tu padre fue torturado por oponerse al golpe de Pinochet? ¿Podrás buscar el Nobel de la Paz, Santos, no solo por negociar con las FARC, sino ayudando a Macri a presionar a los dictadores vecinos?)

Mientras que en España esperan en Enero a los reyes Melchor, Gaspar y Baltasar en Venezuela se roban las fiestas quienes se creen sus monarcas: Malechor, MalGastar y VaaAsaltar.

Caricatura del genial Weil.

!LIBEREN A LOS PRESOS POLÍTICOS EN VENEZUELA!

A un mes de los atentados de París, sus ciudadanos participaron en actos masivos recordatorios por las víctimas recordándonos aquella famosa frase atribuida al Rey Enrique IV de Francia, “París vale un misa”, que supuestamente dijo al convertirse al catolicismo para gobernar, con el apoyo de las mayorías poderosas, durante una época de guerra religiosas entre católicos y hugonotes (protestantes).(INVITO A LEER A CONTINUACIÓN DE ESTE TEXTO: «PARÍS VALIÓ UNA MISA Y UN KADISH» ESCRITO Y PUBLICADO EN AGOSTO DE 2007, )

El pasado domingo, aniversario del trágico atentado islamista, los franceses – que hoy resuelven sus diferencias sin matanzas como en los tiempos de las monarquías, la revolución o del imperio Napoleónico –asistieron a mesas electorales en la segunda vuelta de los comicios provinciales y el partido socialista de Hollande apoyó al partido republicano de centro-derecha de Sarkozy, logrando el objetivo que el partido ultranacionalista Frente Nacional (FN) de Marine Le Penn – que ganó en casi la mitad de las regiones en la primera vuelta – no obtuviera la mayoría en ninguna.

Le Penn, Sarkozy y Hollande.

De esta manera aunque el FN aumentó considerablemente su caudal electoral no concretó, políticamente, su oposición absoluta al recibimiento de refugiados sirios y su propuesta de retirar al país del acuerdo Schengen.

Las “misas” laicas (eventos recordatorios) en memoria de las víctimas del fanatismo religioso y el triunfo sobre la xenofobia en las mesas electorales coincidieron con las musas que inspiraron a los delegados de la Cumbre del Acuerdo Climático en París que llegaron a un acuerdo para combatir el calentamiento global. Suficiente peligro afronta la humanidad con la intolerancia como para dejarse asfixiar también por los gases tóxicos.

El mundo bien vale varias misas, mesas y musas.

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PARÍS VALIÓ UNA MISA Y UN KADISH
Agosto, 2007.
Ariel Segal

La semana pasada, un cardenal francés, postulado por algunos de sus correligionarios como sucesor de Juan Pablo II, fue enterrado en la catedral de Notre Dame, recibiendo una cristiana sepultura luego de que uno de sus primos recitara la plegaria fúnebre judía, el Kadish.

Esta escena, que hace unas décadas solo hubiese sido posible en la ficción de una mente muy imaginativa, solo la podía originar un hombre como el cardenal emérito de París, Jean Marie Lustiger, quien falleció a los ochenta años luego de una vida de intensa actividad pastoral que le granjeó el cariñoso título de “párroco de París”, una legado intelectual de 23 libros sobre asuntos teológicos, y varias misiones que cumplió para el Vaticano desde que Juan Pablo II lo nombrara obispo de Orléans en 1979 y luego arzobispo de París en 1981.

¿Quién fue este hombre que algunos querían y otros temían, pudiese convertirse en “el primer Papa judío después de San Pedro”? Nacido en el seno de una familia judía que abandonó Polonia durante la Primera Guerra Mundial, Aaron Lustiger vivió en carne propia el virulento antisemitismo cuando en 1937 se hospedo por un tiempo con una familia protestante de la Alemania Nazi, con quienes se familiarizó con el Nuevo Testamento.

En 1940 sus padres lo enviaron junto su hermana a vivir con una familia católica en Orleáns para evitar que fuesen perseguidos por el gobierno colaboracionista del régimen francés pro-Nazi y el adolescente decidió bautizarse a los 13 años. Aunque esto le causó una gran tensión con sus padres, Jean Marie sufrió mucho cuando ambos fueron deportados a Auschwitz, en donde su madre fue gaseada. Su padre, que sobrevivió, intento a su regreso a Francia liberada, convencer a su hijo de retornar al judaísmo pero el joven ya había decidido su vocación.

La controversial identidad judeo-cristiana de Lustiger no solo le valió la incomprensión de su familia, sino de muchos clérigos que no podían comprender lo que de diferentes maneras explicó a lo largo de su vida: “Soy judío y permaneceré judío, por mucho que les pueda resultar inaceptable a muchos. Y creo que la cristiandad es el medio más adecuado para llevar la luz a los no judíos”.

Para algunos, Lustiger no pasó de ser un personaje algo bohemio, en el mejor de los casos, o un hereje para ambas religiones, en el peor, y sin embargo, su labor en la reconciliación promovida por Juan Pablo II entre judíos y cristianos; su sensibilidad para asuntos de derechos humanos y de justicia social que lo convirtieron en una requerida voz de conciencia en Francia; y su aporte en temas teológicos y políticos, hicieron que fuese respetado – más allá de toda polémica – por rabinos, sacerdotes e intelectuales laicos de todas partes del mundo.

Enrique IV de Navarra, quien quiso ser rey de Francia y no pudo por no ser católico, dijo una vez que “París bien vale una misa”, indicando que por el poder estaba dispuesto a convertirse, pero Lustiger, el hombre que también recito el Kadish durante el 60 aniversario de la liberación de Auswhitz – a donde asistió como representante del Papa y como hijo de una de las millones de víctimas del Holocausto, – demostró por tolerancia, que la semana pasada París valió un Kadish durante una misa.


«El Maleh Harahamin», una plegaria funebre (Kadish) especial, en este caso compuesto en memoria de las víctimas del Holocausto.

NO BASTÓ CON EMPOBRECERLOS

Nicolás Maduro, tras la derrota electoral, acusó otra vez a la “guerra económica” que padece “el pobre gobierno que lleva 15 años en el poder” de Venezuela, así como lo hizo contra el gobierno colombiano, por la supuesta presencia en la frontera de ambos países, de paramilitares y contrabandistas.

Venezuela no atraviesa una crisis, por “una guerra económica de “los escuálidos de la oposición” y “sus aliados de derecha”, ni por “la oligarquía colombiana”, y ni siquiera, únicamente, por el descenso del precio del petróleo, sino por una política premeditada de su gobierno, que, agravada por la ineficiencia y corrupción del chavismo, hizo que las mayorías votaran con el estómago y el cerebro por la oposición.

La prueba de que ya en 2002, Chávez planeaba crear una economía como la cubana que destruyó a su propia industria nacional, la reveló hace mucho el ex presidente de la petrolera venezolana, PDVSA, Guaicaipuro Lameda, al referirse a una discusión que sostuvo durante una reunión del gabinete económico con el entonces Ministro de Planificación, Jorge Giordani quien le dijo: ‘¡Usted todavía no ha comprendido la revolución! Se lo explico: Esta revolución se propone hacer un cambio cultural en el país, cambiarle a la gente la forma de pensar y de vivir, y esos cambios sólo se pueden hacer desde el poder. Así que lo primero es mantenerse en el poder para hacer el cambio…Así que, los pobres tendrán que seguir siendo pobres, los necesitamos así, hasta que logremos hacer la transformación cultural. Luego podremos hablar de economía de generación y de distribución de riqueza. Entretanto, hay que mantenerlos pobres y con esperanza”.”

VER ENTREVISTA COMPLETA CON LAMEDA EN:
http://www.maduradas.com/lo-que-revelo-lameda-de-giordani-necesitamos-que-los-pobres-sigan-pobres/

Chávez apoyó a Giordani y eventualmente Lameda se tuvo que ir de PDVSA pero finalmente, en 2015 el pueblo demostró que aun con miedo, la extrema pobreza no es una estrategia que resulta.

sELECCIONES

Según todas las encuestas serias, de no haber fraude electrónico, las elecciones parlamentarias de Venezuela serán ganadas por amplio margen por la oposición. Sin embargo, ya el proceso electoral ha sido fraudulento tal como lo reflejan declaraciones recientes que aquí seleccionamos:

“Una vez que tengamos ya esta investigación (sobre el asesinato de un candidato al congreso de la oposición), yo espero una rectificación, si es que le queda algo de ética y moral de la basura de Luis Almagro con el perdón de la basura, pobrecita señora basura que la compare con Almagro”- Nicolás Maduro respondiendo al secretario general de la OEA quien pidió al gobierno venezolano contener ataques contra sus rivales políticos.

Caricatura de Daniel Jardim publicada en el Nuevo Herald http://t.co/KbtxRU0SYp

“Ser basura sería que no dolieran los muertos de Venezuela. (Maduro) “debe desarmar a los grupos violentos, especialmente a aquellos que dependen del Gobierno o del partido del Gobierno… Y mi petición se refiere especialmente a estos últimos, porque supongo y espero que tenga influencia y poder sobre ellos, señor presidente. En cualquier caso, al país le haría bien despojar a la política de las armas y de la delincuencia”- parte de la respuesta de Almagro al autócrata venezolano.

“Decidí no asistir porque quien me acosa, me persigue y me intimida es el Sebin, la policía del Estado”- Twitter de Liliana Tintori, esposa del preso político Leopoldo López, tras presenciar el asesinato del diputado de oposición y las declaraciones del gobierno de que “la ultraderecha la quiere asesinar”.

“Un nuevo cambio podría afectar la cantidad de diputados opositores: 6 estados que concentran el 52% del Registro Electoral solo podrán elegir 64 diputados mientras que en los 18 restantes se elegirán 100 diputados. En el Distrito Capital, donde en 2010 se escogieron 13 diputados, esta vez se escogerán 11. – Extracto de una carta dirigida por Luis Almagro a la presidenta del Consejo Electoral venezolano, Tibisay Lucena, aludiendo a la creación de distritos electorales que dan ventaja a provincias rurales en donde se concentra el voto chavista».

“El compromiso de los uniformados es con la población más no con ningún partido político”. – Jesús Torrealba director da Mesa de Unidad Democrática, a las Fuerzas Armadas.

“El pueblo hace colas para cuidar los alimentos”- Carlos Franklin Viceministro de Alimentación.

Caricatura de Luis en El Diario de Guayana en la web http://cronicadesdewashington.blogspot.pe/2014/12/caricaturas-del-dia_15.html

“Cuba es el mar de la felicidad. Hacia allá va Venezuela”- Hugo Chávez.

Caricatura de Edo de extraída de la web: http://www.scoopnest.com/es/user/DolarToday/546160616755699712

DE TIMBUKTÚ A BAMAKO

A fines del siglo 19 Timbuktú en Malí, era junto a Lhasa en Tíbet e Iquitos en el Amazonas del Perú, una de las tres ciudades más aisladas del mundo.

Hoy la ciudad del Himalaya, y la amazónica de la selva se han vuelto más comerciales y turísticas mientras Timbuktú, la capital de la región del mismo nombre en el desierto de Sahara se mantiene aislada y desconocida para muchos a pesar de que en el Óscar del 2014 el film “Timbuktú” intentó ponerla en el mapa a raíz de la invasión de una filial de Al Qaeda en 2012 que tomó el control del norte de Malí.

El director de “Timbuktú” mostró como una provincial ciudad con población conservadora musulmana se vio, de repente, afectada por la presencia de extranjeros islamistas radicales que atentaron contra su cultura y cotidianidad (prohibición de la música, de jugar futbol, etc.), hasta el punto que su manera de vivir de acuerdo al Islam fue cuestionada con leyes absurdas, que de infringirse, conducían a brutales castigos.

Timbuktú, la película, y la real, muestra cómo como Al Qaeda (AQ), aliada entonces con milicias de la tribu Tuareg del norte de Malí, es intolerante y violento, incluso con musulmanes muy conservadores víctimas de la mentalidad fanática de islamistas radicales.

(Ver http://peru21.pe/opinion/malienses-y-malevolos-2114235).

Tras la amenaza islamista que sufrió Malí en 2012, su gobierno pidió ayudar a fuerzas militares francesas que obligaron a los Tuareg a firmar un acuerdo de autonomía en el norte del país a condición de separarse de Al Qaeda. Entonces éste grupo islamista juró venganza contra Francia y contra el gobierno de Malí, y la vimos cristalizada la semana pasada con el atentado en el hotel Radisson Blu en la capital, Bamako.

¿Por qué todos somos París y no Beirut, Jelma (Túnez) Tel Aviv, Bamako o Timbuktú?

PARÍS SIN GLUCKSMANN

Unos días antes de los atentados de París falleció uno de los más connotados intelectuales franceses, André Glucksmann, autor de tres libros que analizan el problema del terrorismo islamista.

En ““Dostoievski en Manhattan” (2002), nos advirtió: “Nosotros viviremos, y nuestros hijos sobrevivirán, en el seno de una historia en la que la explosión de las Torres (Gemelas) ha rehecho el mapa geográfico y trazado el horizonte infranqueable de un crepúsculo terrorista de la humanidad. El 11 de septiembre de 2001 siempre habrá ocurrido. Y hay que aprender a medir nuestras emociones y nuestras decisiones a escala de horror mediático”.

Glucksmann, hombre vinculado a tendencias políticas de izquierda, comprendió luego del 11-S-2001 que la mayoría de los intelectuales, periodistas y políticos franceses no querían renunciar al pensamiento “políticamente correcto” de las mayorías que en el nombre de un pacifismo ingenuo no comprendieron lo que significó esa fecha. En “Occidente contra Occidente” (2003) escribió: “Los terroristas se han arrogado ante el mundo el derecho a matar a quien sea…Ese ‘mal’ que nadie quiere nombrar en nuestros salones posmodernos por miedo a ser tachado de indecente moralista, lo designan los estadounidenses, pues más allá de la moral, recubre realidades muy concretas e hirientes. Al no nombrar el mal, se evita combatirlo…”.

Glucksmann fue un visionario que advirtió a los franceses que Europa, con excepción de Inglaterra, “dormía la siesta” mientras el terrorismo islamista internacional avanzaba y señalo que a pesar de la invasión a Iraq los europeos no podían darse el lujo de dividirse entre ellos y de EEUU ante el desafío de un enemigo común con una ideología de exterminio.

La muerte de Glucksmann pocos días antes de los atentados de París, luce como una metáfora de no haber querido presenciar, en su querida ciudad, que el tiempo le dio la razón.

ARTÍCULO RELACIONADO
PARIS Y LOS TIEMPOS DE REDES

Hace meses el Estado Islámico decretó una guerra contra todos quienes se opongan al establecimiento de un Califato (Imperio) Islámico, que comienza en sus territorios conquistados en Iraq y Siria pero debe extenderse hacia el resto del mundo.

En Septiembre su amenaza fue aún más específica: “»Si podéis matar a un incrédulo estadounidense o europeo -especialmente a los maliciosos y sucios franceses- o a un australiano o canadiense o a cualquier otro (…) ciudadano de los países que ingresaron en una coalición contra el Estado Islámico, entonces confiad en Alá y matadlo por cualquier medio», declaraba un comunicado supuestamente predicado por su líder Al-Baghdadi.

Al-Baghdadi

¿Por qué sorprenderse con los atentados de la semana pasada en París si desde que este grupo que se escindió de la filial de Al Qaeda en Iraq ha masacrado a decenas de miles de ciudadanos iraquíes y sirios – incluyendo a musulmanes que no cumplen con la versión rígida de su interpretación coránica – y sus células terroristas han matado a centenares de personas en Egipto, Túnez, Kenia, Turquía, Somalia, Kuwait, etc., sin contar los miles de muertos por otros grupos islamistas como Al Qaeda como los de Estados Unidos, Madrid, Londres, Bali, Bombay, Nairobi, etc.?

Si los medios de comunicación occidentales hubiesen dedicado a los anteriores atentados –como el ocurrido en El Líbano un día antes del viernes negro de París (43 muertos y más de 200 heridos) – una cobertura medianamente empática como lo hacemos cuando ocurre en América o Europa; quizá nosotros sentiríamos a Beirut como a Paris, y hubiésemos exigido un “basta” mediático para que se traduzca en acciones políticas en el combate contra el flagelo del islamismo radical, pero nuestros tiempos de redes (terroristas y sociales), provocan una globalización que termina por dirigir nuestra atención a nuestro propio ombligo geográfico-cultural.

El mensaje de fraternidad e igualdad de Francia debe ser igual para cada vida que se extingue por el fanatismo religioso en cualquier parte del planeta.

LA HORA DE LOS DEMÓCRATAS

A comienzos del 2015, el primer medio de comunicación que reportó con certeza lo que era un secreto a voces desde hace años en Venezuela, la existencia de una mafia político-militar liderada por el cogobernante de Venezuela, Diosdado Cabello, fue el diario ABC de España.

Para ese momento, un miembro de la Casa Militar, Leamsy Salazar, ex custodio de Chávez y de Cabello, negoció con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York detallar información sobre el llamado Cártel de los Soles, con la que se demostraba que la cúpula gobernante de Venezuela es un narcoestado que asiste y protege rutas de la droga que se dirigen a Estados Unidos.

Según la información de Salazar y otros desertores del chavismo, que investigó el diario ABC y luego otros medios, cinco toneladas de drogas que en un 90% entran a Venezuela por la frontera colombiana a través de las FARC y resguarda por militares chavistas a órdenes de Cabello y bajo complicidad de Maduro monopolizan la mayor industria de narcotráfico del país caribeño.

Desde entonces, información proveída por la DEA y otros reportajes han ido cercando políticamente al Cártel de los Soles hasta el punto que Cabello demandó por difamación a medios venezolanos tan solo por reproducir esa información y los llevó a la quiebra.

La captura de la semana pasada, en Haití, de familiares de la primera dama venezolana involucrados en tráfico de cocaína –quienes ahora deberán otorgar más información para evitar que la Fiscalía de Nueva York pida para ellos la cadena perpetua, va confirmando lo que el régimen chavista ha intentado ocultar sin éxito.

Algunos analistas especulan que hay un enfrentamiento en el chavismo entre grupos contrarios al Cártel de los Soles e incluso, sectores opuestos a estos.

En esta situación, más la crítica de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU a las instituciones jurídicas venezolanas por sus sentencias de carácter político, y la carta del secretario de la OEA, Almagro, denunciando que las condiciones para las elecciones parlamentarias de diciembre no son justas ni transparentes.

Ante todo lo anterior, ¿seguirán los jefes de Estado latinoamericanos que se definen como “demócratas” e “incorruptibles” siendo cómplices con la mafia dictatorial que gobierna a Venezuela?