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Invito a leer varios links sobre Marianne Kohn Beker a quien dedique hace unos dias un articulo que llame Simone (Veil) y Marianne.

ARTICULOS DIVERSOS DE QUIENES CONOCIERON A MARIANNE KOHN BEKER

Marianne Kohn Beker: La dignidad
06 DE AGOSTO DE 2017 Por Nelson Rivera/ El Nacional

Hay en el mundo personas que saben algo. No basta con decir que son pocas: son excepcionales. Eso que saben es un modo de hacer silencio. De observar con generosidad a las personas que tienen a su alrededor. De no aventurar palabras en vano. Personas que huyen de las generalizaciones. Que practican a diario ese milagro de la condición humana que es la particularización, ajenos a las frases hechas. Personas inclinadas a la comprensión sensible de cuanto les rodea. Personas para las que el mundo lo es de personas. Seres tocados por la dignidad como Marianne Kohn Beker.

La conocí en noviembre de 1995. Solo después de cuatro llamadas telefónicas aceptó conversar para este Papel Literario. Dos días después, Vasco Szinetar y yo fuimos a entrevistarla. Unas semanas antes había aparecido en español la biografía de Hannah Arendt que escribió Elizabeth Young-Bruehl. Luego de los trámites del recibimiento, finalmente se sentó frente a nosotros. Entonces vi esa luz que irradiaba, que podía suspenderlo todo a su alrededor. La suavidad de su sonrisa parecía decir: muchas cosas en el mundo podrían haber quedado atrás.

Salvo un par de llamadas posteriores a la publicación de la entrevista, no volvimos a encontrarnos hasta el 2004. A comienzos de ese año comencé a leer y a publicar sucesivos comentarios de libros sobre el Holocausto. En octubre o noviembre, Paulina Gamus me invitó a una sesión del grupo que preparaba la conmemoración de los 60 años de la liberación de Auschwitz. Había allí el ambiente que impera en las reuniones de producción: varias ideas disputándose la atención, saltos de un tema a otro, energías que no guardaban un orden de palabra. Entonces Marianne pidió a los asistentes una pausa. Me miró con detenimiento y dijo: “A mí me gustaría que nos contarás por qué, no siendo judío, tienes tanto interés en el Holocausto”.

Un signo suyo: penetrar en los hechos. Mi sentimiento: vivía en estado de silencio activo. Observaba para ir más allá de lo obvio. La guiaba una conciencia que sobrepasaba la cuestión del sentido histórico. La ocupaban las modalidades del lenguaje; las nuevas vertientes del racismo, las reediciones del nacionalismo, el auge de los neofascismos, la multiplicación de los formatos y campos en que está ocurriendo la negación –el desconocimiento, la denegación– de la condición humana.

A partir de aquella reunión se forjó entre nosotros una amistad de activistas. No fuimos amigos en el plano familiar. Me invitaba a reuniones para considerar proyectos. Me enviaba correos electrónicos que siempre ofrecían algo: a lo largo de los años debo haber leído decenas de artículos y ensayos que me recomendaba. Fue Marianne quien me habló de Levinas por primera vez: cuando lo hizo, no solo me advirtió de las dificultades con las que me toparía, sino que me señaló guías de cómo seguir adelante. Nunca me dijo ni una palabra, pero siempre he guardado la sensación de que, junto a Paulina Gamus, fue gestora de los días estremecedores e intensos que pasé en Yad Vashem, Jerusalén.

¿Qué había en esa mujer inusualmente hermosa, inusualmente inteligente, inusualmente justa? Dones. Dones que se articulaban sin ruido, discretos. El ejercicio de esos dones le permitió soportar el peso de la Shoá, la cesura que llevaba en su alma y desde la que estructuró su sosegado pensamiento. El activismo que desplegó durante tanto tiempo – ampliamente descrito en el concurrido homenaje disponible en la web de Nuevo Mundo Israelita– fue su respuesta de persona digna, profundamente digna, a eso que ella sabía y que no la abandonaba: que nada es fácil, que nada está resuelto, que estamos lejos de vivir salvados.

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LA OTRA MARIANNE/ SEMANARIO NUEVO MUNDO ISRAELITA
Alicia Freilich

Escribir sobre un amigo cercano que se fue resulta muy difícil, o más claramente, desagradable. Trato de explicar(me) a esa persona mientras puede leer y opinar sobre lo escrito, porque la amistad es más duradera que el amor, y ser amigos de verdad es pareja eterna.
De hecho, me decidí del todo ya en la década de los ochenta, luego de leer uno de sus escritos donde vinculaba la conducta de la izquierda universitaria nacional —que tanto daño nos hacía— con sucesos nefastos del momento en Europa y el propio Israel. Le entregué ese posible libro para su consideración. Lloró agradecida por el esfuerzo, pero al cabo de unos días me pidió, rogó, suplicó y finalmente me prohibió buscarle editor. Su pretexto final fue casi convincente: “Dame un poquito más de tiempo y agregas otros textos que llevo por la mitad”. Le creí, esperé más una década, y siempre se negó a conceder su aprobación.
Trato de entender esa conducta y solo encuentro suposiciones. Era tan sabia, tan culta, tan analítica, tan crítica con su entorno, que aplicaba ese riguroso talento sobre sí misma, sin concesiones. Era de una inseguridad honesta, siempre buscando la perfección, lo más aproximado a la verdad. Nunca manipuló ni expuso su título y labor universitaria, sus vivencias familiares, menos aún su experiencia sensible, personalísima en tantos avatares y sucesos que afrontó con sacrificio y entereza.
El nido casero, la exigente educación doméstica extendida a toda la parentela, el trabajo esclarecedor profundo, lúcido y serio dentro y fuera de la comunidad judía, todo junto fue un ovillo que nunca pudo desatar, una voluntaria tarea de responsabilidad para con su familia y el prójimo, que se iniciaba en la cocina y magnífica biblioteca hogareñas y se extendió sin límites. Honores y gratificaciones, así lo quiso, eran para luego…
Nadie es imprescindible. Ya, sin su permiso, los libros de la pensadora Marianne Kohn de Beker serán cada día más vigentes. Indispensables en todo tiempo y sitio que requiera luz.

Marianne Kohn Beker: se nos fue la belleza / SEMANARIO NUEVO MUNDO ISRAELITA
Elisa Lerner/ escritora

Marianne Kohn Beker fue un lujo para nuestra comunidad y para el país. Sobre todo en estos últimos difíciles años, con su infatigable entrega al Espacio Anna Frank. Gracias a ella, ese Espacio se ha constituido en el claro verdor de una nueva arboleda para los bosques del corazón. Con su irremediable desaparición perdemos una pensadora, una densa escritora de artículos y ensayos, y una exquisita luchadora por los derechos humanos, los de la libertad y la democracia. Además, como pocos, fue una lúcida heredera de la riqueza de los tesoros de la cultura judía, y en su silueta, tan esbelta, se inventó la metáfora cierta de la joroba de un camello para cargar casi sola (como un dolor que en ella no tuvo atenuantes) los horrores del Holocausto.
Tuve el privilegio de conocerla muy pronto en la vida. Compartimos juntas la escuela primaria y, así, seguimos a través de los años de salón en salón. Recuerdo el de primer grado como un tren muy largo, desvencijado, oscuro, donde a mí me tocó uno de los primeros asientos de una primera fila muy estrecha, y cual si ya estuviéramos a punto de emprender un viaje, a una niña muy bella, bellísima, de clinejas rubias, la colocaron al final. Porque, quizá, la habrían traído a último momento. Esa niña bella, bellísima, de clinejas rubias, llevaba un suéter de un azul bastante subido, y en el borde próximo a los botones traía una hilera primorosa bordada a colores que causaron admiración de mi parte. No recuerdo más. Acaso sus padres habían hecho un viaje a Europa y le habían traído a la niña ese lindo suéter como trofeo contra el olvido. Quizá la guerra estaba por venir y no volverían a Europa. Todo eso era muy probable.
Marianne y yo hicimos la primaria justamente entre comienzos y finales de la Segunda Guerra Mundial. De ese primer momento rescato una mujer joven, también muy bella, alta y rubia, serena y ligeramente melancólica. Era Nulka, la madre de Marianne, que vino por su hijita. Bastaba verla. La señora Nulka rechazaba los artificios. Pero a través de los años en ella recuerdo la beldad absoluta de una actriz de la pantalla escandinava.
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Guardo otro recuerdo precioso de la infancia de Marianne. Su aparición en una boda era la de ángel rubio ayudando a cargar la pesada cola de la novia. Salta así mi evocación de la pequeña sinagoga de la familia Blum, en las nupcias de un señor Eisenthal, amigo de mi padre, con una distinguida dama sefardita. En manos de esa chiquilla tan inusualmente guapa (pero tan avizora de su destino), llevar la cola de una novia judía acaso fue para ella como izar la bandera de una ciudadanía sanguínea de la que siempre se sintió orgullosa y responsable. Un tierno designio para el que fue la más elegida. Casi con la misma exactitud la recuerdo en volandas, la cola de la novia hecha la nube blanca más movediza, en una boda celebrada en una vieja sinagoga de Marcos Parra.
A Marianne la acompañaron muchas fortunas. No solo tuvo una apostura física (de la que nunca se ufanó) y que solo tiene una Greta Garbo. Fue singularmente inteligente. Una mujer brillante y muy ilustrada. Desde temprano era fieramente estudiosa.
Se licenció en Filosofía en la Universidad Central. Se graduó junto a su compañero de estudios Antonio Pasquali, y fue una alumna muy predilecta del sabio filósofo republicano del exilio español, Juan David García Bacca. Marianne dio clases una veintena de años en la Escuela de Filosofía, hasta que creyó conveniente jubilarse para dedicarse con más denuedo a proyectos culturales comunitarios.
Marianne creció en medio de una familia muy amorosa donde todos trabajaban decididamente. Quizá el único visible infortunio fue perder a la hermosa madre relativamente temprano. Sabía que eso era un golpe terrible para el padre. En esa primera generación que vino joven de Europa, y que fueron la mayoría de nuestros padres, el amor fidedigno que hubo entre ellos, al menos en una gran mayoría, terminó siendo un acicate para atenuar las malas noticias. El padre de Marianne, que en los años cuarenta manejaba un coche algo deslucido cuando casi nadie conducía, gracias al afecto de sus hijos y nietos fue brasa lonjeva que mantuvo encendida esa ciudadanía sanguínea, la de la familia.
Hogares en que los hermanos no solo tienen indisolubles lazos fraternales. Son también conciudadanos sanguíneos. Si les falla la historia (y la historia da muchos pasos en falso), la sangre familiar es el país al que el hermano judío se acoge. Eso explica la admiración del menor de los Kohn, Junito, por Marianne y Dita, y a la vez el insólito afecto y admiración de Dita hacia Marianne. Dita es inteligentísima. El más desapercibido puede ver cómo con su mirada alerta abarca el mundo. Pero Marianne ha sido la intelectual, la pensadora, la escritora de ideas (indistintamente hombre o mujer), que cada familia hebrea con sensibilidad para la cultura alberga en su seno. Lo sé como nadie. Leí y admiré la trasparencia de los poemas de la precoz niña de once años. Admiré con embobada sorpresa muchas cosas que me siguió diciendo a lo largo de la vida. Marianne Kohn fue mi primera compañera de letras. Llegó casi a enfadarse conmigo porque tardaba en escribir algo para el periódico de literatura y de ideas, Espiral, publicación del preuniversitario en Filosofía y Letras del Liceo Andrés Bello que gestionaba al lado de Antonio Pasquali, Guillermo Sucre y Paco Álvarez. Mi colaboración y la de Marianne salieron en sendos números de Espiral. Guillermo Sucre me hizo el elogio del terso estilo de nuestra amiga. No sé por qué enigmática razón, Marianne a lo largo de los años persistió en esconder o tuvo poco empeño en publicar lo que escribía. Como si envolviera todos sus ensayos y escritos en la nube inmensa de las colas de novia, grúa de la felicidad en manos de la bella niña rubia que fue. Pongamos por caso una joya: su escrito publicado en las páginas culturales del diario El Universal a propósito del libro de Arlette Machado sobre el trascurrir histórico de los judíos, editado por Grijalbo.
El bello hacer de Marianne Kohn Beker tiene muchos deudores. A mi modo de ver, uno de los justos homenajes para la memoria de su fecunda presencia en la tierra sería la edición de un tomo con una selección de sus ensayos y artículos. Con Marianne se ha ido la belleza que iluminó buena parte de mi mundo.

IN MEMORIAN/ ESCRITORAS UNIDAS

DISCURSO DE MARIANNE KOHN BEKER AL RECIBIR EL PREMIO MUJER ANALÍTICA 2015, AUSPICIADO POR LA ASOCIACIÓN CIVIL MUJER Y CIUDADANÍA Y EL CENTRO DE ESTUDIOS DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LA UNIVERSIDAD MONTEÁVILA

Señor Doctor Francisco Febres Cordero Carrillo, Rector de esta valiosa Casa de Estudios Superiores que es la Universidad Monte Ávila. Dr. Joaquín Rodríguez ex Rector de la misma y admirado amigo. Arquitecto Aixa Armas y Profesor Luis Martínez, muy queridos amigos, ella incansable trabajadora a favor de los derechos de la mujer y digna representante de Asociación Civil Mujer y Ciudadanía y él, director del Centro de Estudios de la Participación Ciudadana, ambos responsables de tenerme aquí ante ustedes en estas lides.

Estimados miembros del Jurado a quien debo esta tan importante premiación.. Mis compañeras nominadas junto conmigo y las de años anteriores, familiares y amigos, público presente-

Comienzo por decirles que no puedo dejar de preguntarme por qué soy yo la elegida entre tantas conciudadanas tenaces por su dedicación y logros. Desde muy joven me he sentido sumamente orgullosa de ser mujer, porque si existe un país donde la mujer se ha destacado más, es Venezuela. Las universidades reciben cada año más aspirantes femeninas y estudian carreras como Medicina o Arquitectura que en otros países son muy pocas las mujeres inscritas. Y no solo estudian carreras profesionales sino también las ejercen con ahínco y dedicación, a pesar de que en su gran mayoría no dejan de ser esposas y madres abnegadas, a veces siendo las solas encargadas de conducir sus hogares, empeñadas en cubrir las necesidades de descendientes y progenitores ancianos. Esto es así hasta en los círculos más humildes.

En segundo lugar no merezco reconocimiento alguno por lo que he hecho o hago porque mi país, Venezuela, no me debe nada; en cambio yo le debo todo. Hija de padres inmigrantes que huían del antisemitismo europeo, mis padres no hubieran podido darse el lujo de enviar a sus hijos a seguir estudios superiores. Mis hermanos y yo recibimos toda nuestra educación gratuitamente: escuelas federales, liceos oficiales y Universidad pública. La UCV, en los casos de mi marido y el mío, también sufragó todos los gastos para nuestros estudios de postgrado en el Exterior. A nuestro regreso, obtuvimos allí también nuestros cargos y gracias a sus préstamos con bajos intereses pudimos adquirir nuestra vivienda propia. Sé que esos privilegios fueron siendo cada vez más escasos y que hoy en día uno de los esfuerzos más urgentes por devolvernos estas oportunidades de superación deberían ser ejecutados en el campo de la educación.

En tercer lugar, y no menos importante, los hijos de extranjeros aprendimos a amar este nuestro país cuando nuestros padres lo comparaban con los países de su procedencia. Aquí nunca sintieron mis padres prejuicios o discriminación. Una vez oímos decir a mi padre que se graduó en la Universidad de La Guaira y cuando le dijimos “pero papá si no había ninguna Universidad en La Guaira” nos contestó riendo “es que me llaman Doctor Kohn, y yo no puedo sino contestarles que doctor se hace, pero señor se nace”. Cada vez que mi abuelo llegaba a la playa señalaba que el Paraíso no podía ser mejor. Había suficientes motivos para que los extranjeros consideraran a Venezuela como una “Tierra de Gracia”

Para mantener vivas estas conductas espontáneas de hospitalidad, y fraternidad nos reunimos, en el año 2006, con la intención de transmitir a las nuevas generaciones estas muestras de solidaridad y responsabilidad social que han caracterizado al ciudadano venezolano y que circunstancias externas de distintos órdenes, amenazan con debilitarlas. Esta preocupación se transformó en ocupación cuando fundamos EAF. Nos pareció que Ana Frank, cuya vida fue truncada antes de convertirse en mujer, constituía por una parte, el mejor ejemplo de lo que no debía haber ocurrido jamás y sin embargo sucedió y por la otra, de esa capacidad extraordinaria que tenemos los seres humanos de encontrar fuerzas para superar las dificultades y triunfar sobre el mal con tal de que nos lo propongamos. Desde sus inicios y a medida que ha pasado el tiempo, se han seguido sucediendo acontecimientos que nos dan cada vez más la razón de la imperiosa necesidad de reforzar el respeto mutuo y la valentía moral, para hacer lugar a la solidaridad. En estos momentos tendencias extremistas están abocadas precisamente a lavar los cerebros de los más jóvenes, justamente quienes deben ser los garantes de un futuro mejor. Unos son las víctimas y otros los victimarios en los disturbios cada vez más sanguinarios y frecuentes propiciados por estados autocráticos que desprecian los derechos humanos.

Es hermoso lo que tratamos de hacer, pero es solo un grano de arena que se consolidaría si la educación se enrumbara hacia la implementación de los principios que nos permitan finalmente convivir en paz todos los seres humanos a pesar de las diferencias. Solo así podremos asegurar la ayuda al más necesitado y el ejercicio de la justicia para todos-

¡Gracias, muchas gracias!

Marianne Kohn Beker

Fuente: Gentiunohttp://www.el-nacional.com/noticias/entretenimiento/entrevista-marianne-kohn-beker-patria-hannah-arendt-era-cultura_197385

ENTREVISTA A MARIANNE KHON POR NELSON RIVERA
06 DE AGOSTO DE 2017

―La biografía de Elisabeth Young-Bruehl pone mucho énfasis en todo el ambiente espiritual y académico que rodeó la formación de Arendt.
“Sus maestros –Jaspers, Heidegger–, sus amigos, sus dos esposos, fueron hombres brillantes. Se trata de una época extraordinaria en Alemania, en la que los judíos ya incorporados a la cultura occidental sobresalían en los distintos ámbitos de las ciencias y de las artes. Los judíos asimilados encontraron que su patria era la cultura, porque la cultura es el lugar donde se supone que no existe discriminación ni por raza, ni por religión. El judío se sentía apasionadamente atraído hacia la cultura occidental, que acababa de descubrir con su “emancipación”, su salida de su enclaustramiento, y su encuentro con el pensamiento de los grandes humanistas modernos. Esta es la procedencia de Arendt”.
―¿Es posible suponer que por tratarse de una mujer la difusión de su pensamiento encontrara dificultades mientras estuvo viva?
“Antes de ella está el caso de Rosa Luxemburgo, por ejemplo. Fue otra mujer extraordinaria, que también pasó desapercibida porque había hombres que sonaron más como Lenin o Kautsky. La luz siempre brilla más hacia los hombres, o se piensa que ellas más bien reflejan esa luz. Que no tienen luz propia. Sin embargo, Arendt vale por sí misma. Dio cabida a la política en el campo de la filosofía contemporánea, y a la filosofía en el de la política”.
―Nos gustaría interesar a los lectores por tales novedades. ¿En qué consisten, por qué cree que tardaron en ser mejor conocidas?
“Planteó con gran generosidad y sin ostentación importantes novedades en la esfera política. En ese momento, que fue inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, no había disposición para la reflexión objetiva. Las pasiones eran muy fuertes y los planteamientos de Arendt resultaron ser muy polémicos. Quizás si su obra más conocida, Los orígenes del totalitarismo, se hubiese publicado diez años más tarde, la reacción habría sido distinta. No olvidemos que fue objeto de la incomprensión por parte de los mismos judíos, por su interpretación del Holocausto”.
―¿Cómo puede explicarse esa actitud de algunos grupos judíos?
“Ella solía describirse como una rebelde en el medio judío y como una paria en el medio gentil. Su condición de outsider, de extranjera, según ella, le habría permitido ver con claridad los sucesos de su época. Sus análisis y su aproximación al hecho político son ideas que luego han formado parte del pensamiento de autores como Habermas y otros filósofos que han enrumbado la filosofía hacia el campo político, menos abstracto que el de la filosofía del lenguaje”.
―¿Comparte usted que uno de los aportes de Hannah Arendt consiste en aproximar el pensamiento filosófico a la realidad de lo político?
“Ahora la filosofía política está muy de moda. No era así en la época de Arendt, ni su preparación filosófica iba en esa dirección. Fueron los acontecimientos que trastocaron su vida, en todos los aspectos, los que la condujeron a dedicarse al pensamiento político. La filosofía se consideraba como si estuviera muy por encima de esas cosas terrenales. Pero a ella le tocó experimentar lo que significa olvidarse del universo político, como fue el caso de los intelectuales judíos alemanes. Esa gente cultísima y maravillosa que pertenecía a su medio, el de los judíos asimilados de Alemania y Austria, había perdido la noción de la realidad al darle la espalda al quehacer político”.
―Hannah Arendt pareció entrever que la confusión creciente entre política y poder ocasionaría un gran perjuicio hacia la noción de lo público.
“Siempre se dice que la política lo que busca es el poder. Ella decía que poder es el que los hombres otorgan en un momento dado para ser representados. El poder es algo que la política tiene que conceder para que puedan hacerse las cosas. No es el poder lo que ha hecho daño a la política sino la coerción. La coerción es la que sirve para quitarte el poder. Todo hombre tiene un poder y debe tenerlo, si es libre. Pero cuando la política se vuelve coercitiva, que es lo que ha sucedido en el siglo XX, el hombre pierde poco a poco su poder. Y si esa coerción se vuelve cada vez más fuerte, más limitativa, llega el momento, como en los últimos estadios del totalitarismo, donde el hombre pierde su unidad. Deja de ser humano”.
―Sustracción del poder a la gente, instauración del totalitarismo. ¿No es esta la operación más frecuente en nuestra modernidad política?
“Es un asunto muy interesante. Según ella, la época contemporánea es paradójica. Por una parte el hombre es más poderoso que nunca. Gracias al desarrollo de sus conocimientos ha llegado al punto en el que, incluso, tiene la facultad de destruir hasta su propio universo. Pero, por la otra es más impotente que nunca antes, su sobrevivencia es precaria, está más desprotegido. El mundo de hoy está lleno de refugiados, gente sin techo, sin familia, desarraigada, obligada a usar otras lenguas distintas de la suya. Marginada del mundo. No se trata de la marginación de la que habla el marxismo, y ella lo dice claramente, que Marx hablaba de la marginación del individuo cuando de lo que se trata es de la marginación del mundo. El hombre está marginado del mundo. El mundo ya no le pertenece, le es hostil, extraño”.
―¿Hemos perdido la capacidad de manejar, de controlar el mundo?
“Por un lado tenemos la capacidad de destruir al mundo y por otro, el hombre siente que no es capaz de cambiar nada. Empieza a creer que todo lo que está sucediendo se sale de su control, como si se tratara de fuerzas naturales. Ya no estamos en la época humanística, cuando el hombre, lleno de optimismo, confiaba en que podía transformar el mundo a su favor. Ahora, el hombre se ha vuelto temeroso, siente que ha perdido el control y no sabe lo que pueda pasar de un momento a otro. Está como a la deriva, sujeto a las circunstancias históricas como a los terremotos. Eso es lo espantoso, porque invita a la superstición. Por eso es que hay tanto fanatismo hoy en el mundo”.
―¿La única esperanza son los fanáticos, las creencias, las nuevas religiones y postulados de la nueva era?
“Arendt decía que hoy la esperanza es desesperada. Todas esas reacciones frente al miedo de que nos estamos hundiendo no son credos religiosos sino supersticiones. Fanatismos que conducen a proyectos de ingeniería social como el que se propuso en su momento Hitler para asegurar su sobrevivencia a costa de los demás”.
―Sus indagaciones sobre el origen del totalitarismo, sus reflexiones sobre la banalidad del mal, sobre la fragilidad del sujeto político del siglo XX y sobre el lugar que ocuparía la intolerancia en la vida pública, por ejemplo, ¿no es alarmante la gran vigencia del pensamiento de Arendt?
“Yo siempre pienso que cuando un pensador está vigente después de tantos años es porque los políticos no lo han escuchado. Si lo hubiesen escuchado y hubiesen puesto a prueba sus ideas ya podríamos saber si siguen vigentes o no. Lo ideal sería poner a prueba las ideas en el momento en que se proponen (…). Quizás ya sea demasiado tarde para poner en práctica las ideas de Arendt. Parece que eso forma parte de la historia. De la idea a la acción el camino es demasiado largo, y el tiempo que nos queda para recapacitar, demasiado corto”.

Espacio Anna Frank promueve el reconocimiento del otro
«COEXISTIR ES LO QUE HACEMOS TODOS LOS DÍAS AUNQUE NO SABEMOS CÓMO HACERLO DE UNA MANERA EN LA QUE TODOS SALGAMOS BENEFICIADOS», EXPLICA MARIANNE KOHN DE BEKER, DIRECTORA ACADÉMICA DEL EAF, SOBRE EL PRINCIPIO QUE BUSCAN PROMOVER DENTRO DE ESTA INSTITUCIÓN SIN FINES DE LUCRO.

ANYIMAR COVA LUGO | EL UNIVERSAL
sábado 17 de noviembre de 2012 11:59 AM
Caracas.- Promover la coexistencia y el respeto del diferente ha sido la bandera del Espacio Anna Frank, según cuenta Marianne Kohn de Beker, directora académica del EAF. Hoy, cuando cierra la exposición «Coexistencia» instalada desde hace una semana en la escuela municipal Andrés Bello de Chacao (calle Mohedano) cuenta un poco más sobre qué motiva al trabajo que desde 2006 realizan en esta organización.

¿Qué es el Espacio Anna Frank?
-Es una institución sin fines de lucro cuyo nombre es simbólico para que la gente pueda rápidamente situarse en los objetivos que tenemos. Es espacio porque no es un área física sino virtual en el que le damos un foro abierto a las personas que de alguna manera se identifiquen con los objetivos del espacio Anna Frank que en muy pocas palabras son la convivencia pacífica, el respeto mutuo y la responsabilidad que tenemos de no ser solo para nosotros mismos sino para los demás porque si no, qué sentido tiene la vida.

Aparte, Anna Frank un símbolo no solo de lo que fue la discriminación racial en un momento dado sino también porque fue una niña. Ya sabemos que no existe ni siquiera en los países más desarrollados una cultura suficiente para saber tratar al niño con respeto, porque seguimos sin tener idea de lo que es capaz de entender y sufrir.

Pero Anna Frank también es mujer y aun hoy las mujeres estamos lejos de haber alcanzado lo que nos corresponde que es, por ejemplo, saber que somos tan inteligentes y tan capaces como los hombres en la vida laborar, sin hablar de las relaciones que mantenemos en las casas y el papel que tenemos dentro de las familias.

-Hay una palabra que se repite en casi todas las cosas que hacen dentro del Espacio que es la coexistencia, ¿por qué coexistencia y no tolerancia, por ejemplo?
-Porque no es suficiente. Tolerar significa a mí no me gusta esta persona pero por respeto y porque soy incapaz de hacerle daño a alguien yo la tengo que tolerar y eso no es suficiente para nosotros. Coexistir es lo que hacemos todos los días aunque no sabemos cómo hacerlo de una manera en la que todos salgamos beneficiados.

No es fácil y por eso la primera imagen de coexistencia que nosotros tenemos (hecha por el diseñador gráfico Eduardo Capuano en el marco del Salón Nacional de la Coexistencia 2010) es una niña siamesa. Pensarán algunos qué cosa más horrible esa de pertenecer a un solo cuerpo pero eso es coexistencia que no es solo un derecho sino un deber de cómo hacer, ya que vivimos en un solo cuerpo, para respetarnos mutuamente, para que dentro de esa prisión que tiene cada uno podamos sentirnos libres.

¿Qué programas han sido banderas dentro del Espacio Anna Frank?
-Yo creo que lo más importante que hemos hecho son nuestras exposiciones itinerantes porque aplicamos eso de que «Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a donde Mahoma» y si los muchachos no van al museos nosotros llevamos el museo a sus espacios.
En vez de hacer exposiciones de arte muy producidas son hechas en papel, que son fáciles de montar, pero que siempre llevan un mensaje que no encontrarás hoy en día en ningún programa escolar. Educar no es informar sino sobre todo formar y eso significa que la persona debe sentir como obligación hacer una cantidad de cosas para vivir en sociedad.

Fuente: El Universal

(P) REVISIÓN

Avatar de arielsegalAriel Segal Blog

A la espera de cómo marcha la reconstrucción tras las inundaciones en el norte de Perú, tras el terremoto que sacudió al país en 2007, escribí un artículo titulado “De terremotos y liderazgos”.

Una revisión de parte de ese texto puede ser de interés:

recuerdo que después del terremoto de 2007, escribí para el diario Peru21 un artículo titulado “De terremotos y liderazgos”. Una revisión de ese texto nos enseña sobre la previsión:

«Cuando ocurre una tragedia en cualquier parte del mundo, la gente puede perdonar los errores de sus dirigentes, pero no su insensibilidad. Por supuesto, con el paso del tiempo, cuando se demuestra gran eficiencia para reparar o reconstruir los estragos espirituales o materiales de una calamidad, los sobrevivientes o sus descendientes elevan a un pedestal a quien transformó la devastación en regeneración.

Eso ocurrió con uno de los políticos más controversiales de la historia de Portugal conocido…

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¿VICTORIA EN MOSUL?

De ser cierto el anuncio del gobierno iraquí de haber recuperado la ciudad Mosul – bajo el poder del Estado Islámico (EI) desde 2014, – es motivo de optimismo.

El primer ministro iraquí al-Abadi visita Mosul tras anunciar su liberación de ISIS o el EI.

Si en los próximos meses se inicia la reconstrucción de Mosul sin que hayan rezagos del EI, la lucha para destruir a ese grupo terrorista como organización militar significa un gran avance pues solo le quedaron pocos bastiones, principalmente, en Siria, y la heterogénea coalición de naciones miembros de la OTAN, lideradas por Estados Unidos, junto a algunos países del Medio Oriente, el ejército iraquí de mayoría árabe sunita y guerrilleros kurdos – un grupo étnico de origen asiático y no árabe – podrán demostrar que lograron un objetivo común a pesar de sus grandes diferencias geopolíticas.

Mosul es importante porque es la tercera ciudad más poblada de Iraq previo a la guerra y porque está en una zona rica en petróleo que permitió al EI financiarse – a través de contrabando a Turquía – hasta el punto en que en 2016 este grupo islamista produjo 100 mil barriles de petróleo diarios, cifra que la colocó como noveno productor del mundo de ese rubro.

La pérdida de la ciudad y de zonas aledañas no solo dispersa y empobrece al EI, pero también lo deja sin un símbolo de atracción para sus miembros porque allí su líder, Abu Bakr al-Baghdadi, proclamó un califato (imperio) que se expandiría por el Medio Oriente y el norte de África.

Luego de la reconstrucción y pacificación de toda la provincia norte de Mosul los iraquíes podrán implementar de nuevo la constitución redactada tras la invasión de EEUU que le otorga autonomía a los kurdos en una parte del norte del país.

Existen más de 50 millones de kurdos- un pueblo al que las potencias extranjeras en el Medio Oriente, en especial Gran Bretaña y Francia, dejaron sin estado – que habitan, principalmente, en el área montañosa contigua entre el sudeste turco (20 millones); el oeste iraní (13 millones); el noreste sirio (3) y el norte de Iraq con 8 millones. Solo la mayoría kurda iraquí ha gozado de cierta autonomía desde el 2005.

Érase una vez que George W. Bush anunció el fin de la guerra de Iraq tras el derrocamiento de Sadam Hussein para que luego comenzara una larga guerra civil que incluyo al EI – un grupo disidente de Al Qaeda – y por eso hay que esperar meses o años para saber si en realidad Mosul fue liberado y el EI, al menos como ejército (no como organización terrorista internacional) ha sido derrotado.

SIMONE Y MARIANNE

Simone y Marianne tuvieron biografías muy diferentes, y sin embargo, compartieron una esencia común: la lucha por la democracia y por la tolerancia.

Simone, judía francesa, se dedicó a la política ejerciendo el cargo de Ministra de Salud y fomentó leyes liberales como el derecho al aborto y sobresalió como la primera mujer presidente del parlamento europeo en 1979.

Simone Veil.

Marianne, hija de inmigrantes, fue una judía venezolana que estudió filosofía y desde la sociedad civil, destacó como una gran intelectual que formó conciencia sobre derechos humanos y justicia social en medios académicos y universitarios que hoy son buena parte de la fuerza demócrata de su país.

Marianne Kohn Beker.

Simone y Marianne propagaron sus visiones de tolerancia desde perspectivas diferentes pero a partir de una misma referencia: el Holocausto.

Simone (que no conoció a Marianne), lo hizo como sobreviviente del campo de concentración Auschwitz.

Simone junto al ex presidente Chirac visitando el campo de exterminio Auschwitz.

Marianne (que supo quién fue Simone), fundando en 2006 la ONG Espacio Anna Frank, junto a su hermana Dita y otros venezolanos. A través de la experiencia de la adolescente que, por medio de su diario, logró transmitir la tragedia del totalitarismo Nazi que la condujo a la muerte, también en Auschwitz, Marianne promovió el respeto al diferente y la valentía moral en un país que se encaminaba hacia ese sistema político. (https://www.facebook.com/espacioaf/)

Simone Veil (Z´L) falleció el 30 de junio y fue enterrada en el Panteón de París por iniciativa del presidente Macron.

Marianne Kohn Beker (Z’L) dejó la vida terrenal el 5 de julio y fue sepultada en compañía de su familia, amigos y admiradores en un cementerio judío de Caracas.

¿Tengo derecho a usar un espacio periodístico para honrar a una mujer de menor trascendencia mediática como Marianne a la vez que a una figura pública más conocida como Simone?
Sí, porque cualquiera que tenga el privilegio de toparse en la vida con personas como Marianne hará algún tipo de impacto importante sobre varias más por la huella que gente especial como ella nos dejan en el camino.

Dos ejemplos de los muchos eventos organizados por el Espacio Anna Frank.

La conflictiva situación de Venezuela casi no da espacio periodístico para abordarla en toda su complejidad, pero julio ha resultado ser un mes determinante para su futuro desde que el régimen Chavista-Madurista-Castrista decidió que a fin de mes se realice una votación inconstitucional para elegir candidatos a una asamblea constituyente.

Estas elecciones se han manipulado para ganarlo con un sistema selectivo y manipulado, no de voto universal, que por supuesto será realizado por el “ministerio de elecciones” del gobierno (el Consejo Electoral) que sigue órdenes para ejecutar esta farsa que otorgará «sustento legal» al chavismo para perpetuar la dictadura.

La oposición democrática, movilizada en resistencia civil, planteó entonces, para el 15 de julio, un referéndum simbólico para demostrar que la dictadura no tiene apoyo popular para reformar la constitución ni para seguir gobernando. El régimen ha reaccionado ante a esta decisión con más crueldad, represión y terrorismo de estado.

Comparto una triste reflexión de mi amigo Henry, que sobrevive en Venezuela, escrito el día que el país conmemora la declaración de independencia:

“5 de Julio. Un día triste para el país. Hoy las FANB (Fuerzas Armadas) exhibirán su arsenal de guerra que está siendo utilizado contra los jóvenes más valientes del país. Aquellos que le meten el pecho a las balas, que han dejado la vida, la esperanza y la felicidad en el asfalto. Los militares que no se pronuncian en contra de los atropellos y violaciones de los Derechos Humanos, son cómplices y soportes del régimen. Es un día triste porque tenemos el gobernante más incapaz del planeta y como pueblo, como nación no hemos sido capaces de expulsarlo del poder. Es un día triste porque aquí, en Venezuela, todo está sobrevaluado menos, ¡LA VIDA!”.


EL 5 DE JULIO PARAMILITARES ENTRARON AL PARLAMENTO Y AGREDIERON A VARIOS DE SUS MIEMBROS

QATAR NO QUIERE ACATAR

Ya pasan tres semanas desde que siete países árabes rompieron relaciones con Qatar: la potencia teocrática sunita del Golfo Pérsico, Arabia Saudí y dos monarquías vecinas del mismo tipo de régimen que siguen sus directrices, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin; Egipto; las distantes islas Maldivas, y dos gobiernos sin mayor poder en su territorio por severas guerras civiles: Libia y Yemen.

Inicialmente, la excusa de apoyo al terrorismo que adujeron los saudíes para aislar a Qatar, que comparte la misma doctrina radical del Islam surgida en el siglo 18 en la Península Arábiga, el wahabismo, no resiste mayor fundamento ya que Arabia Saudí continúa propagando esta interpretación islámica a varios países del mundo. La monarquía fundamentalista saudí no tiene la autoridad moral para denunciar a los qataríes de semejante acusación.

Ahora que Kuwait actúa como mediador del conflicto, se hacen claras en una lista de trece demandas exigidas a Qatar, las principales motivaciones para acorralar a este pequeño pero rico país:

-Arabia Saudí, como el gran poder sunita de la región, exige que Qatar minimice sus buenas relaciones con Irán, la potencia chiíta con la que cortó relaciones en enero de 2016, sobre todo, aquellos proyectos petroleros conjuntos entre los qataríes y los persas.

-Ni los saudíes ni los egipcios, como potencias árabes del Medio Oriente, les gusta que Qatar haya negociado con Turquía, país no árabe, un proyecto para una base militar de ese país en su territorio. Exigen anular ese acuerdo.

-Los países del Golfo demandan el cierre de la cadena de noticias en árabe Al Jazeera porque su cobertura debilita a gobiernos tiranos basados en la religión o, como Egipto, dictaduras militares represivas.


TRAILER DE DOCUMENTAL SOBRE AL JAZEERA

Los saudíes quieren que Qatar vuelva a acatar a sus monarcas como el emirato vasallo de antaño.

NACIÓN DE CANCILLERES

En Alemania, al primer ministro lo llaman canciller y hace poco falleció aquel a quien le tocó el honor, pero también la dificultad, del proceso de reunificación de su país dividido en dos bloque ideológicos desde 1945 hasta 1990: el canciller social-cristiano Helmut Kohl.

El hombre que dominó la política germana durante casi dos décadas y quien imprimió también un sello en la consolidación de la Unión Europea, es uno de varios jefes de gobierno de un país que desde el fin de la II Guerra Mundial ha “producido” a grandes líderes que no han rehuido a los grandes desafíos de la historia como su sucesora de partido y luego de gobierno Angela Merkel.

Al estadista Konrad Adenauer, en el poder desde 1949 hasta 1963, le correspondió reconstruir a Alemania Occidental, transformando al país en una nación ejemplar, lidiando con los “fantasmas” de su pasado nazi y con el delicado equilibrio de conflictos de la «Guerra Fría», sobre todo en Berlín occidental, de la vecina comunista Alemania Oriental.

Fundador del partido de Kohl y Merkel, Adenauer el impulsor del llamado “milagro alemán” fue tambièn el arquitecto del sistema descentralizado de la actual República Alemana. Tambièn Adenauer junto al primer ministro de Israel, David Ben Gurión, lograron normalizar la relación entre sus pueblos a pesar de las cicatrices del Holocausto.

Churchill y Adenauer.

Alemania también aportó otros grandes cancilleres como el visionario Willy Brandt (1969- 74) con su “Ostpolitik” (acercamiento hacia el bloque comunista para disminuir tensiones con países del bloque comunista) y Helmut Schmidt (1974-1983), quien tuvo un importante rol en fortalecer al parlamento de la Unión Europea.

Es buen momento para apreciar a una nación que ha dado a grandes cancilleres que borraron el recuerdo de Hitler en ese cargo, sobre todo, en momentos cuando la política está tan desprestigiada en el mundo.

MAY ON JUNE

Theresa May tuvo un mal mes de junio. La Primer Ministro de Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) decidió convocar a elecciones parlamentarias confiando en que obtendría más escaños que David Cameron quien renunció a ese cargo tras fracasar en impedir el Brexit en el referéndum del año pasado.

Cameron y May.

May fue elegida por el Partido Conservador (PC) para sustituir a Cameron pero no pudo sostener la mayoría absoluta conservadora que le legó su antecesor en la cámara de los comunes. Ahora el PC depende de una alianza con el Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte (DUP) para seguir gobernando.

¿Por qué May se arriesgó a apostar a una elección innecesaria?

Ella quería ostentar un mandato propio y no heredado, para negociar el retiro de Reino Unido de la Unión Europea (UE). May confió en algo tan efímero como la popularidad ya que las encuestas le daban una votación abrumadora al PC, pero las tendencias cambiaron y ahora debilitó a su partido oxigenando a su rival laborista, Jeremy Corbyn, a quien buena parte de los miembros del PC querían expectorar por su excesivo populismo.

May ganó perdiendo y muchos plantean que esta es una buena oportunidad para replantearse el Brexit. Su probable aliado de gobierno, el DUP, es un partido protestante, muy conservador, que apoyó el Brexit, aunque se niega a mayores cambios fronterizos con la sureña vecina República de Irlanda, miembro de la UE. ¿Podrá éste factor irlandés, junto a los conservadores pro-UE y la gente joven que se abstuvo en el referéndum del Brexit para luego lamentarlo, convencer a ella y al DUP de convocar a una nueva votación para saber que quieren los británicos sobre su relación con la UE?

Arlene Foster, lideresa del DUP junto a Theresa May.

May tiene pocos días para contestar a esta interrogante.

¿EL CAMELLO NEGRO?

En su visita a Arabia Saudí Donald Trump se dirigió a más de 50 líderes de países con regímenes sunitas (la rama del Islam compartida por casi el 90% de los musulmanes del mundo), promoviendo que sus gobiernos luchen contra grupos islamistas radicales en su países y forjando una alianza contra el régimen fundamentalista chiíta de Irán (la nación con mayor población de esta segunda mayoría corriente del Islam), y sus aliados, Hezbollah – el movimiento político y guerrillero chiíta del Líbano – y la dictadura laica de Siria dominada por Bashar al Assad.

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Este vínculo Irán-Siria no se da por razones religiosas pues al-Assad y la mayoría de los funcionarios de su régimen son de otra minoría del Islam (ni sunita ni chiíta) llamada alauita que representa solo al 12 o 13% de la población de Siria en donde predominan los sunitas.

Irán y Siria comparten intereses comunes en la lucha por la hegemonía del Medio Oriente vs las monarquías sunitas teocráticas del Golfo Pérsico (Arabia Saudí, Qatar. Emiratos Árabes Unidos, etc.), y junto a Hezbollah comparten una postura común hostil contra Israel.

Trump, a diferencia de Obama, se decanta por a un bando del Islam sobre el otro, sin importarle que en esa alianza se encuentran regímenes con visiones fundamentalistas islámicas muy retrogradas como el wahabismo (o salafismo) fundada en la propia Arabia en el siglo 18 y sus vecinas monarquías del Golfo Pérsico. Esta coalición también la integran férreas dictaduras como la egipcia, la turca, la mauritana,etc; y autocracias electorales con gran población extremista como las de Pakistán, Afganistán, etc.

Se marchó Trump de Arabia Saudí y esa alianza se descalabró al poco tiempo cuando Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Yemen, Libia, las Maldivas (una nación insular en el océano Índico, encabezadas por los saudíes y rompieron relaciones con Qatar acusando a ese país de “apoyar al terrorismo”.

¿Por qué, repentinamente, se convierte Qatar en “el camello negro” de la familia sunita? Acusan éstos países a Qatar de albergar a otro grupo islamista fundado en Egipto en 1928, La Hermandad Musulmana aunque ésta no parezca una excusa creíble pues este grupo no representa un peligro para las monarquías del Golfo Pérsico desde que fue derrocado del poder en Egipto por la actual dictadura del general Al-Sisi.

¿Será la verdadera razón de esta crisis la molestia de la dinastía saudí de las políticas independientes qatarí que la desafían como la potencia sunita en la zona? ¿Si es cierto que Qatar sigue financiando al movimiento islamista palestino Hamas, y el resto de las naciones árabes del Medio Oriente se distanciaron de este grupo creado a imagen y semejanza de la Hermandad Musulmana, como se explica que la pequeña Qatar sea uno de los países del Medio Oriente con mejores relaciones comerciales (si bien no diplomáticas) con Israel?

¿Será, en este contexto, que los árabes sunitas no aceptan la ambivalencia de Qatar en sus relaciones con Irán porque mientras participan en la coalición de países del Golfo contra grupos pro-iraníes en Yemen, Iraq y Siria al mismo tiempo desarrollan grandes negocios petroleros con la gran potencia persa?

¿Estará la administración Trump involucrada en esta situación?

Es prematuro llegar a conclusiones pero es razonable especular que la excusa del apoyo al terrorismo por parte de Qatar no sea la causal o no la única razón de esta crisis.

La OEA fue creada en 1948 y en 2001 estableció La Carta Interamericana Democrática que tiene como objetivo preservar este sistema en todos sus estados miembros. La Carta Democrática fue firmada el 11 de septiembre de 2001 (el mismo día de los atentados de Al Qaeda en Estados Unidos), por todos los cancilleres del continente y el evento oficial para presentarla se hizo en Lima, simbólicamente, por el precedente del autogolpe de Alberto Fujimori en 1992.

Si bien este documento expresa, explícitamente, el principio de no intervención, también dice, sin precisar, que en caso de gestiones diplomáticas infructuosas se “adoptaran las medidas necesarias” (Articulo 20). ¿Y cuáles son las «medidas necesarias»? A nadie se le ocurrió determinarlas.

En África, la organización en donde todas sus naciones están representadas se llama Unión Africana (UA) y tiene como función tomar decisiones importantes que ocurran a nivel del continente con más dictaduras en el mundo.

Aunque la Unión Africana tiene la potestad de intervenir en conflictos del continente no fue esta organización, sino un sub-bloque comercial llamado Comunidad Económica de Estados de África Occidental, el que decidió ejecutar una intervención militar en Gambia, en enero de este año, para derrocar a la dictadura de 22 años del islamista Yahiya Jamme, quien no reconoció la victoria del opositor Adama Barrow en elecciones de diciembre de 2016 que le robó con fraude.

Esto equivaldría a que “Mercosur” o “La Comunidad Andina”, es decir, un bloque económico sin objetivos políticos declarados, se apreste a detener la represión y violación constitucional en un país miembro.

Así las cosas, en enero de 2017, tropas de Senegal, Nigeria, Ghana y Mali invadieron Gambia y obligaron al régimen a dejar al poder para que el presidente electo – juramentado en Senegal –pudiera ejercer sus funciones.

¿Cómo la OEA, con la Carta Interamericana, no defiende con todas las opciones, incluida la militar, a regímenes que perpetran masacres como los que está ejecutando dictadura chavista en Venezuela? ¿Cómo es que ningún organismo americano carece de instrumentos para activar algún tipo de intervención hemisférica, mientras una organización comercial africana sí lo hace en su continente?

Ante una situación de tragedia humanitaria por escasez, violencia contra población civil, y condiciones límite de supervivencia como la que sobreviven los venezolanos el principio de “no injerencia”, tan cacareado por gobiernos de la OEA que se conforman con discursos condenando a la dictadura chavista, no es un principio de respeto a la soberanía, sino, una justificación a la indiferencia.

Se equivocaron quienes redactaron en la Carta Interamericana de la OEA que cuando en nombre de la defensa de la democracia en América Latina prohibieron la intervención para salvar vidas y esta organización debería emular la forma como la Unión Africana ha asumido el dilema entre el derecho a la soberanía vs. el resguardar la vida, seguridad y derechos de libertad de poblaciones víctimas de dictadores o de grupos violentos en estados fallidos.

En 2002 la Unión Africana adicionó al principio de no injerencia establecido en la carta fundacional de su organismo un nuevo principio: el de intervención humanitaria en lo que han llamado “la responsabilidad de proteger” a poblaciones víctimas de la violencia, el terror o cualquier tipo de situación que atente contra su supervivencia.

El principio de la responsabilidad de proteger nace de la noción de que países africanos están obligados a intervenir cuando estados soberanos no protegen a sus propios ciudadanos o bien por ser dictaduras violentas o por ser estados fallidos, con sistemas de gobierno disfuncionales. A partir de este principio tropas africanas entraron a Burundi en 2003; a Sudán, en la zona de Darfur, en 2006, por el genocidio de su régimen islamista contra cristianos; a Somalia en 2007 hasta hoy, en donde soldados de varias naciones africanas protegen a su endeble gobierno de terroristas, señores de la guerra, etc).

Es hora de que América Latina adopte el principio de responsabilidad de proteger para impedir las neo-dictaduras electas democráticamente que luego se perpetúan en el poder y se convierten en regímenes tiranos.

Lo contrario al principio de no injerencia o intervención es indiferencia justificada por estatutos desfasados que provocan derramamiento de sangre y crisis humanitarias como los que hoy padece el pueblo venezolano.

CASUALMENTE, HOY EL NEW YORK TIMES PUBLICA ESTE ARTÍCULO: VENEZUELA NECESITA INTERVENCIóN INTERNACIONAL
http://www.el-nacional.com/noticias/mundo/new-york-times-venezuela-necesita-una-intervencion-internacional_185701