Feeds:
Entradas
Comentarios

Ella puede ser poderosa y ejercer su influencia sobre su marido y a veces, incluso, más que él, como por ejemplo, Nadine Heredia, esposa del presidente del Perú, Ollanta Humala, tal como lo  han hecho saber los deslices de algunos de sus ministros y funcionarios del gobierno.

Primera págna del diario Peru21 en una de las ocasiones en las que se descubre el gran poder de la primera dama del Perú, Nadine Heredia.

Se trata de las mujeres de los gobernantes, pero no es usual que sobresalgan sobre la labor de sus maridos desde que se estableció la figura de la primera dama, con el sistema presidencialista de Estados Unidos.  Quien inauguró el cargo fue Martha de Washington. Sin embargo, hay casos en los que primeras damas gozaron de gran poder en diferentes partes del mundo: Eleanor Roosevelt – en los cuatro mandatos de su esposo (1932-1945) –  fue una prominente mensajera de la política intervencionista de la economía de EEUU (“New Deal”), luego de la “Gran Depresión” de 1929, e incluso, se atrevió a oponerse públicamente a su marido en un decreto para conducir a unos 110 mil japoneses a campos de internamiento durante la II Guerra Mundial.

En Argentina se destacó Eva Perón, entre 1946 y 1952, elevada por muchos a la categoría de “santa”, mientras que China, Jian Qing, cuarta esposa de Mao Zedong, en 1949 ejerció el cargo de ministra de cultura, y en 1966 fue la en encargada de promover  “La Revolución Cultural” cuyo objetivo fue el de fomentar el culto a la personalidad de Mao y la propagación de su obra, el libro rojo, con lo cual se acusaba como “enemigo de estado” a todo aquel que se expresara política o artísticamente contrario al pensamiento único del dictador (Qing lideró a la llamada “Banda de los Cuatro” que fueron arrestados y declarados culpables de crímenes en un juicio entablado por el gobierno que sucedió al de Mao, en 1976).

La actual presidenta, Cistina Fernandez de Kirchner, utiliza la figura de Evita Perón con fines demagogicos.

 

Jiang Qing durante el juicio a la «banda de los cuatro».

 

¡Cómo no mencionar a Imelda Marcos, primera dama de Filipinas durante los 21 años del gobierno de Ferdinand Marcos (1965-1986), quien ejerció cargos como ministra de asentamientos humanos, embajadora plenipotenciaria y extraordinaria, gobernadora de la Gran Manila, además de dirigir empresas estatales!. De Imelda – además de su colección de más de mil zapatos y el envío de matones al hotel en donde se alojaron los Beatles porque consideró un desaire que rechazaran una invitación a visitarla al palacio presidencial en 1966 – se recuerda su poderoso rol en lo que los filipinos denominaron una “dictadura conyugal”. muy corrupta y represiva.

 

La «dictadura conyugal» de Ferdinand e Imelda Marcos.

 

Más inocuo y divertido es Francia en donde un presidente (Sarkozy) se divorcia y se casa con una modelo con aspiraciones de cantantes: Carla Bruni, y su sucesor, Hollande, es divorciado de su compañera de partido y pasada candidata presidencial, Ségolène Royal, causando problemas de poder entre ambos,  más  propios de la farándula que de la política.

 

Caricatura de Hollande con su ex y rival del partido socialista, Segolene Royal y su actual esposa, Valérie Trierweiler.

UN EVENTO PRIMAVERAL

El pasado febrero, en el marco de un proyecto  de salvaguarda de patrimonios de la UNESCO, y con ayuda del gobierno alemán, la monarquía de Marruecos restauró y reinauguró una sinagoga del siglo 17, en Fez, ciudad en la que hoy viven 50 judíos de los casi 30 mil que alguna vez allí residieron.

Este evento no fue muy noticioso en el contexto de los conflictos que ocurren en el mundo árabe, pero es importante enfatizar su simbolismo, pues Marruecos el país árabe con la mayor comunidad judía – 3 mil almas – cuya integridad está garantizada por sus reyes– y contó con la asistencia del primer ministro  Abdelilah Benkirán, líder del Partido de la Justicia y Desarrollo, un movimiento islámico conservador, que ganó las elecciones del parlamento en noviembre de 2011.

Primer Ministro Benkiran, de blanco, a la derecha, en la sinagoga de Fez.

Marruecos recibió a cientos de judíos expulsados de España en el siglo 15, y allí se establecieron importantes comunidades judías en sus principales ciudades como Casablanca, Fez, Tetuán, Larache, Tánger, etc., hasta que el conflicto de Israel y sus vecinos, a partir de 1948, tensó las relaciones con sus descendientes, quienes en su mayoría emigraron. Con el paso del tiempo, la dinastía de los monarcas que gobiernan a Marruecos desde 1631, ha protegido a su la minoría judía de los nazis, durante la II Guerra Mundial, de nacionalistas árabes y de fanáticos islamistas. Hoy, el Rey Mohammed VI, en su rol de Comandante de los Creyentes de su país, cumple la misión de velar por la libertad religiosa como lo demuestra la “primaveral” apertura de la sinagoga Slat al Fassiyin (“Habitantes de Fez”).

 

 

En un comunicado del monarca, leído durante la apertura del templo, se expresó lo siguiente: “Como está consagrado en la nueva Constitución del Reino, la herencia hebrea es de hecho uno de los componentes de larga tradición de nuestra identidad nacional. Por esta razón, quiero pedir la restauración de todas las sinagogas en las otras ciudades marroquíes para que puedan servir no sólo como lugares de culto, sino también como foros para el diálogo cultural y la promoción de nuestros valores culturales”.

Rey de Marruecos: Mohamed VI.

 

La presencia del islámico Benkirán, promoviendo la apertura de la sinagoga,  es una muestra de que la tolerancia y la convivencia religiosa, también se da en un país árabe y musulmán que busca integrar, con sus reformas constitucionales  tras la “Primavera Árabe” de 2011, la fusión de sus tradiciones musulmanas con valores democráticos universales.

Al menos en Marruecos, por ahora, la “Primavera Árabe” ha traído cambios que están permitiendo coexistir al sistema monárquico con partidos religiosos y seculares.

 

 

AL-QUSAIR

La ciudad siria de Al-Qusair, con 30 mil habitantes, se encuentra próxima a la frontera de El Líbano y luego de dos años que fue dominada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), desertores del régimen y otros rebeldes laicos, fue retomada por aliados del dictador Bashar al-Assad hace pocas semanas.

 

Lo ocurrido en la ciudad testimonia la lucha sunita-chiita (las dos ramas del Islam enfrentadas desde la muerte de Mahoma en el siglo 7), a través de protagonistas actuales: por un lado, el régimen fundamentalista de Irán y el grupo radical chiíta libanés al que apoya, Hezbolah – ambos aliados desde hace años con el gobierno laico de la dinastía al-Assad – y por el otro el ELN, apoyados por Turquía y occidente, y grupos islamistas sunitas vinculados a potencias económicas que comparten su cosmología religiosa; Arabia Saudita y Qatar.

 

Simpatizantes de Al-Assad con fotos del dictador sirio, el presidente iraní, ahmadineyad, y el jeque líder de Hezbollah, Nassaralah.

Al-Qusair simboliza una victoria importante para la alianza entre Siria-Irán-Hezbolah, pues su reconquista se logró gracias a la intervención de milicias del grupo chiíta libanes, implicándose abiertamente en el conflicto del país vecino (los líderes de Hezbolah no habían declarado abiertamente su participación en la guerra civil siria hasta esta reciente batalla), e incluso, dirigentes iraníes que han hecho claro que este es un  sitio estratégico para su propia causa contra los intereses de gobiernos sunitas que apoyan a los rebeldes sirios.

 

Al-Qusair permite al gobierno de al-Assad reconectar el corredor que une a la capital, Damasco, con la provincia en donde viven la mayoría de los alauitas (comunidad religiosa a la cual pertenece la elite y la familia presidencial que domina a Siria): Latakia, y  así otorga estabilidad al régimen, pero sobre todo, la caída de la resistencia en la ciudad, ante el Hezbolah, da cuenta de cómo los tentáculos iraníes van acrecentándose en una zona de alto riesgo, no solo por la cercanía a Israel, sino de Jordania, Turquía y El Líbano, inquietos por la expansión de la zona de influencia de la potencia persa chiíta en el Medio Oriente.

 

 

 

 

ESCLAVOS DEL ODIO

El régimen “bolivariano” ha obligado a que los distribuidores de películas que exhiban la cinta de ficción “Esclavo de Dios” – cuyo contenido pone en aprietos a sus aliados iraníes y al grupo islamista aliado de Teherán en El Líbano, Hezbollah, – deben primero proyectar un cortometraje panfletario que justifica acciones terroristas de grupos palestinos.

El film del cineasta venezolano Joel Novoa Schneider cuenta la historia de Ahmed, un libanés miembro de una célula islámica (protagonizado por un venezolano de origen kuwaití, Mohammed Alkhaldi)  y David, un extremista israelí que trabaja para el servicio secreto de su país – personificado por el argentino Vando Villamil. Ambos, sobrevivientes de atentados que marcaron sus vidas, se confrontan en el marco del ataque con un coche bomba perpetrado en 1994 contra la Asociación Mutual Israelita de Argentina (Amia) que dejo un saldo de 85 víctimas mortales.

Este complejo film, que explora las consecuencias del radicalismo, venga de donde venga, ha sido calificado por el gobierno venezolano de “pro-sionista”,, a lo cual Novoa replicó: “…es un irrespeto al público confundirlo con (la inclusión de) un documental sesgado, si esto continúa estamos considerando el retiro de la película de cartelera, a pesar de la excelente respuesta del público”. También el guionista uruguayo  Fernando Butazzoni (católico), en una misiva respondió al régimen venezolano: “…el atentado en la AMIA no había sido contra el estado de Israel (ya habían volado la embajada en Buenos Aires), sino contra la comunidad judía de Buenos “Aires y contra los judíos en general (…)…”Estoy harto de los que confunden la justa rebeldía de los pueblos con el bajo negocio político de entrecasa, de los que medran con dolores ajenos y lejanos. Estoy cansado de quienes creen que ponerse una boina ya es suficiente para dictar cátedra revolucionaria, de los que hablan sin pensar y hacen sin sentir. En América Latina la lucha por la justicia social ha costado ya muchos muertos como para que ahora un grupito de oportunistas, afectados por la enfermedad infantil del izquierdismo, deshaga en diez minutos lo que costó decenas de años construir (…)”

“…la práctica de repudiar expresiones culturales legítimas y exhortar al poder de los Estados a ello es un método fascista. Ya sabemos cómo es esa historia: se empieza quemando un libro y se termina incendiando el Reichstag (en referencia al parlamento alemán)”.

Y el fascismo, de derecha o izquierda, es el método de los esclavos del odio.

 

Caricatura de Pedro León Zapata. Diario El Nacional

 

 

Mohamed Morsi, miembro de la Hermandad Musulmana (HM), ganó las elecciones presidenciales de Egipto hace poco más de un año, porque su movimiento islamista convertido en partido político, tras la caída de Mubarak, era la única entidad conocida y bien organizada de ese país, además del entonces repudiado partido nacional de los militares. Es por eso que Mors, debió interpretar su ajustad victoria ante el candidato del partido oficialista, con humildad, y así buscar consensos para una sociedad urgida de mejoras económicas, pero también, como demostraron decenas de miles de manifestantes en 2011, de aires de libertad.

Resulatados de primera vuelta de elecciones presidenciales hace poco más de un año: Morsi la gana con solo 26% de los votos

Victoria ajustada de Morsi sobre el candiato del partido de los militares en la segunda vuelta.

Era de esperarse, por la historia de violencia y fanatismo de la HM, que la agenda de Morsi no buscaría puntos en común entre sectores laicos de la sociedad egipcia y fue así, como, con un polémico decreto presidencial, exigió que en solo dos semanas se realizara un plebiscito para aprobar una constitución que plantea que eruditos de la principal universidad islámica del país, Al-Azhar sean consultado en leyes vinculadas a asuntos religiosos. Gradualmente, su gobierno confrontó a instituciones laicas, como la Corte Suprema de Justicia, cuyos magistrados han resistido agresiones y amenazas de seguidores de la HM.

Morsi dejó a Egipto más divido que cuando asumió la presidencia hace un año puesto. Millones de ciudadanos no sienten que aquellas reivindicaciones por las cuales tomaron las calles para deponer a Mubarak estén en la agenda del recién derrocado régimen. Los militares, que durante meses intentaron no involucrarse en los combates callejeros entre simpatizantes del gobierno y de la oposición, manteniendo sus privilegios castrenses y económicos, se vieron forzado por las multitudinarias protestas a tomar posición en el conflicto y decidieron sacar al gobierno confrontacional de la HM del poder.

¿Golpe y punto? ¿Golpe a un gobierno que confabulaba un golpe desde el poder? ¿Prueba de que la mayoría de los egipcios no quieren ni un gobierno militar ni uno islámico? Por el momento son más las preguntas que las respuestas.

RECOMIENDO LEER MI ARTÍCULO DE HACE UN AÑO, «HAMLET EN EGIPTO» PARA PROFUNDIZAR SOBRE EL TEMA:

https://arielsegal.wordpress.com/2012/05/25/hamlet-en-egipto/

HABLEMOS SIN FUTBOL

A diferencia del programa de ESPN “Hablemos de Futbol”, miles de brasileños se han manifestado de diversas formas un mensaje común: “Podemos prescindir de la Copa Confederaciones y del Mundial 2014, pero no de transportes, escuelas y hospitales dignos”, y no desean hablar de ese deporte, sino sobre el alza de precios de pasajes (cuestión ya solucionada); el excesivo gasto público para la construcción y ampliación de estadios de futbol y de la corrupción durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), con Lula y con Dilma Rousseff.

Dilma abucheada en la inauguración de la Copa Confederaciones. Ver http://www.youtube.com/watch?v=RtjYyA3-Uko

Mientras Pelé, algo fuera de contacto con el fenómeno de estas protestas, pidió a las multitudes que descarguen sus frustraciones apoyando la selección durante la Copa Confederaciones, otros futbolistas de activos y retirados, comprendiendo la razones de las manifestaciones, están demostrando que si bien, en Brasil el futbol corre en las venas de sus ciudadanos, no sustituye a las necesidades básicas.

Rivaldo, el gran ex delantero del Barcelona F.C, ha declarado que “es una  vergüenza estar gastando tanto dinero para este Mundial y dejar los hospitales y escuelas en condiciones precarias», y justifico su malestar aludiendo a su propia biografía: «Necesitaba desahogarme, pues ya fui pobre y sentí en la piel la dificultad de estudiar en una escuela pública y no tener un buen servicio de salud”. También Neymar ha demostrado que su madurez humana tal vez sea mayor que la futbolística: «Mis padres trabajaron mucho para poder ofrecerme a mí y mi hermana un mínimo de calidad de vida… Hoy, gracias al éxito que ustedes me proporcionan, podría parecer demagógico por mi parte –pero no lo es– levantar la bandera de las manifestaciones que recorren todo Brasil»- y agregó -«¡…quiero un Brasil más justo, más seguro, más saludable y más honesto! También se han expresado varios compañeros de la selección como Hulk, quien escribió en la red: “La gente de Brasil necesita mejoras” y David Luiz: “Me parece bien que la gente proteste por sus derechos”.

Mientras el supuesto “milagro brasileño” se esfuma, repentinamente y en pocos días ha surgido un grave problema de gobernabilidad para el gobierno (aunándose a la crisis de los modelos capitalistas de bienestar europeos y al chileno: al más liberal norteamericano, y a  los populistas de Venezuela, Bolivia, Argentina, etc.), las grandes mayorías brasileñas le dicen a sus gobiernos municipales, federales y al central, que no quieren hablar de futbol, sino de su nivel de vida.

El único candidato presidencial “reformista” de los 6 permitidos por los máximos clérigos de Irán, ganó las “elecciones” del 14 de junio.

Las comillas del párrafo anterior son relevantes para indicar que el nuevo presidente Hasan Rohani puede hacer las reformas importantes que las mayorías de los persas desean, puesto que de excederse en confrontar a la cúpula gobernante conservadora, podría ser condenado a arresto domiciliario como el ex candidato Mir-Hosei Musavi, que junto a sus aliados, lideró la “revolución de terciopelo” de 2009 luego de desconocer la supuesta victoria de Ahmadinejad en ese año. Tampoco el  acto comicial tiene mayor trascendencia en un país en el cual las atribuciones del jefe de gobierno y del parlamento pueden ser anuladas por  el líder espiritual,  el Ayatolá Jameini o por el Consejo de los Guardianes de la Revolución (CGR), un organismo formado por 12 doctos del Islam.

 

Estructura de poder en Irán. Pronto Rohani sustituirá a Ahmadinejad como presidente.

 

Si bien no deja de ser una buena noticia que el candidato menos radical se impusiera con un discurso moderado que busca mejorar las relaciones con occidente, Jameini y sus compañeros del CGR han demostrado en los últimos cuatro años que mantienen un férreo control de la política iraní que no permite mayores espacios a quienes plantean otorgar más poder a los funcionarios electos. Dado que programa nuclear iraní es una política de estado y no de un gobierno de turno, Rohani tendrá que alentar al clero de su país, más que al mundo, que Irán no construirá bombas nucleares y detener su batalla hegemónica en el Medio Oriente con su apoyo a grupos islamistas chiítas como Hezbolah en El Líbano y al gobierno del sangriento Al-Assad en Siria.

 

Jeque Nassaralah, líder de Hezbola, junto al dictador sirio al-Assad y el presidente saliente de Irán, Ahmadinejad.

A menos que el balance de poder se reforme, a parte de un discurso nada parecido al de Ahmadinejad, el único cambio obvio que veremos en los próximos tiempos es que “ya no será tan difícil recordar y pronunciar el nombre del presidente iraní”.

Hassan Rohani, presidente electo de Irán.

 

Uno de muchos ejemplos de las amenazas de Al QaedaFrancia. Final del siglo 19. Escritores y filósofos se enfrentan por el llamado “Caso Dreyfus”, inaugurando un debate que sacude, a las sociedades democráticas hasta nuestros días: ¿Cómo deben los gobiernos equilibrar la seguridad del estado con las libertades individuales? Si bien ese dilema generó argumentos de gran relevancia, el problema con Alfred Dreyfus fue que la cúpula militar corrupta que lo acusó, falsamente, de espionaje, sabía que este capitán de origen austro-húngaro y judío, en tiempos de furibundo antisemitismo y xenofobia, sería el perfecto  “chivo expiatorio” para encubrir el deterioro bélico y moral de sus generales.

Famoso «Yo Acuso» del escritor Émile Zola en un intento de sacudir la conciencia de los franceses ante la injusticia y corrupción del «Caso Dreyfuss»

Es así como Dreyfus fue condenado por más de una década en el  penal de la Isla del Diablo, en costas de Guyana, hasta su simbólica rehabilitación.

El escándalo que sacude al gobierno de  Barack Obama por la intromisión de los servicios secretos de su gobierno en llamadas de teléfonos celulares y mensajes por redes sociales a millones de personas, se basa en una realidad incuestionable que lo distancia a años luz del “Caso Dreyfus”: la guerra declarada por la transnacional terrorista Al Qaeda con sus filiales y simpatizantes, contra Estados Unidos y muchos otros países del mundo (no solo occidentales), que se hizo obvia a partir del 11-S de 2001. Basta observar los videos, las prédicas, los panfletos y los artículos que expresan diversos islamistas radicales para comprender que su lucha es por la del establecimiento un imperio islámico.

Este es el contexto en el cual la Opinión Pública estadounidense debate si su presidente está pasando los límites o no, de lo que debe hacer para garantizar su seguridad nacional coartando mínimamente el  derecho a la privacidad. Obama asegura mantener un equilibrio mientras que sus detractores le recuerdan que como candidato a su primera elección, criticó la “Ley Patriota” de la administración Bush, la cual le otorga al ejecutivo, luego del 11-S, la potestad de acceder a información confidencial de sus ciudadanos por razones de seguridad.

 

Con la extensión de dicha ley hasta el 2015, Obama tiene el marco legal para justificarse ante las acusaciones de atentar contra valores democráticos individuales, pero su gobierno, tanto como muchos otros en estado de guerra (incluyendo civil), no pueden escapar a aquel debate que comenzó entre los intelectuales franceses del siglo 19 cuando el escritor Émile Zola, escribió su famoso artículo “Yo Acusó” (1898), sobre los excesos del poder en la democracia.

Las canchas en donde se realiza campeonato de tenis de Roland Garros se llaman así en homenaje al piloto francés, primero en cruzar en avión el Mar Mediterráneo. Desde 1928 se juega en esa zona en las afueras de Paris uno de los cuatro torneos anuales más importantes (Grand Slam), en este caso el principal en polvo de ladrillo. Sin embargo, hay bajo ese polvo hay cenizas que junto al velódromo de  la capital francesa, se estaban relegando al olvido.

Cuando la Francia de Vichy (colaboracionista al régimen de Hitler), fue obligada a entregar a “sus judíos”  y disidentes para ser liquidados, los estadios de Roland Garros fueron transformados en campos de concentración, para desde ahí, enviar a los prisioneros a campos de exterminio, lo cual mantuvo a miles de personas – entre ellos el prestigioso escritor húngaro Arthur Koestler, quien logro escapar a Inglaterra – sobreviviendo en condiciones infrahumanas hasta la hora de su destino final. Esto,  junto a la concentración de más de 12 mil judíos parisienses en el llamado el Velódromo de Invierno, cuya mayoría fue deportada, en julio de 1942 a  fabricas de muerte Nazis, no fueron asumidos por los diferentes gobiernos de Francia como parte de un oscuro pasado del país, hasta el año pasado.

En julio de 2012, por primera vez, un presidente francés asumió que la redada de judíos para llevarlos a estos estadios, para ser deportados, fue un crimen cometido “en Francia por Francia” y, en palabras de François Hollande, para ejecutar esa operación no fue necesario movilizar “ni a un soldado alemán”.

Hollande reconoce reponsabilidad francesa en destino de judíos de Francia durante el Holocausto

¿Algún día los austriacos, ucranianos, polacos, croatas y otras naciones asumirán también su responsabilidad durante esos aciagos tiempos?
Con el Velódromo de Invierno demolido en 1960, el único santuario que queda en Paris para recordar a sus víctimas del Holocausto, es paradójicamente el mismo que esa ciudad  tiene para consagrar a los mejores tenistas del mundo.

VEA USTED…

En un reciente artículo (http://www.lanacion.com.ar/1584820-un-creciente-agotamiento-moral),  el psiquiatra y escritor,  Marcos Aguinis, rememora una anécdota del genial Jorge Luis Borges para ilustrar cómo muchos argentinos tienen dificultad de percibir la cruel realidad de corrupción y servilismo que han vivido, no solo durante la gestión conyugal de los Kirchner, sino, durante muchas etapas históricas: “Casi ciego, pero aún capaz de movilizarse (Borges) solo, se detuvo junto a la avenida 9 de Julio con su bastón blanco y pidió ayuda a un joven para que lo ayudase a cruzar. En el trayecto Borges empezó a manifestar su rabia por las últimas medidas del gobierno peronista. El joven, indignado, lo insultó y abandonó en medio de la avenida. Mientras los autos zumbaban por delante y atrás del poeta, y el muchacho se alejaba presuroso, Borges atinó a gritarle: ´ ¡No se enoje, jovencito: yo también soy ciego!´´».

Hay quien analiza al mundo bajo gríngolas ideológicas y lucen incapaces de reconocer que las evidencias de corrupción mostradas en videos, y contadas por protagonistas afines a Néstor Kirchner en el programa del periodista Jorge Lanata, no son parte de un montaje contra una “decente” pareja presidencial. Si bien los diarios y canales de TV más críticos a los K pertenecen a dinastías que en el pasado ignoraron a la cruel dictadura de Argentina por intereses económicos – como hoy lo hace el gobierno de Cristina K con la dictadura iraní, cubana y otras, .por las mismas razones –  eso no implica que el fallecido presidente no pudiese enriquecerse ilícitamente.

 

Polemico acuerdo de reapertura de relacioes entre Irán y Argentina. Para conocer más del tema ver: http://www.youtube.com/watch?v=uYfMstkvpR0

(Ver: http://www.youtube.com/watch?v=uYfMstkvpR0)

Habría que ser ingenuo o “tener un corazoncito peronista (y Kirchnerista)” para pensar que Cristina desconocía los negocios de su marido, incluido el proyecto de perpetuarse juntos en el poder, como lo sería el creer que Lula no sabía sobre los actos de corrupción que condujeron a prisión a su mano derecha José Dirceu y a otros funcionarios de sus gobiernos; o creer que Chávez era ajeno a los escándalos que se van destapando en Venezuela, mientras que el único que sí sabía  sobre lo que hacía Montesinos en Perú, fue Fujimori.

 

 

Si por cuestionar lo anterior se va a enojar, lector, ¡no lo haga, pues yo también veo!