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TRUMP SIN FILTROS

Desde que Donald Trump incursionó en la política como pre candidato del partido republicano, en 2015, era claro que si ganaba la nominación y luego la presidencia, como ocurrió, Estados Unidos padecería un período de polarización y turbulencia policía como nunca la experimento desde la guerra de secesión de 1861.

 La victoria de Trump fue un reflejo del malestar de millones de estadounidenses ante la política tradicional, lo cual es un fenómeno que se está dando en muchas democracias del mundo, pero luego de cuatro años de un estilo soberbio; de bullying contra sus opositores y ex aliados; fechorías; amistades peligrosas como la de Putin y Kim Jon Il de Corea del Norte; pero sobre todo, de desafiar a las sólidas instituciones de su país, incluyendo el no reconocimiento del resultado electoral y la incitación a la violencia el 6 de enero de 2020, en el capitolio, resulta perturbador e incomprensible que el parpar de Donald (tan parecido al del pato de Disney), sea aplaudido por millones de admiradores que lo siguen ciegamente.

En solo una semana Trump dijo que si no gana las elecciones habrá ¨un baño de sangre¨ en Estados Unidos, al estilo de un Hitler, un Maduro y de otros tiranos; también declaró que: ¨cualquier judío que vote por los demócratas odia su religión. Odian todo lo que tenga que ver con Israel y deberían estar avergonzados de sí mismo porque Israel será destruido¨. Quien escribe este artículo, como judío que votaría por los demócratas si fuese estadounidense, opino que quienes votan por Trum no son personas sensatas ni sensibles. Además, Mr. Donald también calificó a los que violentaron el capitolio en 2020 como ¨patriotas¨ a quienes dignificará si vuelve a ser presidente.

El Trump de 2024 es más peligroso que el de 2016 porque se siente impune ante la justicia y reverenciado por multitudes, y lo peor, por políticos mediocres de su partido en lugar de tener principios solo se interesan por sus cuotas de poder.

FUENTE: Mike Luckovich | Copyright 2020 Creators Syndicate)PUBLISHED FEBRUARY 17, 2020

HAIM

Mi padre me mira a los ojos, pero ya no veo el brillo que solía irradiar hasta hace pocas semanas. Nos enfrentamos a un abismo de incertidumbre sobre si comprende algo de lo que le sucede desde el accidente cerebrovascular que lo dejó entre la vida y la muerte.

Recuerdo cómo le encantaba narrar la historia de su lucha por la vida desde su infancia. Cuando era apenas un recién nacido, enfrentó una situación similar: una meningitis amenazaba con arrebatarle la vida. Los médicos en Noveselitz, su ciudad natal en Rumania, que luego pasó a formar parte de la Moldavia soviética y ahora es parte de Ucrania, no creían que sobreviviría. En un acto de desesperación, un doctor judío recomendó a sus padres, Aron y Ester, que buscaran la ayuda de un rabino para recibir una bendición, confiando en una fuerza más allá de la ciencia.

A pesar de su escepticismo, los padres de mi padre llevaron al bebé a recibir la bendición de un rabino de una corriente mística, quien les aconsejó cambiarle el nombre de Meir por Haim, que significa «vida» en hebreo. ¿Fue casualidad, un acto de fe, un milagro? Las respuestas se desvanecen en la neblina del tiempo, pero lo cierto es que Haim Brand sobrevivió a la enfermedad, y años más tarde, también sobrevivió al horror de ser enviado con su familia a un campo de concentración en Transnistria, en la actual Moldavia.

Después de la guerra, mi abuelo Aron obtuvo una visa para un país desconocido donde tenía un pariente, buscando salvar a su familia del del comunismo que los había marcado como «burgueses» por poseer un pequeño terreno agrícola. Así, emigraron a Venezuela, donde mi padre, Haim, y su hermana Silvia encontraron las oportunidades y la libertad que Europa les había negado.

Con el sello del sobreviviente marcado en su ser, Haim, o Jaime como lo llamaron en Venezuela, estudió medicina y se especializó en neurología. Colaboró en la fundación de la federación de neurología del país y contribuyó al desarrollo de programas educativos para niños con síndrome de Down y otras discapacidades a través de la Asociación Venezolana de Padres y Amigos de Niños Excepcionales, AVEPANE.

Haim también participó en la comunidad judía de Caracas, especialmente en asuntos culturales e intelectuales. A medida que se acercaba a la jubilación, se sumergió en estudios sobre temas históricos y científicos, compartiendo sus conocimientos a través de conferencias sobre neurociencia, la vida y obra de Einstein, física cuántica y, por supuesto, el Holocausto, basándose en su propia experiencia como sobreviviente.

Mientras escribo este texto, cuyo destino aún no está claro, reflexiono sobre el legado de mi padre. ¿Será guardado como un tesoro familiar, compartido con amigos y seres queridos, o compartido con lectores desconocidos en busca de comprensión y conexión? No lo sé. Ha pasado más de un mes, papá, y observo cómo tu cuerpo se encoge y tus ojos se apagan. Te susurro al oído que has vivido una vida plena, desafiando las adversidades del nazismo, el comunismo y el chavismo, migrando incluso en tu vejez para preservar el significado de tu nombre, «vida», en contextos de libertad y tolerancia.

No fue la nuestra una relación idílica como no la es ninguna entre padres e hijos, pero en tu vejez fuiste más emotivo y coincidimos geográficamente. Pasaste de Caracas a Panamá y luego Lima. Te pude disfrutar durante los últimos años de tu vida en los cuales gozaste de comodidad gracias a tu primogénito Ernesto, quien proveyó tu sustento (mermado por la hiperinflación comunista venezolana).

Solías afirmar que tus hijos eran tu mejor legado. No sé qué expresar sobre eso porque pienso que has dejado una huella en aquellos que han conocido tu historia y has dado una lección sobre la insensatez del poder y la fugacidad de la riqueza material.

Ver: CONFERENCIA EN LA UNIVERDIAD PUCP DE LIMA, PERÚ: https://educast.pucp.edu.pe/video/11352/jaime_segal_historia_de_un_sobreviviente_del_holocausto

Ahora sí está claro que te despides de la Haim, de la vida, y ya te susurré varias veces antes del viaje que puedes marcharte en paz porque honraste el sentido de tu nombre.

SIMÓN

Recién estrenado en Netflix, «Simón» marca el debut cinematográfico del director venezolano Diego Vicentini. Esta película es la primera ficción que aborda la lucha del movimiento estudiantil venezolano contra la dictadura de Maduro y las devastadoras secuelas que sufrieron muchos jóvenes tras ser sometidos a torturas por el régimen chavista.

El filme destaca por su calidad cinematográfica, aunque mi objetivo aquí no es analizarlo técnicamente, sino destacar la importancia de que obras como esta, a través del cine, amplían la posibilidad de que el mensaje sobre la situación de un país sometido a un terrorismo de estado llegue a audiencias saturadas por la cantidad de información que circula en los medios tradicionales y las redes sociales.

«Simón» presenta una trama sencilla pero no por ello lineal ni simplista. Los elementos de la vida del personaje principal, quien busca asilo en Miami, se entrelazan con sus recuerdos y los de su grupo de compañeros de lucha. Se exploran los difíciles debates sobre la relevancia de protestar contra una tiranía desalmada, así como la indiferencia de millones de personas hacia el futuro de su país, aferradas a su propia comodidad a expensas del sufrimiento de las mayorías. Además, se menciona a la ¨comunidad internacional¨ como un constructo distante y casi inerte, incapaz de intervenir efectivamente en situaciones de crisis humanitaria, como la que vive Venezuela.

«Simón» no solo retrata la realidad de Venezuela y sus ciudadanos en el exilio, sino que también transmite un mensaje universal sobre la experiencia de aquellos que se ven obligados a abandonar su país. Aborda temas como el sentimiento de culpa por dejar atrás a familiares y amigos, así como los profundos dilemas morales de quienes luchan, colaboran o se alejan de una dictadura.

«Simón» es mucho más que una película sobre Venezuela; es un reflejo de las luchas y dilemas universales que enfrentan aquellos que se ven obligados a dejar su hogar.

YEMEN EN TRES PARTES

La guerra civil en Yemen, que inició en 2014, ha llevado al fortalecimiento de los Hutíes, una milicia que ahora bombardea y secuestra a embarcaciones comerciales en el Mar Rojo, justificando sus acciones en el contexto de la guerra en Gaza. 

Yemen, ubicado al sur de Arabia Saudita, se encuentra actualmente dividido en tres áreas de influencia: el sur, bajo el control de las fuerzas leales al presidente reconocido por la ONU, Al-Hadi; otra zona tiene presencia de las milicias sunitas de Al Qaeda y el Estado Islámico; y el norte, está mayormente controlado por las guerrillas Hutíes.

Para comprender el conflicto yemení, es crucial explorar la «guerra fría» en el Medio Oriente entre los regímenes de Irán y Arabia Saudita. Ambos países son potencias regionales con regímenes teocráticos, ejércitos bien equipados y vastos recursos petroleros. Esta ¨guerra fría¨ también tiene un componente teológico vinculado a las dos vertientes mayoritarias del Islam: la sunita, la que profesan más del 80% de musulmanes en el mundo y la chiita, un aproximado del 10% de la población musulmana.

Luego de la muerte de Mahoma, en el siglo 7 D. C, surge una rivalidad entre dos grupos de seguidores del profeta fundador del Islam que se atribuían el derecho a gobernar el califato o imperio: los sunitas y los chiitas.

FUENTE: CUELILARGO

Lo que comenzó como una lucha dinástica y política, con el tiempo, se agudizó por diferencias entre ambas ramas islámicas en su interpretación del libro sagrado, el Corán y esos conflictos se atenúan o acrecientan cada cierto tiempo. Hoy, grupos radicales sunitas como Al Qaeda, el Estado Islámico, etc., confrontan a otros extremistas chiitas como Hezbollah, Huties, etc., en los recientes conflictos internos de Iraq, Siria, El Líbano y Yemen, y aquí es donde se involucran los intereses hegemónicos de potencias sunitas como Turquía y Arabia Saudí y la de Persia convertida al Islam en el siglo 16 D.C, Irán.

FUENTE: THE WALL STREET JOURNAL

Yenmen ha transitado por tres fases políticas:  una monarquía zaidí hasta 1970; la coexistencia de Yemen del Norte, una república árabe conservadora coexistiendo con Yemen del Sur, una república socialista pro soviética entre 1970 y 1990, y la unificación en 1990. La población yemení se divide aproximadamente al 50% entre musulmanes sunitas y zaidíes, una rama del chiismo y estos últimos se concentraban en la provincia del norte de Sadá.  

Los zaidíes se unieron a las protestas de la ¨primavera árabe¨ yemení de 2011, exigiendo la destitución del presidente Saleh quien marginó a grandes sectores de la población incluyéndolos.

Tras la renuncia de Saleh en 2014 su sucesor Al-Hadi también fue acusado de corrupción y de descuidar a los sectores más pobres del país y en 2014 los zaidíes formaron una guerrilla que avanzó hacia la capital Saná, la cual controlan hasta el día de hoy. Las fuerzas del gobierno de Al-Hadi combatieron a los zaidíes, liderados por el jeque Hussein al-Houthi quien murió en batalla ese mismo año. De ahí que esta guerrilla cambiara su nombre por el del fundador del movimiento islamista zaidí: los Hutíes. Mientras esto sucede, las milicias Hutíes y las del gobierno reconocido internacionalmente de Al-Hadi, combaten, en paralelo, a los sunitas radicales de Al Qaeda y el Estado Islámico.

 En 2015 los saudíes encabezaron una coalición de ejércitos árabes de naciones sunitas como Egipto, Marruecos, etc., mientras los Hutíes se empoderaron en la zona suroccidental de Yemen y hasta hoy, participan en una de las guerras civiles más letales del siglo 21.

¿Por qué los Hutíes chiitas de Yemen se involucran en un conflicto regional del Medio Oriente cuando internamente se mantienen vigilantes para no perder los territorios conquistados en su país, que se disputan contra fuerzas leales del presidente Al-Hadi en el sur, y la presencia militar de Al Qaeda y el Estado Islámico en la zona oriental de esa nación?

Los Hutíes, como guerrilla zaidí, una sub rama del Islam chiita que es la que defiende el régimen de Irán desde la revolución islámica de 1978, cuentan con financiamiento y armas de la potencia persa en el Medio Oriente, que a su vez, apoya también a otros grupos chiitas como Hezbollah, en El Líbano; milicias chiitas en Iraq y Siria, e incluso a la sunita Hamas por aquello de que ¨el enemigo de mi enemigo es mi amigo¨, y ese el caso del vínculo coyuntural entre Irán y el movimiento terrorista palestino en la franja de Gaza.

Desde que una coalición de países árabes lideradas por Arabia Saudí y con apoyo de Estados Unidos se involucró en la guerra civil yemení, bombardeando continuamente, zonas estratégicas de los Hutíes, estos respondieron en 2019 con ataques de misiles a instalaciones petroleras de Arabia Saudí y de nuevo atacaron 22 objetivos de ese país en 2021. Por esa razón el régimen de Riad anunció un cese al fuego en Yemen en 2022.

Si bien la agenda de los Hutíes es la de controlar todo el territorio yemení en sus ¨discos duros¨ de islamistas radicales pro iraní, están colaborando junto a Hezbollah y otras facciones chiitas a atacar a Israel en nombre de la causa palestina y además de haber lanzado misiles de largo alcance a ciudades israelíes los Hutíes están secuestrando o haciendo daños leves con drones a navíos comerciales de países occidentales que atraviesan el Mar Rojo, acusando a las naciones que utilizan esta ruta de comercio de apoyar a Israel en la guerra contra Hamas en Gaza.

ATAQUES HUTÍES A EMBARCACIONES COMERCIAL EN EL MAR ROJO Y ATAQUES DE EEUU Y REINO UNIDO A BASES MILITARES HUTÍES EN YEMEN. FUENTE: CBS

Con está situación, que obviamente tiene la luz verde de Irán (¿y quién sabe si también de Putin?), los Hutíes agravan el conflicto del Medio Oriente y a la vez se presentan como temibles yihadistas no solo en Yemen si no fuera de su país.

¿EL AÑO PROXY?

La palabra ¨proxy se ha popularizado en el periodismo en referencia a conflictos cuales poderes internacionales emplean grupos para hostigar a sus enemigos sin una confrontación directa. Este concepto moderniza la noción de la «guerra fría» posterior a la Segunda Guerra Mundial, entre los aliados de Estados Unidos y la ex Unión Soviética (gobiernos, guerrillas, grupos terroristas, sicarios, etc.), utilizando un término común en la informática del siglo XXI. «Proxy» también se refiere a un programa, servidor o dispositivo que realiza acciones indirectas en representación de otro.

En Ucrania se especula que miembros que ex militares de países occidentales colaboran con la resistencia ucraniana contra las tropas rusas, que, a su vez, dependen del grupo mercenario Wagner, vinculado al fallecido Yevgeni Prigozhin. Además, reciben respaldo de los fanáticos islamistas liderados por el gobernador checheno Ramzan Kadyrov. Algunos analistas sugieren que las tropas ucranianas podrían considerarse proxies de la OTAN, interesada en frenar la expansión rusa. En cualquier interpretación, el conflicto ruso-ucraniano involucra a múltiples actores más allá de estos dos países.

 En el Medio Oriente, el régimen iraní, con la intención de eliminar a Israel, utiliza cuatro proxies principales: Hamas en Gaza, Hezbollah en el sur de El Libano, los Huthies en Yemén y grupos islamistas en la frontera de Siria con Israel. Estos actúan como instrumentos en el conflicto directo o lanzan ataques desde ubicaciones estratégicas.

Aunque el concepto de proxies es antiguo, la palabra es relativamente nueva. A lo largo de este año, hemos conocido con más detalle a los proxies en conflictos mediáticos, pero esto no implica que no hayan existido anteriormente, en distintas formas y en otros conflictos.

 

PIÑERA EL MENSCH

Sebastián Piñera fue un buen político, y así lo reconocen varios de sus adversarios comenzando por el actual presidente chileno Gabriel Boric quien fue su acérrimo crítico y rival desde las manifestaciones estudiantiles contra sus gobiernos y los dos de la centro izquierdista Michelle Bachelet, quien lo ha elogiado tras su trágica muerte como un ¨un líder político que abrió camino a lo largo de toda su trayectoria a una derecha moderna, democrática, liberal, abierta al dialogo y a lo acuerdos por el bien superior de Chile¨.

Escribir un texto más sobre el legado político de un hombre de acción como Piñera en un continente tan huérfano de liderazgos pragmáticos que desvinculan su visión ideológica de su deber como hombres de estado no tiene mayor sentido. Son pocas las personas que entran a la política y se mantienen como mensch, una palabra del idioma que hablaban mis abuelos judíos polacos y rumanos, el yiddish (un lenguaje que mezcla hebreo, alemán y algunos términos de otros idiomas de Europa del Este), Mensch da la idea de integridad y bonhomía, y eso es lo que caracterizaba al ex presidente chileno.

Esa cualidad se la reconocen la mayoría de los chilenos que salieron a la calle a pedir su renuncia en las protestas de 2019 y 2020 luego le concedieron que su manejo de proponer un plebiscito para una nueva constitución (luego rechazado durante la presidencia de Boric), reveló su disposición a escuchar un clamor popular.

En su ¨Carta abierta al expresidente Sebastián Piñera¨, el periodista y profesor de literatura Cristián Warnken, escribió, lo que, para mí, ha sido la más honesta y profunda reflexión sobre la figura de ese mensch. Comparto un fragmento:

¨Hoy le escribo esta carta como un adversario político suyo, al que le molestaron muchos aspectos de su personalidad política y de sus gobiernos, pero que reconoce en usted un demócrata cabal. Cada vez es más difícil encontrar demócratas cabales en nuestra América Latina asediada por las tentaciones populistas y autoritarias. Y eso: que usted lo haya sido en momentos donde era más fácil recurrir a la fuerza que a la razón, habla de una lucidez política cada vez más escasa y habría que ser muy mezquino para no reconocer eso. Y eso es lo que la historia -no los que se creen dueños de la interpretación de la historia- reconocer…¨

¨…Nos quisieron convencer de que es imposible que alguien de derecha sea un demócrata. Usted mostró lo contrario y que en democracia es posible y necesaria la alternancia, y eso tampoco se lo perdonaron.  Por eso lo odiaban tanto, desde una superioridad moral que después ha mostrado ser no sólo feble sino hipócrita. Esa es la izquierda de la que vengo y que hoy me avergüenza y me ha hecho repensar muchas cosas.

¨…La muerte le acaba de jugar una mala pasada (siempre lo hace). Pero no lo tome como una derrota: mire al país entero acompañando a los suyos en este momento de duelo. ¿No es impresionante? ¿No hay un signo ahí de algo, de lo que tiene que venir, de un país otra vez respetuoso de sus autoridades, de las formas, de su historia, de los acuerdos y la convivencia cívica entre los que piensan distinto? …¨.

¿PROBLEMA AJENO?

Recuerdo que para muchos periodistas y analistas Hugo Chávez solía ser solo una figura pintoresca, divertida, quizás con algunos excesos, pero en todo caso, algunos celebraban sus comentarios socarrones sobre Bush, Alan García, y por supuesto, ¨el coco¨ que confrontó a sus amigos de las FARC: Álvaro Uribe.

El tiempo pasó, Chávez murió, pero su proyecto totalitario prosiguió con Maduro y la ayuda del régimen cubano, iraní, ruso y chino; casi seis millones de venezolanos emigraron; el narcotráfico se convirtió en el gran negocio de una cúpula militar (el cartel de los soles) que es parte del eje Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Centroamérica y exportación a África, y grupos criminales venezolanos, como el Tren de Aragua, ahora son transnacionales y afectan a varios países de la región.

Tal parece que ya el chavismo no da gracia como antes y ya no es un modelo a imitar con la excepción de unos cuantos siguen viviendo de ideologías trasnochadas de los años sesenta y setenta del siglo 20. Entonces, ¿sigue siendo la alternativa tomárselo como un problema exclusivamente venezolano? ¿Hay que guardar bajo perfil ante el intento de hacer una elección nueva, este año, inhabilitando a la candidata más popular venezolana, María Corina Machado? Ella merece respaldo, no solo por su valentía, si no, porque es la única alternativa en tiempo presente de movilizar la calle siempre y cuando tenga respaldo internacional.

FUENTE: VIVO PLAY.

No creo que a estas alturas el régimen chavista caerá por una elección ni por negociaciones diplomáticas. Ya está aferrado al poder con cadenas que ni el mago escapista Houdini podría desanudar. El futuro de Venezuela será definido por los intereses de grandes potencias como Estados Unidos, Rusia y China, pero queda claro, que, sin una posición principista, el peligro de la influencia perniciosa del régimen de Maduro y sus aliados regionales y mundiales, es una amenaza para la democracia y la economía de otros pueblos. Venezuela nunca fue y no dejará de ser un problema ajeno.

CARICATURA DE FERNANDO PINILLA EN SU TWITER.

En el año 1995, tuve el privilegio de entrevistar al padre Joaquín García Sánchez en su oficina del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía Peruana (CETA), con motivo de mi tesis doctoral sobre los descendientes de inmigrantes judíos y mujeres mestizas durante el boom del caucho. Joaquín me recibió con una cálida sonrisa y compartió su vasto conocimiento dejando entrever su humildad y apertura hacia un desconocido en busca de respuestas.

La oficina del padre Joaquín era un testimonio visual de sus experiencias como misionero agustino especializado en asuntos amazónicos. Objetos coleccionados de la selva y de diversos rincones del mundo, regalos de autoridades locales y recuerdos de sus viajes adornaban el lugar. Entre ellos me relató la historia de souvenir que recibió de regalos por parte de un alcalde de una ciudad israelí y otros visitantes de ese país del Medio Oriente.

El padre Joaquín no solo era un erudito en la historia del Amazonas peruano, en particular de la región de Loreto y la ciudad de Iquitos, si no también dominaba otros campos, desde religiones hasta historia universal y arte. Sin embargo, lo que más impactó fue su disposición a compartir sus conocimientos, especialmente cuando accedió a extensas entrevistas para mi investigación. Su interés no solo yacía en la cultura amazónica, la influencia del catolicismo y la historia del caucho, sino también en la diversidad de migraciones y la vida espiritual de sus descendientes en esta región del mundo.

De aquella entrevista surgió una amistad duradera, que se tradujo en encuentros para discutir variados temas. Al mudarme a Perú, el padre Joaquín me extendió su amistad, invitándome a participar como ponente en eventos organizados por el CETA y la Biblioteca Amazónica, dirigida por su ¨mano derecha¨, Alejandra Schindler.

Cuando el cementerio israelita de Iquitos (el único en Perú aparte del de Lima), iba a ser demolido para ampliar el camposanto cristiano el padre Joaquín intervino solicitando que se le declarase patrimonio cultural de la nación y logró preservar su integridad.

Joaquín falleció el 18 de enero. Su legado se materializa en el reconocimiento como «Caballero del Amazonas», otorgado por el gobierno regional de Loreto. Quienes lo conocimos lo recordaremos como el gran promotor cultural y amigo generoso que fue. Su legado perdura, y su contribución a la educación, vida religiosa y cultura del Amazonas peruano merece ser explorada y valorada.

EN JUNIO DE 2007 ¨EL CABALLERO JOAQUÍN SÁNCHEZ GARCÍA RECIBIÓ DE MANOS DEL ENTONCES PRINCIPE DE ASTURIAS, ACTUAL REY DE ESPAÑA, EL PREMIO ¨BARTOLOMÉ DE LAS CASAS¨ QUE HONRA A INSTITUCIONES Y PERSONAS QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS Y VALORES DE POBLACIONES INDIGENAS DE AMÉRICA LATINA.

Para obtener más información sobre los aportes del Padre Joaquín García, se puede consultar el siguiente enlace:

https://diariolaregion.com/anoche-dejo-de-existir-el-padre-joaquin-garcia-sanchez/

¿EL AÑO PROXY?

La palabra ¨proxy se ha popularizado en el periodismo en referencia a conflictos cuales poderes internacionales emplean grupos para hostigar a sus enemigos sin una confrontación directa. Este concepto moderniza la noción de la «guerra fría» posterior a la Segunda Guerra Mundial, entre los aliados de Estados Unidos y la ex Unión Soviética (gobiernos, guerrillas, grupos terroristas, sicarios, etc.), utilizando un término común en la informática del siglo XXI. «Proxy» también se refiere a un programa, servidor o dispositivo que realiza acciones indirectas en representación de otro.

En Ucrania se especula que miembros que ex militares de países occidentales colaboran con la resistencia ucraniana contra las tropas rusas, que, a su vez, dependen del grupo mercenario Wagner, vinculado al fallecido Yevgeny Prigozhin. Además, reciben respaldo de los fanáticos islamistas liderados por el gobernador checheno Ramzan Kadyrov. Algunos analistas sugieren que las tropas ucranianas podrían considerarse proxies de la OTAN, interesada en frenar la expansión rusa. En cualquier interpretación, el conflicto ruso-ucraniano involucra a múltiples actores más allá de estos dos países.

 

En el Medio Oriente, el régimen iraní, con la intención de eliminar a Israel, utiliza cuatro proxies principales: Hamas en Gaza, Hezbollah en el sur de El Líbano, los Huties en Yemen y grupos islamistas en la frontera de Siria con Israel. Estos actúan como instrumentos en el conflicto directo o lanzan ataques desde ubicaciones estratégicas. En este momento el grupo pro iraní que está causándole pesadillas al mundo es el de los Huties que han logrado poner en jaque, con secuestros y ataques de drones, a embarcaciones comerciales de varios países, la libre navegación del Mar Rojo que conecta al Mar Mediterráneo con el Océano Índico, es decir, Europa con Asía.

Si bien el concepto de proxis es antiguo, la palabra es relativamente nueva. A lo largo de este año, hemos conocido con más detalle a los proxies en conflictos mediáticos, pero esto no implica que no hayan existido anteriormente, en distintas formas y en otros conflictos.

 

             

TAIPEI STORY

Así se titula una película de 1985 del destacado director taiwanés Edward Yang, pero la historia que nos ocupa es distinta.

La actual República Popular de China (RPC) es un sistema totalitario que hereda el legado de la dictadura del partido nacionalista Kuomintang que gobernó la República de China desde 1912 hasta 1949, cuando las fuerzas guerrilleras comunistas lideradas por Mao Tse Tung prevalecieron sobre las tropas de Chiang Kai-shek. Tras su derrota en 1949, Chiang Kai-shek y alrededor de dos millones de nacionalistas, emprendieron un éxodo hacia la isla de Formosa, anteriormente colonia española y luego japonesa, fundando así Taiwán.

Desde que Xi Jinping asumió el poder en China en 2013, el Partido Comunista ha sostenido que la reunificación con Taiwán es solo cuestión de tiempo, intensificando las tensiones entre China y Occidente. A partir de las relaciones diplomáticas establecidas entre Estados Unidos y China en la década de 1970, surgió la denominada política de «ambigüedad estratégica» estableciendo que cualquier nación del mundo puede comerciar con Taiwán como si fuera una entidad autónoma, siempre y cuando acepte la premisa, algo surrealista, de que debe limitarse a establecer un consulado comercial sin estatus de embajada con una entidad llamada «China-Taipéi» (¡prohibido ¨Taiwán¨!), sin reconocerla como una nación independiente.

Para China este tema es una cuestión de orgullo nacional y, al mismo tiempo, de gran importancia geopolítica debido a la industria de producción de microchips que alberga Taiwán controla el 54% del mercado mundial.

FUENTE: NBC NEWS.

Por esta razón, el régimen de Xi Jinping intervino en las recientes elecciones presidenciales taiwanesas mediante desinformación y hackeo, fracaso en su intento de impedir que el Partido Progresista Democrático, de orientación independentista, que ha estado en el poder con dos mandatos desde 2016 bajo la presidencia de Tsai Ing-wen, obtuviese una nueva victoria, el 13 de enero, esta vez, con el futuro presidente William Lai-Ching-te.

En Taiwán, cada elección es utilizada por el régimen de Pekín para demostrar que el gran dragón asiático no renuncia a devorar a la pequeña «isla hermosa».