Hace unos días mi gran amiga Ofelia me comentó que la tradición de dar regalos en Navidad viene del famoso “Cuento de Navidad” del escritor británico, Charles Dickens por lo cual me ganó la curiosidad para leer sobre el tema.
En el Evangelio de Mateo (2:1-2, 11) hay referencia a los reyes magos llevando al recién nacido Jesús ofrendas: oro, incienso y mirra, y sin embargo, la tradición de dar regalos en Navidad no se inicia hasta el siglo 19 hasta la fama que obtuvo el “Christmas Carol” (Cuento de Navidad) de Charles Dickens, publicado en 1843.
La obra presenta al famoso personaje Ebenezer Scrooge, un huraño y tacaño hombre de negocios que detesta perder el tiempo en “sensiblerías” como la Navidad y además de negar su ayuda a causas sociales, exige a su pobre empleado Bob Cratchit ir a trabajar sin descanso ese día. Todo cambia con la visita de tres espíritus, el del pasado, el presente y el futuro, que al sensibilizarlo lo convierten en un hombre bondadoso que pasa la Nochebuena llevando el pavo y regalos a la familia de su trabajador y hace especialmente feliz con obsequios a su inválido hijo Tim.
Version: Muppet Christmas Carol
Esta historia presenta una celebración de Navidad muy distinta a las que se hacían hasta que los británicos, y luego, gradualmente, el mundo occidental siguió con las premisas y tradiciones de este cuento de Dickens, tal como Les Standiford indica en su estudio “El Hombre que inventó la Navidad” (2008), en el cual demuestra que hay un antes y un después de este cuento: se popularizaron las tradiciones de enviar tarjetas de buenos deseos; los villancicos, la noción de la Navidad como una época de caridad y el ya universal árbol que todo cristiano ilumina en su hogar. También la “blanca navidad” de Dickens (vinculada a todos los 24 de diciembre nevando), llegó también a Estados Unidos e inspiró a que las primeras fabricas concedieran a sus empleados un día festivo más.
La blanca navidad, de Dicken a la cancion de Irving Berlin y el film con Bing Crosby
¿Y cómo era la Navidad antes de que el “Christmas Carol” la cambiara?
Era un día de plegarias sin mayor celebración, y definitivamente, la exaltación por la compasión hacia los más necesitados no era un valor vinculado a la festividad. De hecho, hasta cierto momento del siglo 17, los puritanos ingleses rechazaban la fiesta y algunas iglesias protestantes prohibían conmemorarla por vincularla a sus rivales católicos. En la todavía colonia norteamericana de Gran Bretaña, fundada por puritanos, se celebraba de manera solemne en algunos hogares e incluso, su festejo se llegó a declarar ilegal en algunas ciudades como Boston, entre 1659 y 1681.
Cuando Estados Unidos se independiza del imperio, sus primeros ciudadanos conciben la Navidad como una festividad inglesa de la cual se desligan, pero es el espíritu festivo y social que inspira la obra de Dickens la que a partir del siglo 19 hace que todas las corrientes del cristianismo occidental adopten las costumbres esbozadas por el gran escritor y otras como la universalización de la figura de Santa Claus, cuyo antecedentes es San Nicolás (inspirado en un obispo griego del mismo nombre que en el siglo 4 DC vivió en Anatolia, actual Turquía, que según leyendas medievales ayudaba especialmente a los niños y adolescentes), pero que ya en Norteamérica, desde el siglo 17, y luego en Inglaterra y Francia, va evolucionando hasta la figura del bonachón fabricador de juguetes (El Santa Claus, de hoy, vestido de rojo y blanco, fue una creación de la Coca-Cola que a partir de 1931 hizo una campaña de publicidad que consolidó al mito).

De San Nicolas (de Bari) a Santa Clause
Sobre el árbol de Navidad, antes del cuento de Dickens, el Príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, fue quien introdujo esa costumbre, en 1840, al colocarlo en el palacio, siguiendo una tradición de su tierra natal, Alemania.
Obviamente, no todo los cambios de la Navidad fueron consecuencia del famoso cuento de Charles Dickens, pero su “Christmas Carol”, así como otros que escribió ambientados en esa estación del año como “Las campanas”, “El grillo del Hogar”, “La batalla de la vida” y “El hechizado”, secularizaron a un día religioso en una época en la cual las diferentes corrientes del cristianismo no hubiesen compartido las mismas costumbres, a no ser que ese escritor – cuyo bicentenario de su nacimiento fue celebrado este año – la convirtiera, con su literatura, en una festividad universal con un mensaje con contenido social y humanista.

Que tierno es Bing Crosby cuando canta. Ahhhhhhhhhh! Si todos se encontraran con los 3 espíritus, quizás no habría guerras.
Aunque nuestra Navidad no sea blanca, es maravilloso compartir el nacimiento del Niño Jesús en nuestras vidas con un sentido de Paz , Amor y Felicidad para todos nosotros, ese es el verdadero significado de esta fecha, y no importa cuan diferentes sean nuestros credos, todos los seres humanos compartimos nuestro deseo de buenaventura para nuestro mundo y nuestros congéneres.