SALIÓ SALEH Y QUEDA AL QAEDA
marzo 18, 2012 por arielsegal
El pasado Noviembre, Alí Abadlá Saleh, dictador de Yemen firmó un acuerdo propuesto por los países del Golfo Pérsico en el que deja al poder, luego de 33 años, a cambio de inmunidad legal por su responsabilidad en violaciones contra derechos humanos, incluyendo las de muertes durante las protestas callejeras en su contra durante el año pasado.
Luego de sobrevivir a un atentado en en junio de 2011 que lo dejó con quemaduras en más de 40% de su cuerpo (convaleció por 4 meses en Arabia Saudita), Saleh comprendió que no solo perdió a la calle, sino a sectores de su ejército y en enero viajó a Estados Unidos en donde aseguró que pronto regresaria a su país a liderar a su partido desde la oposición.


Debe ser motivo de celebración el derrocamiento de todo dictador. Saleh fue un golpista que se convirtió en líder de la Junta Militar de Yemen del Norte desde 1978 y luego presidente electo de Yemen unificado en 1990, cuando se acordó establecer un sistema presidencialista civil. Como suelen hacer la mayoría de los militares que prometen democracia, Saleh reformó la constitución para ser reelecto y perpetuarse en el poder.
La dimisión de Saleh no implica que Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), que opera con total impunidad en buena parte del territorio yemení, se detendrá en su intento de derrocar a su sucesor para crear un régimen islamista, ni mucho menos que la guerrilla de chiítas del movimiento Al Houthi del norte, buscarán crear una nación independiente. Este escenario, en el segundo país con más armas por persona en la tierra (más de 60% de sus habitantes), y el más pobre del mundo árabe (con más de 40% de la población en niveles cercanos a desnutrición), se complica más por el apoyo que tiene la guerrilla Al Houthi, chiíta, del régimen también chiíta iraní; confrontado por el gobierno apoyado por la monarquía sunita de Arabia Saudita y la enemistad de ambos grupos y sus protectores extranjeros con Al Qaeda.

¿Sale Saleh? Sí, ya es un hecho pues a fines de febrero anunció que se exilará en Etiopia, pero igual en Al Qaeda queda, y también otros islamistas radicales y piratas yemeníes que junto a los somalíes hacen grandes negocios en ambas orillas del Mar Rojo, y las guerrillas separatistas continuarán con la lucha armada. Nada hay que celebrar en la tierra de nadie y de todos, llamada Yemen.

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Es un deja vu,que en el momento que cae un gobierno, los que particparon en el, y en sus abusos,renuncian..a cambio «de» ..y se pasan a la oposicion….