El 2012 no fue el fin del mundo tal como intentaron convencernos algunos creyentes, supersticiosos y oportunistas que mercadearon con la cosmovisión maya, pero sí un año en el que el mundo se está cayendo a varios que se creían inmortales.
Hugo Chávez parece estar en fase terminal de un cáncer que será el fin de su mundo, como bien expresa la periodista Milagros Socorro en su artículo “Sin piedad” el 17-12-12: “Ahora sabemos, sin lugar a dudas, que lo único que convenía a Chávez era retirarse del mando y no comprometerse en una campaña electoral. Pero eso hubiera puesto en riesgo los intereses de quienes tenían en sus manos la posibilidad de impedir que Chávez malbaratara sus restos de vitalidad. Esto incluye, desde luego y principalmente, a los cubanos, quienes, como ha quedado demostrado, sólo han visto en el pobre Chávez una chequera que camina por América Latina”.
Fin de mundo para varios gobiernos de la región que dependían, para jugar a una supuesta soberanía económica, del caudillo venezolano, aunque la demagogia del chavismo (también sin piedad para sus contrincantes) puede, como el peronismo, instalarse en Venezuela por largo tiempo.
>
El opositor Julio Borges muestra cantidad regalada por Chávez a otros gobiernos del continente.
Todo parece indicar que el mundo también se le cae al tirano sirio Bashir al-Assad que, según rumores, negocia su salida del poder a cambio de inmunidad e impunidad para él, familiares y algunos militares de su círculo íntimo. Lo cierto es que su ex aliado ruso Putin ya habla con los países occidentales de la Siria post-al Assad y podría otro régimen dictatorial como ocurrió en otras naciones árabes del Medio Oriente y del Magreb (África del norte) en el 2011.
¿Será Siria como hoy es Iraq, Yemen y Libia, un nuevo bastión de Al Qaeda u otros grupos islamistas? ¿Se convertirá también Egipto, con su nueva constitución aprobada en referéndum, en una nación fundamentalista? ¿Termina el sueño de un Medio Oriente democrático que se islamiza; el de una Europa igualitaria con la reducción del gasto social; de una Estados Unidos segura con el terror las frecuentes matanzas ejecutadas por psicópatas armados hasta los dientes y de un lejano oriente pacífico como la región con la carrera armamentista más creciente del planeta?
Se desconoce con exactitud lo que dice el parte médico pero hay gran preocupación mundial por su salud y ciertamente, millones de personas lo extrañarán cuando sea lo que sea el paraíso (y si existe, no hay dudas que ese es su destino final), lo reciba.
Nelson Mandela o como lo apodan los sudafricanos Madiba (un título honorifico otorgado por los ancianos del clan Tata, al cual pertenece) recién fue dado de alta tras una infección pulmonar, pero aun su salud es delicada por lo que se mantienen una gran vigilia por el deseo de que viva mucho más de sus 94 años, aun cuando ya es inmortal como un referente de la lucha por los derechos humanos (DDHH) y por su resilencia (la capacidad de recuperarse ante la adversidad e incluso, a veces, transformar esa experiencia en una conducta positiva).
Luego de sufrir por décadas la persecución y prisión con trabajos forzados en la isla de Robeen durante 17 años del régimen de Apartheid (discriminación racial), Mandela convirtió a Sudafrica en una nación democrática, multirracial y tolerante luego de recuperar su libertad y convertirse en presidente desde 1994 hasta 1999.
Es fácil idealizar a varios luchadores por los DDHH, pero el caso de Mandela es similar al de pocas personas que sacrifican sus vidas por la libertad repudiando la violencia como lo hizo Gandhi liderando la lucha contra el imperio británico en la India por medio de la desobediencia civil, o recientemente Aung San Suu Kyi, quien enfrentó a la Junta Militar de Myanmar (Birmania), con métodos no violentos, hoy diputada del parlamento de su país tras varios años de privación de libertad. La trayectoria del ex prisionero número 466/64 de Sudafrica fue siempre coherente, y su discurso de no violencia y tolerancia se tradujo en hechos cuando estuvo en el poder, a diferencia de unos cuantos enfermos que quieren legar el imaginario de grandes epopeyas nunca ejecutadas y que muestran gran contradicción entre sus palabras en nombre del amor y la unión, cuando dividen con odio a sus pueblos.
Mandela debe inspirar a quienes se preocupan por la salud de un líder que, al no enfermarse de poder, el poder no lo enfermó a él.
Hace unos días mi gran amiga Ofelia me comentó que la tradición de dar regalos en Navidad viene del famoso “Cuento de Navidad” del escritor británico, Charles Dickens por lo cual me ganó la curiosidad para leer sobre el tema.
En el Evangelio de Mateo (2:1-2, 11) hay referencia a los reyes magos llevando al recién nacido Jesús ofrendas: oro, incienso y mirra, y sin embargo, la tradición de dar regalos en Navidad no se inicia hasta el siglo 19 hasta la fama que obtuvo el “Christmas Carol” (Cuento de Navidad) de Charles Dickens, publicado en 1843.
La obra presenta al famoso personaje Ebenezer Scrooge, un huraño y tacaño hombre de negocios que detesta perder el tiempo en “sensiblerías” como la Navidad y además de negar su ayuda a causas sociales, exige a su pobre empleado Bob Cratchit ir a trabajar sin descanso ese día. Todo cambia con la visita de tres espíritus, el del pasado, el presente y el futuro, que al sensibilizarlo lo convierten en un hombre bondadoso que pasa la Nochebuena llevando el pavo y regalos a la familia de su trabajador y hace especialmente feliz con obsequios a su inválido hijo Tim.
Version: Muppet Christmas Carol
Esta historia presenta una celebración de Navidad muy distinta a las que se hacían hasta que los británicos, y luego, gradualmente, el mundo occidental siguió con las premisas y tradiciones de este cuento de Dickens, tal como Les Standiford indica en su estudio “El Hombre que inventó la Navidad” (2008), en el cual demuestra que hay un antes y un después de este cuento: se popularizaron las tradiciones de enviar tarjetas de buenos deseos; los villancicos, la noción de la Navidad como una época de caridad y el ya universal árbol que todo cristiano ilumina en su hogar. También la “blanca navidad” de Dickens (vinculada a todos los 24 de diciembre nevando), llegó también a Estados Unidos e inspiró a que las primeras fabricas concedieran a sus empleados un día festivo más.
La blanca navidad, de Dicken a la cancion de Irving Berlin y el film con Bing Crosby
¿Y cómo era la Navidad antes de que el “Christmas Carol” la cambiara?
Era un día de plegarias sin mayor celebración, y definitivamente, la exaltación por la compasión hacia los más necesitados no era un valor vinculado a la festividad. De hecho, hasta cierto momento del siglo 17, los puritanos ingleses rechazaban la fiesta y algunas iglesias protestantes prohibían conmemorarla por vincularla a sus rivales católicos. En la todavía colonia norteamericana de Gran Bretaña, fundada por puritanos, se celebraba de manera solemne en algunos hogares e incluso, su festejo se llegó a declarar ilegal en algunas ciudades como Boston, entre 1659 y 1681.
Cuando Estados Unidos se independiza del imperio, sus primeros ciudadanos conciben la Navidad como una festividad inglesa de la cual se desligan, pero es el espíritu festivo y social que inspira la obra de Dickens la que a partir del siglo 19 hace que todas las corrientes del cristianismo occidental adopten las costumbres esbozadas por el gran escritor y otras como la universalización de la figura de Santa Claus, cuyo antecedentes es San Nicolás (inspirado en un obispo griego del mismo nombre que en el siglo 4 DC vivió en Anatolia, actual Turquía, que según leyendas medievales ayudaba especialmente a los niños y adolescentes), pero que ya en Norteamérica, desde el siglo 17, y luego en Inglaterra y Francia, va evolucionando hasta la figura del bonachón fabricador de juguetes (El Santa Claus, de hoy, vestido de rojo y blanco, fue una creación de la Coca-Cola que a partir de 1931 hizo una campaña de publicidad que consolidó al mito).
De San Nicolas (de Bari) a Santa Clause
Sobre el árbol de Navidad, antes del cuento de Dickens, el Príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, fue quien introdujo esa costumbre, en 1840, al colocarlo en el palacio, siguiendo una tradición de su tierra natal, Alemania.
Obviamente, no todo los cambios de la Navidad fueron consecuencia del famoso cuento de Charles Dickens, pero su “Christmas Carol”, así como otros que escribió ambientados en esa estación del año como “Las campanas”, “El grillo del Hogar”, “La batalla de la vida” y “El hechizado”, secularizaron a un día religioso en una época en la cual las diferentes corrientes del cristianismo no hubiesen compartido las mismas costumbres, a no ser que ese escritor – cuyo bicentenario de su nacimiento fue celebrado este año – la convirtiera, con su literatura, en una festividad universal con un mensaje con contenido social y humanista.
El conflicto de Siria se va comienza a desbordarse hacia países vecinos como Turquía que acaba de recibir el espaldarazo de la OTAN para desplegar misiles a lo largo de toda su límite para ejercer su derecho a la defensa si el régimen de Bashar al-Assad continúa provocando o permitiendo ataques esporádicos al otro lado de la frontera. También el conflicto sirio ya sacude a El Líbano, alterando a sus comunidades religiosas dividas en su apoyo al dictador o a los rebeldes. Sin embargo, lo que ocurre en Siria es esencialmente una guerra civil y algunos analistas hacen un paralelismo interesante con la que padeció España entre 1936 y 1939.
Siria ha sido gobernada por décadas bajo la tiranía de Hafez Al-Assad (1970 a 2000) y de su hijo, Bashar, quienes al pertenecer a la minoría de la comunidad religiosa alauita (15% de la población), coparon cargos del régimen del partido único Baath, en el poder desde 1963, con su correligionarios, causando los primeros resquebrajamientos internos de ese sistema totalitario, y luego, el recelo de la mayoría sunita del país.
El gobierno de al-Assad, en su conflicto con Israel por recuperar las alturas del Golán que le fueron conquistadas en la guerra de 1966, y por sus nexos con el grupo islamista radical chiíta, Hezbolah, en El Líbano, mantiene una alianza con el también chiíta régimen iraní que lo apoya con presencia de soldados de la guardia revolucionaria de ese país; y luchan ahora contra rebeldes sunitas laicos, apoyados por Turquía, y fundamentalistas, financiados por Qatar y Arabia Saudita.
Ahmadineyad de Iran, Al-Assad y Nassaralah de Heabollah
Durante la guerra civil española la Unión Soviética de Stalin sostuvo una alianza con las facciones comunistas y anarquistas contra el ejército de Franco y falanges de extrema derecha, apoyadas por el régimen de Hitler y de Mussolini, cada uno buscando que el país cayera en su área de influencia (además de experimentar con sus armamentos que luego utilizarían en la II Guerra Mundial).
En Siria, uno de los tableros en donde se juega la guerra sunita-chiita que comenzó tras la muerte de Mahoma en el siglo 7, proliferan fanáticos de ambas ramas del Islam. Irán apoya a las facciones chiitas y al gobierno, mientras que Al Qaeda – la gran multinacional islamista sunita,- lo hace a sus grupos radicales que se desplazan por la frontera con Irak.
En el caso de Siria las democracias del mundo apenas auxilian a los rebeldes – varias recién reconocen formalmente a la oposición – pero no actúan con la coherencia y urgencia que la situación amerita, y a diferencia de España durante la guerra civil, casi no hay quién escriba, como varios que preguntaron “por quién doblan las campanas” (Hemingway, dixit), por una tragedia que en año y medio ha costado la vida de más de 40 mil personas.
En 2006 el movimiento islamista Hamas ganó las elecciones parlamentarias de la Autoridad Palestina, y imponiéndose en el legislativo a la facción moderada del presidente Mahmoud Abbas, Fatah, heredera de los pasivos de corrupción del régimen de Yasser Arafat.
En 2007 Hamas tomó las instituciones del poder ejecutivo de Fatah en Gaza en una guerra civil apenas cubierta por los medios occidentales, en la que fueron asesinados y expulsados de la franja centenares de miembros del grupo de Abbas, que hoy solo gobierna zonas de Cisjordania.
Desde entonces, Gaza está por dominada por el régimen fundamentalista de Hamas, y la “democracia” quedó en esas elecciones, pues ahora controlan a la población por medio de la intimidación y la represión.
Hamas fue fundada en 1987 a imagen y semejanza de La Hermandad Musulmana de Egipto (HM) y ahora “el padre imita al hijo” luego que el presidente egipcio Mohamed Mursi decretó una ley que le otorgó impunidad a él y a la Asamblea Constituyente (AC), con mayoría de miembros de la HM, de cualquier decisión de la Corte Suprema Constitucional (CSC). Mursi asumió plenos poderes y como todo aspirante a dictador, anunció que “alguien debe proteger a la revolución” que derrocó al régimen de Mubarak.
No pasó una semana del polémico decreto presidencial y la AC culminó la redacción de la constitución que se someterá a referéndum el 15 de este mes, la cual plantea que los eruditos de la principal universidad islámica del país, Al-Azhar, “deberían ser consultados en todos los temas relacionados con la ley islámica”. Muchos ya le temían a la HM por su ideología islamista y aunque la nueva constitución propone una sola reelección, el actual comportamiento de Mursi asusta a muchos que también temen una amenaza concreta y conocida: la sustitución de una dictadura por otra.
Los militares no han reaccionado, quizá porque prefieren mantener el status quo en el cual siguen conservando sus privilegios, o probablemente porque jueguen al desgaste de Mursi y la HM para luego patear el tablero y recuperar poder político.
Como los militares durante décadas, La HM parece aprovechar la popularidad que les llevo al poder para luego detentarlo a la fuerza y como Hamas, para controlarlo por la vía religiosa radical. ¿Va Egipto hacia una hermandad nacional o hacia una islamista?
El 29 de noviembre de 1947 la ONU aprobó la creación de un estado árabe y uno judío en la colonia británica de Palestina, que hasta 1922 incluía también al reino de Jordania (Inglaterra se lo concedió a uno de los hijos del entonces rey de Arabia).
Palestina británica antes de primera división del´río jordan al Este y al Oeste
En el siglo 2 DC, el emperador Adriano llamó Palestina a la provincia romana de Judea como castigo simbólico a los judíos que continuaba rebelándose contra su imperio puesto que el nombre se deriva de la antigua Filistea: un reino cuyos habitantes llegaron al Medio Oriente desde islas griegas y que la Biblia destaca como uno de los peores enemigos de las monarquía hebreas.
Palestina romana a partir de Adriano.
Desde la época de Adriano hasta la creación del estado de Israel, todos los mapas mostraban el nombre de ese territorio como Palestina, que fue dominado por el imperio bizantino cristiano y, a partir del siglo 7, por diversas dinastías musulmanas, y desde entonces los árabes se volvieron mayoría sobre la población judía que marchó al exilio pero nunca dejó de añorar el regreso a su patria ancestral. Es por esto que tanto judíos israelíes como árabes palestinos están enfrascados desde comienzos del siglo 20 en un trágico conflicto en el cual, ambos tienen razones de peso para declarar la legitimidad histórica, religiosa y política sobre una extensión de tierra más pequeña que El Salvador, en Centroamérica.
En 1947, el movimiento nacional del pueblo judío, el sionismo, aceptó, pragmáticamente, el plan de partición de la Palestina Británica, propuesto por la ONU a pesar que ciudades fundadas por los antiguos hebreos como Jerusalén, Hebrón, etc., quedaban en el lado del estado árabe. En ese entonces, los gobiernos de los países árabes vecinos rechazaron ese plan y apenas se fueron los británicos entablaron una larga guerra para “echar a los judíos al mar”, para que en 1949 Cisjordania quedase anexada a Jordania y Gaza pasara a control militar egipcio hasta que Israel conquisto ambos territorios en 1967. (¡En esos 18 años ningún país árabe se interesó en crear un estado independiente palestino!)
En 2012, también un 29 de noviembre, por la vía diplomática, como hizo el movimiento sionista, el moderado Fatah de Mahmoud Abbas logró que la ONU le otorgue al futuro estado palestino el estatus de miembro observador, reconociendo, tácitamente, que ese país debe ser establecido, más o menos, en las fronteras previas de la guerra de 1967.. El actual gobierno de turno de Israel ha criticado la votación de la ONU aunque todos sus últimos 6 primeros ministros, incluyendo Netanyahu, han declarado que están de acuerdo con la formula de dos estados para dos pueblos.
Mahmoud Abbas
Binyamin Netanyahu
Los gobiernos de Israel tienen toda razón para golpear a Hamas, ¡y duro!, puesto que este grupo islamista radical no reconoce la existencia de su país, pero comete un error geopolítico cuando no acepta la vía del liderazgo de Fatah, – que a través de “ballots and not bullets” (del inglés, votos pero no balas),- busca la creación de su estado por la vía de la diplomacia, la construcción de instituciones y el reconocimiento internacional como hizo el sionismo en su momento.
Es cuestión de tiempo que algún gobierno de Israel tenga que aceptar que el estado palestino está ya encaminado y retome el camino del dialogo con el grupo de Abbas para aislar al radical islamista de Hamas, pues de lo contrario, indirectamente, se impondrá la visión violenta y no la pragmática, que divide al pueblo palestino.
Un contexto necesario para comprender el por qué del reciente conflicto entre Israel y Hamas – destinado a ciclos de violencia hasta que Israel reconozca un estado palestino en Cisjordania, y que la moderada Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas retome el control de Gaza de las manos del grupo radical Hamas, – es el factor iraní y el sudanés.
El 23 de octubre el régimen islamista sunita de Sudán acusó a la aviación israelí de bombardear un centro de construcción de armas en su capital, Jartum, financiado por los ayatolas chiitas de Irán (¡cuando se trata de Israel, extremistas de ambas ramas del Islam que se aniquilan entre sí, enfilan sus odios contra el estado judío!). En esta fabrica se ensamblaban misiles de largo alance Fajr-3 y Fajr 5, que luego se trasladaban a través de un puerto sudanés al desierto de Sinaí para introducirlos por túneles a la franja de Gaza (Hay antecedentes de embarcaciones iraníes transportando misiles a la frontera entre Egipto y Gaza).
Una las rutas de Irán para conducir misiles a Gaza
El gobierno de Israel, como haría cualquiera del mundo para proteger a sus ciudadanos, emprendió una estrategia para impedir que Hamas – que no oculta su agenda de destruir a su país – tenga cohetes de largo alcance y luego de la destrucción de la fábrica en Sudán, se inició la primera fase para este objetivo que ahora busca despojar al grupo islamista palestino de aquellos que sí llegaron a Gaza. El asesinato del líder militar de Hamas, Ahmad Jabari, arquitecto de esta conexión iraní-sudanesa, fue parte de esta guerra que se inició en una fase secreta y luego de que Hamas lanzara a Israel más de 800 cohetes a civiles en ciudades del sur e Israel, condujo a la fase inevitable y lamentable (por la muerte de civiles), de una confrontación directa para despojar al grupo islamista de los misiles iraníes.
Cohete de Hamas
Éste y muchos más contextos no ideologizados son imprescindibles para una cobertura más cabal de este conflicto.
El reciente conflicto es una secuencia del más largo y mortifero del 2009. Invito a leer un artículo que escribí sobre el tema en ese entonces
Mi artículo:
EL ODIO DESPROPORCIONADO
Ariel Segal
15-01-2009
Hay quienes acusan a Israel de actuar con “desproporción” en el actual conflicto en Gaza y sin embargo, son los mismos que, durante años, no alzaron su voz ante la ONU y otros organismos internacionales ante los desproporcionados ataques del movimiento islamista Hamas contra población civil de Israel.
El artículo 51 de la ONU, que reserva el derecho a toda nación a la defensa contra ataques armados, fue concebido para regular conflictos entre países y, por lo tanto, difícilmente se puede aplicar a la lucha entre un Estado y una guerrilla. Según el principio de proporcionalidad que algunos reclaman a Israel en esta guerra podríamos preguntarnos con cierto cinismo: ¿Tendría Israel que esperar a que Hamas tenga una capacidad militar similar a la suya, gracias a las armas que Irán, La Hermandad Musulmana de Egipto, Al Qaeda y otras organizaciones islamistas le proveen? ¿O mejor sería que Israel luche con los mismos métodos de Hamas bombardeando deliberadamente objetivos civiles y ejecutando atentados suicidas? ¿Quizá Israel deba exigir a sus ciudadanos del sur no ir a los refugios antiaéreos cuando Hamas lanza cohetes para que haya una proporcionalidad de víctimas inocentes en ambas partes, y así, el mundo de su consentimiento a la operación militar en Gaza? Estas preguntas retóricas tienen la finalidad de desmontar el absurdo argumento de la proporcionalidad que no es aplicable para un conflicto que, por sus características, jamás fue proporcional, como no lo son la mayoría de los que hoy ocurren en el mundo.
¿Qué le sugieren a Israel aquellos que ahora la critican para detener a un grupo terrorista como Hamas, que explícitamente predica su destrucción total? ¿Quizá, que haga gestos que demuestren que está dispuesto a otorgar a los palestinos soberanía, gradualmente, sí ellos demuestran que pueden ser buenos vecinos? Eso ya se hizo en el 2005 y por primera vez los palestinos tuvieron un territorio con continuidad territorial en Gaza para gobernarse a sí mismos luego de la retirada unilateral de Israel. Si se les hubiese otorgado soberanía marítima y aérea en ese entonces, entonces, ¿hoy Hamas estaría en paz con Israel o dispondría de armas sofisticadas, e incluso aviones, para atacarla? A ningún país le exigen como a Israel que se contenga en su capacidad disuasiva para intentar acabar con un status quo insostenible. Es por eso que el gobierno de Jerusalén decidió ejecutar la actual operación militar en Gaza con la intención de acabar, de raíz, con el terrorismo de Hamas.
Hay muchos cuestionamientos a Israel por la lamentable muerte de muchos palestinos inocentes, aunque, según el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, el gobierno egipcio, varios líderes mundiales como Sarkozy y Merkel, son responsabilidad exclusiva de Hamas. Entonces, ¿no sería también el momento de hacer cuestionamientos a este grupo terrorista? En el nombre de la utópica proporcionalidad, hagamos preguntas adicionales: ¿Y si Hamas se hubiese dedicado a construir escuelas, industrias y a generar empleos, en lugar de gastar el poco dinero que recibía de la comunidad internacional para comprar armas y prepararse para una guerra urbana, ocurrirían los trágicos eventos del presente? ¿Y si en lugar de hacer túneles en la frontera con Egipto para contrabandear armas, hubiesen hecho refugios antiaéreos, como Israel, para proteger a los civiles durante la “guerra santa” que dicen ejecutar? ¿Y si hubiesen recibido, luego de la retirada de Israel de Gaza, los tractores que le prometieron los saudíes, los médicos y equipos modernos de cirugía que ofrecieron los kuwaitíes, los edificios que arquitectos de Indonesia proyectaron levantar? El odio ilimitado de Hamas, que no le permite reconocer la existencia de un Estado Judío en ningún milímetro del Medio Oriente, es el origen de la desproporción que causa que se dedique más recursos – económicos, políticos y humanos – al sueño de destruir a Israel que al de construir Palestina. Esa es la más trágica de todas las desproporciones,
Shimon Peres, en una conferencia en Davos, Suiza, contesta las acusaciones de ataques desproporcionados de Israel a Gaza al Primer Ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan:
El gobierno de Netanyahu ha hecho en los dos últimos años lo que Israel le han señalado a los palestinos: “no perder una oportunidad para perder una oportunidad”, y es obvio que al no congelar la construcción de asentamientos en Cisjordania – requisito mínimo exigido por el moderado régimen de la Autoridad Palestina (AP) al mando de Mahmoud Abbas, y por Obama, – demuestra poco interés en buscar una solución de dos estados para dos pueblos para Israel y Cisjordania. En este aspecto, hay mucho que criticar al actual gobierno israelí, ante una AP que ha cumplido con casi todas las exigencias de la hoja de ruta sobre controlar el terrorismo; acabar con la incitación al odio desde el poder y en textos escolares; etc.
Israel, Cisjordania y Gaza
El caso de Gaza es diferente desde que el movimiento radical islamista Hamas se apoderó de la franja expulsando a los miembros del Fatah (palestinos laicos vinculados a Abbas), en 2007, quienes si bien tenían la mayoría parlamentaria de la Asamblea Palestina, eso no les daba el derecho de expulsar y apoderarse de las instituciones del ejecutivo en la pequeña franja entre Israel y Egipto.
Gaza es diferente a Cisjordania porque Hamas sigue promoviendo la destrucción de Israel, no endosa los acuerdos de Oslo de 1993, en los cuales palestinos e israelíes se reconocen mutualmente; lo cual sumado a su historial terrorista y sus constantes bombardeos al sur de Israel – a pesar de que el gobierno de Ariel Sharon retiró a todos los soldados y asentamientos judíos en 2005 – demuestran que son contraparte para una negociación.
Ismael Haniyeh, líder del brazo político de Hamas junto a militantes del grupo islamista
El reciente conflicto se da luego de que lo que el periodista Julián Schvindlerman, ocurrentemente llama “los cohetes invisibles de Hamas” puesto que, como escribe en un artículo del 8-11-12 “ los ingenieros iraníes, proveedores militares de Hamas, y los técnicos de este movimiento integrista parecen haber logrado construir algo tecnológicamente imposible: un cohete que es sólo visible para los israelíes e invisible para el resto del mundo. Durante este 2012 fueron lanzados desde la Franja de Gaza alrededor de 800 cohetes sin que la comunidad internacional emitiera protesta alguna”.
Rangos de misiles de Hamas y población de ciudades más grandes de Israel a donde llegan
Israel no solo tiene el derecho, sino el deber ante sus habitantes, de defenderse del ataque sistemático de Hamas.
Nos referimos a la elección del nuevo liderazgo chino, dos días después que Barack Obama fue reelecto en Estados Unidos con un margen estrecho en varios estados, pero siempre liderando las encuestas. En el caso de la aun totalitaria China, 82 millones de miembros del Partido Comunista Chino (PPCh) – de una población de 1300 millones – eligieron a 2.270 delegados que a su vez, en un congreso nacional seleccionaron el jueves a 25 miembros para el Politburó o Comité Central del partido, y a 7 para un Comité Permanente, liderados por Xi Jumping y Li Kequiang, en un importante relevo generacional.
Xi-Jinping y Li Kequiang
Desde que los comunistas tomaron el poder en China en 1949, Mao Zedung fue el líder indiscutible y objeto de adoración, por las buenas o por las malas, hasta que luego de su muerte, en 1976, fue sucedido brevemente por Hua Goufeng, y luego el otro gran caudillo de la China comunista, Deng Xiaping, quien a partir de 1978, dio un giro al l sistema económico del país hacia el capitalismo y preparó a dirigentes pragmáticos para seguir esa senda con la alternancia en el poder por 5 o máximo 10 años en elecciones cerradas solo para unos cuantos miembros del partido. De esta manera, un elemento del totalitarismo chino quedó en el pasado superado, si bien persisten muchos otros: el culto a la personalidad.
Plaza de Tiananmen con retrato de Mao
Un aspecto interesante de la reciente elección restringida ha sido la decisión de quienes se jubilan de los altos cargos del régimen de traspasar sus cargos a sus vicepresidente, vice primer ministro y personas de gran confianza a quienes, por su edad, no se identifican sentimental e ideológicamente con el comunismo de Mao hasta el punto que el más emblemático admirador del fundador del PCCh, Bo Xilai – encargado de la municipalidad de Chongquing y siendo un miembro importante del Politburó fue defenestrado bajo la excusa de un escándalo en el que se implica a su esposa en el asesinato de un empresario británico (Es recomendable ser escépticos ante casos
como éste cuando se trata de liquidar políticamente a personas no deseadas en
un país dominado por un régimen comunista, como bien enseña la historia).
Sobre la purga de Bo Xilai:
Con todo lo predecible de la política china, siendo el país más poblado y el más capitalista del mundo, ¿no será la del gigante asiático la “gran elección” de estos días?