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ÁFRICA INVISIBLE

En África se desarrollan múltiples guerras casi invisibles para la opinión pública internacional. A diferencia de lo que ocurre con Ucrania o Gaza, los conflictos del continente apenas reciben atención mediática ni generan debates globales.

Hoy persisten guerras civiles prolongadas en Sudán, Libia, Angola y, de manera especialmente cruenta, en la República Democrática del Congo (RDC) o Congo-Kinshasa, llamada así para diferenciarla de su vecino mucho más pequeño Congo-Brazzaville.

En este vasto país —segundo en extensión de África y uno de los más ricos en recursos naturales— se libra desde hace décadas un conflicto conocido como la “Guerra Mundial Africana”, por la cantidad de naciones involucradas: Ruanda, Zimbabue, Angola, Namibia, Chad y Libia, entre otras. A ello se suman las empresas extranjeras que negocian directamente con “señores de la guerra” que controlan regiones estratégicas. En juego están minerales codiciados como cobre, diamantes, petróleo y, sobre todo, cobalto, fundamental para la industria de semiconductores.

La RDC es un Estado fallido en el que operan más de un centenar de grupos armados y donde el gobierno central apenas domina una parte de su territorio. Esta fragmentación beneficia a compañías internacionales y a gobiernos extranjeros que prefieren pactar directamente con facciones locales, evitando tratar con un poder central capaz de fijar precios únicos para sus exportaciones. El resultado ha sido devastador: más de siete millones de desplazados internos, miles de muertos y el reclutamiento forzoso de niños soldados.

Aunque la responsabilidad principal recae en actores congoleños, la indiferencia internacional revela un patrón etnocéntrico. Países y organismos que alzan la voz por otros conflictos ignoran tragedias africanas mucho más sangrientas. El general canadiense Romeo Dallaire, que en 1993 desafió la orden de la ONU de retirarse de Ruanda en pleno genocidio, lo denuncia repetidamente: al mundo no le interesa un país sin valor geopolítico, sobre todo si sus víctimas son africanas.

Paradójicamente, Sudáfrica dedica más energías a denunciar a Israel por Gaza que a enfrentar masacres mucho más cercanas, en su propio vecindario continental. África sangra en silencio mientras la comunidad internacional elige mirar hacia otro lado.

EL CANCÁN DE KHAN

El abogado británico Karim Khan se convirtió en figura mediática al acusar como fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) a Vladímir Putin y a Benjamín Netanyahu de crímenes de guerra. Desafiar al hombre que invadió Ucrania y al líder israelí que respondió con devastación a la masacre perpetrada por Hamas contra civiles en Israel en octubre de 2023, provocando una catástrofe humanitaria en Gaza, lo elevó a héroe para muchos y a villano para otros.

Pero Khan enfrenta ahora sus propias sombras. En su escritorio reposa desde 2018 el caso por violaciones sistemáticas de derechos humanos de la dictadura venezolana. En 2021 anunció la apertura de la investigación, pero el expediente sigue paralizado, mientras que sobre la guerra entre Israel y Hamas actuó con celeridad. Para críticos, su selectividad confirma la frase de Orwell: “Todos los hombres son iguales, pero algunos son más iguales que otros”. En otras palabras, algunos lo acusan de doble rasero.

FUENTE: https://www.justiceinfo.net/en/tribunals/icc/page/2

Su historial genera suspicacias: fue abogado defensor de figuras como Charles Taylor, expresidente de Liberia condenado a 50 años por crímenes atroces, incluyendo el reclutamiento de niños para la guerra, y de otros personajes responsables de masacres.

DE DEFENSOR DE CRIMINALES DE GUERRA A FISCAL ACUSADOR DE CRIMENES DE GUERRA.

Además, pesa sobre él una acusación de violación presentada por una abogada asistente.

El 1 de agosto, la CPI lo apartó del caso venezolano por “conflicto de intereses”: una de las abogadas defensoras del régimen de Maduro es cuñada suya. Abogados denunciaron este vínculo hace años, pero Khan se negó a retirarse, demorando así el proceso.

Ahora, los fiscales adjuntos deberán familiarizarse más con el expediente, lo que retrasa cualquier juicio mientras el régimen gana tiempo con el apoyo de Petro, Sheinbaum. Lula e importantes autócratas totalitarios.

El cancán, baile nacido en la Francia del siglo XIX, también significaba “escándalo”. El “Khan-Khan” de la CPI, lejos de ser un espectáculo alegre, deja más desprestigiada a la institución y sin justicia a las víctimas.

En estos días de celebraciones patrias del Perú vale la pena recordar a una figura clave en la historia de la libertad americana: el venezolano Francisco de Miranda, conocido como el “precursor de la emancipación latinoamericana”. Nacido en Caracas en 1750, hijo de un comerciante canario y una criolla caraqueña, Miranda fue un lector voraz desde joven. Estudió latín, historia, geografía y otras disciplinas humanísticas que lo llevaron a reunir —y transportar por el mundo— una de las bibliotecas personales más distinguidas y diversas de su tiempo.

En 1773, ya establecido en España, decidió ingresar al ejército. Participó en campañas militares en Marruecos y más tarde fue enviado al continente americano para luchar contra los británicos en Luisiana, Florida, y posteriormente participó en batallas en islas del Caribe. Ascendido al rango de coronel, su carrera militar en el imperio español se vio abruptamente interrumpida en 1778 cuando la Inquisición lo acusó de herejía y anticlericalismo. ¿Su crimen? Expresar ideas contrarias a la Iglesia, poseer libros prohibidos y pinturas consideradas obscenas. En el expediente aparece incluso un general peruano, Manuel Villalta, quien le habría regalado parte del material ¨pernicioso¨. Aparentemente, como la mayoría de los precusores de la independencia en América, desde el norte hasta al sur, Francisco de Miranda pertenecía a la masonería, como George Washington, Benjamin Franklin, Bolívar y San Martín, entre otros, pero esa acusación no consta en las actas de la Inquisición.

RETRATO DE MIRANDA PINTADO POR GEORGES ROUGET (1835)

Cuando la Corona ordenó su arresto en 1783, Miranda huyó y no volvería a servir a la monarquía española. Desde entonces, su vida se convirtió en una odisea política y militar por Europa y América. En Estados Unidos conoció a figuras como Washington y Jefferson, y participó en la Revolución Americana.

En 1784 partió de Estados Unidos rumbo a Londres, y desde allí inició un periplo extraordinario por Europa. Conoció a John Adams —entonces embajador de EEUU en Londres y futuro presidente estadounidense—, también al rey Federico II de Prusia, y viajó incluso a Constantinopla, capital del imperio otomano. En cada destino se relacionó con figuras clave del pensamiento, la política y el arte. Llegó a codearse con Catalina la Grande de Rusia, y hay quienes sostienen que fue uno de sus amantes.

MONUMENTO DE FRANCISCO DE MIRANDA EN PHILADELPHIA, CIUDAD EN DONDE SE DECLARÓ LA INDEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS.

En 1791, Miranda se unió al ejército revolucionario francés con el grado de mariscal. Amistó con el Marqués de Lafayette, una figura clave de la Revolución Francesa, quien fue miembro de la Asamblea Nacional y participó en la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789. Es el único latinoamericano cuyo nombre está inscrito en el Arco del Triunfo de París.

Más tarde, el llamado ¨américano universal¨ regresó a Estados Unidos e intentó varias expediciones militares para liberar territorios americanos. Fracasó en Haití (1806) y en tres desembarcos en la costa venezolana, pero su empeño no cesó.

EL POLITOLOGO Y HUMORISTA LAUREANO MÁRQUEZ CONVERS SOBRE MIRANDA CON LA HISTORIADORA INÉS QUINTANA, AUTORA, ENTRE OTROS LIBROS, SOBRE UNO SOBRE EL PRECUSOR DE LA INDEPENDENCIA TITULADO: ¨EL HIJO DE LA PANADERA¨ (2014).

Su gran sueño era otro: la creación de un imperio americano independiente, desde el Misisipi hasta la Tierra del Fuego, donde convivieran blancos, negros, mestizos e indígenas bajo una monarquía constitucional con un emperador llamado “Inca” y un sistema parlamentario bicameral. A esa utopía la bautizó Colombeia, germen de lo que años después sería la Gran Colombia soñada por Simón Bolívar.

Desconocido durante más de un siglo el paradero de los diarios y el archivo que guardó a todo lo largo de su vida fue identificado por el historiador estadounidense William Spence Robertson en 1922 mientras realizaba investigaciones para su monumental biografía The Life of Miranda: los 63 volúmenes que lo conforman se hallaban en una biblioteca privada en Cirencester, Inglaterra.

Tras ser adquiridos por Venezuela una primera edición del archivo fue iniciada en 1929 con el título de Archivo del General Miranda. Una segunda edición titulada Colombeia (designación que el propio Miranda le dio a su archivo)- En 2011, el gobierno de Venezuela publicó en Internet una versión digitalizada de los manuscritos originales de Colombeia (www.franciscodemiranda.org) que p

permite el acceso a los documentos originales de Miranda gratuitamente a toda persona con acceso a Internet. Los manuscritos fueron inscritos en 2007 por la UNESCO en el Registro de la Memoria del Mundo, lista patrimonial de la cual forman parte documentos irremplazables como el manuscrito de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven.

En 1810, con Caracas ya en manos criollas, Miranda regresó a su tierra natal y firmó la Declaración de Independencia de Venezuela en 1811, para luego, con más de 60 años (muchísimos para esa época) continuar dirigiendo, con el rango de generalísimo, tropas venezolanas luchando por la independencia de su territorio.

La gran ironía de su vida ocurrió en su patria. Luego de verse obligado a capitular en una batalla contra el ejército español, para evitar una masacre de sus tropas, se enteró que Bolívar tenía la intención de arrestarlo por ¨tracción¨. Por eso, Miranda tuvo la intención de volver al extranjero y buscar apoyo internacional para la causa libertadora de Venezuela, pero la noche antes de zarpar fue arrestado por orden del Libertador quien, en persona, llegó a su residencia y le dijo: “Déjese preso, general”.

Según los relatos—históricos o nacidos del rumor—Miranda exclamó: “¡Bochinche, bochinche! ¡Esta gente no sabe hacer sino bochinche!”. Era 31 de julio de 1812. Un año después fue entregado a los españoles y enviado al penal de las Cuatro Torres del Arsenal de La Carraca, en Cádiz, donde murió en 1816. El pintor Arturo Michelena inmortalizó ese encierro en un cuadro en el cual Miranda parece preguntarse por qué en nuestro continente persisten el caudillismo, el desorden, la improvisación, los rencores. “Bochinche” —palabra muy venezolana— alude al alboroto, al caos.

MIRANDA EN LA CARRACA. FAMOSO RETRATO DE ARTURO MICHELENA PRESENTADO EN 1896. SE EXHIBE EN LA GALERÍA DE ARTE NACIONAL DE CARACAS, VENEZUELA.

El hombre que atravesó medio mundo, terminó entregado a la Inquisición y a la corona, en la misma tierra donde soñó sembrar la libertad. ¡Bochinche, pues!

PINTURA DEL DIBUJANTE, CARICATURISTA Y PINTOR EDU.

ALBOROTUS

«¡No haga tanto alboroto!», es una expresión muy utilizada en Venezuela para referirse a una persona que genera caos y desorden. Si tuviera que definir, coloquialmente, en qué se ha caracterizado el gobierno de Donald Trump durante sus primeros seis meses, ese sería precisamente el término: alboroto.

De alborotar.

  1. m. Vocerío o estrépito causado por una o varias personas.Sin.:
    • bullabullicioguirigayjaleovoceríogriteríogriteríaalgarabía1algazaraestrépitoescándalovocingleríaestruendoescandalerajaranaguachafita.
    Ant.:
    • silencio.
  2. m. Desorden, tumulto.Sin.:
    • desordengrescaciscojaleofollón2barahúndaalgarada1peloteravergaceozaperocofoxtrotsampablerasamplegoriocagadaldesvergue.
    Ant.:
    • tranquilidadpaz.
  3. m. Asonada, motín.Sin.:
    • motíntumultodisturbioasonadabullanga.
  4. m. Sobresalto, inquietud, zozobra.

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En lo interno, Trump ha deshecho casi en su totalidad las políticas de Biden, construyendo una narrativa de que todo lo hecho por su predecesor, así como por Obama, fue negativo. La estrategia es destruir el legado pasado para justificar su lema: «Make America Great Again». Además, ha desmantelado varias agencias gubernamentales, como USAID, que, aunque gestionaba fondos a menudo despilfarrados en grupos y ONGs con agendas ideológicas también destinaba recursos para asistencia en lugares campamentos de refugiados. Sin embargo, en su afán de reducir el déficit fiscal, ha dejado en la calle a decenas de miles de empleados públicos, en alianza con Elon Musk, y ha aumentado el gasto militar y los impuestos para la clase media, mientras favorece a los multimillonarios.  Trump ha lanzado políticas arancelarias que luego revierte, generando caos en los mercados y en la vida cotidiana de los estadounidenses.

CARICATURA DE INGRAM PINN EN EL ARTÍCULO DE PHILIPH STEPHENS´ Crises, chaos and the world according to Donald Trump IN THE WEBSITE OF THE FINANTIAL TIMES: https://www.ft.com/content/09edef62-3b0b-11e7-821a-6027b8a20f23

Trump gestiona con el estilo de un empresario ególatra. Ha mediado en conflictos internacionales, logrando ceses al fuego entre Israel e Irán, Pakistán e India, República Democrática del Congo y Ruanda. Intentó, con prepotencia, negociar con Putin para poner fin a la guerra de Rusia y Ucrania. Astuto en su búsqueda del Nobel de la Paz, en casa impulsa con crueldad una política de mano dura: deportaciones ilegales por parte de la agencia de inmigración ICE y deja a la clase baja sin servicios básicos de salud y recortes sociales.

El estilo frenético de Trump es de manual: similar al de autócratas contemporáneos que sumergen a sus países en el caos, con decisiones repentinas y un discurso victimista que alimenta la confusión social. Todo un alboroto estilo US (United States): ALBOROTUS.

PETRO Y DONALD

Macron acaba de dar catedra sobre el abuso de clichés ideológicos durante una conferencia climática en Sevilla, España, en la cual Gustavo Petro usó su típica narrativa victimista (ricos vs. pobres; empresarios vs. trabajadores explotados; norte vs sur). Petro dijo: ¨ Un electorado, mayoritariamente ario de estos países que son del G20, del norte y que emiten mucho CO2, permite a ciertas corrientes políticas negar la crisis climática”.

En esa cumbre, se hablaba del clima, no de migración y usar el término ¨ario¨ es una ofensa para los europeos porque se vincula a la distorsión del significado de la palabra ¨aria¨- que se refiere a un grupo de pueblos que antiguamente se establecieron en Persia (Irán), antes de dirigirse a Europa y a la India. (Por eso se les llama ¨indoeuropeos¨). Luego, el término, como hoy ¨genocidio¨ se ha tergiversado con fines políticos.

Macron le contestó al populista con ecuanimidad: “Gustavo, yo conozco bien el paradigma clave de su política. Pero nunca le doy lecciones a alguien del sur y es un poco extraño recibirlas ahora porque simplemente viene del sur. Exijo el mismo tipo de respeto”,” y añadió – “En su narrativa y en su paradigma no veo cómo podemos crear una agenda común. Con lo que he escuchado, no hay forma de hacerlo. La única forma es trabajar juntos respetándonos, rechazando esas simplificaciones de diferentes partes del mundo. No simplemente dando lecciones a personas de otro lugar.

Presidente Macron, difícilmente, Petro aprenderá de esta experiencia puesto es el mismo ególatra que ese mismo día le escribió un Twitter a su renunciante canciller Laura Sarabia: ¨ La codicia es la enemiga de la revolución y de la vida. Espero que hoy Laura sea una mejor mujer de la que era cuando me conoció¨.

¿Llamó codiciosa a su ex compañera de campaña y gabinete? ¿Sarabia será mejor mujer por haber conocido a Gustavo? ¿No es utiliza Petro una narrativa victimista y soberbia como la de Trump? La diferencia de coordenadas: izquierda (Oeste) y derecha (Este) no hace que, sin siquiera intuirlo, Donald y Petro se parezcan mucho más de lo que quisieran reconocer.

A CONTINUACIÓN UNA PUBLICACIÓN DEL CARICATURISTA X-TIAN EN
@PublimetroCol POSTEADO TAMBIEN EN SU TWITER: @UnCaricaturista

Si “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, como escribió el militar y filósofo prusiano Carl von Clausewitz en su tratado De la Guerra, publicado en 1832, hoy podríamos afirmar que la narrativa de los protagonistas de los conflictos “es la continuación de la guerra por otros medios”.

Clausewitz hacía referencia a un componente racional de la guerra, de carácter político. Y aunque siempre ha existido la necesidad, por parte de quienes participan en enfrentamientos militares, de ganar la batalla de la opinión pública, en tiempos de redes sociales esta lucha se ha transformado. Hoy abundan los “especialistas” en geopolítica, historia y hasta en el funcionamiento de reactores nucleares, quienes se suman a los funcionarios pagados por los gobiernos para conquistar un nuevo frente: el de la narrativa.

Como audiencia, y como los “expertos en todología” que somos al consumir información —una expresión antipática, pero cada vez más certera—, no solo merecemos a la mayoría de los dirigentes actuales del mundo, sino también los mensajes que brotan de sus bocas. Ejemplos a propósito del conflicto entre Irán e Israel:

  • “Todos nosotros estamos pagando un precio personal”, dijo Netanyahu mientras visitaba un hospital golpeado por un misil iraní. “Mi hijo tuvo que cancelar su boda”. Palabras dirigidas a los israelíes, algunos de los cuales han perdido la vida, otros han quedado heridos y muchos han quedado sin hogar durante el transcurso de la guerra. (19 de junio).
  • “Gracias a Irán por avisarnos con antelación, lo que permitió evitar pérdidas de vidas y que nadie resultara herido”, escribió Trump en la plataforma Social Truth. (23 de junio).
  • “La República Islámica (de Irán) salió victoriosa y, en represalia, asestó una bofetada a Estados Unidos”, declaró el Ayatola Jameiní en respuesta al cese al fuego, luego de que su país sufriera una humillación por parte de los servicios de inteligencia y la aviación israelí. (26 de junio).

En esta generación de profundidad efímera, alimentada por Twitter y TikTok, no debemos esperar, en nuestro cínico siglo XXI, discursos o frases como las de Julio César, Lincoln, Napoleón y otros referentes históricos. Conformémonos, entonces, con esta narrativa cruel y candorosa que nosotros, gladiadores de las redes sociales, y ellos, dirigentes mediocres, merecemos.

El Covid nos aisló, pero gracias a Henry —el más cinéfilo del grupo— comenzamos a reunirnos semanalmente en las tertulias “Panda” para hablar de películas. Así conocimos, por fin, al suegro de nuestro amigo Dani: el hombre que, según él, más sabía de cine. Se llamaba Roberto.

La primera vez que lo vi por Zoom me sorprendió que Roberto Madrigal —psicólogo, ensayista y novelista— irradiara tanta humildad. Su tono no era grandilocuente pese a su vasta cultura. Con el tiempo, me acostumbré a su marcado acento cubano y a su papel como una especie de enciclopedia del grupo, recomendándonos joyas cinematográficas casi desconocidas.

Roberto fue autor de Zona Congelada (2005), una novela donde ficcionaliza su vivencia durante los doce días que pasó asilado, en abril de 1980, junto a más de diez mil personas en la embajada de Perú en La Habana. También narra las vejaciones que sufrió hasta que el régimen castrista le permitió emigrar a EE.UU.

Ya en Cincinnati, cursó un doctorado en psicología y fundó revistas literarias y culturales. En 2016 creó el blog Críticas desde Afuera, donde escribía sobre cine, literatura, ajedrez, béisbol y memorias del exilio. Parte de esos textos los recopiló en su libro Diletante sin causa. (Algunos pueden leerse aquí: https://rmadrigaldil.blogspot.com).

Nos conocimos, personalmente, en una reunión de unos cuántos ¨Pandas¨ en un café en Miami y aunque se le veía algo frágil proyectaba una luz de vida y serenidad como la del haz que se refleja en las pantallas cuando va comenzar una película. Eso fue hace tres años, creo, y hace pocos días Roberto dejó de proyectar su sutil y bondadoso carisma luego de complicaciones de una larga enfermedad. Nunca pensé que se podía sentir a alguien realmente amigo por conocerlo de manera virtual. Me equivoqué porque Roberto Madrigal terminó siendo para mí un amigo, aunque no sé si él diría que yo lo era de él.

FUENTE: https://rialta.org/roberto-madrigal-libro-testigo-epoca-testimonios/

Que en paz descanses Roberto, y a quien no lo conoció, recomiendo que lean sus obras, sean sensibles al drama del exilio cubano y todos los exilios, y vean buen cine.

PUEDEN LEER ESTA RESEÑA ESCRITA POR SU AMIGO DE JUVENTUD JORGE POSADA

MI COMPAÑERO DE PODCAST ISAAC NAHÓN Y YO LE HICISMOS UNA ENTREVISTA A ROBERTO, HACE POCO TIEMPO, SOBRE LOS INTELECTUALES Y EL TOTALITARISMO, EN ESTE CASO EL CUBANO.

PODCAST: DE POCO UN TODO.

La Caja de Pandora la abrió Hamas el 7 de octubre de 2023 cuando perpetró la peor masacre contra judíos desde el Holocausto en localidades del sur de Israel. No actuó solo: una operación de tal magnitud llevaba la marca del régimen iraní, su principal aliado en Medio Oriente, con quien comparte el objetivo de destruir al Estado de Israel.

Los ideólogos de la masacre sabían que Israel respondería con furia. Es parte del manual del terrorismo: provocar una reacción desproporcionada que cause miles de muertes y destrucción masiva —en este caso en Gaza— para que, con el tiempo, la comunidad internacional olvide el detonante y condene la respuesta.

FUENTE: CNN-News 18

Desde el inicio, la batalla por la opinión pública estaba perdida si el gobierno ultranacionalista de Netanyahu no priorizaba la vida de los más de 200 rehenes — aún hay unos 50 aún en manos de Hamas— ni manejaba el conflicto con gradualidad. Pero Netanyahu también buscaba silenciar las críticas por el mayor fallo defensivo en la historia de Israel en inteligencia, estrategia y liderazgo político.

Con Gaza en llamas, el libreto siguió. Irán dio luz verde a sus proxies: Hamas, Hezbollah, milicias proiraníes en Irak y Siria, y los Hutíes de Yemen, todos armados y entrenados durante años por Teherán.

En paralelo, Irán avanzó durante dos décadas en su intento de enriquecer uranio. En Israel hay un consenso unánime: ese programa debe ser detenido, pues sus líderes no ocultan su deseo de borrar del mapa al Estado judío.

Hoy, el conflicto entre Israel e Irán amenaza con escalar a una guerra regional o incluso global. Tres líderes podrían evitarlo: un Netanyahu desacreditado por los excesos en Gaza, un ayatolá, Khameiní fanático y cada vez más impopular en una Irán que quiere vientos de cambio hacia una mayor libertad y un presidente estadounidense errático, con políticas económicas que los desprestigian, pero, sobre todo, impredecible.

Para lograr una desescalada del conflicto los tres dirigentes necesitan articular un discurso de victoria, aunque sea falso, que calme a sus pueblos, aunque ninguno de ellos tenga la cualidad de la mesura para lograrlo.

El régimen islamista de Irán y los orígenes del conflicto actual

AHÍ ESTABA EL DETALLE

Señores jueces, no entiendo nada de que me recriminen que no haya votado ni por Ud., ni por Ud., joven, ni por nadie porque hay que ver lo que era esa la lista con más de 800 candidatos que si para la Corte Suprema, para el Tribunal Electoral, y luego otra lista para magistrados regionales del Tribunal Electoral, sean lo quesean todos esas tribunas porque parecen que somos un país de juzgados y por eso hice tantas películas donde yo, Cantinflas, su servidor, terminaba acusado siempre en un proceso surrealista mágico.

Luego dicen que yo los confundo con mis palabras cuando son ustedes, jóvenes jueces, los que se inventaron eso de que el pueblo puede votar por tanta gente y para tantos cargos cuando no sabemos hacerlo ni con los políticos.

FUENTE: CriminologicaMente

Yo sé, jóvenes, que eme aquí, con H o sin ella porque puedo ser pobre en dinero, pero soy rico en ingenio y no eso que solo uso inteligencia natural porque la artificial es muy cara y es para los que no quieren pensar. Por eso quiero decirles, jueces, que ni los más doctos ni los indoctos como yo entendemos tanta demagogia de esa que afirma, la demagogia, no yo, que tenemos más democracia porque vamos a elegir a todos los jueces de todos los tribunales, nacionales, federales, distritales y hasta de circuito que no sé qué significa, porque yo de electricidad y de Fórmula 1 no sé nada. Pero esa reforma del poder judicial, que me perdone la Sra. Sheinbaum, logró pasar con su mayoría congresal porque López Obrador no pudo obrar esa gracia.

Y ahora yo estoy aquí como uno de ese 13% que fuimos a votar y al final me enteré que una candidata defendió al chapo Guzmán, otro es amigo de mafias, otro es abusador sexual (por si acaso yo soy seductor y ahí me quedo) y que muchos, hechos los tontos, representan a los partidos, en especial a MORENA, que a mí me gustan las morenas, pero no cuando quiere gobernar como el PRI por 70 años.

Por ejemplo a mi me gustan morenas como esta:

Culmino, señores, con dos aligators: ¨No sospecho de nadie, pero desconfío de todos¨ y no se engañen porque – ¡Ahí está el detalle! Que no es ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario¨.