Dos interesantes articulos enviados por Felipe Valdivieso sobre dos temas de gran trascendia. Invito a otras personas a enviar artículos, textos, videos con colaboraciones sobre tópicos de actualidad, historia, filosofía, humor, en fin, de reflexión y debate alturado.
EL EXPERIMENTO AUTOCRÁTICO
Felipe Valdivieso Cox
El viernes 20 de agosto se estrenó en Caracas la obra La Ola, adaptación teatral a cargo del Grupo Skena dirigido por Basilio Alvarez de la película del mismo nombre dirigida por Dennis Gansel en 2008. Antes de comentar el montaje propiamente —se hará en otra oportunidad— es de interés informar sobre los antecedentes de esta obra, su historia:
I. La Tercera Ola, evento real: entre el 3 y 7 de abril de 1967 se llevó a cabo un experimento pedagógico en la Cubberley High School de Palo Alto, California, cuyo propósito fue dar respuesta vivencial a los alumnos del último año de bachillerato a las dos siguientes preguntas formuladas en clase: a) ¿Cómo fue posible el Holocausto? b) ¿Cómo es posible que después de la Segunda Guerra Mundial, muchos alemanes declaran “yo no sabía”? El profesor Ron Jones (1941), entonces de 25 años, graduado en Historia en Yale con MA en Educación y Relaciones Internacionales, coach de basquetbol, carismático, progresista, anti Vietnam, fue quien ideó y llevó a la práctica el experimento. En solo cinco días fue llevando a los alumnos a comprender (concepto + experiencia) cómo se inicia una ola autocrática, cuán fácil es ser arrastrado por ella, cuán lejos de la perspectiva habitual y de las conductas aceptadas llevan esas olas, qué efectos catastróficos pueden tener esas corrientes autoritarias que derivan en totalitarias. Las ideas que día a día fueron introducidas y llevadas a la práctica fueron:
Día 1 : Fuerza por la Disciplina
Día 2 : Fuerza por la Comunidad
Día 3 : Fuerza por la Acción
Día 4 : Fuerza por el Orgullo
Día 5 : Fuerza por el Entendimiento
El movimiento creado en este experimento se llamó La Tercera Ola. Entre los que vivieron esa “experiencia pedagógica” se creó un pacto de silencio tácito: nadie quería exhibir lo extremadamente vulnerables que fueron a las actitudes y conductas autocráticas y totalitarias. El propio Ron Jones publicó en 1972 y 1976, en medios alternativos, su relato de la experiencia. Se recomienda su lectura (en español) en: http://chiabai.zarcrom.net/articulos/laola.
II. La Ola, novela: en 1981, el escritor Todd Strasser (1950) -pseudónimo Morton Rhue- escribió la novela juvenil La Ola, ficcionalizando literariamente el experimento de Ron Jones. Este escritor tiene perfil cercano al de Jones: Poco convencional, progresista. En su juventud abandonó la Universidad, viviendo por años en Europa como músico callejero, luego periodista, luego emprendedor, finalmente novelista juvenil. Algunos de sus libros son de lectura obligatoria en escuelas de EUA.
III. La Ola, película de televisión: en 1981 se emitió por TV la adaptación cinematográfica del experimento Jones y de la novela de Strasser. El filme dura 44 minutos, lo dirigió Alexander Grasholl. En Internet se consigue aquí: http://www.youtube.com/watch?v=BVRXXbU-z7U
IV. La Ola, Musical: Desde 2000 hasta hoy mismo, en EUA y Europa se representa en teatro diversas versiones de La Ola, con los antecedentes ya mencionados
V. La Ola, cine: en 2008, Dennis Gansel (1973) lanzó su versión cinematográfica adaptándola a la Alemania actual. Gansel también es persona de ideas modernas, culto. A la fecha ha dirigido siete largos, entre los cuales se citan We are the night (2010) sobre vampiros y vampiras, La Ola, ya citada; Napola (2004) sobre las escuelas de elite para jóvenes en la Alemania nazi; El fantasma, thriller político con acciones en las dos Alemanias, espías, policías, etc.
VI. La Ola, teatro venezolano: y llegamos a 2010, con la adaptación teatral que hace Basilio Alvarez y el Grupo Skena, cuya reseña se hará pronto.
Es muy notable como el tema ha capturado el interés de creadores de distintos lugares, épocas y medios de expresión: Jones, Strasser, Grasholl, Gansel, Alvarez. Años sesenta, setenta, ochenta, siglo XXI. Estados Unidos, Europa, Alemania, Venezuela. Pedagogía, literatura, TV, cine, musicales, teatro.
El tema es eterno, es del hombre, es relevante. Y los creadores lo ponen una y otra vez bajo examen propio y del público. Este diálogo multimedial contribuye a la formación laboriosa de la visión 360º, tan anhelada por quienes buscan entender el mundo y el hombre.
Esperamos de Basilio Alvarez y Grupo Skena una valiosa adaptación teatral.
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LAS MUCHAS VIRTUDES DE “HERMANO”
Felipe Valdivieso Cox
El talento ajeno en ocasiones nos pone melancólicos. Porque podemos apreciarlo, entenderlo, disfrutarlo y admirarlo… pero queda lejos de nuestro alcance. Es un enorme placer, y una sosegada tristeza. Hermano, la película de Marcel Rasquin derrocha arte y oficio, talento y destreza. ¡Es demasiado todo eso junto en un debutante! Si uno va a la estructura comprueba que cumple de cerca con el paradigma que según Syd Field hace de una buena idea un excelente guión. Los tres tiempos dramáticos establecidos por Aristóteles en su Poética hace 2 mil 300 años ordenan el relato dramático, como debe ser. Planteamiento, confrontación, desenlace. O más en detalle: Setup, catalizador, primer nudo o giro dramático, lucha de los protagonistas y secundarios en pos de sus necesidades dramáticas, segundo giro o plot point, otros marcadores de la estructura que no distinguí a la primera, y finalmente, resolución.
La premisa o idea central, “lo que se quiso decir”: El director lo explica en cine-foro y en entrevistas: el amor fraterno. Sí, se trata de eso, pero es que también —y aquí uno aprecia el enorme talento de los creadores— de varios otros temas importantes. No centrales en esta película pero enormemente condicionantes y que ellos solos son temas. Ejemplos: embarazo precoz, el malandraje en los barrios, los códigos de valoración y conducta en tribus y barrio-habitantes, la ausencia de padres en el hogar, la absorción natural de cosmovisión machista y sexual, el heroísmo de las mujeres de barrio, las grises fronteras morales en que la gente de barrio debe optar y decidir, la marca en ADN de la música en esos espacios, la ausencia total de institucionalidad formal en las zonas populares, la impactante naturalidad con la que se asumen los hechos cumplidos en los cerros; la casi irresistible presión de los caminos torcidos sobre los jóvenes de barrio, la desproporcionada y casi imposible lucha de quienes aspiran a vidas distintas y mejores, fuera del mundo-barrio. Y un largo etcétera que incluye el deporte —en este caso fútbol— como escenario de confrontación y sublimación de la violencia, a la vez que de estímulo y competencia.
Es admirable y muy satisfactorio ver que guionista y director logran efectivamente tratar el tema del amor fraternal, manteniendo la identidad y coherencia individual de los dos hermanos protagonistas. Y que los arcos dramáticos que ambos recorren son consistentes con sus perfiles, motivaciones y realidad de la historia o trama. Se supone que así debe ser en toda película, pero… ¿cuántas veces no se hace bien, no se logra, no se consigue? Y por contraste, ¡cómo es de placentero cuando uno lo ve bien hecho!
Los personajes, muy “verdaderos” —creíbles— todos; los eventos, perfectamente posibles y naturales en el entorno planteado; la trama principal y las secundarias, verosímiles y retroalimentándose recíprocamente. Las actuaciones, contenidas y naturales, casi nunca excesivas.
Fotografía y cámaras: mostrando lo mejor, desde el mejor ángulo para cada escena y propósito.
Personajes creados con profundidad, naturalidad y sensibilidad, empatía. ¡Es demasiado!
No sobra recordar que personajes y tramas son inventos, creaciones, imaginaciones de los cineastas. Tener presente esto, además de aumentar la admiración del público demuestra la intensidad del trabajo previo a la pantalla, la decisión de llegar lo más cerca posible a lo verosímil y humano, la capacidad de efectivamente lograrlo.
Ah, es que eso no es todo: aún hubo que pasar toda esa creación de la mente a imágenes fuera de sus creadores, a la cámara y a la pantalla, de manera visualmente expresiva, hermosa y… estructurada. Repito, ¡es demasiado!
Resalto puntuales que me gustaron particularmente: el guión —y luego la película— plantea situaciones complejas, emotivas; las desarrolla y resuelve. Pero la resolución no es evidente, obvia. Hay mucho de insinuación, de espacio de duda para que el espectador sea el que la complete. Varias elipsis muy oportunas y valiosas. El montaje requerido para esos saltos dramáticos es suave, elegante. Eso es muy agradable y, de nuevo, no es fácil de lograr hacerlo bien. Otra belleza: una escena dramática donde se ven armas y tumulto, luego se escuchan disparos sin que se vea quién cae, fundido a negro, corte suave a ruido semejante a disparos que según avanza la secuencia pasan a ser cohetes y cohetones de entusiasmo en un estadio de fútbol. ¡Qué bien, qué bien!
Otro aparte: muchas escenas de juego de fútbol, filmadas desde adentro en plano secuencia, metiendo al espectador en la acción, viviendo aquello. Filmar así requiere de mucha técnica, no cualquiera lo hace… bien.
Otro más: a medida que transcurre la trama y se despliegan los personajes el espectador se da cuenta que el que lleva la historia y el ritmo… es el guión / dirección y que no es posible adivinar qué viene, cómo se resuelven las escenas, qué rumbo siguen. Hacia el final del filme simplemente no se sabe el desenlace hasta que las imágenes lo muestran… parcialmente, dejando lugar a la continuación lógico-dramática de los personajes. Allí entiende uno el género de la película. ¡Eso es talento natural afinado por el estudio y la experiencia!
En fin, estos comentarios preliminares tras un visionado y el foro que le siguió. Cuando salga el dvd podré estudiar en profundidad y detalle esta película. Me permito recomendar enfáticamente ir al cine a disfrutar una película venezolana de gran calidad, de entrañables temas, de cero sesgos o exageración, y pare usted de contar.
Películas así lo hacen sentir cosas muy buenas a uno…
Por último, datos de interés: no contento con hacer una película maravillosa, el grupo creador logró conectarse con los pobladores: impartieron talleres de cine gratuitos, lograron mejoras en infraestructura deportiva. Y sobre todo, sembraron esperanza. Además, de cada entrada el cine, Bs.F. 1 va para Unicef, copatrocinadora. ¡Qué se puede decir!
A la fecha de esta emocionada reseña, el filme lleva seis semanas en cartelera con más de 220.000 espectadores.
Ayer mismo los productores del filme formalizaron acuerdo con el productor y director Luc Besson para que a través de EuropaCorp de Besson se distribuya internacionalmente la película. Hasta ahora, en Venezuela se exhibió con 26 copias rotando en 36 salas; EuropaCorp iniciará su distribución internacional con 60 copias.
Tenemos aquí una excelente película y un equipo productor obviamente ganador, del que puede esperarse más en el futuro.
KILLING KASZTNER
Autor: Felipe Valdivieso
Close up del rostro actual del asesino, mirando fijo y hablando serenamente a la cámara sobre lo que tenía que hacer: “Matar al bastardo, limpiar la Tierra Santa”. De fondo, un extraño continuo de graves sonidos instrumentales en dramático crescendo. Así comienza, antes que los créditos, el impactante documental de la directora judía norteamericana Gaylen Ross, Killing Kasztner”, The Jew who dealt with nazis, proyectado recientemente en el Festival de Cine Judío de Caracas 2010.
Rezso (Israel) Kasztner fue un judío húngaro, doctor en derecho, conocedor y admirador de lo mejor de la cultura alemana, que formaba parte de un pequeñísimo pero activo grupo de resistencia antinazi, Vaada (Comité de ayuda y rescate). Hacia mediados de 1944 Alemania claramente perdería la guerra, no obstante lo cual ocupó Hungría y se proponía exterminar a los judíos que allí había. En ese contexto, primero un miembro de la Vaada intentó una compleja negociación que involucraba a los nazis, aliados occidentales, organizaciones judías y otros para salvar a todos los judíos húngaros a cambio de 10.000 camiones, alimentos y dinero, fracasando por rechazo de los judíos y aliados. Luego Dr. Kasztner negoció directamente con los oficiales Adolf Eichmann y Kurt Becher, la salida en tren de 1.685 judíos al precio de US $ 1,000 cada uno, dinero que solo pagaron unos pocos 150 de los seleccionados, siendo obtenido el dinero para los demás de diferentes fuentes. Los pasajeros del tren estuvieron como rehenes durante seis meses en Bergen Belsen, siendo finalmente conducidos a Suiza donde quedaron libres. Mientras esta operación se llevaba a cabo, se deportaba diariamente unos 12.000 judíos a su muerte en Auschwitz.
Tras la guerra, Kasztner hizo Aliyá y se estableció con su esposa y su pequeña hija en Tel Aviv donde se integró al partido y gobierno de Ben Gurión en el recién creado Estado de Israel.
En agosto de 1952, Malkiel Gruenwald, oscuro personaje de origen húngaro residente en Jerusalén, propietario de un pequeño hotel y redactor de pasquines autoeditados y distribuidos persona a persona acusó a Kasztner de gravísimos hechos : Haber negociado con los nazis beneficiando a su familia y relacionados, enriqueciéndose en el trato y por oposición condenando a la muerte a los judíos húngaros a quienes se le ocultó la gravedad de los peligros que los acechaban; y haber testimoniado en los juicios de Nuremberg a favor del nazi Kurt Becher, salvándolo de hecho. Supuestamente ambos crímenes con la anuencia de las autoridades judías.
Siendo Kasztner alto funcionario del gobierno de Ben Gurión en el recientemente creado Estado de Israel, se planteó la disyuntiva para el Ejecutivo de hacer renunciar al imputado o defenderlo y demandar por difamación al fablistán Gruenwald.
Gruenwald y su abogado defensor Dr. Shmuel Tamir compartían un profundo rechazo por la ideología, las personas y las acciones de quienes estaban en el poder, formando a su vez parte de una red de opositores decididos.
El juicio empezó en enero de 1953 sin mayor conmoción, pero tuvo un giro dramático cuando el Dr. Tamir pasó de la defensa al ataque y sometió a Kasztner a un hábil, tenaz y despiadado interrogatorio. El clímax tuvo lugar cuando por tres veces seguidas preguntó al ahora acusado si había testificado a favor del oficial nazi, negándolo Kasztner las mismas tres veces, no obstante estar bajo juramento. Entonces el Dr. Tamir presentó al tribunal copia certificada del testimonio exclulpador del nazi emitido por Kasztner durante los juicios de Nuremberg… Atronador silencio, conmoción electrizada, ambiente insoportablemente tenso. Es allí que el juez Benjamin Halevi pronuncia la sentencia moral que aplastaría a Dr. Kasztner: “Le vendió el alma al demonio”. Es así que las acusaciones del ambiguo Gruenwald quedaron judicialmente probadas. El juicio duró dos años y medio, la sentencia fue promulgada en junio de 1955.
Casi a medianoche del 3 de marzo de 1957, en la puerta de su casa, Dr. Kasztner es víctima de los disparos de un joven extremista revolucionario antisistema, Ze’ev Eckstein. La víctima muere doce días después.
Cincuenta años más tarde, muy pocos conocen o aprecian a este Rezso Kasztner y muchos de quienes sí saben de él lo consideran un traidor al pueblo judío, como quedó establecido en la sentencia inicial. El gobierno de Ben Gurión apeló, sentenciándose en enero de 1958 así: No hubo traición ni pacto espurio con el enemigo, pero sí hubo mentira en lo concerniente al testimonio salvador del nazi Becher. El Dr. Kasztner no supo de su reivindicación parcial, había sido asesinado meses antes.
Parecería que el tema central es el asesinato de Kasztner y así es en cierto modo. Pero algunos temas relevantes que surgen en relación con este evento pasan a ser casi que más importantes. Son destacables : Que los judíos de Hungría -como los de Alemania y Austria antes- se veían así mismos como húngaros más que judíos; que no obstante las noticias y evidencias, muchos judíos húngaros no vieron o no quisieron ver lo que se les venía encima. Que en el neonato Israel no cabían los quejumbrosos sobrevivientes europeos y mucho menos negociadores en tratos con el demonio nazi sino solamente los nuevos judíos guerreros y triunfadores cuyos ídolos morían en acción; que las luchas cuando Palestina estaba bajo al Mandato Británico dejaron entre judíos profundas divisiones que eclosionaron cuando el caso Kasztner. Que el medular tema de la Shoá vino a discutirse públicamente por primera vez en Israel en ocasión del juicio y asesinato de Kasztner (el segundo hito en este respecto fue el Juicio a Eichmann en 1961); que el reconocimiento de la hazaña de Kasztner tuvo gran resistencia debido a las ideas cristalizadas de heroísmo sacrificial consagrado en el imaginario del Estado de Israel, siendo necesario más de medio siglo, ingentes esfuerzos de familiares y algunos salvados del tren, así como dosis homeopáticas de verdad para que finalmente retrocediera el tótem previo y cupiera otro tipo o perfil de héroes, por cierto largamente más exitoso que los guerreros. Que los jóvenes son menos de ideas fijas y más permeables a información y enfoques nuevos, etcétera.
Por otra parte, el filme logra que las personalidades de quienes aparecen como testigos y/o actores de la historia se develen ante el espectador. Así vemos al asesino Eckstein revelando y a la vez manipulando en cámara dejando ver una psicología extraña y perturbada; vemos a la hija única de Kasztner, Zsuzsi, endurecida por los traumas, dura en su lucha por reivindicar a su padre pero a la vez blanda en cuanto a aceptar lo peor y tratar de seguir adelante.
Una de las nietas de la víctima se revela como inteligente, luchadora, motivada y muy involucrada con la misión de su familia. Alcanzamos a vislumbrar el extraño trasfondo psicológico del bizarro anciano iniciador de los ataques a Kasztner; se nos muestra el perfil y motivaciones del abogado que pasó de defensor del difamador a acusador de Kasztner; aparece en pantalla el hijo de ese abogado exhibiendo pocas luces e ideas heredadas de su papá. Vemos dos periodistas ubicados en posiciones ideológicas opuestas pero ambos dando luces actuales a los dramáticos eventos del pasado.
La selección de ángulos de toma, locaciones, parlamentos y demás elementos técnicos es un acierto de la Directora que entrega eficazmente información objetiva y subjetiva en pocos planos de cada personaje.
Otro aspecto que se destaca es la edición. La historia no es ni se narra linealmente. De hecho se trata de muchos temas relacionados que se desarrollan de manera no secuencial. Una y otra vez aparecen los personajes, los temas, los lugares… y los tiempos. Cambio de color a blanco y negro, idioma visual que cualquiera entiende. Como todo tema tiene ángulos, claroscuros, matices, interrogantes, la Directora y el Editor aportan las piezas de información disponibles para que sea el espectador quien las ordene y calce en cada contexto fáctico, histórico e interpretativo. La Directora obviamente tiene un punto de vista sobre Kasztner y su caso y lo expone con claridad pero no sesgo.
El elemento sonido es usado con eficacia: Música grave y amenazante como fondo de muchas escenas, elevando la tensión con violines en progresivos agudos; sonidos ambientales de calle aportan realismo y actualidad.
En fin, documental que además de sus cualidades técnicas y realización, aporta mucha y pertinente información sobre el caso Kasztner, y que cumple con funciones realmente relevantes: Informa y pone temas importantes a la atención de mentes y corazones del público. Una vez más se ve el enorme poder y la fabulosa función del cine.
Por otro lado, es bueno tener presente que un buen documental cumple a cabalidad con tales funciones pero no debe olvidarse que un buen filme de ficción puede ser tan o más eficaz que un documental a la hora de logar su propósito de informar, entretener, hacer sentir y hacer pensar.
Recomiendo vehementemente buscar este valiosísimo documental a través de los sistemas de compra por Internet que lo ofrezcan. Es un título que no debiera faltar en ninguna videoteca. Por último, quien desee conocer más sobre el caso, personajes, eventos, contextos, tiene a su disposición la biblioteca más extensa del mundo: Internet, de donde me he nutrido en gran parte para hacer esta reseña con fundamento.


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