Sudán es el tercer país más extenso de África y arrastra desde su independencia en 1956 una historia de guerras internas, dictaduras y persecuciones. Durante tres décadas estuvo sometido al régimen de Omar al Bashir (1989-2019), responsable de un sistema represivo que incluyó el genocidio en Darfur contra comunidades cristianas (2003-2005).


AL BASHIR
Tras la caída del dictador, el país no encontró estabilidad: estalló una feroz disputa de poder entre facciones militares y paramilitares.
El conflicto es complejo y combina factores étnicos, religiosos, económicos y geopolíticos. En el norte predomina la mayoría árabe musulmana, mientras que en el sur —que se independizó en 2011 con el nombre de Sudán del Sur— habitan etnias africanas cristianas. A ello se suman intereses externos: Arabia Saudita y Egipto respaldan al jefe del Ejército, Abdel Fatah al Burhan, mientras Chad, Sudán del Sur y Libia apoyan al general Mohamed Hamdan Dagalo, “Hemetti”, líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).
Las FAR nacieron de los Janjaweed, los “jinetes armados” creados por Al Bashir para intentar el exterminio de todos los cristianos de la región de Darfur para que toda Sudán fuese ¨puramente¨ musulmana (¡por la intencionalidad y lo sistemático de las matanzas esto fue ¨genocidio¨!).
La intención de Al Burhan de disolver este grupo paramilitar y unificar el mando militar precipitó la ruptura. Desde entonces, dos generales que en 2019 prometieron conducir al país hacia la democracia libran hoy una sangrienta guerra por el poder y el control del oro, tercera mayor exportación mundial. La mayoría de los yacimientos está bajo dominio de Hemetti, con el apoyo de los mercenarios rusos del grupo Wagner, aunque Al Burhan también controla explotaciones clave.

El saldo es devastador: decenas de miles de muertos, millones de desplazados y un país al borde del colapso. ¿Pensaron que este conflicto tan mortífero es consecuencia de ideologías, ideales o convicciones? Dicen que en ¨pueblo chico infierno grande¨, y los sudaneses en su país grande sobreviven en un infierno aún más extenso.
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