El Covid nos aisló, pero gracias a Henry —el más cinéfilo del grupo— comenzamos a reunirnos semanalmente en las tertulias “Panda” para hablar de películas. Así conocimos, por fin, al suegro de nuestro amigo Dani: el hombre que, según él, más sabía de cine. Se llamaba Roberto.
La primera vez que lo vi por Zoom me sorprendió que Roberto Madrigal —psicólogo, ensayista y novelista— irradiara tanta humildad. Su tono no era grandilocuente pese a su vasta cultura. Con el tiempo, me acostumbré a su marcado acento cubano y a su papel como una especie de enciclopedia del grupo, recomendándonos joyas cinematográficas casi desconocidas.
Roberto fue autor de Zona Congelada (2005), una novela donde ficcionaliza su vivencia durante los doce días que pasó asilado, en abril de 1980, junto a más de diez mil personas en la embajada de Perú en La Habana. También narra las vejaciones que sufrió hasta que el régimen castrista le permitió emigrar a EE.UU.
Ya en Cincinnati, cursó un doctorado en psicología y fundó revistas literarias y culturales. En 2016 creó el blog Críticas desde Afuera, donde escribía sobre cine, literatura, ajedrez, béisbol y memorias del exilio. Parte de esos textos los recopiló en su libro Diletante sin causa. (Algunos pueden leerse aquí: https://rmadrigaldil.blogspot.com).
Nos conocimos, personalmente, en una reunión de unos cuántos ¨Pandas¨ en un café en Miami y aunque se le veía algo frágil proyectaba una luz de vida y serenidad como la del haz que se refleja en las pantallas cuando va comenzar una película. Eso fue hace tres años, creo, y hace pocos días Roberto dejó de proyectar su sutil y bondadoso carisma luego de complicaciones de una larga enfermedad. Nunca pensé que se podía sentir a alguien realmente amigo por conocerlo de manera virtual. Me equivoqué porque Roberto Madrigal terminó siendo para mí un amigo, aunque no sé si él diría que yo lo era de él.
Que en paz descanses Roberto, y a quien no lo conoció, recomiendo que lean sus obras, sean sensibles al drama del exilio cubano y todos los exilios, y vean buen cine.
PUEDEN LEER ESTA RESEÑA ESCRITA POR SU AMIGO DE JUVENTUD JORGE POSADA
MI COMPAÑERO DE PODCAST ISAAC NAHÓN Y YO LE HICISMOS UNA ENTREVISTA A ROBERTO, HACE POCO TIEMPO, SOBRE LOS INTELECTUALES Y EL TOTALITARISMO, EN ESTE CASO EL CUBANO.
La Caja de Pandora la abrió Hamas el 7 de octubre de 2023 cuando perpetró la peor masacre contra judíos desde el Holocausto en localidades del sur de Israel. No actuó solo: una operación de tal magnitud llevaba la marca del régimen iraní, su principal aliado en Medio Oriente, con quien comparte el objetivo de destruir al Estado de Israel.
Los ideólogos de la masacre sabían que Israel respondería con furia. Es parte del manual del terrorismo: provocar una reacción desproporcionada que cause miles de muertes y destrucción masiva —en este caso en Gaza— para que, con el tiempo, la comunidad internacional olvide el detonante y condene la respuesta.
FUENTE: CNN-News 18
Desde el inicio, la batalla por la opinión pública estaba perdida si el gobierno ultranacionalista de Netanyahu no priorizaba la vida de los más de 200 rehenes — aún hay unos 50 aún en manos de Hamas— ni manejaba el conflicto con gradualidad. Pero Netanyahu también buscaba silenciar las críticas por el mayor fallo defensivo en la historia de Israel en inteligencia, estrategia y liderazgo político.
Con Gaza en llamas, el libreto siguió. Irán dio luz verde a sus proxies: Hamas, Hezbollah, milicias proiraníes en Irak y Siria, y los Hutíes de Yemen, todos armados y entrenados durante años por Teherán.
En paralelo, Irán avanzó durante dos décadas en su intento de enriquecer uranio. En Israel hay un consenso unánime: ese programa debe ser detenido, pues sus líderes no ocultan su deseo de borrar del mapa al Estado judío.
Hoy, el conflicto entre Israel e Irán amenaza con escalar a una guerra regional o incluso global. Tres líderes podrían evitarlo: un Netanyahu desacreditado por los excesos en Gaza, un ayatolá, Khameiní fanático y cada vez más impopular en una Irán que quiere vientos de cambio hacia una mayor libertad y un presidente estadounidense errático, con políticas económicas que los desprestigian, pero, sobre todo, impredecible.
Para lograr una desescalada del conflicto los tres dirigentes necesitan articular un discurso de victoria, aunque sea falso, que calme a sus pueblos, aunque ninguno de ellos tenga la cualidad de la mesura para lograrlo.
Señores jueces, no entiendo nada de que me recriminen que no haya votado ni por Ud., ni por Ud., joven, ni por nadie porque hay que ver lo que era esa la lista con más de 800 candidatos que si para la Corte Suprema, para el Tribunal Electoral, y luego otra lista para magistrados regionales del Tribunal Electoral, sean lo quesean todos esas tribunas porque parecen que somos un país de juzgados y por eso hice tantas películas donde yo, Cantinflas, su servidor, terminaba acusado siempre en un proceso surrealista mágico.
Luego dicen que yo los confundo con mis palabras cuando son ustedes, jóvenes jueces, los que se inventaron eso de que el pueblo puede votar por tanta gente y para tantos cargos cuando no sabemos hacerlo ni con los políticos.
FUENTE: CriminologicaMente
Yo sé, jóvenes, que eme aquí, con H o sin ella porque puedo ser pobre en dinero, pero soy rico en ingenio y no eso que solo uso inteligencia natural porque la artificial es muy cara y es para los que no quieren pensar. Por eso quiero decirles, jueces, que ni los más doctos ni los indoctos como yo entendemos tanta demagogia de esa que afirma, la demagogia, no yo, que tenemos más democracia porque vamos a elegir a todos los jueces de todos los tribunales, nacionales, federales, distritales y hasta de circuito que no sé qué significa, porque yo de electricidad y de Fórmula 1 no sé nada. Pero esa reforma del poder judicial, que me perdone la Sra. Sheinbaum, logró pasar con su mayoría congresal porque López Obrador no pudo obrar esa gracia.
Y ahora yo estoy aquí como uno de ese 13% que fuimos a votar y al final me enteré que una candidata defendió al chapo Guzmán, otro es amigo de mafias, otro es abusador sexual (por si acaso yo soy seductor y ahí me quedo) y que muchos, hechos los tontos, representan a los partidos, en especial a MORENA, que a mí me gustan las morenas, pero no cuando quiere gobernar como el PRI por 70 años.
Por ejemplo a mi me gustan morenas como esta:
Culmino, señores, con dos aligators: ¨No sospecho de nadie, pero desconfío de todos¨ y no se engañen porque – ¡Ahí está el detalle! Que no es ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario¨.
Me llamo Mohammed bin Salmán, aunque todos me conocen como MBS. Soy hijo del actual rey de Arabia Saudita y mi madre es su tercera esposa. No me tocaba ser el príncipe heredero, pero supe mover las piezas dentro de la política familiar, y aprovechando que mi padre ya no está del todo lúcido, escalé posiciones y hasta me inventé el cargo de primer ministro para mí. Desde hace años, soy el gobernador de facto de esta monarquía que todavía tiene una estructura medieval, aunque con una economía moderna y globalizada.
Me acusan de tirano, pero, a ver… ¿acaso no lo fueron también todos mis antecesores desde que mi tribu, los Saud, unificó este país en 1932? Me responsabilizan del asesinato de un periodista saudí disidente que se había asilado en Estados Unidos, un tal Khashoggi, pero yo lo niego rotundamente. ¿O es que los qataríes, los kuwaitíes y otros emires árabes no reprimen también y dan órdenes igual de cuestionables?
Yo, por lo menos, estoy modernizando mi país. Eliminé la absurda prohibición que impedía a las mujeres manejar, ahora pueden sentarse junto a los hombres en estadios de fútbol y otros eventos públicos. Le quité poder a la policía religiosa. Diversifiqué la economía y privaticé parcialmente las acciones de la petrolera estatal Aramco. Y sí, me gusta la buena vida “a la occidental”: tengo múltiples propiedades y soy dueño del club de fútbol inglés Newcastle. Ah, y hablando de fútbol, logré que mi país sea la sede del Mundial 2034.
Hace poco recibí a Donald (él me dice “Mohammed”) junto con algunos de sus ministros y empresarios. Cerramos un acuerdo millonario que favorece mucho a mi país. Estoy convirtiendo el desierto en un campo de rascacielos. ¿Por qué no?
En uno de mis viajes, mientras me alojaba en mi castillo cerca de Versalles, un millonario me habló de una obra de Shakespeare —Ricardo III, creo— donde el rey, antes de morir en batalla, grita: “¡Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo!”. Parece que el herrero le advirtió que no le quedaban suficientes clavos para la herradura, pero él igual se fue a la guerra. Bueno, yo no leo a Shakespeare… lo mío son los camellos.
¿Jesús no decía que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de los cielos? Con todo respeto, yo soy musulmán y árabe, y para mí el dromedario es un animal noble. En mi país hay más de un millón de camellos, y algunos son de lujo: los Al Jajira se venden por más de un millón de euros. Ahora que vamos a recibir inversiones por 600 mil millones de dólares del país de la tabacalera de Joe Camel, quizá podamos incluirlos en el negocio.
Después de todo, como dice Donald, estamos en un “nuevo Medio Oriente”, donde su gobierno y el nuestro ponen una cortina de humo sobre el terrorismo de Hamas, el sufrimiento en Gaza y el islamismo radical en Siria.
Hay un poema del uruguayo Mario Benedetti en el cual un trabajador celebra las dos semanas que disfruta de la naturaleza y las cosas simples de la vida como ¨recuperar el mar desde una altura y hallar toda la vida en cuatro olas gigantescas y tristes como sueños; mirar el cielo estéril y encontrarlo cambiado, hallar que el horizonte se acercó veinte metros, que el césped hace un año era más verde y aguardar con paciencia escuchando los grillos el apagón tranquilo de la luna¨.
Hubo un presidente uruguayo que leyó una vez por radio uno de los poemas del libro de Benedetti y recomendó a todos los ciudadanos de su país darse tiempo para también leerlo, porque esta obra, ¨Poemas de la oficina¨ describe a personajes resignados, rutinarios y predecibles. La aspiración del gobierno de ese presidente era que, al menos, en la administración del estado, los empleados se sintieran motivados a superarse, a encontrar más sentido social e individual a sus labores e incluso, a comprender que si ¨laburar¨ es una necesidad también puede ser una pasión.
Ese presidente fue José ¨Pepe¨ Mujica, un hombre que a la hora de entrar a la vida política dejó de lado la visión radical del comunismo histórico retrogrado y represivo, pero mantuvo la esencia de la búsqueda social que siempre pregonó sobre todo al asumir la presidencia (2005-2008) gobernando con sensatez y pragmatismo.
Mujica no solo ha sido un político si no, sobre todo, un filósofo un intérprete de la esencia de la vida y no es casualidad que algún día leyó un poema de Benedetti para expresarle a los trabajadores de su país que las grandes riquezas de la vida están al alcance de todos en la naturaleza, en la visión amplia de que uno es millonario si está satisfecho con lo que tiene, si ¨vives con lo justo para que lo material no te robe la libertad¨.
Este filosofo y poeta de la política, recientemente, falleció de un cáncer.
II
José Mujica, el ex presidente uruguayo que pasó de ser un guerrillero a un político y de un ideólogo a un gobernante pragmático, pero en esencia, fue un filósofo, y en cada entrevista que otorgó durante los últimos años, si bien se repetía, uno no se cansaba de escuchar el tono, las palabras que seleccionaba, la expresión facial y su mirada cansina y extraviada, quizá porque con total conciencia avizoraba la muerte que se le manifestó con un cáncer de esófago.
De todas las entrevistas que he visto, la que más me gusta es la que otorgó a la periodista María Casado de RTVE el 31 de mayo de 2013, pero son muchas en donde el filósofo Pepe nos recuerda que la vida es una sola, es corta y que perdemos mucho tiempo en tonterías. (https://www.youtube.com/watch?v=HC3jgsjYcVs)
En sus palabras (2019), libro de Darío Klein y Enrique J. Moras, Pepe expresó: ¨ “Mi religión es la vida. La vida es un milagro y como es tan cotidiana, como estamos vivos, no le damos valor; pero no existe ninguna cosa más importante que el milagro de estar vivos. Esto es a plazo fijo y se va”. – y vinculando eso que todos damos por sentado preocupándonos en demasía, en cuestiones fútiles, Mújica agregó- ¨ En sociedades como esta, el hombre corre el riesgo de vivir su vida como un agente comprador y nada más. Esto no quiere decir que no haya que comprar nada, no se puede vivir del aire; quiere decir que tenés que liberarte de esa esclavitud. Comprás lo necesario para vivir, pero hacés también otras actividades. La felicidad no es una cuestión material. Necesitar poco es el camino más corto para tener libertad, para tener tiempo disponible para gastarlo en lo que a uno le gusta o le apasiona. A veces pueden ser los afectos, la relación con la familia, con los hijos… A veces, dedicar tiempo a un arte, una artesanía, un deporte”.
Y Mujica, pregonó con su vida sencilla dedicada a la agricultura, cuando no a la política, ser coherente con lo que decía. Así como vivió con humildad se preparó con ella para la cercanía de la muerte.
III
En una entrevista para The New York Times (23/08/24), el periodista Jack Nicas expresó que cuando Pepe Mujica hablaba sobre la humanidad quizá pensaba en su propia despedida: ¨…la vida es una y se va. Hay que darle sentido a la vida. Hay que luchar por la felicidad humana. No solo por la riqueza¨.
¿Cómo le gustaría que le recordaran?
Ah, como lo que soy: un viejo loco.
¿Eso es todo? Hizo muchas cosas.
Tengo una cosa. La magia de la palabra. El libro es el invento más grande del hombre. Lástima que la gente lee poco. No tiene tiempo.
Mujica también le dijo a Nicas que dejó de usar el celular porque lo desconectaba de las maravillas del mundo: ¨ A veces ando con el tractor. Me paro a ver un pajarito cómo hace su nido. Admiro la naturaleza. Casi tengo una especie de panteísmo. Hay que tener ojos para ver¨
El periodista de El Mundo, Antonio Lucas, se expresó sobre Mujica como ¨el último líder sentimental de Latinoamérica¨. En yiddish, el idioma de mis abuelos en Polonia (mezcla de hebreo, polaco y alemán) a una persona con nobleza y bonhomía se le define con la palabra ¨ mensch¨ y con sus contradicciones y a veces, algo de carácter fuerte, Pepe Mujica lo era. Algunas de sus frases definen esa esencia:
-¨Siento rabia, me caliento, digo disparates, pero no puedo cultivar el odio (…). Hay que respetar, sobre todo cuando más duele¨.
-¨El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son¨.
– “Lo inevitable no se lloriquea. Lo inevitable hay que enfrentarlo”.
-¨El hombrecito promedio a veces sueña con vacaciones y libertad. Siempre sueña con concluir las cuentas, hasta que un día el corazón se para y adiós».
Ese no fue el caso de Mujica y aunque hace días se jubiló de la vida sin creer en dios, ni en el cielo, ni en algo trascendental como ¨el más allá¨, se puede aplicar el poema de Benedetti que Pepe leyó, públicamente, del libro ¨Poemas de oficina¨: ¨ El cielo de verás que no es este de ahora el cielo de cuando me jubile durará todo el día, todo el día caerá como lluvia de sol sobre mi calva¨.
A PEPE MUJICA, COMO DIRÍA BENEDETTI, LE LLEGÓ LA TARDE: