En octubre 2024 Claudia Sheinbaum asumió la presidencia de México y comenzó su mandato con la misma actitud populista y polémica de su antecesor y probable actual asesor AMLO al no invitar, en la comitiva española, al Rey Felipe VI de Borbón porque no se retractó, en nombre de la corona, de que España colonizada matará indígenas y por la explotación de riquezas de su país.

El mismo mes, el canal español RTVE, transmitió un documental titulado ¨Colón ADN, su verdadero origen¨ en el cual un grupo de científicos que ha estudiado los restos del famoso navegante descarta su origen genovés y asegura que nació en Valencia, España y además fue judío.
Varios historiadores como Salvador de Madariaga y Simon Wiesenthal, entre otros, habían postulado la teoría de que Colón se convirtió al cristianismo para evitar la persecución de la Inquisición y mantuvo su identidad de origen en secreto para lograr su emprendimiento de viajar hacia las islas orientales a través del Océano Atlántico, antes de la expulsión de los judíos en el mismo año de su partida, 1492.

LIBRO PUBLICADO EN 1975

LIBRO PUBLICADO POR EL ¨CAZADOR DE NAZIS¨ E HISTORIADOR AFICIONADO SIMON WIESENTHAL
¿Qué tiene que ver el debate de los seguidores de la presidente Sheinbaum Pardo y los del Rey de España con la hipótesis de un Colón judío? Objetivamente nada, pero, en mi lúdica imaginación, estas dos historias se pueden vincular en una paradoja simbólica. AMLO, en 2020, exigió las disculpa de España por la colonización y sus consecuencias pero le contestaron que su apellido era López Obrador, una ¨seña¨ que, le guste o no, demuestra su ascendencia española de viajeros que no se mezclaron con indígenas de la civilización azteca, y por eso sus padres no lo llamaron Cuauhtémoc, por ejemplo.

LOS TIEMPOS CUANDO AMLO NO PEDÍA AL REY DE ESPAÑA RETRACTARSE, SI NO, RETRATARSE JUNTO A ÉL.
El revisionismo histórico, en este caso, juzgar con valores culturales occidentales del siglo 21 lo que en el siglo 15 era percibido como habitual, no le va a funcionar a Sheinbaum Pardo cuando comience su desgaste político pues le recordarán que es hija de padre lituano judío y una madre sefardita búlgara – descendiente de los judíos expulsados de España, – y, por lo tanto, su ADN tiene más en común con Colón que con los colonizados aztecas.
De hecho, por sefardita, la presidente como el mismo Rey Felipe VI son descendientes de españoles que nacieron fuera de la Península Ibérica porque el padre del monarca nació en el exilio italiano y su madre en Grecia.




