Trump fue el presidente que más hizo para paralizar cualquier esperanza de paz entre palestinos e israelíes. Primero trasladó la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén causando la furia entre los palestinos; luego cerró la sede diplomática de Fatah, el ala moderada que gobierna la Autonomía Palestina (AP) en Cisjordania y finalmente, si bien forjó los ¨acuerdos de Abraham¨ que insertaron a Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Sudán entre los países árabes que reconocen al Estado de Israel, no tomaron en cuenta a la AP en las negociaciones creando frustración en Gaza y Cisjordania, y con eso, más apoyo a los métodos violentos del grupo terrorista Hamas.
La dupla Netanyahu y Trump creyó, erróneamente, que podían ignorar al pueblo palestino de la ecuación para la paz en el Medio Oriente y la masacre sangrienta perpetrada por Hamas el 7 de octubre de 2023, formó el trio de protagonistas de la tragedia que israelíes y palestinos están viviendo desde esa fecha. Trump quebró la política bipartidista de EEUU como país mediador para fomentar dos estados para dos pueblos (Israel y Palestina) que comenzó con los acuerdos de Oslo de 2003 y 2005 firmados por los representantes de ambas partes.
Biden ha ejercido una política equilibrada en el actual conflicto del Medio Oriente haciendo acrobacias diplomáticas para evitar una escalada, primero ante la participación de grupos pro iraníes como Hezbollah en El Líbano; los Hutíes, etc., y ante el ataque de misiles iraníes a Israel. A la vez que Biden ayuda a Israel como nación a luchar contra grupos y un país que buscan exterminarlo, también presiona al gobierno de Netanyahu para intentar que en la guerra de Gaza de alivio a la población civil.
Es una compleja situación que la extrema izquierda del partido Demócrata no maneja ni con comprensión ni pragmatismo, estimulando que miles de jóvenes se radicalicen contra las medidas de Biden y ahora expresen que no votarán en las elecciones de noviembre. ¡Cuidado! Le están colocando la alfombra roja a Trump, poniendo en riesgo a los palestinos, a la democracia israelí, y lo que es peor, a la democracia estadounidense.
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