¿Recuerdan la escena de norteamericanos ametrallando, lanzando bombas y napalm a aldeas civiles con la melodía de fondo de la ¨Cabalgata de las Valquirias¨ en el film ¨Apocalypsis Now¨? Los encargados de música de la película de Francis Ford Coppola sabían que esa parte de la ópera del compositor alemán Richard Wagner, ¨El anillo de nibelungo¨ está vinculado a una leyenda guerrera de la Edad Media que a su vez se inspira en la mitología nórdica en la cual unas deidades femeninas menores (valquirias) que protegen al dios Odín.
Es curioso que una guerrilla de mercenarios que contra Ucrania y otros países del mundo donde intereses geopolíticos de Rusia están en juego tenga el nombre de Richard Wagner, quien, por su nacionalismo, música grandilocuente y escritos antisemitas sirvió de inspiración cultural al Nazismo y más paradójico es que mercenarios neonazis se involucren en una guerra en la que Putin dice tener el propósito de ¨desnazificar¨ a Ucrania de un gobierno presidido por el judío Zelensky.
La empresa Wagner fue fundada por un ex agente de élite del ejército ruso admirador del nazismo, Dmitri Utkin, quien al regresar de la guerra en Siria contrató a mercenarios cuya misión conjunta con el Kremlin fue la de luchar junto a los separatistas pro rusos del Dombas, en Ucrania, luego de la invasión ordenada por Putin a Crimea en 2014. Desde entonces, el oligarca de empresas de comidas y chef personal de Putin, Yevgeny Prigozhin, se convirtió en el líder de la guerrilla Wagner.
Los mercenarios de Wagner junto a milicias islamistas del aliado de Putin, el gobernador de la provincia de Chechenia, Ramzan Kadyrov, se convirtieron en los principales puntas de lanza de las victorias rusas en Ucrania pero a medida que el Kremlin fracasó en proveer de municiones básicas a sus tropas y aliados en el terreno de guerra, varios soldados huyeron tras la contraofensiva ucraniana y, tanto Prigozhin como Kadyrov, expresaron su disgusto ante las malas decisiones del entorno militar que rodea a Putin.
En agosto de 2012 Prigozhin filmó como reclutaba presos liberándolos a cambio de ir a luchar a Ucrania y en diciembre divulgó un video culpando al ministro de defensa, Shouigú y al jefe de estado mayor Gerasimov de engañar a Putin para conducirlo a una guerra ¨solo por el interés de algunos oligarcas¨ y mal diseñada. En octubre del mismo año Kadyrov escribió por Telegram críticas a los generales de Putin y exigió tácticas más sangrientas y mortiferas en Ucrania.
Tras la rebelión de Wagner en días recientes y la mediación de Bielorrusia, Prigozhin se exilia en ese país y habrá una tensa (¿pero duradera?) calma en Rusia. Mientras, el admirador de Hitler – quien se envenenó en su bunker – debe cuidarse de no tener un destino similar como tantos otros rivales de Putin.

ERASE UNA VEZ…
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