En diciembre de 2007 escribí un artículo titulado ¨Irán y las Putas Tristes¨ en el cual señalaba que: ¨La obsesión del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad de mostrarse como un líder de calibre moral ante el mundo es tal, que no solo niega que en su país persista la prostitución, si no que ahora también, quiere eliminar ese concepto de la literatura. Hace unos días el presidente persa dispuso sacar de circulación los pocos ejemplares del último libro de García Márquez, ¨Memorias de mis Putas Tristes¨, y prohibió la reedición de la novela¨.

Explicaba entonces que la penalización de la prostitución en Irán con ejecuciones de muerte era, además de cruel, hipócrita, porque según la visión del islam chiita del régimen persa existe la figura del “matrimonio temporal” (mutah) que permite a cualquier mujer, viuda, divorciada o virgen – con consentimiento de su padre, – ofrecerse como pareja sexual de un hombre por un tiempo limitado (determinado por el hombre).
Ahora que los ayatolás tienen la complicidad de un presidente fanático, Ebrahim Raisí, ex presidente de la Corte Suprema Islámica con el prontuario de cometer crímenes de lesa humanidad con ejecuciones, desapariciones forzadas y torturas de prisioneros políticos y personas acusadas de ¨herejía¨ no es de extrañar que la ¨policía de la moralidad¨ que opera en su país desde 1979 se haya vuelto más rígida en la vigilancia y represión.
Este caso se contextualiza el caso de la joven de 22 años, Masha Amini, quien murió por maltrato policial por no llevar el velo ¨apropiadamente¨ aunque el regimen iraní se esmere en la versión de que falleció de un infarto mientras se encontraba en un ¨centro de reeducación islámica¨.
Mientras la mayoría de los gobiernos y ONGs de Derechos Humanos condenan el hecho y la represión a la protesta generada por este asesinato hay regímenes meretricios (el masculino de meretriz) que siguen apoyando a la ¨revolución hermana¨ iraní como los de Cuba, Nicaragua, Venezuela y en parte el Kirchnerista argentino. Son los protagonistas de Las Futuras Memorias de los Putos Incorregibles¨.
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