¿Cómo llegaron a Bielorrusia miles de refugiados que ahora intentan cruzar de ese país hacia Polonia, Lituania y Letonia, dado que esa ex republica soviética no tiene frontera cercana con las naciones de donde provienen: Iraq, Siria, Afganistán, Libia, etc.?

Esta extraña situación ha sido creada por un régimen que reconoce haber facilitado el viaje de estas personas desesperadas que, por supervivencia, escapan de conflictos y persecución de sus países de origen. Sin embargo, el dictador Alexander Lukashenko, confiesa sin sutilezas, que los refugiados son bienvenidos a Bielorrusia como territorio de paso hacia la Unión Europea (UE), pero no pueden quedarse en su país.

Lukashenko, a quien recordamos muy afligido durante el entierro de su “hermano” Hugo Chávez en Caracas, gobierna a Bielorrusia desde 1994, “curiosamente”, como su fallecido amigo y el sucesor de éste, Maduro, ganando todas las elecciones que se realizan para demostrar una supuesta popularidad y legalidad del sistema autocrático que lo sostiene.

Dado que durante los últimos años los bielorrusos son sometidos a más represión y fraude electoral la UE acaba de incrementar sanciones económicas contra el régimen de Lukashenko quien, cínicamente, desde 2020 simplificó los requisitos de visa para viajar a su país a ciudadanos de países azotados por la violencia y la miseria.
Así las cosas, las agencias de viaje y líneas aéreas de Turquía, Qatar, Siria y otras, han conducido a estos refugiados que, secuestrados políticamente por el dictador de Bielorrusa, padecen hambre, frío y vulnerabilidad ante el Covid 19 y otras enfermedades mientras esperan llegar a ¨tierra prometida¨ europea.
La idea del secuestro político se inicia con la mitología griega con el rapto de Helena, la esposa del rey Menelao de Esparta por parte de París, hijo del rey Príamo de Troya. Más allá de los mitos es un hecho comprobado que hubo una guerra en Troya, territorio actual de Turquía, si bien las razones y detalles del conflicto son producto de la imaginación de Homero en La Ilíada y dramaturgos de Grecia antigua.

Durante el siglo 20 fueron comunes los secuestros políticos como aquel ejecutado por una banda de terroristas encabezada por Carlos ¨El Chacal” a los representantes de los países de la OPEP reunidos en Viena en 1975 y los emblemáticos secuestros del ex ministro italiano Aldo Moro, asesinado por las Brigadas Rojas en 1978 y el de los rehenes en la embajada de Japón en Perú, en 1996, que culminó con una operación de rescate exitosa.
OTRO SECUESTRO CON FINES POLÍTICOS CULMINÓ EN UN RESCATE EN UGANDA CON EL RESCATE DE BRIGADAS ESPECIALES DEL EJÉRCITO ISRAELÍ EN 1976.
Los peores secuestro políticos son los perpetrados por perversos autócratas que con el fin de perpetuarse en el poder y mantenerse impunes son capaces de someter a sus pueblos al hambre, carentes de servicios básicos y de libertad, e incluso aislarse del resto del mundo como lo hace el Castro-Chavismo; Corea del Norte y otros personajes por los cuales millones de seres humanos sufren y están condenados a la privación de derechos fundamentales como ahora lo hacen las mafias que venden cupos en embarcaciones frágiles en peligro de hundirse en su camino al engaño que les espera en la Bielorrusia de Lukashenko.
EL PROGRAMA CONCLUSIONES DE CNN EN ESPAÑOL. MILICIAS DEL GOBIERNO MANTIENEN SECUESTRADOS A BARRIOS VENEZOLANOS.
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