Nada convencionales fueron las convenciones de los partidos demócrata y republicano para ratificar como candidato a Joe Biden y Donald Trump para las elecciones de Noviembre 2020. El “pan y circo” que generalmente ofrecen los oradores de estos eventos que se celebran desde hace casi un siglo en las campañas electorales de Estados Unidos sí fue el tradicional, pero el gran cambio se dio porque el Covid 19 obligó a que buena parte de las intervenciones de simpatizantes de ambas opciones fuesen virtuales, algunas grabadas y, por lo tanto, carentes del entusiasmo de un evento masivo.
Los demócratas presentaron a Biden como el presidente que devolverá a EEUU a políticas convencionales compartidas con gobiernos republicanos anteriores al de Trump, vinculadas a la inmigración, al fomento de las alianzas tradicionales con Europa y otras democracias del mundo, y temas de liderazgo como el rol de su país en el conflicto palestino-israelí, en el cambio climático y “devolver la calma” en casa y el mundo por la vía de la moderación y de un discurso de integración.
FUENTE: CNN
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Los simpatizantes de Trump (la estridente ausencia de muchos dirigentes republicanos demuestra que buena parte del partido más que apoyarlo, lo tolera), presentan su presidencia como exitosa, prometen más del “Great Again” y de su “grandeza no convencional” pero con un tono de reconversión, presentado a un Trump sensible, preocupado por la gente común, poco más que un abuelito del Polo Norte, con muchas alusiones de: “si lo vieran cuando no está frente a las cámaras”.
FUENTE: ABC
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La gran contradicción de estas convenciones fue la el cierre de Trump, en el jardín de la Casa Blanca, con decenas de personas sin mascarillas de protección para el Covid y sin guardar distanciamiento social. Imágenes que valen mucho más que las palabras de los defensores de quien se jacta de estar “derrotando a la pandemia”.
FUENTE HUFFPOST






