La cámara baja del congreso de Estados Unidos realiza un proceso de investigación para un posible impeachment a Donald Trump por el caso de presunta presión al presidente de Ucrania, Vlodomir Zelensky, para que investigue a Hunter Biden, hijo del posible rival del presidente en las elecciones de 2020, Joe Biden.

De la web https://es.statista.com/grafico/19479/fases-del-proceso-de-impeachment/
Trump acusa a Hunter de corrupción cuando fue miembro de la junta directiva de una compañía de gas natural ucraniana, Burisma Holdings y asegura que el vicepresidente de Obama hizo que su gobierno favorecerá negocios con esa compañía por nepotismo.
De la web https://www.youtube.com/watch?v=kvWULKcwY0o
Tres palabras “mágicas” fueron escuchadas por los representantes demócratas del congreso que se encarga del juicio político a Trump: “quid pro quo”. Esta expresión significaba en latín medieval confundir una cosa por otra, pero con el paso del tiempo, se utiliza para referirse a un intercambio, dar una cosa por otra, en fin, “yo te hago un favor si tú me haces otro”, y de eso es precisamente de lo que se acusa al presidente norteamericano con respecto a ucraniano: abuso de poder condicionando ayuda militar aprobada por el congreso a cambio de que Zelensky ordenará investigar a Hunter Biden.

De la web https://www.nytimes.com/2019/10/04/us/politics/quid-pro-quo-trump.html
El embajador de EEUU en la Unión Europea, Gordon Sondland, testificó y presento emails demostrando que el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, fue encargado por el presidente a presionar al gobierno de Ucrania: Trump “quería una declaración pública de Zelensky comprometiéndose a investigar a Burisma y las elecciones de 2016”- dijo el diplomático – y de concretarse, daría la ayuda militar pedida por el presidente ucraniano.
A pesar del testimonio contundente de Sondland quien afirmó que sí hubo quid pro quo y que eso lo sabía el entorno cercano de Trump, por ahora el impeachment se ve lejano porque la futura votación del congreso, parece, se dará en base a líneas partidarias y no éticas.
Deja un comentario