El ataque terrorista ejecutado por un supremacista blanco contra musulmanes que rezaban en dos mezquitas en Nueva Zelanda le quitó cierta inocencia a ese país de escasa violencia, una sociedad multicultural de más de 4 millones de habitantes con un 67% de ancestros europeos,15% de indígenas originarios maoríes y un porcentaje importante de inmigrantes que han buscado oportunidades en esas tierras del Océano Pacífico en recientes décadas.
El perfil de personalidad, la ideología y el método de Brent Tarrant, el terrorista que provocó la muerte de 50 personas y las graves heridas de más de otras cuarenta, no distan de las de otros – religiosos o no – que han cometido masacres en nombre de supuestos dioses, naciones o pureza racial, en muchas otras partes del planeta.

Según la policía Tarrant mencionaba en una cuenta de Twitter el manifiesto “El Gran Reemplazo”, un libelo que cita el derecho del hombre blanco sobre los “invasores” que amenazan a sus tierras cuyo autor fue Dylann Roof, un joven que asesino a nueve negros en una iglesia de Charleston, en Estados Unidos, para inspirar una guerra racial.

Este mismo manuscrito inspiro a Anders Breivik, el terrorista ultraderechista que asesinó a 69 adolescentes que acudían a un campamento organizado por el partido laborista de Noruega en la isla de Utøya, en 2011.
CONDENA DE BREIVIK EN AGOSTO DE 2012
El terrorismo y el fanatismo se dan cuando cualquier persona o grupo justifica que las ideas están por encima del respeto a la vida, pero el atentado en Nueva Zelanda nos deja con otro problema: cómo detener a los asesinos y terroristas que por razones obvias buscan la espectacularidad, pero al filmar sus crímenes, las redes sociales no tienen tiempo o (¿no quieren a tiempo?), cortar la señal de lo que transmiten en vivo.
Sobre este tema recomiendo leer el libro de mi amigo y colega Isaac Nahón-Serfaty, profesor de Comunicación Social en la Universidad de Otawa: Strategic Communication and Deformative Transparency
(2018)
Escuche también al Profesor Isaac Nahon analizando el rol de los medios sociales en la difusión de actos terroristas en esta entrevista realizada por Luis Alberto Laborda deRadio Canadá Internacional:
El problema del terrorismo y cómo controlar los medios de comunicación actuales es un desafío cada vez más urgente.







