Posted in Sin categoría on noviembre 25, 2018|
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Etiopía es el segundo país más poblado de África y como muchos en ese continente existen una variedad de grupos étnicos que mantienen largos conflictos, en este caso, por la disputa de tierras. El lugar dominado por emperadores como Haile Selassie, derrocado por militares en 1974 para luego crear un régimen comunista que cayó en 1991, es controlado desde entonces por el partido Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope con un gobierno autocrático con elecciones para rotar al primer ministro.
Desde abril, tras la renuncia del primer ministro Desalegn, asumió el poder un miembro de la etnia msulmana oromo (la principal minoría), Abiy Ahmed Ali quien ha logrado convocar a la etnia mayoritaria cristiana (la amhara), para liberalizar gradualmente a la nación y luchar juntos contra el fanatismo en un vecindario en donde abundan grupos como el Estado Islámico y Al Qaeda.
En menos de siete meses el rejuvenecido gobierno reconoció los errores del pasado y ha tratado de enmendarlos uno tras otro. Firmó la paz con Eritrea, el país vecino y enemigo histórico. Ahmed Ali ordenó liberar a periodistas. activistas y a presos políticos de oposición, tachados de terroristas por sus antecesores, con lo cual se avizora que podrán legalizar nuevos partidos políticos y además recompuso a su gabinete igualando el porcentaje de hombres y mujeres, algo inédito en una sociedad patriarcal como la etíope.
La semana pasada Ali juramentó también a una mujer como presidente de Etiopía: Sahlework Zewde, ex secretaria general de ONU, que, si bien es un puesto simbólico porque en los sistemas parlamentarios el primer ministro es el jefe de gobierno y el presidente solo representa al país, muestra que Etiopía con un buen dirigente y una mujer ejemplar se enrumba hacia una nueva era.
La conmemoración del centenario del armisticio que puso fin a la I Guerra Mundial celebrada en París el 9-11-18 ha causado muchos debates comparativos de cuánto se parece el mundo que condujo a aquella conflagración que causó la muerte y heridas de millones de soldados.
Un año después las potencias europeas firmaron el deficiente “Tratado de Versalles” que la mayoría de los historiadores consideran como la causa del otro gran conflicto que ocurriría tan solo 20 años después: la II Gran Guerra del siglo 20.
De haberse conmemorado el centenario de la Primera Gran Guerra en su fecha inicial, 2014, habría más optimismo puesto que antes de que el Estado Islámico causara la gran migración de refugiados iraquíes y sirios hacia Europa a partir del siguiente año, los gobiernos nacionalistas de entonces y los partidos xenófobos del Viejo Continente no habrían aumentado su caudal de popularidad y votos como los tienen hoy en muchas naciones. Hace cuatro años tampoco existía el factor Trump, quien se comporta como un rival, más que como un aliado de los europeos.
Esta realidad obliga a tomar muy en serio lo expresado por Macron en este aniversario: “El nacionalismo es una traición al patriotismo. Al decir nuestros intereses primero, a quienes les importan los demás, borramos lo que una nación aprecia más, lo que le da vida, lo que la hace grande y lo que es esencial: sus valores morales»…»Sé que hay viejos demonios que están regresando a la superficie. Están listos para causar el caos y la muerte».
Debemos también recordar que las potencias que causaron esta guerra son responsables de la muerte de soldados y civiles en sus colonias africanas (Camerún, Togo, Namibia, Tanzania, etc.) y asiáticas (India, Indochina, Nueva Zelanda, etc.), que apenas son recordados en nuestra civilización occidental etnocentrista.
n un continente en donde presidentes de izquierda moderada como Michel Bachelet o Dilma Rousseff visitaban, esporádicamente, La Habana, cual lugar de peregrinación para visitar al tirano Fidel Castro, o en donde aún buena parte de los miembros de partidos de izquierda veneran al violento Che Guevara, el legado del recién fallecido político y periodista venezolano Teodoro Petkoff, es digno de aprender y emular por quien se autoproclame como socialdemócrata.
El diplomático mexicano Jorge G. Castañeda inició su columna de opinión del 1-11-18 en el The New York Times titulado: “Teodoro Petkoff fue el símbolo de la izquierda democrática en América Latina” con estas palabras: “Pocos personajes de la historia de la izquierda latinoamericana afectaron y reflejaron la evolución de la misma a lo largo de los últimos sesenta años como Teodoro Petkoff. Falleció ayer en Caracas a los 86 años, después de una larguísima trayectoria recorriendo todos los meandros de esa izquierda de América Latina. Transitó de la guerrilla castrista en Venezuela a principios de la década de los sesenta hasta la crítica despiadada, acertada e ilustrada de los peores excesos del chavismo y del actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pasando por una larga etapa como símbolo de una nueva izquierda: democrática, independiente de Moscú y de La Habana, moderna y globalizada”.
El quiebre de Teodoro (como todos lo llamaban en Venezuela) con la izquierda radical se dio en 1968 con la “Primavera de Praga” cuando los tanques soviéticos entraron en Checoslovaquia a poner fin al experimento de ese gobierno comunista que quería mantener un “socialismo con rostro humano”. Un año después Teodoro escribe en la clandestinidad el libro “Checoslovaquia: el socialismo como problema” que en 1970 es censurado por el mismo líder de la URSS, Brezhnev.
En 1971 el ex guerrillero funda el partido MAS (Movimiento al Socialismo).Teodoro advirtió al partido que no apoyara al golpista Chávez en 1999 y por eso fue expulsado.
PETKOFF VOTA EN UNO DE SUS TRES FALLLIDOS INTENTOS DE LLEGAR A LA PRESIDENCIA
Al abandonar la Política Petkoff se dedicó al periodismo y fue director de un diario de gran circulación pero la dictadura de Chávez
obligó a la corporación `propietaria de este medio a despedirlo pero pronto un valiente empresario lo financió para crear el modesto diario TalCual que se convirtió en un referente para la critica al régimen cada vez más todopoderoso y abusivo.
ESTA FUE LA PRIMERA PORTADA DEL DIARIO TALCUAL QUE SALUDÓ CON IRONÍA A HUGO CHÁVEZ PARA DEMOSTRARLE QUE NO PUDO CENSURAR A PETKOFF Y A SU STAFF DE PERIODISTAS AL LOGRAR CREAR UN NUEVO MEDIO DE COMUNICACIÓN. TALCUAL FUE ATACADO LUEGO POR MADURO Y SOLO SALE EN WEB, LO CUAL EN SU ÚLTIMA EDICIÓN EN PAPEL PERIÓDICO SE DESPIDIÓ ASÍ:
Incluso, Teodoro tuvo la brillante idea de invitar al gran politólogo y humorista venezolano Laureano Márquez a escribir los editoriales de cada viernes. Laureano, en su artículo «Teodoro» del 1-11-18, en Tal Cual, en homenaje a su jefe y amigo, relata:
«Al poco tiempo tuve la responsabilidad de escribir los editoriales de TalCual, no uno, sino todos los días viernes. Debo decir que esa confianza de Teodoro en mí fue un estímulo que me comprometió y que hizo que escribiera con más responsabilidad y criterio, aunque a veces con menos humor, cosa que él me recriminaba a menudo: “¡Tas muy serio, chico!”. Esa distinción al humorismo para cumplir un rol editorial en un periódico que es esencialmente de opinión fue una apuesta de avanzada y riesgosa de su parte.
Por un editorial mío, a instancias de Chávez, se le abrió un proceso judicial al periódico en la ciudad de Barquisimeto. Yo estaba abrumado por las consecuencias de aquello y por mi responsabilidad en el asunto.
Varias veces fuimos a Barquisimeto durante el desarrollo del proceso. Tengo el honor de decir que la única vez que me senté en el banquillo de los acusados fue junto a Teodoro. Recuerdo que, haciendo yo mofa de su mal carácter (una injusta fama que le acarreó su cara de ogro), comentaba el trágico destino que avizoraba para mí: ¡compartir celda con Teodoro!, él abriendo túneles y yo claustrofóbico».
EDITORIAL DE LAUREANO MÁRQUEZ DE 2014: «CARTA DE AMOR», EN PROGRAMA DE LUIS CHATAING.
También Teodoro recibió el Premio español de periodismo «Ortega y Gasset 2015» pero como la dictadura chavista no le permitía salir del país por que estaba bajo un medidas restrictivas por una demanda que Diosdado Cabello entabló contra él por supuesta difamación, lo recibió en su nombre el ex presidente de gobierno español Felipe González quien viajó a Caracas para entregárselo.
Es mucho lo que se debería aprender de este eterno disidente y poco el espacio para divulgarlo, por eso invito a que el lector, sobre todo, quien se considere un demócrata de izquierda y aún no logre cuestionar a las dictaduras de Venezuela, Nicaragua y Cuba , que ahonden en la biografía y la obra de Petkoff.
RECOMIENDO VER ESTA ENTREVISTA SOBRE LA VIDA PÚBLICA Y PRIVADA DE PETKOFF REALIZADA HACE ALGUNOS AÑOS