El problema, en Brasil, es que la opción menos mala, en las elecciones de hoy, sería la milagrosa victoria del populismo de izquierda de Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), quien será manejado por Lula desde la prisión o ya indultado por éste, pero todo parece indicar que se impondrá el peor escenario: el fascismo populista del candidato del Partido Social Liberal (PSL) Jair Bolsonaro, el ex militar delirante y ultranacionalista que no disimula su simpatía por la época de la dictadura (1964-1985).

El problema de Brasil es que también los candidatos a la vicepresidencia del PT y del PSL también revelan que los votantes están ante los extremos del espectro político. Quien elija a Haddad se queda con la ex excandidata presidencial del Partido Comunista, Manuela D’Ávila, invitada a unirse a la fórmula presidencial del “Lulismo” mientras que los seguidores de Bolsonaro refuerzan el militarismo puesto que tendrán de vicepresidente al general retirado Hamilton Mourao, quien estando aun en funciones en el ejército, mientras se decidía el destino político de Dilma Rousseff, expresó que de no concretarse el impeachment haría falta una intervención militar.


El problema de Brasil es que puede llegar al poder un candidato sin casi experiencia política e histriónico que por haber sido apuñalado durante la campaña y pasar semanas en el hospital no tuvo que exponerse mucho mediáticamente y, en el mejor caso, habría la continuidad del corrompido PT luego de 16 años en el poder.
De ganar Bolsonaro podría haber un escenario de autogolpe como en el Perú de Fujimori o la Venezuela de Chávez y Maduro (repetimos, los autoritarismos y las dictaduras son ideológicamente “ambidiestras”), aprovechando su popularidad inicial para disolver las instituciones corruptas de Brasil, pero si gana Haddad esa institucionalidad podría seguir deteriorándose.
De la web Imagen Noticias: https://www.youtube.com/watch?v=i6t81yLrF-U
Pase lo que pase Brasil está en graves problemas, pero el mal menor es no votar por el militar que ha dicho que: “El error de la dictadura fue torturar pero no matar”.




