Esta semana, un legislador republicano de la cámara baja de los Estados Unidos escribió en el New York Times un articulo muy preocupante, pues el congresista Will Hurd, del estado de Texas y ex oficial de la CIA, expresa haber visto cómo la inteligencia rusa manipulaba a muchas personas pero nunca imaginó que sería testigo de que un día lo haría con el presidente de su propia nación.

En el artículo titulado “Trump está siendo manipulado por Putin. ¿Qué debemos hacer?” de 19/07/18, Hurd argumenta que tras la reciente reunión de Helsinki quedo claro que Trump es incapaz de condenar la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016 y a muchas otras campañas de desinformación que debilitan a la democracia occidental a pesar de que los servicios de inteligencia de EEUU y otras agencias europeas han demostrado, sin lugar a dudas, los esfuerzos rusos por hackear a organizaciones políticas y juntas electorales de sus países y usar redes sociales como fuentes de desinformación.

El año pasado el Congreso aprobó sanciones para imponer sanciones severas a Rusia como represalia por su intromisión en nuestras elecciones presidenciales – expresa Hurd – “También me alienta que el Comité Senatorial de Relaciones Exteriores haya pedido al Secretario de Estado, Mike Pompeo, que testifique sobre las recientes reuniones del presidente tanto con Kim Jong-un como con Vladimir Putin”.

Hurd también plantea que el Congreso se tome en serio la amenaza rusa y promete intentar, junto a sus colegas del congreso, hacer entender a Trump que Putin es un adversario y no un aliado.
El ex agente de la CIA debe estar muy confuso al ver como su presidente maltrata a Merkel y a Theresa May mientras defiende otorga legitimidad a los tiranos del mundo.
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