El 13-11 se realizó en Filipinas la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) que contó con la participación de los jefes de gobiernos de sus 10 naciones miembros e invitados para esta ocasión como los primeros ministros de Canadá y la India y el presidente de los Estados Unidos.

Países miembros de la ASEAN
Fue la primera vez que Rodrigo Duterte, quien llegó a la presidencia de Filipinas en 2016, se encontraba con muchos de estos gobernantes y había expectativa sobre si alguno de ellos lo criticaría, públicamente, por los sanguinarios métodos que utiliza su gobierno en la lucha contra el narcotráfico, pero eso no sucedió, y más bien recibió elogios de Donald Trump, precisamente, por eso.

Duterte fue 7 veces alcalde de Dávao, la ciudad más grande y poblada en la isla de Mindanao (Filipinas es un archipiélago de 54 millones de personas que habitan 7.107 islas) y se hizo famoso por sus ejecuciones extrajudiciales de traficantes y consumidores de drogas.

Como candidato a la presidencia prometió replicar su política a nivel municipal y lo ha cumplido, utilizando nuevamente a escuadrones de la muerte, cuestión que ante el éxito de la reducción de la criminalidad le ha valido una popularidad de alrededor de 80% y por el otro críticas de la ONU, de la mayoría de los gobiernos y de organización por los Derechos Humanos del mundo.
El año pasado, ante la amenaza del Congreso filipino de vacarlo por sus procedimientos poco democráticos, Duterte amenazó con disolverlo y los diputados decidieron olvidar el asunto. Probablemente mientras Trump dialogaba con el hombre a quienes los filipinos llaman “Harry el Sucio”, sintió una gran envidia de que él no pudiera en su país tener un congreso al cual pudiese ignorar para aplicar varias de sus políticas (financiar el muro en la frontera entre EEUU y México; desmontar el Obamacare; etc.)y no confrontar al poder de alcaldes, gobernadores, fiscales y jueces estatales que le impidan ejecutar varios de sus decretos.
Ante el avance de las investigaciones del posible vínculo entre los hombres de su campaña con los de Putin, ¡cuánto daría el presidente norteamericano por ser como Harry el Sucio de Filipinas, Harry Potter, o al menos, Harry Houdini!

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