En 1974 los periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, publicaron en el libro “Todos los hombres del presidente” en el cual se narra con detalle su investigación que condujo al descubrimiento del caso Watergate, en el cual, el presidente Richard Nixon dio luz verde a un grupo de personaje para entrar a buscar documentos de la campaña electoral de 1972 en una de las sedes del partido demócrata en el Hotel Watergate, en Washington. (Luego se hizo una versión cinematográfica de esa historia en 1976).

Dustin Hoffman, quien interpretó al periodista Carl Bernstein en el film Todos los Hombres del Presidente, y Bob Woodward junto a quien lo interpretó, Robert Redford.
El caso Watergate, como se le bautizó al escándalo de Nixon, por encubrimiento y perjurio durante la investigación, y que le hizo renunciar antes de un impeachment, está ahora acosando a algunos hombres del presidente Trump involucrados, por ahora, en el escándalo de posibles vínculos con el régimen de Putin en el espionaje cibernético a favor de la campaña del magnate. (El Russiagate).

¿Le espera a Trump el mismo destino de Nixon?
El eslabón más delicado para Trump es el general Michael Flynn quien a un mes de asumir el cargo de asesor de seguridad nacional del gobierno renunció al descubrirse que durante la campaña electoral sostuvo reuniones con el embajador ruso Sergei Kislyak. La ministra de justicia provisional de Trump (attorney general, como se denomina a ese puesto en Estados Unidos), Sally Yates, declaró ante el senado que Obama, ante ella, le advirtió a Trump que Flynn podía ser chantajeado por Rusia, y aun así, el flamante presidente hizo caso omiso a esa información hasta que se filtró a los medios.
Luego se supo que el nuevo Secretario de Justicia, Jeff Sessions, también se reunió con Kislyak, y en lugar de renunciar, anunció que se inhibiría de las investigaciones relacionadas con la supuesta interferencia rusa en la campaña 2016. (¡Sessions es quien recomendó a Trump, supuestamente, despedir al director del FBI James Comey!).
También el yerno de Trump, Jared Kushner, se reunió con el embajador de Rusia. Todos dicen que querían establecer contactos de comunicación con Putin en caso de ganar, pero según algunos medios se negociaba la suspensión de sanciones a Rusia por la invasión a Crimea.

Para agravar las sospechas, el diario The Washington Post reportó sobre un memorándum de Comey que revela que el presidente le pidió abandonar la investigación de Michael Flynn. Según Trump, Comey, a quien ratificó en el cargo en enero, no era el apropiado para liderar el FBI.

He aquí la gran pregunta: ¿es el embajador Kislyak un hombre del presidente? (De Putin ya sabemos que sí, pero, ¿del otro?).




