Fidel Castro se unió al único factor totalitario – que sin privilegios – compartió con el resto de los cubanos: el inevitable encuentro con la muerte.
Es la hora de que los “Castroenterólogos” admiradores de Fidel nos aclaren cómo alguien que estuvo en el poder casi 50 años pudo ser un “demócrata” y cómo un comandante de una pequeña isla caribeña que envió asesores militares y tropas a Angola, Etiopía, Yemen del Sur y que apoyó a grupos guerrilleros en Latinoamérica puede ser considerado una figura emblemática del anti-imperialismo.

Fidel Castro fue un revolucionario y luego un dictador que – ideologías aparte – entra en la categoría de tiranos como Pinochet, Trujillo, Batista y tantos otros que ordenaron matar, torturar y encarcelar por venganza o disidencia política.

Galería de algunos dictadores: Mussolini, Hitler, Franco, Mao Tse Tung, Videla, Castro, Stalina y Pinochet.
El legado de Castro es polémico. No es poco haber sobrevivido el paso de once presidentes estadounidenses que mantuvieron un embargo económico que fortaleció su poder totalitario y su aura mítica. Fidel otorgó un sentimiento de dignidad a los cubanos a costa de la libertad de pensamiento y expresión; creó un sistema de salud universal mejor que el de muchos países latinoamericanos que decayó tras la caída de la Unión Soviética (URSS), por falta de dinero, y acabó con el analfabetismo en Cuba aunque la educación las lecturas de su pueblo se limitaran a la información y propaganda divulgada en función de cultivar el comunismo y el culto a la personalidad de su líder.

Cuba no dependió del capitalismo de los bancos y corporaciones pero sí de US $ 2 millardos anuales entregados por la URSS desde 1960 hasta 1990 y de China hasta que Hugo Chávez, hipotecando a Venezuela, le otorgó 100 mil barriles diarios de petróleo y millones de dólares. Así, Fidel murió en palacio y puede recibir los honores de Estado que otros dictadores no tuvieron.

El doble rasero de varios medios y personas a quienes se les dificulta entender que la dictadura es «ambidiestra».
Por ahora. Raúl y sus camaradas se encargan de encumbrar a Fidel como hicieron los soviéticos con Lenin y Stalin. El mito durará hasta que un día llegue la libertad a Cuba y se ventilen los demonios del ídolo que los súbditos de su régimen aun santifican.
http://www.youtube.com/watch?v=FG7KqINm2oA
EL POETA REINALDO ARENAS (1940-1990), LLEVADO A UN CAMPO DE TRABAJO POR SU CONDICIÓN HOMOSEXUAL, EN UNA BREVE ENTREVISTA, RELATA ALGO SOBRE LA VIDA BAJO EL TOTALITARISMO CASTRISTA.
FRAGMENTO DE CARTA DE DESPEDIDA DE REINALDO ARENAS ANTES DE SUICIDARSE EN NEW YORK EL 7 DE DICIEMBRE DE 1990:
Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país.
Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla los exhorto a que sigan luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza.
Cuba será libre. Yo ya lo soy.
Firmado,
Reinaldo Arenas
RELATO DEL REVOLUCIONARIO HUBER MATOS (1918-2014) DESDE SU EXILIO EN MIAMI. DISIDENTE QUE TRAS SUFRIR CÁRCEL Y TORTURAS POR ÓRDENES DE FIDEL CASTRO LOGRO SALIR DE CUBA.
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