Quien esto escribe no padece algo remotamente parecido a la angustia de millones de habitantes de la ciudad de Alepo masacrada sin piedad por aviones del dictador sirio al- Assad y de Putin, y ni siquiera sufre, directamente, la situación de desabastecimiento, violencia y represión en Venezuela o las dificultades que padecen los argentinos al sincerar su economía con Macri, etc.
El mío es un stress post traumático, por ahora atenuado por el tiempo de espera hasta enero debido a la realidad de que Donald Trump futuro será, en enero, el próximo presidente de Estados Unidos.

No agregaré una explicación a las decenas de miles que tantos analistas, “expertos” o no, sobre temas electorales o estadounidenses nos han dado para explicar el resultado de las elecciones de EEUU, pero sí unas reflexiones a partir de las tantas sorpresas que nos está dejando el año 2016 como el Brexit, el fin del bipartidismo español y austriaco, el referéndum de Colombia y ahora “esto”.
-Lo único que podemos predecir en nuestros tiempos es que no hay nada que se pueda predecir.
-Los desafíos que confrontan los gobiernos en el siglo 21 son de magnitudes y naturalezas que no se pueden confrontar con los sistemas políticos actuales, por lo cual, algún sustituto a lo que eran los partidos y los medios de comunicación tradicionales se están gestando ante nosotros aunque no logremos identificarlo claramente.

-El mundo de los Millenials (nacidos desde finales de 1980s), – quienes dan por descontando al terrorismo a nivel mundial, a la crisis económica y a las tecnologías que provocaran artrosis prematura en sus dedos – ha desfasado los viejos paradigmas de interpretación de la realidad.

-Los analistas servimos más para rellenar espacios escritos, radiales, televisivos o virtuales que para dar respuestas inteligentes a los sucesos actuales.
-Los personajes pintorescos y peligrosos del siglo 20 (Hitler, Mussolini, Mao, Duvalier, etc.) han mutado a en versiones más sofisticadas y/o caricaturescas en el siglo 21 (Chávez, Rafael Correa, Putin, Mugabe en Zimbabue, Duterte en Filipinas, Berlusconi, Trump, etc.).
-Todo lo anterior puedes ser verdad o falso
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