En la antigua Grecia occidental, junto al monte Olimpo, se realizaban, en honor de la divinidad Zeus, olimpiadas desde el siglo 7 A.C hasta el 4 DC, aun después de la conquista romana a los griegos, hasta que el emperador Teodosio, con su imperio ya convertido al cristianismo, las prohibió por considerarlas celebraciones paganas.
Según varios historiadores los griegos celebraron Olimpiadas cada 4 años, durante casi 12 siglos, con la participación total de los mini-estados de su civilización, con dos excepciones: en 420 AC cuando se prohibió la asistencia de Esparta por violar la tregua sagrada que se estipulaba para que atletas y asistentes no sufrieran los embates de guerras, y en 364 AC cuando se realizaron en Arcadia, y no en Elide,- la zona en donde se encuentra el monte Olimpo- porque su gobierno, aliado de los poderosos espartanos, lo impuso así, ocasionando batallas sangrientas. Esto provocó que posteriormente los griegos invalidaran las premiaciones de los atletas que protagonizaron ese evento.

La historia de las Olimpiadas antiguas es compleja y fascinante pero valgan estos ejemplos para demostrar lo difícil que era para los griegos antiguos interrumpir, suspender o abstenerse de las Olimpiadas, a diferencia de lo ocurrido durante la modernas que, desde la primera en Atenas en 1896 hasta la actual en Río de Janeiro, se interrumpieron en 1916, 1940 y 1944 por las dos grandes guerras europeas del siglo XX.
Además se dio el boicot de países occidentales de Moscú 1980 como protesta a la invasión soviética a Afganistán con la posterior represalia de países comunistas que hicieron lo propio en la de Los Ángeles 1984.
También, ocasionalmente, el Comité Olímpico Internacional (COI) suspende a países del evento creando la figura de atletas “independientes” o “individuales” como en los casos de Barcelona 1992 para deportistas de la ex Yugoslavia en guerra; de Sídney 2000 para deportistas que escaparon de la guerra civil de Timor Oriental, y en las actuales de Río de Janeiro 2016 han participado “independientes” de Kuwait, país sancionado por interferencia de su gobierno sobre la COI, y “refugiados” forzados a escapar de sus países para sobrevivir.
Conclusión, un cliché: hay mucho que aprender de las civilizaciones antiguas.
HISTORIAS PARA NO OLVIDAR DE DIFERENTES OLIMPIADAS:

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