El sueño europeo de más de un millón de refugiados musulmanes que escaparon de conflictos de Asia Central, el Medio Oriente y África se tornó en pesadilla a medida de que la Opinión Pública cambió radicalmente, en el Viejo Continente, de su inicial reacción de buena voluntad para recibirlos a la de limitar el número de asilados luego de los atentados de París de noviembre de 2015, y de los más recientes en Bruselas.
Ante la negativa de la Unión Europea (UE) de recibir a más refugiados, países como Croacia, Macedonia y Grecia quedaron rebasados de éstos y la UE negoció con un segundo acuerdo con Turquía para que los reciba, obligándoles a marchar, a cambio de un generoso paquete de euros (3.000 millones que ya se están abonando y otros 3.000 para finales de 2018), y de que se reinicie una negociación para la adhesión turca al bloque europeo.

Quienes apoyan este acuerdo afirman que la mayoría de los refugiados estarán en una nación que comparte su religión, el Islam, y que el gobierno de Ankara debe velar por su suerte, ya que Turquía colaboró en el empoderamiento del Estado Islámico en Siria a Iraq cuando lo apoyaron para derrocar al dictador sirio al-Assad. Además, en 2015, Europa admitió a casi 900 mil refugiados (hay otras cifras que indican que sobrepasan a más de un millón y medio), y otro argumento de sus dirigentes es que hay que acabar con el negocio de las mafias que por mucho dinero y en embarcaciones frágiles, exponen la vida de quienes escapan de Turquía a los Balcanes.

Las críticos al acuerdo acusan a la UE de ejecutar una maniobra jurídica con respecto al derecho de asilo, incumpliéndolo, al expulsar a los refugiados y enviarlos a un lugar que no cumple, plenamente, con la categoría de “país seguro”, ya que muchos de los 3 millones de árabes que están en campos de refugiados de Turquía expresan que son maltratados en esa nación.
El complejo dilema entre seguridad (controles, expulsión, etc.) vs tolerancia (recibimiento masivo) de los refugiados se complica por la manera agresiva como les expulsa, lo cual presagia que por rencor, más musulmanes moderados podrían caer en los tentáculos de demagogos fanáticos.
RECOMIENDO LEER: Por qué Turquía solo da asilo a europeos y otras ironías sobre los refugiados La historia de la ley de 1951 que ampara a los refugiados está salpicada de paradojas. Por Naira Galarraga. El País, España. 17 de Marzo, 2016.
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/16/actualidad/1458126257_945891.html

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