La tensión entre Arabia Saudita e Irán no es algo nuevo. Los dinastía saudí que tomó el poder de Arabia en 1932 implementa, desde entonces, un régimen fundamentalista y represor de la rama mayoritaria del Islam, la sunita (más de 80% de las personas que profesan el Islam), tiene tensiones con Irán desde que la revolución islámica liderada por fundamentalistas chiítas (la segunda rama más extendida entre los musulmanes, uno 15% de ellos, aproximadamente) derrocó a la dictadura del emperador laico del país persa, el Shah, en 1979.

El conflicto sunita-chiíta surgió luego del fallecimiento de Mahoma en el siglo 7 por la pugna entre dos bandos que proclamaban el derecho de suceder al fundador del Islam como líder (califa) del primer imperio establecido por el profeta y caudillo. Los sunitas vencieron y desde entonces, los fanáticos de ambas ramas del Islam se fueron distanciando a lo largo de los siglos, no solo por sus luchas territoriales, sino también, por interpretaciones distintas del Corán.

Desde que el Ayatola Khomeini anunció en 1979 que la revolución islámica chiíta comenzaba en Irán pero llegaría a La Meca, Medina (ambos en Arabia) y otras ciudades sagradas para el Islam, apoyando a guerrillas y grupos terroristas chiítas como Hezbollah en El Líbano, los Houthi en Yemen, la Fuerzas Quds (miembros de la Guardia Revolucionaria iraní) en diversas partes del mundo, Arabia Saudita y regímenes sunitas apiadados hicieron lo mismo financiando a grupos como los Talibanes en Asia Central, Al Qaeda, Hamas, e incluso a al Estado Islámico, todos grupos islamistas que luego se “revelaron contra sus patrocinadores” por sus buenas relaciones con occidente.

Con los conflictos de Iraq, Siria, Libia y Yemen, todos vinculados al conflicto sunita-chiita, y el potencial de que éstos de extiendan a El Líbano, Bahréin, Jordania, etc., es imprescindible que los saudíes e iraníes logren un mínimos consenso para pacificar su región, pero la ejecución del disidente chiíta, el Imán Nimr al Nimr pone en peligro este objetivo.

Caricatura de Kevin Kallaugher «Kal» extraída la Web Shoebat.com: Awareness and Action. En el link http://shoebat.com/2016/01/05/90437/
¿Fue a ejecución del Imán una torpe decisión por la inexperiencia del nuevo rey saudita, o busca repotenciar el conflicto sunita-chiíta para impedir que Irán se reincorpore en alianzas internacionales?
Hasta el momento nadie sabe la respuesta.
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