ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADO EN PERU21 EN FEBRERO ANTES DEL ACTUAL CONFLICTO ENTRE HAMAS E ISRAEL Y QUE HAMAS JUNTO A FATAH FORMARAN UN GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL (DE HECHO, DE HABERSE PROGRESADO EN NEGOCIACIONES DE PAZ ENTRE ISRAEL Y FATAH, ESE GOBIERNO DE UNIDAD PALESTINO QUIZÁ NO SE HUBIERA CONFORMADO)
Israelíes y palestinos han congelado las negociaciones de paz medidas por el secretario de estado norteamericano John Kerry cuando, precisamente, en estos momentos, a ambas partes les conviene acelerar un acuerdo permanente para la creación, de facto, y no solo simbólica, de un estado palestino con garantías de seguridad para Israel.
¿Por qué ahora podría ser el momento más preciso para llegar a un status final del conflicto entre ambos pueblos? De acuerdo al tablero de ajedrez de la geopolítica del Medio Oriente, estos son factores que favorecen a un proceso de paz:
– Los cuatro países árabes vecinos a Israel: Egipto, Siria, El Líbano y Jordania se ven afectados por la inestabilidad post-“primavera árabe”: Con Siria sumida en una sangrienta guerra civil en la que participan, entre muchos, la milicia islamista chiÍta libanesa Hezbollah que apoya al régimen dictatorial de al-Assad contra rebeldes sunitas, entre los que destacan islamistas radicales vinculados con Al Qaeda.
– Turquía, potencia regional, pasa una difícil época de constantes protestas por casos de corrupción del gobierno del primer ministro Erdogan y enfrenta a separatistas kurdos (una etnia no turca que representa a poco más de 10 de los 70 millones de ciudadanos del país y quienes ya gozan de mucha autonomía en el norte de Irak), mientras que la otra potencia regional, Irán, está involucrada en el conflicto sirio a través de su apoyo a Hezbollah y al-Assad.
Esta situación favorece a los palestinos a negociar sin mayor presión de Damasco ni del grupo más radical que habita en El Líbano.
– El régimen de Egipto, tras el derrocamiento del gobierno la Hermandad Musulmana, ha perdido la simpatía original de las mayorías que apoyaron a destronar a un gobierno que intentó imponer el fundamentalismo islámico en el país. Aunque pronto habrá elecciones y el candidato-general Al-Sisi, seguramente, se hará elegir como presidente con o sin fraude, el país seguirá gobernado por la casta militar, lo cual es malo para los egipcios pero garantizará cierto orden en el desierto del Sinaí, en donde durante el gobierno de Morsi se permitió que islamistas lo transitaran, impunemente, suministrando armas a Hamas a través de los cientos de túneles que conectan ese territorio con Gaza. Esto fortalece al Fatah, el grupo de Abbas.
– Netanyahu y Abbas, deben aprovechar que en el mundo árabe hay una guerra declarada entre islamistas radicales y moderados laicos – desde Túnez hasta Irak –para negociar sin mayor presión de gobiernos vecinos, antes de que los islamistas de Hamas puedan aumentar su esfera de influencia de Gaza a Cisjordania, en donde aún gobierna el grupo Fatah de Abbas.
– Obama necesita un triunfo diplomático luego de que tras el retiro de las tropas de su país de Irak la violencia reina en esa nación. y ante la proximidad del retiro de su país de Afganistán en donde se pronostica la vuelta de los Talibanes al poder. Un acuerdo de paz en el que Israel entregue casi todos los territorios conquistados en 1967, puede permitir a Estados Unidos estrechar su alianza con Israel por los propios intereses geopolíticos de su país en la región.
¿Aceptaría Netanyahu un acuerdo generoso para los palestinos? Es difícil de creer, y sin embargo, puede ser el único político israelí con capacidad de convencer a los nacionalistas de su nación, que por seguridad y grandes beneficios económicos para Israel, el precio de la paz, bien lo vale.
Deja un comentario