Mientras en muchos países se mantiene la “estable inestabilidad institucional” de siempre, con hechos de corrupción, escándalos políticos, y alguno que otro problema que casi todas las naciones padecen, algunos lugares del mundo han girado, y mucho, en recientes semanas:
En la democracia más extensa del mundo, India, el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata (BJ) obtuvo una abrumadora victoria electoral que dejó al partido de la dinastía Gandhi con la votación más baja de su historia, conduciendo a su líder Narendra Modi, en el primer ministro. A pesar de la ideología fundamentalista hindú del BJ, que incita la violencia de algunos extremistas contra minorías religiosas como los musulmanes, cristianos y sikhs (la mayoría habitantes del estado de Punjab), las grandes masas de votantes que otorgaron la mayoría absoluta parlamentaria del partido de Modi, apuestan a cambios económicos, sociales y de lucha contra la corrupción sin que se altere la coexistencia multicultural del país.

Poster de la campaña electoral.
También hubo elecciones en Ucrania, y las ganó el empresario Petro Poroshenko quien promete unificar a un país que lo es de nombre, mas no en sentimiento nacional. En el encuentro de líderes de potencias europeas con Obama de esta semana, se intentó presionar a Putin para qué Rusia deje de apoyar a los grupos separatistas de Ucrania oriental y Odessa, pero la situación se complica y pudiera extenderse a Moldavia, en la región de mayoría rusa de Transnitria.

La canciller alemana Angela Merkel media en una conversación entre Poroshenko y Putin en Normandía.
En el encuentro de la pasada semana entre líderes de potencias europeas con Obama por el aniversario de la invasión anglo-americana de Normandía en la II Guerra Mundial, se intentó presionar a Putin para qué Rusia deje de apoyar a los grupos separatistas de Ucrania oriental y Odessa, pero la situación se complica y pudiera extenderse a Moldavia, en la región de mayoría rusa de Transnitria.

En Nigeria los islamistas de Boko Haram siguen reteniendo a las niñas que raptaron y desangran al norte de esa nación con atentados terroristas; en Egipto se estabilizan los militares en el poder con la elección del general Al-Sisi como presidente; Siria se sigue desangrando en su guerra civil, y millones de personas en el mundo sufren las consecuencias de regímenes y grupos fanáticos religiosos, ideologizados o que solo funcionan por y para la corrupción.
Esta caricatura del genial Quino refleja como el fanatismo y la intolerancia son un mal que aqueja a la humanidad desde tiempos remotos:

Mejores los escándalos conocidos que represión y tragedias por conocer.
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