No olvidar a Venezuela, luego del artículo, material sobre la lucha por la democracia allá.
En el tomo II del “Don Quijote”, el caballero de la triste figura le ofrece a su fiel acompañante Sancho Panza, algo que seguramente lo hizo bailar: ser el gobernador de una pequeña ínsula, una pequeña entidad. Como le sucedió al mismo Quijote, la gente le siguió la corriente a Sancho para que éste sintiera que realmente detentaba el poder. Sin embargo, el ingenuo escudero sorprendió a todos haciendo de juez ecuánime y eficiente (Cap. 45, 51) y logró expulsar a todos los criminales (Cap. 49).

Cuando los habitantes simularon que el reino era atacado por enemigos, lo armaron con dos escudos pesados para hacerlo caer y fue así pisoteado por su propio ejército (Cap. 53). Por esta experiencia, Sancho prefirió regresar con Don Quijote para así, evitar la responsabilidad de un líder y limitarse a las de un leal seguidor de su Señor.
En una entidad mucho más grande, de unos 5 millones de habitantes, el parlamento eligió a un gobernante de transición en un intento por controlar la escalada de violencia interétnica e interconfesional que padece. Se trata de la Republica Centroafricana (RC) que espera que su nueva presidente interina, la ex alcaldesa de su capital Bangui, Catherine Samba-Panza, pueda, como Sancho, expulsar a varios criminales (en este caso, mercenarios) de países vecinos como Chad, Sudán y Níger, colaboradores de la milicia islámica Seleka vinculada al renunciante ex presidente Michel Djotodia, contra un grupo armado de cristianos conocidos como los anti Balaka (“anti machete”, en referencia al arma de destrucción masiva en esa región africana).
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Desde su independencia en 1960, la RC ha sufrido cinco golpes de estado y largos periodos de gobiernos dictatoriales. Djotodia, primer presidente musulmán de la RC, la gobernó desde marzo de 2013 tras derrocar a la dictadura de 10 años de François Bozizé. Desde entonces la mayoría cristiana del país (más del 50%) ha clamado por ayuda internacional ante las milicias Seleka (los musulmanes representan a un 15% de la población), indicando que Djotodia perdió el control de sus antiguos compañeros de batalla causando miles de muertes, y el desplazamiento de más del 10% de la población de sus hogares y del país.

En ese contexto, la Sra. Samba-Panza debe marcar pasos rítmicos como los de la samba, para no ser pisoteada por los guerreros de su ínsula, o como le pasó al otro Panza, comprenderá que las tareas quijotescas son para unos pocos delirantes, inusualmente, exitosos.

Catherine Sanba-Panza
SOBRE VENEZUELA, VER:
VIDEO CON FOTOS, EL QUE SE CANSA PIERDE..
OTRO EXCELENTE, QUE MEZCLA CANCIÒN CON SUCESOS
Qùe està pasando en Venezuela?
Los colectivos son los grupos armados del gobierno.
Verguenza!
EXCELENTE ARTÌCULO DE
Venezuela y el “efecto Lucifer”
Daniel Cohn-Bendit se declaró solidario con las protestas populares en Venezuela luego de hacer una crítica demoledora del régimen de Maduro a quien calificó de alguien capaz de traicionar a su patria y a sus compatriotas, cuando acertadamente afirmó que “es el hombre de Cuba, como Yanukovich en Ucrania era el hombre de Moscú”. (Europe 1, À l’ombre de l’Ukraine, le Venezuela, 24/02/2014). El otrora “Dany el rojo”, líder estudiantil de la Revolución de Mayo de 1968 y actualmente diputado en el Parlamento Europeo, también apunta sus baterías contra esos grupúsculos de la izquierda francesa que aún apoyan al chavismo: “Parece no molestarles que la prensa sea atacada, la libertad confiscada y que la corrupción campee. Frente a ese nuevo alzamiento popular de las últimas semanas hacen como si no existiera”. Esto no debe extrañarnos, pues lo mismo ocurrió luego de las revelaciones de Khrushchev en 1956 sobre los horrores del estalinismo, produciendo en muchos dirigentes e intelectuales de izquierda una negación psicótica de la realidad, avalando por igual el sojuzgamiento de los países del Pacto de Varsovia a la URSS, la invasión de Hungría (1956), el aplastamiento de la Primavera de Praga (1968) o la invasión de Afganistán (1980), por mencionar algunas reincidencias. Esa izquierda francesa a la que se refiere Cohn-Bendit está representada en el Front de Gauche, que engloba al Partido Comunista Francés y a una diversidad variopinta de organizaciones e individualidades. Los que se despojaron de esa distorsión cognitiva sobre Stalin corrieron presurosos a cantarle alabanzas a un nuevo tirano comunista, tal fue el caso de Sartre, quien en 1960 viajó a Cuba a rendirle pleitesía a Fidel Castro a los catorce meses de instaurada la revolución.
El mal de la inacción
Junto con los “guardianes del templo” comunista que representan un débil y marginal 11% del electorado francés, convive una liga de intelectuales desprovistos de toda ética política. Escudados en las banderas de la deconstrucción colonial, el tercermundismo y el antiimperialismo, sin mencionar su odio a Israel, colocan en la mesa del juego político una desatinada apuesta de todas sus fichas a una marea de fondo antidemocrática y antioccidental en Latinoamérica, orquestada por regímenes dictatoriales como el de Cuba y Venezuela, liados en una danza de la muerte con la nueva internacional comunista que es el Foro de Sao Paulo, grupos terroristas como Hezbolá y narcoguerrilleros como las FARC, que campean en esos tristes trópicos.
Son capaces de rasgarse las vestiduras, marchar y protestar contra la globalización, pero incapaces de mencionar una palabra sobre los crímenes cometidos por el régimen chavista, los presos de conciencia de la aberrante dictadura cubana, los campos de concentración de las FARC o el desastre ecológico y humanitario en la Amazonia brasileña durante el gobierno de Lula, entre otros desmanes.
Sin duda, el tercermundismo, que según Pascal Bruckner es la “militancia de la expiación”, hoy se ha convertido en una apuesta temeraria por el “se vale todo” del socialismo del siglo XXI.
En la compleja geopolítica del presente, algunos promotores del tercermundismo llegan a traicionar sus propios valores, mientras otros mantienen un silencio cómplice dentro del political correctnessde los sistemas democráticos donde viven, sin temor a ser perseguidos por expresar sus ideas en libertad.
Amancebados con los regímenes de Cuba y Venezuela, lo que ha privado es la transacción, el utilitarismo, el cinismo o la simple perversidad, pues nos negamos a creer que se trata de idealismo o miopía, pues la llamada “revolución bolivariana” está a mucha distancia de la práctica del socialismo democrático moderno del que tanto disfrutan, debaten y conversan cobijados puertas adentro en los bistrots o desde sus púlpitos en prestigiosas universidades.
Es una pulsión que florece y da sus frutos en el terreno del cinismo o de la psicología clínica, pues apoyan a regímenes que han borrado los límites entre partido, gobierno, Estado y nación, tomando por asalto las instituciones y demoliendo todo concepto de democracia, entre otros desgarramientos que ocurren en esas latitudes a las que viajan de vez en cuando en sus “tours revolucionarios”, eso sí, con boleto de regreso.
Seducidos por la fascinación hacia sus líderes carismáticos y sus mesiánicos desvaríos, avalan toda clase de crueldades. Como bien lo afirma Mark Lilla (La seducción de Siracusa): “Las doctrinas del comunismo, del marxismo en todas sus barrocas mutaciones, del nacionalismo, del tiers mondisme, en ocasiones animadas por el odio contra el poder despótico, fueron todas capaces de generar feroces dictadores, pero también de cegar a los intelectuales ante sus crímenes”.
Si bien el régimen chavista se muestra hoy en su naturaleza totalitaria sin ningún pudor, no menos funesto es el silencio cómplice ante su despotismo. Como bien apunta el psiquiatra Philip Zimbardo (The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil, Random House, 2007): “El mal de la inacción o del silencio es una nueva forma del mal, que apoya a aquellos que perpetran el mal”.
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La presidenta interina de la Republica Centroafricana no tendra mucho tiempo para crear un sistema que frene el descontrol y el caos de su pais, dado que las elecciones seran en enero del 2015. Crees que aun con la ayuda de las fuerzas politicas internacionales y el contingente militar de la ONU logre minimizar las tensiones etnicas y religiosas, aun cuando sea quijotesco?
Lo dudo, pero fue electa para intentar controlar la vilencia. Gracias por leerme y escribir.
Las fotos de la RC son terribles, me recuerdan las imagenes en Haiti. Desgarradoras.