“Capitán Phillips” es un buen film de suspenso, con gran actuación (especialmente de Tom Hanks), en el cual sus realizadores se han permitidos ciertas licencias hollywoodenses sobre el caso del abordaje del barco de carga Maersk Alabam, en 2009, por parte de piratas somalíes, y el posterior secuestro de su capitán Richard Phillips.

Capitán Philliphs y Tom Hanks
La película apenas permite contextualizar el problema de la piratería en las aguas cercanas al Cuerno de África – la zona noreste de ese continente – si bien hay ciertas referencias que hacen sus personajes principales, como el líder de los secuestradores, cuando le dice a Phillips que son pescadores y se dedican al secuestro de cargueros porque embarcaciones pesqueras de países desarrollados saquearon sus mares y ya no pudieron ejercer su actividad de subsistencia.

Son breves las escenas que presentan a los piratas como víctimas de las amenazas de milicias de los Señores de la Guerra en el estado más fallido (caótico, sin presencia de un estado funcional): Somalia.
Gracias al Tratado de Utrecht, de 1713, potencias europeas como España, Inglaterra, Francia y Holanda acuerdan el derecho al libre comercio, definiendo a los piratas como “enemigos de la humanidad”, por lo cual, podían enfrentarlos en todo lugar, pues los océanos son declarados como espacio público y libre. Así, cada estado deja de proteger a los filibusteros y corsarios – piratas con patentes de corso concedidos por monarcas – y se les persiguió como a criminales. Desde entonces el peligro de los piratas fue minimizado, aunque resurgió en los 90 con fuerza, en el Golfo de Adén, con la cruenta guerra civil de finales de los 90 del siglo pasado que convirtió a Somalia en una tierra divida entre Señores de la Guerra manejando la piratería desde lujosas oficinas, pagando ínfimas cantidades de las abundantes fortunas, a gente que vive en la miseria.
Los cargueros del mundo, como el guiado por el capitán Phillips, son víctimas de secuestradores que a su vez están secuestrados por mafiosos somalíes que los obligan a dedicarse a la piratería. Una pregunta relevante es: ¿no encaja la definición de piratas en quienes penetraron las aguas de un país y las llenaron de basura tóxica y radioactiva? La respuesta es obvia.

Desechos tóxicos, incluyendo atómicos, en las costas de Somalia. Del website: http://www.keydmedia.net/images/sized/article-images/Sunnta_Badda_keydmedia-620×330.jpg
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