El martes los estadounidenses eligen a un tercio de sus senadores, a casi todos sus congresistas (la cámara baja), y al presidente de la república en un proceso electoral que puede lucir injusto, a ojos de quienes estamos acostumbrados al sistema de elección directa de la mayoría de las democracias occidentales, pero que para ellos es usual puesto que desde su fundación, Estados Unidos se basa en un delicado equilibrio entre el poder del gobierno central (en su caso, “federal government”) y el de la autonomía de cada estado, por lo cual, el voto de aquellos en donde hay más población vale más que el de sus similares menos populosos.
En este sistema de colegio electoral, en el cual, el votante elige a representantes que en una convención reafirmarán si Obama o Romney ganaron en su estado (no importa por cuántos votos, pues el ganador se lleva a todos los delegados de esa circunscripción) y puede darse la situación del año 2000 cuando Al Gore obtuvo más votación a nivel nacional, pero George W. Bush se llevó la presidencia al tener más delegados por ganar en estados de peso, incluyendo el de la famosa controversia que tuvo que ser resuelta por la Corte Suprema de Justicia del país: Florida. (Otro caso interesante es del Abraham Lincoln quien en 1860 ganó con poco menos de 40% de los votos a nivel nacional, y su elección sublevó a los estados del sur contra el norte provocando la única guerra civil en la historia de Estados Unidos).

Mapa electoral de las elecciones de 1860 cuando Lincoln, uno de los fundadores del Partido Repúblicano compitió contra varios partidos politicos compitiendo en las elecciones de Estados Unidos.
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Las campañas de Romney y Obama ya saben, según encuestas, en que estados ganarán y por eso se dedican en estos días a visitar e invertir en los llamados “swing states” (los que pueden girar a favor o en contra de ellos), por la estrecha diferencia que aparentemente los separa. Es por esto que Florida, con sus 57 delegados, Ohio con 20 y Wisconsin con 9, son los epicentros de la “batalla” final para obtener la victoria.

________ Por eso, de los 538 delegados el colegio electoral, en este momento, son estos y 6 estados más los que determinarán quién será el presidente de EEUU en un sistema político complejo que se deriva del balance conseguido por los seguidores de Alexander Hamilton, quienes creían que el poder central debía ser muy fuerte vs los de Thomas Jefferson, que avalaban un país descentralizado.
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