Barack Obama es un presidente polémico puesto que la ultraderecha lo acusa de engrandecer al gobierno federal (en el caso de Estados Unidos, éste es el gobierno central), y de debilitar su política exterior, mientras que la extrema izquierda le reprocha no sacar a las tropas norteamericanas de Afganistán – de hecho, las retiró de Iraq para enviar otras a ese país enfilando la batalla contra Al Qaeda e incluso, tal como prometió en 2008, envió comandos a territorio de la vecina Pakistán en donde acabaron con la vida de Bin Laden y, más recientemente, del número tres de esa organización terrorista, el libio Abu Yahibia al Libi – y por lo tanto, señalan al presidente como un “Bush maquillado por un discurso conciliador”.
Lo cierto es que presidente de EEUU se ha esforzado en cumplir con la mayoría de las promesas de su campaña anterior, pero como hay un Obama para cada quien, muchos están insatisfechos con sus acciones u omisiones, con corta memoria del país que heredó al borde de una catástrofe financiera y con una política exterior que en crisis como la de Libia, las sanciones económicas a Irán, amenazas de Corea del Norte, etc. ha demostrad trabajar con una doctrina multilateral muy distante a la de su antecesor.
En casa, los asuntos que más ocupan y preocupan a sus eventuales votantes para la reelección, Obama descubrió que el sistema político está demasiado empantanado para las grandes reformas que desde la oposición planteaba, y si bien no pudo llevar a cabo una gran reforma para regularizar a millones de inmigrantes ilegales y la aprobación de la reforma de salud que le otorgó el congreso y que ya firmó, peligra de ganar los republicanos, el presidente obtuvo recientemente dos triunfos simbólicos para ambas agendas. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) favoreció suavizar la ley SB1070 decretada por el congreso y el gobernador de Arizona que exponía a inmigrantes indocumentados a ser expulsados, y si bien, aun la policía puede chequear su estatus migratorio si son detenidos, prohibió que se les pueda arrestar con cargos criminales por carecer de documentos. Este fallo a la demanda que interpuso Obama contra el gobierno autónomo de Arizona vale para todos los estados con leyes similares.
El segundo caso es la decisión de la CSJ, por el estrecho margen de 5 magistrados contra 4, de dictaminar que la demanda hecha por republicanos contra la reforma del sistema sanitario no procede pues es perfectamente constitucional. Para la mayoría de los jueces, se puede exigir a todos los ciudadanos de EEUU a contratar un seguro medico y esto implica que la cobertura para unos 32 millones de personas que no pueden pagarlo, puede ser provista por el gobierno federal. En este caso, el dinero de quienes pagan por los que no tienen, se puede considerar un impuesto y la CSJ considera que es un asunto político y no jurídico. Para algunos, esta reforma podría ser la mayor lograda en el país desde la creación del sistema actual de salud pública, en 1965, cuando se fundaron los programas Medicaid (para los más pobres) y Medicare (para los mayores de 65 años).
Días buenos para Obama en una batalla electoral entre dos filosofías muy diferentes sobre el rol del gobierno en un sistema que siendo presidencialista, es a su vez, profundamente descentralizado.


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