Cuando las naciones democráticas padecen de severas crisis económicas sus sufridas sociedades se inclinan a creer en líderes extremistas tal como ocurrió cuando Benito Mussolini, entró a Roma un 28 de octubre de 1922, acompañado de unos 40 mil hombres armados (“las camisas negras”), presionando al Rey Víctor Manuel III a permitirle formar un gobierno liderado por el partido Fascista; o cuando en enero de 1933 el presidente Hindenburg nombró canciller a Adolf Hitler, en Alemania, para liderar a un gobierno de unidad entre el partido Nazi y los conservadores. En ambos casos la democracia fue utilizada para llegar al poder, y desde ahí, establecer sistemas totalitarios, como aun ocurre en varios países.
Quien esté familiarizado con la historia de Europa previa a la II Guerra Mundial tiene razones para temer que el resultado de las elecciones en Grecia pueda reflejar el destino de otros países del Viejo Continente. Más dependientes que nunca de la Unión Europea (UE), los griegos otorgaron a sus dos partidos tradicionales de centro, el conservador Nueva Democracia, y al socialista Pasok, 108 y 41 escaños parlamentarios, respectivamente, lo que impide formar un gobierno de unidad nacional puesto que quedan a dos puestos de llegar a la mitad más uno de los 300 del Consejo Helénico. Otros cinco partidos que accedieron al parlamento se niegan a cumplir con los draconianos paquetes de rescate que la UE exige, y por los cuales ya dio prestamos sustanciales a Grecia, obligada a mantener austeridad y una política fiscal común aprobada por las naciones de la eurozona el año pasado.
Con la Coalición Izquierda Radical – que desplazó al Pasok al tercer lugar – que asume la cómoda posición de ser europeísta solo en las buenas, y otros partidos aún más radicales, como el peligroso partido Amanecer Dorado – fundado por un ex oficial del ejército, Nikolaos Mijaloliakos,- que no oculta sus vínculos con grupos neonazis europeos, los griegos se encuentran en un laberinto político sin salida a la vista. Este partido anti-inmigrante y nacionalista, obtuvo 21 escaños y representa una señal de alerta para toda Europa junto al Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, que recientemente obtuvo un 18% de votos, el Partido por la Libertad de Holanda (24 de 150 diputados), el Partido Radical Serbio (29..5% de la votación popular), los Verdaderos Finlandeses (19%), el Partido del Progreso en Noruega – entre cuyos miembros estuvo Anders Breivik. el asesino de 77 personas en el campamento de juventudes laboristas en Utøya el años pasado,- segunda fuerza política del país con 41 de los 169 parlamentarios del país, etc.
Con una izquierda intransigente y una derecha fascista (los extremos se tocan en épocas de crisis con el comunismo soviético y el nazismo en su momento), el reciente plantón electoral griego ha obligado a realizar una nueva elección el próximo mes.
Miembros de “Amanecer Dorado” obligan a periodistas a levantarse ante la llegada de su líder para rueda de prensa:


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