Una de las definiciones de “vértigo” es “apresuramiento anormal de la actividad de una persona o colectividad”, y el término es aplicable a varios aspectos de los sucesos que ocurrieron en Toulouse, a causa del terrorista Mohamed Merah, y muchas de las reacciones que sus asesinatos a 3 soldados y a un rabino y 3 niños, y luego el largo tiroteo que lo condujo a su propia muerte.
Los atentados del joven francés de origen argelino, Merah, quien aseguró que los ejecutaba en nombre de una “Jihad” (Guerra Santa), fueron vertiginosos, pues realizó tres en un período de 8 días hasta que las fuerzas policiales francesas lo acorralaron en su departamento, pero también fue vertiginosa la reacción de los servicios de inteligencia, del gobierno y de los ciudadanos franceses que pasaron de un estado de ansiedad generalizad a una rápida sensación de seguridad por la eficiencia de un estado que acabó con “aquel loco motorizado que mataba gente”, como inicialmente la mayoría lo percibía.

Asedio policial a la residencia del terrorista
“El loco” no resultó ser fanático ultraderechista que se dedicaba a matar a árabes y judíos por xenofobia y antisemitismo, como se apresuraron muchos a sentenciar por la “inmediatez analítica” (algo que se asemeja a un oxímoron como el de “una ligera profundidad”) a los cuales algunos se sienten presionados por las exigencias mediáticas de nuestros tiempos. El asesino de Toulouse fue un fanático musulmán miembro de Al Qaeda. Pero… ¡detengámonos un momento para no caer en el vértigo de la inmediatez!: la policía sabe que Merah se proclamo miembro de la gran multinacional islamista sunita fundada por Bin Laden, pero ya muchos dan como un hecho que fue enviado por Al Qaeda a emprender “los atentados. Puede ser que sus matanzas fueron programadas con islamistas fuera cuando Merah estuvo entrenando en Pakistán y Afganistán pero quizá no le asignó la “misión” que el proclamó, sino fue producto de una motivación inconsciente de una personalidad con rasgos de protagonismo enfermizo (él mismo se sindicó llamando a la emisora France 24 y le dijo a una periodista que grabó todos los crímenes con una cámara y que los videos «serían colgados en internet pronto». Todavía no sabemos el nivel real de su vinculo con Al Qaeda. ![]()
Durante de la operación para detener a Merah, que culminó con su muerte, los medios comenzaron a especular y analizar cómo influiría en la popularidad de Sarkozy un éxito o fracaso de la operación, ya en campaña electoral, como si eso fuese lo más relevante de la historia. La mayoría de los analistas consideran que el gobierno francés actuó de manera prudente y eficaz, pero en el vértigo de tener que hacer análisis mejores que los de los demás, hay algunos que lo critican ferozmente como el Dr. Avigdor Haselkorn, quien en su artículo “El regalo de Francia al Jihadismo Global” publicado en el diario Haaretz, asegura que el exceso de alarma y de fuerza en el caso de Toulouse, Sarkozy y su gabinete le han dado una falsa tranquilidad a su sociedad, y más bien, han motivado a futuros terroristas islámicos a realizar atentados puesto que “el ‘genio’ del jihadismo está en el reconocimiento del poder de una persona, y esto ocurre cuando hoy, la tecnología ha empoderado al individuo a través de un repertorio de armas e instrumentos de comunicación digitales que en tiempo real le permiten dar una sensación de ser un peligro colectivo mayor de lo que realmente es. Buen punto el del Dr. Haselkorn, y bien fundamentado, pero… ¿no puede esperar unos días para dejarnos celebrar unos días antes de regresar al vértigo de la realidad?
Fuente: http://caballerocastanedo.blogspot.com/2010/11/don-quijote-digitalizado.html













