Siria es la nación más totalitaria del Medio Oriente, y junto a Libia, el Irak de Saddam Hussein, y Argelia, las más férreas dictaduras militares con fundamentos ideológicos (no religiosos) del mundo árabe. Por eso, algunos analistas dudaron que el “efecto dómino” de las recientes rebeliones árabes causarían, en ese país, un movimiento de protesta contra aparato represivo del régimen del partido militar socialista Baath, liderado por la dinastía Al-Bashar que mantiene, desde 1963, una ley de emergencia que prohíbe convocar a manifestaciones, criticar al gobierno o cualquier acción de disidencia.
Por décadas el partido Baath – bajo la tiranía de Hafez Al-Assad (1970 a 2000) y de su hijo, Bashar, hasta el presente, es un régimen de partido único, que ha controlado a su sociedad bajo el terror de un estado policial y un hábil manejo de su conflicto territorial con Israel por las alturas del Golán, en su justo reclamo por esa meseta perdida en la guerra de 1967 (La Guerra de los Seis Días), pero a la vez, creando teorías conspiratorias constantes que achacan todas las deficiencias, corrupción y represión de su régimen a Israel y occidente.
El régimen sirio también ha logrado unificar a sus ciudadanos en torno a su derecho a dominar la política interna de El Líbano, país al que consideran su territorio, puesto que ambos fueron protectorados dominados por Francia. Al retirarse el imperio galo del Medio Oriente, dividieron a sus zonas de influencia en una confederación de seis entidades autónomas: una de mayoría árabe cristiana, hoy El Líbano y cinco estados de mayoría musulmán – todas sunitas, excepto la gobernada por una minoría proveniente del chiismo, llamada los nazaríes o alauitas, quienes fueron los elegidos por Francia como la elite burocrática y policial para controlar a la mayoría sunita.
Es por eso, que los alauitas – hoy un 15% de la población siria – son los que lideran al país (luego de derrocar al Rey Faisal sunita) y están representados por la dinastía Al-Assad, que bien sabe, que, liberalizar al país, podría costarle la pérdida del poder.
Como en el caso de Bahrein, Yemen e Irak, a diferencia de Túnez, Egipto y Libia, la rivalidad sunita-chiíta es un factor fundamental para comprender la complejidad del caso sirio y su elite gobernante no es bien vista, ni siquiera, por islamistas chiítas que recienten la ruptura, en el siglo 9, de los alauitas, con la doctrina original de esa rama del Islam. Por esto Siria está destinada a continuar siendo un estado totalitario o a cambiar radicalmente, si triunfa un movimiento democratizador o fundamentalista, puesto que sin la amalgama del militarismo y el nacionalismo, el régimen de Al-Assad y su entorno, no puede sostenerse en el poder.
Las rebeliones árabes del 2011 están mostrando las grandes fracturas entre los mismos musulmanes y árabes, que hasta hace poco, achacaban demagógicamente todos sus males a Israel, a Estados Unidos y a occidente, cuando en realidad, son producto, principalmente, de antiguas rencillas de su propio pasado religioso, dinástico, tribal o ideológico.
Recomiendo profundizar en:
http://www.bbc.co.uk/mundo/movil/noticias/2011/03/110325_siria_protestas_represion_sao.shtml
http://www.insumisos.com/diplo/NODE/1137.HTM
http://www.abc.es/20110325/internacional/rc-incognita-siria-201103251457.html
Video sobre Bashar Al-Assad:
http://www.youtube.com/watch?v=KvOAJnDMyBw
Chávez sobre Al-Assad
http://www.youtube.com/watch?v=Or3CP-FKIgg
Chávez condecora a Al-Assad
Sobre los alauitas o nazaríes ver:
http://en.wikipedia.org/wiki/Alawi
http://es.wikipedia.org/wiki/Alawitas
http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=146283
http://noticiasdeeurabia.files.wordpress.com/2006/10/mapa-palestina.gif?w=300&h=300
Las seis entidades autónomas de Siria antes de la retirada francesa
http://en.wikipedia.org/wiki/French_Mandate_of_Syria
http://visionsofempire.files.wordpress.com/2010/06/golan-heights.png?w=415&h=354
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